El don de Kroos en el Real Madrid o cuando jugar fácil es lo más difícil en el fútbol
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el alemán marca el ritmo de juego

El don de Kroos en el Real Madrid o cuando jugar fácil es lo más difícil en el fútbol

La mejoría en el juego del Real Madrid está desde que Kroos ha superado sus problemas en el pubis. El alemán es la brújula del equipo. Un centrocampista que impresiona por su golpeo del balón

Foto: Kroos celebra el gol marcado en el partido contra el Rayo Vallecano. (EFE/Juanjo Martín)
Kroos celebra el gol marcado en el partido contra el Rayo Vallecano. (EFE/Juanjo Martín)

El fútbol tiene una gama amplia de estilos y perfiles de jugadores. Con Kroos sucede algo extraordinario porque se trata de un centrocampista que juega fácil y tiene todo tipo de recursos para encontrar soluciones con pases cortos, cambios de orientación, asociación y colocación. Lo que hace Kroos tiene una alta dificultad y un valor incalculable para el equilibrio en el sistema de juego del Real Madrid. En los atascos encuentras al alemán como vía de escape. Por eso se pueden entender las palabras de Carlo Ancelotti al final del partido contra el Sheriff: “Si Kroos está bien, el entrenador está más tranquilo. No hay nadie que maneje el balón como él”.

Al entrenador no le hace falta profundizar en más detalles del juego, ni dar explicaciones tácticas y mucho menos analizar las características del centrocampista alemán. Ancelotti conoce perfectamente qué necesita un equipo maduro en el centro del campo para ser consistente y competitivo. Control del juego, dominio de la pelota, orden, trabajo y profundidad. La dinámica positiva del Real Madrid no está solo en que Vinicius haya perfeccionado la definición y Benzema tenga regularidad con el gol. Lo más fiable para Ancelotti está en las piezas del centro del campo.

Foto: Los jugadores del Real Madrid celebran el triunfo contra el Sheriff. (Reuters/Gleb Garanich)

El Real Madrid es dueño de los partidos con un centro del campo (Casemiro, Kroos y Modric) que se impone por calidad y experiencia. Llevan mucho tiempo jugando juntos y los automatismos, sus movimientos, combinaciones y la lectura de lo que necesita el juego lo tienen muy aprendido. Desde que el alemán puso fin las molestias en el pubis, el rendimiento colectivo está en crecimiento.

Kroos se perdió los ocho primeros partidos de la temporada por una pubalgia. Estaba limitado con el dolor y decidió parar para volver a coger a impulso. Desde que volvió a estar sano, a partir del partido en el Camp Nou contra el Barcelona (24 de octubre), el equipo encontró la brújula. El punto de inflexión está en Kroos. El ritmo que marca este futbolista, con la precisión de sus pases y la jerarquía, eleva las prestaciones del conjunto. Es un jugador de equipo, pero en los últimos encuentros aporta en más facetas desequilibrantes. Busca el gol.

Olfato de gol

En los tres últimos encuentros (Rayo Vallecano, Granada y Sheriff) sobresale la figura de Toni Kroos. Lo habitual es verle distribuir el juego. Contra el Granada dio 85 pases (con un 97,2% de acierto) y contra el Sheriff llegó a los 177 pases (un 95,7% de acierto). Son registros que tienen pocos centrocampistas. Parece normal en Kroos. Hace fácil lo difícil. Pero con esto se cuenta y no sorprende. Lo diferencial es que ha marcado dos goles (Rayo y Sheriff). El de Tiraspol es un golazo. Ese golpeo característico en el alemán se le conoce como el pase a la red.

Marcó contra el Rayo, salvó un gol en la línea que pudo ser el empate del equipo Vallecano, dio dos asistencias contra el Granada… El Kroos más colectivo tiene una versión individualista que sirve para ganar partidos. “Yo no soy el que hace goles. Es importante marcar de vez en cuando, pero lo que intento es dar control al equipo y que los jugadores que están a mi lado se sientan cómodos”, dice Kroos.

“Todo lo que hace parece sencillo y es lo más difícil. Kroos nunca se pone nervioso con el balón. Le buscas y le encuentras”, comentan en el Real Madrid. El alemán tiene el don de ser un jugador tranquilo, sereno, pero sobre todo de conseguir hacer más práctico y fluido el juego del equipo. Este es el rol de un futbolista admirado por sus entrenadores y compañeros y que tiene un alto valor para Florentino Pérez. No es un fichaje más. Es el jugador que costó 25 millones de euros, dejó el Bayern de Múnich y da prioridad al Real Madrid. “Yo me quiero retirar en este club”, repite. Le quedan tres años de contrato, ha dejado la Selección alemana y está en un momento dulce.

Foto: Gareth Bale antes de empezar un partido con Gales. (REUTERS/Matthews Childs)

“Tengo una relación especial con el club desde que llegué en 2014 y sentí la confianza desde el primer día”, comentó en su última renovación. Dejó claro que no va a prolongar su carrera y que los años que le queden de fútbol, lo mejor se lo quiere dar a este equipo. Kroos es el alemán que más partidos ha jugado con la camiseta del Real Madrid (330). Ha ganado todos los títulos. Con el Bayern de Múnich disputó 205 partidos y marcó 25 goles. Con el Real Madrid lleva un tanto menos. El gol no es su obsesión. Pero tiene ese don en el golpeo para hacerlos y Zidane, antes, y ahora Ancelotti lo quieren aprovechar y le piden que se prodigue con más llegadas al área.

El jugador tranquilo, como le conocen en el club, está a sus 31 años fino e inspirado. Recuperado de sus problemas físicos en el pubis y fresco desde que ya no tiene que competir con la Selección alemana. Estas son algunas de las claves que explican la mejoría de Kroos. En lo personal, lleva una vida monacal. Vive a las afueras de Madrid, no le gusta salir a cenar por los restaurantes de la capital, es muy familiar y disciplinado con sus rutinas. Su última afición es practicar boxeo. Dedica muho tiempo a su Fundación para ayudar a los niños. De Kroos cuentan que es el primero en acudir a una reunión porque uno de sus rasgos es la puntualidad.

Florentino Pérez Luka Modric
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