A LA BÚSQUEDA DE UNA DIFÍCIL INVESTIDURA

Ferraz redactó el comunicado de ataque a Podemos para apaciguar a sus barones

Sánchez y Luena conversaron con los líderes autonómicos y sus números dos para reescribir la estrategia vista la indignación generalizada contra Pablo Iglesias por haber "humillado" al PSOE

Foto: El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, el pasado 20 de enero en las fiestas patronales de San Sebastián. (Reuters)
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, el pasado 20 de enero en las fiestas patronales de San Sebastián. (Reuters)

"No comment". "No opino de las realidades de otras formaciones, y pido que no se haga con relación al PSOE". "Entré en Zarzuela sin un Gobierno y parece que tengo ya todos los ministros nombrados". "Los votantes del PSOE y los de Podemos no entenderían que Pablo Iglesias y yo no nos pusiéramos de acuerdo". "Le agradezco la oferta que ha hecho".

Frases todas de Pedro Sánchez tras su entrevista con el Rey y con el órdago de Podemos encima de la mesa. Sin críticas al líder de la formación morada. Todo lo más, el sarcasmo para responder incluso a un Iglesias vestido de perdonavidas que decía al jefe socialista que tenía que agradecer la posibilidad de ser presidente a una "sonrisa del destino". 24 horas después, Sánchez conversó brevemente no con Iglesias, sino con Albert Rivera, y el PSOE, en un comunicado, anunciaba que no abriría aún negociaciones para construir una mayoría alternativa, "y mucho menos, cuando se plantean desde el chantaje y anteponiendo los intereses de partido a los intereses de los ciudadanos". Además, volvía a cargar contra Mariano Rajoy por su "irresponsabilidad" al declinar la propuesta de candidatura formulada por Felipe VI y reconocía que en caso de que este le encargara formar Gobierno a Sánchez, aceptaría. Sólo entonces arrancarían las conversaciones formales para buscar la investidura. La sede federal ganaba así unos días de respiro.

¿Qué había pasado en apenas un día para que el PSOE transitara desde la "tibieza", como entendieron algunos, hasta la dura acometida contra Podemos? ¿Por qué Ferraz rectificó? De nuevo, se explica en clave interna. Sánchez y su número dos, César Luena, percibieron cómo la indignación contra Iglesias, por su "arrogancia", por haber "chuleado" al PSOE al ofertarle un Gobierno de coalición con buena parte del equipo montado y con él como vicepresidente, había crecido, al igual que el malestar por la escasa rotundidad del secretario general. Y ambos, Sánchez y Luena, se dispusieron a hablar con los barones o con sus respectivos secretarios de Organización, para consensuar el contenido del comunicado oficial. O en algunos casos, para "informarles", simplemente. La nota salió hacia los correos de los periodistas pasadas las 13 horas, pero las federaciones sí que habían sido prevenidas. Lo contrario de lo que ocurrió cuando se decidió el préstamo temporal de senadores a ERC y Democràcia i Llibertat, otro episodio que soliviantó a los críticos. 

[Consulta el comunicado del PSOE en PDF]

Desde Ferraz se emitieron varios gestos de conciliación con los territorios. El comunicado, por supuesto, cuya redacción fue en líneas generales bien acogida por los líderes autonómicos. También la breve charla de Sánchez con Rivera, con la que pretendía lanzar la señal de que es el jefe del PSOE el que "marca los tiempos", y no Iglesias, y el que sitúa a Ciudadanos en el tablero de pactos, en el que no está sólo Podemos e IU.

Ferraz redactó el comunicado de ataque a Podemos para apaciguar a sus barones

Más voces en contra

Desde el entorno del secretario general se esgrimía que Sánchez no tuvo mucho tiempo de reacción cuando compareció el viernes ante los periodistas tras su despacho con el monarca en la Zarzuela. El propio Rey le informó de la propuesta de Iglesias, porque este no se la anticipó ni a él ni a Alberto Garzón, los dos principales afectados. En Ferraz añadían que el líder debe asumir un papel más "institucional". No ejercer de poli malo. Lo cierto es que Luena, cuando salió en rueda de prensa pasadas las 21.30, para valorar el rechazo de Rajoy a la investidura -de momento-, tampoco atacó a Podemos. El secretario de Organización indicaba este sábado, entrevistado en 'La Sexta noche', que era positivo que Sánchez respondiera al máximo responsable del partido morado con "una carga de ironía y de grandeza", y no con descalificaciones. 

Guillermo Fernández Vara, en un desayuno informativo en Madrid el pasado 13 de enero. (EFE)
Guillermo Fernández Vara, en un desayuno informativo en Madrid el pasado 13 de enero. (EFE)

 

Para entonces ya sí se conocían algunas manifestaciones públicas de indignación de cargos y exlíderes socialistas contra Iglesias. De Alfredo Pérez Rubalcaba, de Eduardo Madina, de José Blanco. Hablaban de "insulto", de "humillación" al PSOE, y no de una voluntad real de acuerdo. El maremoto era generalizado

"De rodillas no hay acuerdo nunca, eso es sumisión", dice un barón. "Estamos ante un chulo que nos humilla y un trilero como Rajoy", expresa otro

Sánchez y Luena pudieron escuchar de primera mano la opinión de sus barones en la tarde del viernes y en la mañana del sábado. La irritación era palpable. Algunos de ellos la expresaron en público. El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, advirtió a Iglesias de que "intentar humillar al PSOE, a sus militantes y a sus votantes, puede ser una estrategia, pero acabará siendo un gran error". El valenciano Ximo Puig condenó el "tacticismo" y la "frivolidad" de Podemos, y el aragonés Javier Lambán subrayó que la propuesta de Iglesias fue "extemporánea" y "desalentadora" en la medida en que aleja las posibilidades de un acuerdo. 

Cabreo también del PNV

Las palabras de todos ellos eran apenas la punta del iceberg del sentimiento de irritación colectiva que reinaba en el PSOE. Y eso fue lo que hizo reaccionar a Ferraz, según relataron varios barones de mucho peso a este periódico. "Ayer [por el viernes] Pedro tenía que haber tenido más reflejos. Debe asumir que para llegar a acuerdos siempre hay que tener claro lo que no se puede hacer. De rodillas no hay acuerdo nunca, eso es sumisión", asegura uno de ellos. "A Pablo le faltó mearse en la cara del PSOE. Y no se puede perder la dignidad del partido. Es increíble que no saliera nadie de Ferraz a defenderla. Estamos atrapados entre un chulo que nos humilla y un trilero como Rajoy. Pero Pedro está obsesionado con ser presidente y está dispuesto a todo. El PSOE no le importa un carajo. Ha tenido que reaccionar porque toda España se cachondeaba de él", manifiesta otro líder territorial. 

Sánchez llamará este domingo a Iglesias y aceptará ir a la investidura si se lo propone el Rey. Entonces comenzará la negociación formal

El cabreo se tradujo en el comunicado remitido desde Ferraz con una palabra: no al "chantaje" de Podemos. No a las "imposiciones unilaterales". Y no a comenzar ya la negociación. Ni siquiera satisfizo el tono de Iglesias a otro de los potenciales aliados del PSOE: el PNV, cuyos seis escaños pueden ser fundamentales para la investidura de Sánchez. El portavoz nacionalista en el Parlamento de Euskadi, Joseba Egibar, enfatizó que la formación morada es la única que quiere que se repitan las elecciones "porque se está buscando el 'sorpasso' electoral sobre el PSOE". 

¿Cuáles serán los siguientes pasos ahora? Este domingo, Sánchez hablará con Iglesias por teléfono, porque lo que no niega el comunicado el diálogo y las conversaciones informales sobre el escenario político. La dirección insiste en que Rajoy debe intentar su investidura o renunciar de forma definitiva a ella. "O va o se va", dijo expresivamente Luena en 'La Sexta noche'. Pero si el Rey propone a Sánchez que acuda al Congreso a someterse a la confianza de la Cámara, él asumirá su "responsabilidad" y aceptará. Entonces comenzarán las negociaciones. Justo al tiempo del comité federal del partido, programado para el 30 de enero -si no hay cambios- y que se presenta como otra prueba de fuego para el secretario general. Sánchez, con esta maniobra, gana tiempo y se libera de parte de la presión que se cierne sobre él. 

Pablo Iglesias, con Xavi Domènech e Íñigo Errejón, este viernes en el Congreso. (EFE)
Pablo Iglesias, con Xavi Domènech e Íñigo Errejón, este viernes en el Congreso. (EFE)

En el entorno de Sánchez siguen subrayando que tenderá la mano "a izquierda y derecha" para articular un Gobierno "progresista y reformista". Así que hablará tanto con Ciudadanos como con Podemos e IU y otras fuerzas como el PNV. No con formaciones separatistas como ERC o DiL, pues no "buscará" sus apoyos, aunque no rechaza su abstención. 

Una "posición central"

Barones de primer nivel consultados por El Confidencial señalan, sin embargo, que lo lógico es que Sánchez intente granjearse el respaldo de C's, una fuerza que es vista como un socio más "fiable" que Podemos, y que no pretende "destrozar" al PSOE, como a su juicio quiere Iglesias. El problema es que la suma es corta: el PSOE dispone de 90 escaños (uno de ellos de Nueva Canarias), y el partido de Rivera, de otros 40. Ambos alcanzan los 130 asientos, por los 123 que obtuvo el PP el 20-D. Sánchez necesitaría, como poco, la abstención de Podemos. 

Barones creen que lo lógico es que el PSOE busque el 'sí' de Ciudadanos, y obligar a Podemos a decidir entre bloquear la investidura o repetir las generales

Como coinciden varios barones consultados, la alianza de PSOE y C's supondría la coalición "del centro derecha y del centro izquierda", y lo que situaría a los socialistas "en una posición central" y arrinconaría "en los extremos" a PP y Podemos, como sucedió en Andalucía tras las autonómicas del 22 de marzo. "Lo mínimo es que el PSOE ponga su estrategia por delante. Negociar sobre la base que puso Iglesias es tanto como ser responsable de unas segundas elecciones. Podemos parece que quiere matar a Pedro, o en elecciones o en el Gobierno. Cuanto más piense que está deseando el cargo de presidente, más caro y violento será. Es de cajón", expresa un líder territorial.

Ferraz redactó el comunicado de ataque a Podemos para apaciguar a sus barones

"El pacto que oferta Pablo es un espejismo, una maniobra que no existe. Es más inteligente intentar atraerse a C's, porque si hace concesiones territoriales, el comité federal no se lo aprobará", manifiesta un alto cargo próximo al valenciano Ximo Puig. Todos, no obstante, advierten de que la aritmética es muy complicada, porque para que prospere la investidura de Sánchez harán falta acuerdos a varias bandas. A la presión interna se añade también la externa: 'El País', rotativo de cabecera del PSOE, ha dedicado dos editoriales demoledores contra el secretario general. Uno el viernes y otro este mismo sábado

C's, abierto al apoyo

Con esa estrategia que ven idónea los principales barones, se devolvería la presión a Podemos, por cuanto tendría que decidir si "bloquear la investidura de Sánchez", en cuyo caso el Rey tendría que abrir una nueva ronda de consultas y quizás volver a hacer una propuesta al PP, o ir a unos nuevos comicios. También calculan que el PP se encontraría contra la pared, pues a priori no podría poner pegas a una alianza de socialistas y del partido de Rivera. Juan Carlos Girauta, portavoz de C's en el Congreso, dijo este sábado desde Barcelona que su formación votará 'no' a un Gobierno en el que esté Podemos, y adelantó que la única vía para que apoyen a un Gobierno central es "o bien que el PSOE consiga que el PP se abstenga o bien que el PP consiga que el PSOE se abstenga". La buena sintonía de Sánchez y Rivera se cimentó con el acuerdo para la Mesa de la Cámara Baja, por el que se aupó a Patxi López a la Presidencia. 

Ferraz redactó el comunicado de ataque a Podemos para apaciguar a sus barones

En las federaciones críticas con el líder se lamenta el "esperpento" de las últimas semanas, pues juzgan que Sánchez "pasó de irse a Lisboa para proponer una coalición a la portuguesa", a pactar la Mesa del Congreso "con PP y C's", a "arrodillarse ante Podemos". "Es puro tacticismo para conseguir llegar a La Moncloa aunque le toque pactar con el diablo", reprueba un máximo responsable autonómico, muy molesto con Sánchez. En Ferraz, en cambio, subrayan la "coherencia" de su jefe, pues "desde el 21 de diciembre siempre ha dicho que hablaría con todos y dialogaría a izquierda y derecha para armar un Ejecutivo progresista y reformista" y no se ha dejado llevar por la ansiedad, "respetando en todo caso los tiempos y los procedimientos". 

El partido se ha vuelto a calmar tras el comunicado de apaciguamiento lanzado por Ferraz. Pero si algo están demostrando estas semanas es que la coyuntura cambia casi a cada minuto. Y el camino hacia el comité federal del 30 de enero en el que se discuta de nuevo sobre los pactos postelectorales es aún muy largo. Todo puede pasar

[¿Qué partidos deberían pactar para formar Gobierno?]

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