Nota de la Moncloa a raíz de los altercados

El Gobierno habla de "violencia generalizada" y avisa: actuará si se arriesga la seguridad

El Ejecutivo dice que la situación es de "violencia coordinada" y destaca la buena coordinación con los Mossos. No activa por ahora la Ley de Seguridad Nacional, pero sigue apretando

Foto: Protestas violentas en Barcelona, en la noche de este 15 de octubre. (Reuters)
Protestas violentas en Barcelona, en la noche de este 15 de octubre. (Reuters)

El Gobierno ve "violencia generalizada", nada de un movimiento pacífico, en los disturbios que están recorriendo toda Cataluña en esta segunda jornada de protestas a raíz de la sentencia del 'procés'. Pero no activa por ahora la Ley de Seguridad Nacional, como le reclama la oposición. Eso sí, actuará si es necesario, para "garantizar" la tranquilidad y la estabilidad.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez emitió un comunicado a las 23:28 horas de este martes, tras una tarde y noche negras en distintos puntos de la comunidad, en las que las calles se han convertido en un escenario de batalla campal entre 'mossos' y grupos de radicales que han quemado mobiliario urbano, levantado barricadas y prendido hogueras. "Una minoría está queriendo imponer la violencia en las calles de las ciudades catalanas, especialmente Barcelona, Tarragona, Girona y Lleida. La violencia de esta noche está siendo generalizada en todas las protestas. Grupos violentos de manifestantes han atacado las sedes de las subdelegaciones en Tarragona, Girona y Lleida, y están provocando destrozos y actos vandálicos en otras localidades catalanas", constataba la Moncloa.

El Gobierno habla de "violencia generalizada" y avisa: actuará si se arriesga la seguridad

Para el Gobierno, es "evidente" que no se trata de un "movimiento ciudadano pacífico", sino "coordinado por grupos que utilizan la violencia en la calle para romper la convivencia en Cataluña".

El Gobierno habla de "violencia generalizada" y avisa: actuará si se arriesga la seguridad

Ante una situación de caos creciente, el Ejecutivo quiere "reconocer la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", "algunos de cuyos agentes han resultado heridos en los disturbios". El Gabinete socialista valora "de manera muy positiva la coordinación y trabajo conjunto entre Mossos, Policía Nacional y Guardia Civil".

No se trata de un "movimiento ciudadano pacífico", sino "coordinado por grupos que utilizan la violencia en la calle para romper la convivencia en Cataluña"


Por último, el Gobierno proclama que "su objetivo es y será en todo momento garantizar la seguridad y la convivencia en Cataluña, y lo hará si es preciso siguiendo su compromiso de firmeza, proporcionalidad y unidad".

El cambio de tono registrado por el Gobierno era evidente. Por la mañana, la vicepresidenta, Carmen Calvo, había asegurado que las protestas del lunes habían entrado dentro de lo previsto y que el clima fue "razonable", habida cuenta de que era la primera jornada transcurrida tras la publicación de la sentencia del 'procés', que condena a los líderes separatistas a penas de entre nueve y 13 años de cárcel. Pero esa valoración más optimista cambió con el curso de las horas, cuando se multiplicaron las imágenes de quema y destrozo de mobiliario urbano, lanzamiento de objetos, barricadas...

Una medida menos aparatosa

Con la declaración, Sánchez sube en efecto la presión hacia el independentismo, pero sin adoptar ninguna medida extraordinaria. Al menos por ahora. Avisa de que actuará si es necesario para preservar esa "seguridad y convivencia", pero se queda ahí. Tomará el control si la situación se desborda, pero no ha llegado a ese punto.

El objetivo del Gobierno es "garantizar la seguridad y la convivencia en Cataluña, y lo hará si es preciso con firmeza, proporcionalidad y unidad"

Pablo Casado, líder del PP, había reclamado ya esta noche a Sánchez que activase la Ley de Seguridad Nacional para que "ningún cuerpo policial esté sujeto a directrices de los independentistas y se proteja su integridad". El Ejecutivo no responde a esa petición. Esa sería una de las posibles medidas extraordinarias que el presidente sí contempla, como ya adelantó en una entrevista con este diario. Sería fácil de activar: basta un decreto dictado por él mismo para poder dar órdenes directas a los Mossos, sin pasar por el Govern, aunque sí estaría obligado a informar inmediatamente al Congreso.

Pero precisamente el elogio que el comunicado de la Moncloa lanza a la Policía autonómica, subrayando la cooperación con los agentes de las fuerzas estatales, hace caer que el Ejecutivo no piensa aún en activar ese resorte. No es, de hecho, la primera vez que el Gobierno resalta esa buena coordinación. Sánchez lleva haciéndolo días, igual que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Albert Rivera, por su parte, demandó a Sánchez que actúe sin mayor dilación, mientras Santiago Abascal, líder de Vox, le fustigó por ser "incapaz" de defender el orden constitucional y le exigió activar el artículo 116 de la Constitución, el que regula los estados de excepción, de alarma y de sitio.

Cascada de reacciones

Las reacciones por los severos altercados ocurridos en Cataluña fueron sucediéndose. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que tuvo que abandonar la cena de los Planeta para atender la situación de emergencia, calificó de "inaceptables" los actos vandálicos vistos esta noche en la ciudad, algaradas que "ponen en riesgo la seguridad de los vecinos". "Merecen un rechazo unánime y es necesario que todas las instituciones hagan un llamamiento a la calma", escribió en Twitter. "Somos una ciudad de paz y diálogo. No queremos prisiones injustas ni cargas contra gente pacífica", pero tampoco "incendios" como los de este martes.

El 'vicepresident' pide acabar con la violencia para no "regalar" al Estado un "155 encubierto", pero es Torra quien había agradecido las protestas del lunes

El vicepresidente de la Generalitat, el republicano Pere Aragonès, pidió acabar con la violencia para no "regalar" al Estado los motivos para la aplicación de un nuevo 155. "No les regalemos lo que buscan. No les regalemos un 155 encubierto. Hemos de defender a nuestros ciudadanos y nuestras instituciones. Alejémonos de todas las actitudes violentas y depuremos las acciones no justificadas", escribió el dirigente en la misma red social.

El portavoz de su partido en el Congreso, Gabriel Rufián, calificó de "desproporcionada" la acción de Mossos y Policía Nacional, por lo que hay que "asumir responsabilidades". Un mensaje claro al 'conseller' de Interior, Miquel Buch. Y en la misma línea que Aragonès, defendió que "quienes tras protestas cívicas y pacíficas se quedan a regalar imágenes violentas" no representan ni representarán "jamás" a los independentistas.

Pero, en realidad, había sido la Generalitat quien había espoleado las manifestaciones. El 'president', Quim Torra, había agradecido las protestas del lunes, que llegaron a colapsar el aeropuerto de El Prat. Sin embargo, es su Govern el que tiene el control de los Mossos, que habían cargado con contundencia contra los activistas, igual que este martes.

Pasada la medianoche, la Policía autonómica había detenido ya a 25 personas por los altercados violentos (13 en Tarragona, ocho en Lleida, tres en Barcelona y uno en Sabadell), aunque se esperaba que la cifra definitiva fuera superior, cuando se cerrasen todas las operaciones violentas, según informaron fuentes del cuerpo a EFE.

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