VUELTA A LA CAUTELA

El PSOE evita hablar de pactos: no concreta si prefiere Cs a los separatistas y veta a Vox

Lastra no va tan lejos como Ábalos, que dijo que la dirección cree "siempre preferible" un apoyo de los naranjas al de los independentistas. Subraya que el PSOE ofrecerá su programa a los 350 diputados

Foto: Pedro Sánchez, con Adriana Lastra y José Luis Ábalos, el pasado 1 de junio llegando al Congreso. (Reuters)
Pedro Sánchez, con Adriana Lastra y José Luis Ábalos, el pasado 1 de junio llegando al Congreso. (Reuters)

Los socialistas no quieren descubrir aún sus cartas sobre posibles alianzas poselectorales. No es el momento, dicen. Ahora aún queda precampaña y campaña por delante tras la cual confían en llegar a una "mayoría amplia" que les permita gobernar con sus propias fuerzas. Y si después requieren apoyos parlamentarios, ofrecerán su programa a los "350 diputados" del Congreso. Evitan adelantar si prefieren un entendimiento con Ciudadanos antes que con los independentistas. Dos alternativas que se abrirían si se reprodujera el escenario de la encuesta que este lunes publica El Confidencial, que camina en línea con otros estudios demoscópicos.

El propio candidato y presidente del Gobierno ha intentado no ir más allá de las generalidades en las últimas semanas. Ha insistido en que no veta a ningún partido —excepción hecha de Vox—, y que no renuncia a trenzar acuerdos con ninguna fuerza. De hecho, protesta una y otra vez contra el cordón sanitario impuesto por Ciudadanos. Quizá el giro de guión más llamativo proceda de las palabras del secretario de Organización y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, que en una entrevista con el diario 'El Español' publicada ayer domingo señalaba que el respaldo de Cs es "siempre preferible al de alguien que cuestione la unidad de España y el marco constitucional". "Es evidente", concluía.

Este lunes, la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, no quiso ser tan explícita como su compañero. Es más, criticó que "se pase pantalla demasiado rápido", cuando queda más de un mes para la apertura de las urnas. Después, ya se verá. "Lo que haremos, si ganamos, será interpelar a los 350 diputados para que apoyen las medidas de progreso, con nuestro contrato con los ciudadanos, que será el programa electoral", señaló la dirigente. Ella no se salió del baldosín, por más que los periodistas le preguntaran en Ferraz: "Que los 350 diputados decidan si quieren un país que avance o uno que retroceda", si quieren uno en el que las decisiones pasen por la "extrema derecha [de Vox] o un PSOE solvente sensato, y que este país progrese".

La prioridad es "movilizar a la mayoría social progresista y sensata que cree en la justicia social" y luego el programa se ofrecerá a todos los grupos


Lastra insistió en que el primer objetivo de su partido es conseguir la máxima movilización en las generales del 28-A. Un mensaje que Sánchez no deja de repetir en los mítines de esta semana, en los que reitera que no debe repetirse lo que ocurrió en las autonómicas andaluzas del 2 de diciembre, caso que la número dos invocó también este lunes: "Experiencias tenemos recientes y dolorosas. Encuestas que daban al PSOE como vencedor y el día de las elecciones la extrema derecha llegaba" y condicionaba el Gobierno andaluz. Así que no hay que "confiar" ni la ciudadanía "se puede confiar". "Tenemos el fascismo a las puertas del Congreso. Tenemos que ir a votar todos el 28-A. No nos dejemos llevar por las encuestas, que fijan la foto de un momento concreto, pero todo puede variar". La prioridad de la cúpula es, pues, "movilizar a la mayoría social progresista y sensata que cree en la justicia social".

Ningún acuerdo con la ultraderecha

La vicesecretaria general rubricó que los socialistas quieren "pactar con los ciudadanos" y machacar el mensaje de que "si la derecha [de PP, Ciudadanos y Vox] suma, la derecha gobierna". Ese voto del miedo es el que el PSOE agita con denuedo, porque sabe que le puede funcionar en las urnas. Y por tanto, si el PSOE gana, como dicen los sondeos, y tiene opciones de gobernar, pondrá su programa de gobierno "encima de la mesa" y lo someterá "al escrutinio de los 350 diputados". Hay una excepción, no obstante: los socialistas no van a tejer ningún tipo de alianza con Vox. "No vamos a llegar a ningún acuerdo [...], no queremos tener ninguna relación con ellos", como hacen los partidos socialdemócratas en Europa y también algunos de los liberales.

Sánchez presenta este miércoles en Madrid las 110 medidas principales del programa con el que concurrirán a los comicios del 28-A

El único partido al que el PSOE sí ha investido con la condición de aliado preferente ha sido Podemos. Lastra no quiso hablar a futuro, pero sí reconoció que, "quitando alguna discrepancia concreta" —como el rechazo al primer decreto ley de vivienda, que de hecho la formación morada tumbó en el Congreso—, el partido de Pablo Iglesias sí ha sido un "socio leal".

El PSOE evita hablar de pactos: no concreta si prefiere Cs a los separatistas y veta a Vox

Ahora, los esfuerzos de la dirección se centran en la presentación del programa electoral con el que los socialistas concurrirán a los comicios del 28-A. Sánchez lo presentará este miércoles, 27 de marzo, en el teatro Gran Maestre de la capital. Serán 110 medidas las que se avanzarán ese día, ninguna de las cuales quiso avanzar Lastra. El documento, pilotado por Cristina Narbona y escrito en coordinación con Carmen Calvo, contará con novedades, dijo, pero se inspirará en las orientaciones de estos nueve meses de Gobierno del PSOE. Al acto acudirán, según fuentes de Ferraz, ministros y cabezas de lista de toda España.

Tampoco la número dos detalló si se incluirá en el programa la ilegalización de la Fundación Nacional Francisco Franco, a lo que se comprometió el Ejecutivo, aunque sí advirtió de que "en una democracia ya consolidada no tiene cabida una fundación como la Francisco Franco". "No es el momento de plantearlo", en plena precampaña, señalaron fuentes de la dirección. El Gobierno tiene como primer reto asegurar la exhumación del dictador, programada para el 10 de junio, siempre y cuando no lo paralice el Supremo.

Renuncia del número diez al Congreso por maniobrar con la Púnica

El PSOE se ha quedado sin su número diez al Congreso por Madrid. Ese puesto estaba ocupado por el dirigente Lorenzo Sánchez Gil, mano derecha del barón autonómico, José Manuel Franco

Sánchez Gil renunció este lunes a su puesto en la candidatura tras ser vinculado con la trama Púnica. Según informó 'El Español', el ya ex número diez maniobró en 2006 para que el Ayuntamiento de San Martín de la Vega, de cuyo alcalde era jefe de Gabinete, entregara un contrato público de más de cinco millones de euros a una empresa de la red corrupta Púnica. El periódico señala que el dirigente dio en 2006 un borrador de contrato municipal para que una constructora de David Marjaliza redactara los pliegos del concurso, que finalmente no salió a licitación. Sánchez Gil cobraba 3.000 euros al mes de la trama. 

El responsable del PSOE-M presentó este lunes su renuncia a Franco, insistiendo en que es "absolutamente inocente". Adriana Lastra relató que la dirección del partido tuvo conocimiento del caso, y subrayó que Sánchez Gil no ha sido "llamado a declarar" y ni tan siquiera ha sido imputado. Renuncia a seguir en listas para poder "defenderse". La número dos reivindicó las normas internas del PSOE, la condición de partido "ejemplar" frente a otras formaciones que fichan "a tránsfugas" o que permiten "pucherazos" en la elección de sus candidatos (lo decía por Ciudadanos), o que tienen aspirantes con "vinculaciones delictivas" y ninguno "toma decisiones". 

Lastra evitó responder a la pregunta de si la cúpula confía en la "honradez y honestidad" del ya excandidato. Se limitó a reiterar que no está encausado ni tiene notificación judicial alguna, pero para no manchar al partido ha renunciado a ir a las urnas. 

La dirección ya tiene decicido con quién cubrirá la vacante de Sánchez Gil: su sustituto es Dani Viondi, secretario de Desarrollo Global de Ciudades y Municipios de la ejecutiva regional, diputado en la Asamblea de Madrid en esta legislatura (2015-2019) y persona de la confianza del presidente del Gobierno. Este lunes se cierra el plazo para que las formaciones políticas que concurren en las generales del 28-A registren todas sus candidaturas a Congreso y Senado. 

La candidatura del PSOE por Madrid está encabezada por Pedro Sánchez y en ella se integran cuatro miembros de su Gobierno: Carmen Calvo (2), Teresa Ribera (4), Dolores Delgado (5) y Reyes Maroto (6). El tres lo ocupa el barón regional, José Manuel Franco, y el siete, el secretario general del Grupo Socialista en la Cámara Baja, Rafael Simancas. En el ocho está la exministra Beatriz Corredor y en el nueve la comandante retirada Zaida Cantera. Los puestos 11, 12, 13 y 14 están ocupados, respectivamente, por Isaura Leal, comisionada del Gobierno frente al Reto Demográfico; Omar Anguita, secretario general de Juventudes Socialistas de España; Rafa Vélez, líder del partido en el distrito de Carabanchel; Gema López Somoza, actual diputada en el Congreso. 

El 15 también ha sufrido cambios: la comisión federal de listas situó en ese peldaño al jefe de Gabinete de la ministra Reyes Maroto, Juan Ignacio Díaz-Bidart. Pero él renunció al verse desplazado varios puestos (iba a ir el 11). En su lugar Ferraz colocó a un miembro del equipo de Organización, el sociólogo Julio Navalpotro

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