El Vietnam de los regalos: por qué habrá escasez y precios por las nubes en Navidad
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CRISIS EN LA CADENA DE SUMINISTROS

El Vietnam de los regalos: por qué habrá escasez y precios por las nubes en Navidad

Con la recuperación económica pospandémica, la demanda se ha disparado. Pero las empresas son incapaces de traer muchos de sus productos desde Asia

placeholder Foto: Una tienda de juguetes en Holanda. (EFE)
Una tienda de juguetes en Holanda. (EFE)

Desde ​Australia hasta Estados Unidos pasando por Francia, Canadá o Reinido Unido. En las últimas semanas se multiplican las noticias apocalípticas que anuncian unas Navidades de terror en las que los niños se quedan sin juguetes por la crisis mundial de la cadena de suministros. La pandemia y un sinfín de 'shocks' económicos están provocando una escasez de productos de todo tipo que, más allá de los regalos de los niños, puede convertir las fiestas navideñas en un auténtico Vietnam de las compras.

"Nos encontramos ante un desafío comercial a nivel global", explica Pablo Sanz de las Heras, responsable de suministro de IKEA en España, a El Confidencial. "Las continuas interrupciones, las congestiones en los puertos y una demanda históricamente alta han creado un desequilibrio en todo el mercado del transporte marítimo que está provocando restricciones en nuestras operaciones". Y añade: "Está siendo un reto para todos los sectores asegurar el suministro para las fiestas navideñas".

Con la recuperación económica, el fin de los confinamientos y el abultado ahorro de los consumidores, la demanda se ha disparado. Pero las empresas han sido incapaces de responder al interés de los compradores por su falta de inventario y, cuando han ido a reponer 'stock', se han dado cuenta de que todas las compañías han hecho lo mismo, generando un cuello de botella en las rutas marítimas que amenaza con frenar el crecimiento mundial.

Foto: El Ever Given tras ser liberado en el canal de Suez. (Reuters)

"Después de los peores meses de la pandemia, las previsiones de las empresas no fueron buenas y, por miedo a que la demanda no se recuperara tan rápido, mantuvieron un inventario bajo", afirma Jorge Díaz Lanchas, profesor de Economía de la Universidad Pontífica de Icade. "Y ahora no tienen 'stock' suficiente para vender a los consumidores, que están deseosos de gastar su dinero".

La mayor crisis del 'retail' en 40 años

Algunas compañías, desesperadas por sortear el embotellamiento marítimo y conseguir los productos más rápido, han traído bicicletas en avión; otras como Home Depot, una empresa estadounidense de bricolaje y ferretería, han fletado sus propios barcos. Sin embargo, incluso esas medidas podrían no ser suficientes para llenar las estanterías en los próximos meses, porque las rutas marítimas están completamente atascadas.

Los ocho puertos con más actividad marítima del mundo, situados en China, están por debajo de su actividad por las restricciones del covid. Los puertos en California están congestionados creando un efecto dominó que afecta a todos los sectores. Las tarifas de flete se han disparado y el coste de un contenedor, que antes de la pandemia rondaba los 2.000 dólares, se ha multiplicado por diez ante su escasez. Y toda esta locura por conseguir meter tu producto en un megabuque de transporte, sumada al alza de los precios de las materias primas, han originado "la mayor crisis del 'retail'" en cuarenta años. Una crisis que amenaza con hundir la campaña más lucrativa de muchas empresas: la Navidad.

"Si pudiera dar un consejo, le diría a todas las empresas que hagan sus pedidos ya para Navidades… ¡Mañana ya es demasiado tarde!", cuenta Stavros Karamperidis, experto en economía marítima en la universidad de Plymouth. "Para el comprador final todavía hay tiempo, pero también te diría que es mejor comprarlo ya. Quizá ese sofá o bicicleta o videojuego que quieres regalar esté agotado en diciembre o cueste bastante más, porque es probable que haya una escasez y subida de precios".

Las empresas tienen que comprar hoy su 'stock' para Navidades... ¡mañana es demasiado tarde!

El fin de año parece aún lejano, pero si un empresario se pone a echar cuentas empieza a temblar. En muchos casos, la fábrica en Asia, desde donde se importa la mayor parte de los materiales de bajo valor añadido, normalmente tarda entre 20 y 30 días en procesar la orden de compra. De media, otros diez días para llegar al puerto. Después, según lo que tarde en salir, necesita alrededor de 45 días para ir desde Shanghai hasta Rotterdam, aunque las congestiones están alargando aún más este trayecto.

Una vez ha llegado al puerto de destino, el barco hay que descargarlo. Y ya en tierra, se necesita transportarlo en camión en plena escasez por conductores. Y, por último, la fábrica no es la tienda final, por lo que hay que sumarle varios días más hasta que llegue a las estanterías. Conclusión: estamos al borde de las fiestas navideñas para el 'retail'. "Si sigue habiendo atasco en los puertos asiáticos al final de este mes", reitera Karamperidis, "va a haber muchos pedidos para Navidades que no van a llegar".

"Cuadros, manillares, cambios… es tan dispar la cantidad de problemas que afecta a los problemas de suministro que no sé por dónde empezar", dice Andrés Maldonado, CEO de LovelyBikes, nada más coger el teléfono. Su empresa es un gran ejemplo de la paradoja en la que se encuentra la economía. Cada vez más gente quiere comprarle su producto, pero no lo tiene disponible para venderlo. Acaban de sacar un nuevo modelo eléctrico, pero solo han vendido 100 porque no tienen más 'stock', pese a que podría haber despachado más de 500.

Foto: Foto: Reuters.

Un ejemplo concreto de cómo ha afectado la inestabilidad del comercio marítimo al consumidor final son las cestas de mimbre de las bicicletas. "No son caras, pero por nivel volumétrico ocupan mucho, por lo que al final no es fácil traerlas desde Indonesia", cuenta. Hace tres meses le dijeron que el contenedor en el que venían costaba 10.000 dólares. Decidió esperar. Ahora ya cuesta más de 15.000.

Como prevé Andrés, algunos analistas económicos apuntan a que este desajuste entre oferta y demanda va a provocar un aumento de la inflación. "Las empresas tienen dos opciones: asumir costes o subir los precios", afirma Andrés. "Y ya te digo que asumir costes durante mucho tiempo no es posible, por lo que va a haber inflación en algunos productos". Compañías como Costco o Chipotle ya han advertido de que tendrán que trasladar el coste del transporte marítimo a los consumidores, mientras que los precios de muebles baratos y juguetes podrían dispararse.

"Es muy doloroso para las pymes, porque si lo carga en el consumidor se puede quedar sin demanda, pero si lo asume les resta mucha competitividad frente a las grandes empresa", explica Díaz Lanchas, quien sin embargo se muestra escéptico con que los vientos inflacionarios vayan a ser generalizados. "La subida del IPC (Índice de Precios Al Consumo) no parece alarmante quitando el fenómeno de la energía. Yo creo que esto es transitorio y afectará a los productos baratos muy afectados por esta crisis".

Justo a Tiempo… o no

Detrás de esta crisis de suministros está la práctica conocida como capitalismo Justo a Tiempo. Las compañías proporcionan los materiales estrictamente necesarios para que tanto las materias primas como los productos terminados lleguen a su destino justo cuando sea necesario, aumentando la productividad y gastando poco en inventarios. Sin embargo, ahora, al no tener ‘stock’ les deja sin margen de reacción.

"La idea optimista del 'Just in Time' de los años 90 cada vez se aplica menos, porque estamos en un entorno geopolítico más complicado", reitera Díaz Lanchas. "Nada de esto significa, como dicen algunos alegremente, que la globalización se va a acabar, pero es probable que ciertas fases del proceso productivo vuelvan más cerca".

Foto: Aviones de Amazon Prime Air. (EFE)

Otros también se muestran escépticos con que esta crisis de suministros vaya a cambiar de forma radical el comercio internacional. "Es posible que las empresas, que no quieren revelar sus estrategias, están intentando la estrategia de China +1", explica Jordi Palafox, catedrático jubilado de Historia e Instituciones Económicas. "Diversificar el abastecimiento de otros países y no depender solo de China, pero no es nada sencillo porque las cadenas de suministro globales están organizadas de una manera y no es casualidad".

En una reciente columna, Bloomberg aconsejaba dejar de obsesionarse por la importancia de las finanzas y prestar atención a las cadenas de suministro. Cualquier imprevisto, como el bloqueo del Canal de Suez por el Ever Given, puede congelar la economía mundial. Pero quizá un consejo más práctico sea que, si dejas las compras navideñas para el último minuto, dejes de leer este artículo y ponte a pensar en el regalo de tu hijo.

Desde ​Australia hasta Estados Unidos pasando por Francia, Canadá o Reinido Unido. En las últimas semanas se multiplican las noticias apocalípticas que anuncian unas Navidades de terror en las que los niños se quedan sin juguetes por la crisis mundial de la cadena de suministros. La pandemia y un sinfín de 'shocks' económicos están provocando una escasez de productos de todo tipo que, más allá de los regalos de los niños, puede convertir las fiestas navideñas en un auténtico Vietnam de las compras.

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