LA DIFÍCIL DIGESTIÓN DEL 2-D

Ferraz avisa a Díaz: "actuará" si se enroca y "tomará el control" del PSOE andaluz

La cúpula de Sánchez prepara el terreno para asumir las riendas si la presidenta no cede y no se va en caso de que no logre el Gobierno. Las tensiones internas rebrotan tras el recado de Ábalos

Foto: Pedro Sánchez, durante su intervención en la sesión inaugural de la Cumbre del Clima (COP24) en Katowice, Polonia, este 3 de diciembre. (EFE)
Pedro Sánchez, durante su intervención en la sesión inaugural de la Cumbre del Clima (COP24) en Katowice, Polonia, este 3 de diciembre. (EFE)

Tras la calma, llega otra nueva tempestad. Apenas unos meses ha durado el difícil equilibrio interno en el PSOE. El tablero se ha roto por la esquina que parecía más robusta, la de Andalucía, y el efecto corrosivo del descalabro en las urnas va camino de volver a hacer saltar muchas más piezas. El 2-D ha removido las aguas del partido, ha reavivado las tensiones internas. Y ha hecho, a la postre, rebrotar la vieja batalla entre Pedro Sánchez y Susana Díaz. Él, desde La Moncloa, recién llegado al cargo y con los resortes del poder que le proporciona dirigir el Ejecutivo, aunque debilitado por la debacle del PSOE andaluz. Ella, arrastrada por una dolorosa e inesperada derrota en las autonómicas, pero envalentonada pese a todo. Ferraz cree que ha llegado el momento de "regenerar" su federación más potente. Y avisa que está dispuesto a "actuar" y a "tomar el control" si llega el caso.

Sánchez y Díaz se cubrieron de besos y carantoñas antes y durante la campaña de las andaluzas. A ambos les convenía proyectar esa imagen de unidad, siquiera impostada. Pero menos de 24 horas después de abiertas las urnas en la comunidad, las hostilidades se reabrieron y se expandieron por todo el partido. A primera hora del lunes, el portavoz de la ejecutiva federal, Óscar Puente —un dirigente al que no se puede reprochar tener pelos en la lengua y que ha sido y es uno de los grandes valedores de Sánchez— ligaba el hundimiento de Díaz a su "aventura" en las primarias de 2017, cuando luchó por el poder del PSOE contra el hoy presidente. Pero el recado de mayor calado empaquetado por Ferraz llegaría por boca del número tres en el organigrama, José Luis Ábalos. Él fue quien con nitidez le señaló a la baronesa la puerta de salida en caso de que, como parece casi cantado, no consiga los apoyos para poder gobernar.

"Nosotros, como dirigentes, sabemos lo que tenemos que hacer siempre —apuntó—. Tenemos una cuestión muy, muy asumida: nuestro papel siempre está subordinado al éxito de nuestro proyecto político, y siempre estamos a disposición de la organización, que con generosidad siempre nos ha otorgado la confianza". El ministro de Fomento llamó a "no anticipar nada en un proceso que en principio se presume muy abierto" y en el que está en juego la gobernabilidad de la comunidad más poblada de España y el granero clásico y hasta ahora inexpugnable de los socialistas.

Díaz respondió desde Sevilla, tras recibir el apoyo de su equipo para seguir adelante y abrir un diálogo con el resto de partidos. "Si hubiera perdido, me habría ido, pero he ganado". La presidenta en funciones ponía en valor su triunfo —primera fuerza en escaños (33) y votos (el 27,95%), frente a los datos de 2015: 47 diputados y un 35,41% de los sufragios—, pese a firmar el peor resultado histórico del PSOE-A, e insistía en que su formación ha vencido en 618 municipios (casi el 80% del total) y en siete de las ocho provincias.

El mensaje del número tres estaba medido y preparado: todos los dirigentes saben que "siempre están subordinados al éxito del proyecto político"


El mensaje de Ábalos soliviantó a la federación andaluza, que Díaz controla sin dificultad, y sacó del silencio a algunos de los dirigentes que la respaldaron en las primarias. El aviso no era casual ni gratuito. Como indicaban fuentes de la dirección, estaba perfectamente medido y preparado. El objetivo primero de Ferraz sigue siendo que los socialistas mantengan las riendas de la Junta, y en manos de su baronesa. Pero la cúpula de Sánchez asume que esa meta es prácticamente imposible. De ahí que Ábalos introdujera el siguiente escenario: Ferraz se va a implicar en el proceso de "reflexión" abierto tras el 2-D. "Contribuyendo a la necesaria regeneración del proyecto socialista en Andalucía, de tal modo que en toda España tengamos claro cuál es el proyecto regenerador y europeísta que defendemos", dijo. Regeneración. Esa era la palabra clave.

Un proyecto para toda España

"Si Susana no gobierna, pues entonces vamos a actuar en términos de regeneración política y no cabe la interpretación —explicaba a este diario uno de los miembros del núcleo duro de Sánchez—. Nosotros encarnamos lo nuevo dentro del PSOE. Así que si no cede, vamos a tomar el mando y el control. Vamos a actuar". Ferraz quiere "renovar" el partido, culminar la tarea que el hoy presidente emprendió tras vencer en las primarias de 2017, y defender un proyecto "único", "el mismo para toda España", y esa "regeneración", en consecuencia, "debe pasar por todos los territorios". La misma advertencia salía de otros responsables de máximo nivel del entorno del secretario general. La decisión está tomada. En esa clave había que entender el tuit de Sánchez de respuesta del 2-D. El jefe del Ejecutivo estaba ayer lunes en Katowice (Polonia), en la Cumbre del Clima de la ONU.

El instrumento extremo para intervenir una federación es montar una gestora, pero Ferraz espera que Díaz caiga como fruta madura

"Tomar el control"... ¿Cómo? Es pronto para hablar de la creación de una comisión gestora, el mayor castigo posible a una federación. Sánchez ya disolvió los órganos en Madrid en 2015 para tumbar a Tomás Gómez y situar al frente de la candidatura autonómica al exministro Ángel Gabilondo, y el que era su número dos en su primer mandato, César Luena, ya amenazó a su homólogo andaluz, Juan Cornejo, con montarle una gestora en el momento de máxima tensión de los barones con el líder del PSOE. Tomar las riendas a través de una dirección interina sería una medida extrema y que tendría un impacto mayúsculo en la que sigue siendo la federación más poderosa de todo el partido, y la más difícil de domeñar desde Madrid precisamente por eso, por su vertebración, potencia y cohesión interna. Pero los sanchistas saben que Díaz ahora está más debilitada que nunca, con un futuro político más que negro.

Ferraz avisa a Díaz: "actuará" si se enroca y "tomará el control" del PSOE andaluz

Los colaboradores de Sánchez en realidad esperan no tener que activar instrumentos que tienen estatutariamente a su alcance, pero que generarían un gigantesco incendio interno poco aconsejable a las puertas de más procesos electorales. Confían en que Díaz "no se resista" si pierde el Gobierno, porque no tendría "sentido ninguno" que se sentara en el Parlamento como líder de la oposición. "Máxime cuando ha perdido 402.000 votos y 7,46 puntos en poco más de tres años", advierten. "Ella lo entenderá. Ver al PP entrar en el Palacio de San Telmo [sede de la Presidencia de la Junta] va a ser muy duro, y comprenderá que se abre una nueva era. Todo irá cayendo por su propio peso, como fruta madura", convienen fuentes del Ejecutivo. Y si no, "pues que se aten los machos", remachaba de forma elocuente un integrante del núcleo de dirección.

Ábalos ya había deslizado esa idea de que el PSOE-A promoverá su caída en caso necesario. Los socialistas andaluces, dijo durante su rueda de prensa, "son suficientemente responsables e inteligentes para llevar adelante su proceso y aportar lo mejor de sí mismos". Este martes se reúne la ejecutiva federal, liderada por Sánchez, y no se prevé que se adopten medidas drásticas.

"No solo no es justo"

Ferraz entiende que está legitimado para "tomar el control" de su primera federación (cerca de 46.000 militantes en 2017) porque la receta de Díaz "no funcionó". Distintos responsables consultados aportaban razones semejantes: la presidenta en funciones decidió el estilo de campaña —"con acento andaluz", decía ella, "malísima", "flojísima", "nefasta", replican desde Madrid—, el programa, las listas (sin sanchistas), los mensajes, la presencia (escasa) de Sánchez y de su equipo, el estilo "confiado" y hasta "sobrado", la búsqueda de una baja movilización para no tensionar a las derechas. Se le dio carta blanca. "Si fue ella la única que quiso desvincularse de la dinámica nacional, a la que no le apeteció que bajasen ministros apenas, a los que destinaba a actos menores, la que decició cómo se hacía todo... la culpa será de ella, ¿no? Todo ha ido restando hasta la resta final", resumía un colaborador del presidente.

Los sanchistas recuerdan que la campaña fue obra del PSOE-A. Los susanistas, que no pueden dar lecciones quienes perdieron las elecciones

El "recado" enviado desde Madrid resucitó los dos antiguos bandos. Sanchistas contra susanistas, susanistas contra sanchistas. "¿Cómo es posible que se pida la dimisión de quien gana unas elecciones y no se le pida responsabilidades a quien las pierde? ¿Doble vara de medir? El mundo al revés", estallaba Verónica Pérez, secretaria provincial del PSOE sevillano y dirigente y amiga personal de Díaz. "Intentar personificar la responsabilidad de los resultados en Andalucía no solo no es justo porque el PSOE de Andalucía ha ganado las elecciones, sino que elude analizar las causas de la irrupción de la extrema derecha en España", añadía también en Twitter el diputado nacional Antonio Pradas, otro de los mandos más próximos a la baronesa.

Esa indignación patente era mayor en privado en cuanto se sondeaba a varios dirigentes relevantes. "Si le pide su cabeza y ha ganado elecciones, entonces Pedro tiene dos dimisiones pendientes, en 2015 y 2016, cuando perdió. Pedir su cabeza el día después de las elecciones es miserable", señalaba una responsable que conoce bien los movimientos tectónicos dentro del partido.

Ferraz avisa a Díaz: "actuará" si se enroca y "tomará el control" del PSOE andaluz

"Pedro va a dejar en herencia un PSOE partido y al fascismo [Vox] en las instituciones. Señalar a Susana la puerta en un día como hoy [por este lunes], cuando lo que le tocaba era apoyarla y ayudarla a buscar la fórmula para gobernar, dice mucho de su catadura moral, es un acto de mezquindad intolerable, en términos de 'vendetta' personal contra ella. Ella probablemente se irá, pero no puedes decir eso cuando estás en el tanatorio", abundaba un miembro del Grupo Socialista en el Congreso. "Tampoco fue elegante que Susana dijera este lunes que hace falta una reflexión 'en el conjunto de la organización", replican desde Ferraz. A la vista está que las espadas están de nuevo en alto y que la crisis interna ha estallado de nuevo. Incluso entre algunos cuadros que sintonizan con Sánchez pero que conocen bien a la lideresa andaluza se avisaba este lunes de que Ábalos "se equivocaba" con su maniobra. "Susana se va a ir sin empujarla. No se va a quedar de diputada rasa, pero hay que dejarla que resuelva esto primero", afirmaba una veterana.

¿Cómo explicar el ascenso de Cs o Vox?

Para los críticos con Sánchez, hay un porcentaje del pésimo resultado que sí es achacable a la "mala" campaña y al desgaste de la marca tras 36 años en el poder. Pero la mayor parte de la culpa, entienden, recae en Ferraz y en el presidente, por su política de apaciguamiento con Cataluña y su "cercanía", dicen, con los independentistas. "El 2-D ha sido una patada a Pedro en el culo de Susana. Los que defendíamos que el PSOE debía tener una línea roja a la hora de pactar, que era el no tejer alianzas con los separatistas, se ha demostrado que era así. Que teníamos razón, que no puedes poner La Moncloa en manos de los soberanistas", se queja una diputada. Otro compañero de escaño insiste en que estos comicios, más que nunca, se han desenvuelto en clave nacional, y por eso ha lastrado tanto ese "entendimiento" con ERC y PDeCAT, y que la moción de censura que tumbó a Mariano Rajoy prosperase con sus votos.

La principal fuente de reproche de los críticos es la estrategia con Cataluña, mientras que en Ferraz el grueso de la responsabilidad se carga en Díaz

¿Cómo se explica si no, argumentan, la entrada tan fulgurante de Vox o el ascenso de Ciudadanos? O incluso la bajada de Adelante Andalucía, siguen, que puede haber sido penalizada por "el rock de la cárcel" —la visita a la prisión de Lledoners de Pablo Iglesias— y su política tibia en Cataluña. "La izquierda ha perdido 13 puntos en su conjunto", advierten los contrarios a Sánchez. Es así, 5,57 puntos la coalición de Podemos e IU y 7,46 los socialistas, 13,03 ambos.

Ferraz avisa a Díaz: "actuará" si se enroca y "tomará el control" del PSOE andaluz

Quienes critican la estrategia de Ferraz le reprochan el haberse dejado robar argumentos, porque el PSOE "no puede pedir" a Ciudadanos y PP que no reciban los votos de Vox cuando Sánchez admitió los de los separatistas, "que quieren romper con España y que de hecho lo intentaron hacer y por eso están en la cárcel".

Fin al pacto de silencio

Ábalos negaba todo "acuerdo" con los independentistas. Es "propaganda", "no realidad". Desde Ferraz rechazan que la dinámica de pactos nacional haya influido en los resultados de Díaz, puesto que ella se blindó y buscó que no contaminase su campaña. "Si piensan que las causas de la debacle están en Cataluña es que no han entendido nada. Es el enésimo error de análisis de Susana. No es así", alegan fuentes gubernamentales.

Es pronto para saber si habrá una reorientación de los planes del Gobierno con los independentistas para afrontar los siguientes procesos electorales

No obstante, hay quienes en el sanedrín socialista sí anticipan que quizá la estrategia futura tenga que cambiar. Quizás hará falta "más pedagogía, explicar más" que el PSOE y el Gobierno "no están vendidos a los separatistas" y que no hay acuerdo alguno con ellos, o quizás haya que propiciar una mayor aproximación hacia Ciudadanos, fuerza que antes tendrá que resolver "el papelón" de contar por qué acepta los votos de la ultraderecha de Vox. "Es pronto todavía para saber cómo reorientarnos, porque todo el escenario está muy turbio y estamos viendo cómo se asientan las cosas. No sabemos si esta fiebre pasará o no", valora un miembro del comité electoral que se confiesa desorientado, como casi todos en el partido, tras el 2-D.

El camino hacia las generales, que como pronto serían en mayo, no se presenta tan allanado como se preveía. Y encima sobrevuela una vuelta a la batalla interna. Lo dice una susanista: "El pacto del silencio de los corderos se ha acabado".

Reunión con la ejecutiva y primera entrevista en España en dos meses

Pedro Sánchez levantó un acto que tenía previsto en la mañana de este martes sobre los 40 años de la Carta Magna ('La Constitución de los niños y niñas'), en el Ministerio de Educación, para poder presidir la reunión de la ejecutiva federal de su partido este martes a partir de las 12:30. 

El presidente del Gobierno recibe ya por la tarde en La Moncloa, y de forma consecutiva, a los presidentes de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, ambos del PP. Con ellos finaliza la ronda de contacto con los presidentes autonómicos, que comenzó en julio con el lendakari, Iñigo Urkullu (PNV)

Ya por la noche, a las 21 horas, es entrevistado por Pedro Piqueras en 'Informativos Telecinco'. Será su primer encuentro con un medio de comunicación de ámbito nacional en España después de la entrevista que Ana Pastor le hizo en 'El objetivo', en La Sexta, el pasado 16 de septiembre

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