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Solari, el regreso al Real Madrid de un multiusos: ¿para ser el relevo de Ancelotti?
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Solari, el regreso al Real Madrid de un multiusos: ¿para ser el relevo de Ancelotti?

En el Real Madrid se plantean el retorno de Solari para aprovechar sus conocimientos en cualquiera de las áreas deportivas y una de ellas podría estar en tener un 'plan B' para el banquillo

Foto: Solari en su etapa de entrenador del Real Madrid. (Efe/Juan Carlos Hidalgo)
Solari en su etapa de entrenador del Real Madrid. (Efe/Juan Carlos Hidalgo)

"Yo siempre me fijo en los jardineros del Real Madrid y en cómo están los alrededores, los setos, las plantas y las flores. Ponen la misma dedicación que los jugadores a los partidos", confesó un día Solari para definirse como un hombre de club. Ir cada día a la Ciudad Deportiva era sentirse un hombre afortunado. Santiago Hernán Solari podría hacer cualquier trabajo en el Real Madrid porque es un profesional versátil y, por supuesto, con conocimientos futbolísticos. En el club se plantean su regreso, según Marca, sin concretar el cargo que puede desempeñar. Es un comodín y está valorado. En ningún caso será el de jardinero y probablemente esté orientado al trabajo deportivo, técnico o de representación. Lo importante, en su caso, es que es uno de los hombres que hizo un servicio a Florentino Pérez en una época de crisis y cuando le tocó dar un paso al lado, lo hizo sin protestar.

"Entrenar al Real Madrid es un trabajo maravilloso. En cualquier sitio. Me han tocado distintas funciones y siempre es un honor y un privilegio", decía Solari para declarar fidelidad al club. El retorno de Solari aportará soluciones a la estructura deportiva del club. Igual que hay futbolistas que pueden jugar en diferentes posiciones, en Solari se da el caso de que estamos ante un ejecutivo polivalente para trabajar en el área de la cantera, en la dirección deportiva o, incluso, ponerse en el banquillo. Esta última opción hay que tenerla en cuenta dentro de la planificación a corto y largo plazo que estudia el Real Madrid.

placeholder Solari da instrucciones a Vinícius en un partido del Real Madrid
Solari da instrucciones a Vinícius en un partido del Real Madrid

¿Podría volver a sentarse en el banquillo del primer equipo? Si se lo ofrecieran no lo dudaría. Lo cogería con la misma ilusión y más experiencia que cuando le tocó suplir a Lopetegui en octubre de 2018. Solari es aprovechable. Entra dentro de lo lógico que el Real Madrid se haya planteado el regreso del argentino. Hay que ponerse en todos los escenarios posibles. A Ancelotti le sale todo a pedir de boca desde que llegó. En su segunda etapa ha ganado la Champions y la Liga, los principales objetivos, y en este inicio de temporada lleva nueve victorias en los nueve partidos. En un escenario de desplome, el club tendría que tener preparado un recambio. Raúl es una opción, pero tiene tarea con el Castilla.

Ancelotti marca su final

Hay que adelantarse a los acontecimientos. Cuando las cosas van bien, como sucede en estos momentos, no son necesarios los cambios. Si aparecen las dudas, conviene tener un plan B. Esto a corto plazo. A largo, los deberes están en definir quién puede ser el mejor sucesor de Carlo Ancelotti. El italiano (63 años) comunica que dejará de ser entrenador cuando acabe la etapa en el Real Madrid. Tiene contrato hasta 2024. Lo ha hecho todo en su larga carrera en los banquillos y la oportunidad de volver a entrenar al Madrid fue incluso una sorpresa para él. La está aprovechando, pero tiene fecha de caducidad. Hay que tener preparado un sustituto. No puede repetirse lo que sucedió cuando Zidane comunicó, sin avisar, que no seguiría tras ganar la Champions en 2018. El adiós del francés cogió al club sin un sustituto y, a la desperada, fichó a Lopetegui dos días antes de empezar el Mundial de Rusia.

Foto: Mbappé antes de empezar un partido con el PSG. (Reuters/Stephane Mahe)

Encontrar un entrenador para el Real Madrid no es sencillo. No encaja cualquiera. Tiene que cumplir un perfil muy específico. Es fundamental que se adapte a la plantilla, a la política de fichajes que marca el club, la exigencia y la gestión del vestuario para manejar los conflictos. Hay entrenadores ganadores, experimentados, carismáticos, como puede ser Thomas Tuchel (sin equipo), que no se ajustarían a las necesidades. Con la opción Solari no hay dudas. Es un hombre de club, conoce la casa y en su breve etapa en el primer equipo hizo un trabajo complicado que siguió las directrices de los dirigentes. Los resultados deportivos fueron de más a menos, duró 133 días en el banquillo, pero dejó un buen sabor de boca su gestión para hacer una transición con los jóvenes y exigir a los veteranos.

Solari pasó por los banquillos del cadete, juvenil B y Castilla antes de coger el primer equipo del Real Madrid. No le importó tener que estar a prueba durante los cuatro primeros partidos para evaluar si podría quedarse. Empezó de técnico interino, hizo el pleno de cuatro victorias, y pasó a tener contrato hasta 2021. En su primera rueda de prensa llamó la atención por decir, antes del debut en la Copa del Rey contra el Melilla, que había que "jugar con cojones". Quiso mostrar, desde el primer día, que tenía personalidad para tomar decisiones importantes, consensuadas con el club y ser exigente.

La apuesta por los jóvenes

Se llegó a decir que era el nuevo Zidane. Palabras mayores, pero se le buscaron semejanzas con el francés, que dio el salto del Castilla y se fue ganando tres Champions seguidas. Las comparaciones estaban ahí, pero la tarea principal de Solari estaba enfocada a hacer una revolución en la plantilla en una época difícil por las salidas de Cristiano Ronaldo y Zidane. Solari, en su presentación, pidió a los jugadores que tuvieran más compromiso, energía e ilusión. A partir de este momento chocó con algunos de ellos y el caso más complejo fueron los roces con Isco. Al malagueño le apartó del equipo por actos de indisciplina. Perdió la paciencia con un futbolista que veía fuera de forma y con mala actitud. Prescindió de Marcelo y Bale. Y apostó por los jóvenes. Del malagueño comentó que le faltaba compromiso, del galés dijo que tenía que comerse el escenario y del brasileño que tenía que jugar con más constancia. La sentencia fue clara: "No creo en eso de que hay jugadores indiscutibles".

Foto: Unai Simón durante el partido contra Portugal. (Reuters/Pedro Nunes)

Solari tomó decisiones con riesgos, importantes, que gustaron en el club. La principal, apostar, dar confianza y continuidad a Vinícius. El cambio en la banda izquierda fue radical. Reguilón le quitó el puesto de lateral izquierdo a Marcelo y Vinícius a Bale. No fueron los únicos jóvenes que entraron en la revolución del argentino. Solari quería energía, juego directo, intensidad y verticalidad. Tiró de Marcos Llorente (elegido mejor jugador en el Mundial de Clubes que ganó), Fede Valverde, Brahim Díaz y canteranos como Cristo.

El equipo se cayó en una semana fatídica con las derrotas en los Clásicos de Copa y Liga contra el Barcelona y la goleada del Ajax en los cuartos de final de la Champions en el Bernabéu (1-4). Florentino volvió a recuperar a Zidane y el final de temporada fue a peor. El Real Madrid acabó la Liga a 12 puntos del Barcelona. Solari se quedó en el club, con cargo de embajador, hasta que encontró un nuevo destino para seguir entrenando. Fuera de España. En el América de México, donde fue despedido en marzo de este año. Las puertas del Real Madrid las tiene abierta y lo menos importante es la función que puede desempeñar un profesional multiusos. Solari mantiene vínculos con el club. Ha dado ponencias en la Escuela Universitaria del Real Madrid, ha estado en el palco del Bernabéu y acudió a la final de la Champions en París.

"Yo siempre me fijo en los jardineros del Real Madrid y en cómo están los alrededores, los setos, las plantas y las flores. Ponen la misma dedicación que los jugadores a los partidos", confesó un día Solari para definirse como un hombre de club. Ir cada día a la Ciudad Deportiva era sentirse un hombre afortunado. Santiago Hernán Solari podría hacer cualquier trabajo en el Real Madrid porque es un profesional versátil y, por supuesto, con conocimientos futbolísticos. En el club se plantean su regreso, según Marca, sin concretar el cargo que puede desempeñar. Es un comodín y está valorado. En ningún caso será el de jardinero y probablemente esté orientado al trabajo deportivo, técnico o de representación. Lo importante, en su caso, es que es uno de los hombres que hizo un servicio a Florentino Pérez en una época de crisis y cuando le tocó dar un paso al lado, lo hizo sin protestar.

Florentino Pérez Vinicius Junior
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