España sufre una alarmante sequía de gol en el debut de la Eurocopa contra Suecia (0-0)
  1. Deportes
  2. Fútbol
morata tuvo un fallo clamoroso

España sufre una alarmante sequía de gol en el debut de la Eurocopa contra Suecia (0-0)

España empieza mal la Eurocopa. Luis Enrique utilizó a todos los delanteros y fue incapaz de conseguir marcar un gol en el primer partido contra Suecia

placeholder Foto: El centrocampista de la Selección española Rodri Hernández (d) disputa un balón ante el delantero de la selección sueca Marcus Berg (i), durante el encuentro entre España y Suecia. (EFE)
El centrocampista de la Selección española Rodri Hernández (d) disputa un balón ante el delantero de la selección sueca Marcus Berg (i), durante el encuentro entre España y Suecia. (EFE)

Es desesperante ver una Selección dominar tanto, tener un altísimo porcentaje de posesión, pasarse la pelota de unos a otros y no saber cómo acabar las jugadas. Esto es España. Una Selección que maneja los partidos con cientos de combinaciones, pero que le cuesta concretarlas. El problema no es nuevo, pese a que hace unos meses le metiera seis goles a Alemania. Fue un espejismo. España empieza mal la Eurocopa con un empate contra Suecia. La tuvo Gerard Moreno en el minuto 90 con un remate de cabeza y una parada con los pies del portero Olsen.

España acabó el partido volcada, tirando de la épica y con la sensación de que Luis Enrique reaccionó tarde con los cambios. El centro de Sarabia lo peinó Gerard Moreno y pudo ser el ansiado gol que tanto le costó a España. Pero Gerard Moreno entró demasiado tarde al partido porque Luis Enrique apostó de inicio por Morata, el principal señalado en el traspié. Con Gerard Moreno hubo más sensación de peligro que con Morata. El delantero titular, el ‘9’, tuvo una de esas noches para olvidar. Falló un gol claro y se apagó.

Foto: Morata, Ferran Torres y Gayá celebran un gol con la Selección. (EFE)

Seguimos sin tener claro quién es el once más titular de España, porque los que salieron de inicio dominaron, pero remataron poco. Los que acabaron el partido hicieron un fútbol más directo y agresivo. Esta España necesita reaccionar, que Luis Enrique revise el estilo de las largas posesiones y sea más incisiva y resolutiva. El resultado es malo, las sensaciones extrañas y el futuro incierto, aunque dará, si no hay descalabros, para pasar la fase de grupos.

El fallo de Morata

Al descanso se fue el partido con dos ocasiones clarísimas. Una para cada selección. La de España la tuvo Morata, en el 37’, con un disparo que envió fuera ante la salida del portero Olsen. Un fallo imperdonable. Es de esas que no te puedes permitir errar en un partido tan cerrado. El centro de Jordi Alba se lo comió la defensa sueca, Morata se plantó ante el portero noruego y se le apagaron las luces. El fallo provocó el runrún de la grada y un gesto de rabia de Luis Enrique, que seguía el partido sentado en una nevera, y tuvo la misma sensación de frustración que los aficionados. Morata no puede fallar lo fácil.

Cuatro minutos después del fallo de Morata, llegó la única gran ocasión de Suecia en toda la primera parte. Isak se zafó de Laporte y con una rápida maniobra armó el caos. Su disparo fue desviado por Marcos Llorente debajo de los palos, con Unai Simón batido, y el rechace del improvisado lateral derecho fue del poste a las manos de Unai Simón. Con una sola acción de ataque, Suecia generó peligro y pudo haberse ido con más premio que España al final del primer tiempo.

placeholder Luis Enrique, en el partido contra Suecia. (EFE)
Luis Enrique, en el partido contra Suecia. (EFE)

El partido lo inició España con una idea clara de juego. Luis Enrique ha inculcado a sus jugadores que la posesión de la pelota es la mejor manera de llegar al triunfo. Lo que no puede perfeccionar el seleccionador es la puntería. El primer tiempo de España fue un monólogo. Muchos pases de una banda a otra, por dentro con Pedri y Koke y centros y más centros al área. Suecia salió a encerrarse, a no dejar espacios, y montó un muro. Infranqueable para España, que volcó el juego por los costados con las subidas de Alba, por la izquierda, y Llorente, por la derecha. Dani Olmo y Fabián Torres, más adelantados, se movían de fuera a dentro para agitar el muro sueco. A España le costó encontrar los caminos para profundizar.

Lo que consiguió el plan de Luis Enrique fue meter en su área a Suecia. Solo había que encontrar lo más difícil: la puntería. Pero de esto no va nada sobrada España. Tiene matrícula de honor en la posesión y un 'necesita mejorar' en la definición. La primera buena ocasión fue un cabezazo de Dani Olmo, a un centro de Koke, que desvió el portero Olsen. Era el primer cuarto de hora. España mandaba, Suecia estaba replegada y el aviso del gol daba alguna esperanza. Atacar este tipo de acorazados contra rivales que se juntan, están organizados y no quieren jugar la pelota es una misión complicada si no tienes un goleador o un golpe de fortuna. Lo tuvo Morata, pero lo desperdició. No hubo muchas más ocasiones de gol en el primer tiempo. Otro disparo con el exterior de Koke y un lanzamiento de Dani Olmo desde fuera del área.

Foto: Benzema y Mbappé, antes de empezar el partido amistoso entre Francia y Gales. (EFE)

La segunda parte empezó con otro mal despeje de los suecos y un disparo de Morata desviado. Otra ocasión para el ‘9’ de España, no tan clara como la de la primera parte, pero una más que apuntar a su falta de puntería. La reacción de la grada (asistieron al estadio de La Cartuja un total de 12.517 espectadores) fue corear el nombre de Morata. Había que animarlo. Luis Enrique pedía que siguiera intentándolo. En el banquillo estaba Gerard Moreno, el delantero del Villarreal que ha sido el máximo goleador español de la Liga. El partido pedía un cambio de delantero. Otro tipo de amenaza, porque el juego ofensivo de España empezaba a caer en lo previsible, pese al dominio.

Los cambios llegaron tarde

España pasó un nuevo momento de angustia en otra acción de contraataque de Suecia, lanzada por Isak. El delantero de la Real Sociedad entró poco en juego, pero cada aparición por arriba, cada carrera y movimiento ponían en jaque a la defensa española. Isak se revolvió en el área y metió un centro peligroso que estuvo a punto de marcar su compañero Berg. La Cartuja entró en estado de nervios. Luis Enrique miró al banquillo. Había que reaccionar, buscar otro plan alternativo a un juego que iba a menos. Era el minuto 60 y Suecia tenía piernas y energías para amenazar a España.

Llegaron los primeros cambios de Luis Enrique. Quitó a Morata (recibió algún pito) y a Rodri por Sarabia y Thiago. No metió en el campo a Gerard Moreno. No deja de sorprender el seleccionador con sus decisiones. Ferran Torres pasó a ser el punta de la Selección. España pasó a jugar sin delantero centro un momento del partido crítico por la necesidad de generar ocasiones de gol y contra un rival que perdió el respeto.

Por fin salió al campo Gerard Moreno. Hasta el minuto 74, no consideró necesario Luis Enrique que tenía que estar en el campo el jugador con más instinto goleador de la convocatoria. El delantero del Villarreal entró junto con Oyarzabal y se marcharon al banquillo Dani Olmo y Ferran Torres. El tridente que empezó el partido fue retirado del campo para acabar con Sarabia, Oyarzabal y Gerard Moreno, un ataque a la desesperada en busca del ansiado gol. España volvió a embotellar a Suecia, meterla en su área, conseguir que se replegara y desactivar sus aciones de contraataque.

El juego estaba volcado por las bandas, por el centro era imposible progresar, con la intención de meter centros y buscar un remate de Gerard Moreno, un rechace o una segunda jugada. España puso más corazón que claridad e imaginación que definición. El último recurso ofensivo fue meter a Fabián por Koke buscando ese disparo que evitara el tropiezo. Faltó pegada. Salió tarde Gerard Moreno.

Luis Enrique Álvaro Morata Jordi Alba Koke Marcos Llorente Selección Española de Fútbol
El redactor recomienda