El Atlético de Madrid se asoma al precipicio: cae ante el Milan en un errático partido (0-1)
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Quinta jornada

El Atlético de Madrid se asoma al precipicio: cae ante el Milan en un errático partido (0-1)

Los de Simeone tendrán que ganar sí o sí al Oporto en la última jornada y esperar que el Milan no triunfe frente al Liverpool. En caso de empate a puntos, contarán los goles

Foto: Los jugadores rojiblancos, hundidos tras el gol del Milan. (Reuters/Susana Vera)
Los jugadores rojiblancos, hundidos tras el gol del Milan. (Reuters/Susana Vera)

“¡Arriba, arriba! ¡Marcos! ¡Arriba!”. No había pitado el árbitro el inicio del encuentro y Diego Pablo Simeone ya estaba presionando a los suyos para que apretasen al Milan desde el inicio. Esa exaltación del técnico argentino que pretendía contagiar a los suyos no surtió efecto. El Atlético de Madrid volvió a proponer un fútbol ramplón, falto de ideas y sin contundencia defensiva. Los rojiblancos llegaban a los minutos finales con un empate a cero en el luminoso que, unido a la derrota del Oporto en Liverpool, les permitía depender de evitar una derrota en la última jornada para certificar su clasificación a octavos de final de la Champions League. Pero especular en el fútbol rara vez sale bien. En el último suspiro, Junior puso el 0-1 definitivo en el marcador… Enseñando el precipicio al Atleti.

placeholder Simeone se lamenta. (Reuters/Susana Vera)
Simeone se lamenta. (Reuters/Susana Vera)

El Milan necesitaba sumar los tres puntos sí o sí. Los italianos llegaban al Wanda Metropolitano con un solo punto en la tabla del grupo B de la Champions, pero su nivel en Europa estaba siendo muy superior a lo que decía ese único empate. Con Ibrahimovic saliendo desde el banquillo, el Milan apretó en la última media hora de partido. Savic salvó bajo palos en el minuto 70 después de un buen pase interior del veterano delantero sueco a Junior, quien cedió para Bakayoko. El centrocampista francés sacó un remate manso con Obalk vendido, que Savic pudo repeler con el cuerpo.

En una discutible decisión por parte de Stefano Piolo, solo entendible por el cansancio del futbolista, Brahim fue sustituido a falta de 10 minutos y el añadido. El mediapunta cedido por el Real Madrid dio un recital en la capital. Indetectable para recibir entre las líneas de la defensa rojiblanca. Solo le pudieron parar a base de faltas. Un espectáculo de partido para un joven jugador (todavía tiene 22 años) que está completando una temporada de altísimo nivel. El mejor de la noche con diferencia. Las escasas ocasiones del Atleti llegaban gracias a contraataques esporádicos. El balón quemaba demasiado. La presión de los italianos era buena, correcta, pero la cantidad de pelotas perdidas en campo propio tendrá que ser examinada (y con lupa) por parte de Diego Pablo Simeone.

Foto: Felipe celebra su gol ante Osasuna. (Reuters/Javier Barbancho)

Las noticias de los dos goles del Liverpool frente al Oporto llegaban al campo rojiblanco… y el runrún se empezaba a notar. En esos momentos, daba absolutamente igual empatar o ganar en la última jornada de grupos. Pero especular en el fútbol suele salir mal. Y pasó lo que tenía que pasar. Junior remató solo, sin marca alguna, un centro de Kessie que no pudo evitar Oblak. 0-1, y casi llegaría el segundo gracias a un uno contra uno de Ibrahimovic. Lo intentó el Atleti en el último suspiro con un remate a bocajarro que Cunha mandó fuera. Oporto será el rival definitivo si los rojiblancos quieren estar en octavos de final. Solo valdrá la victoria y superar por, al menos, un gol al Milan si este vence al Liverpool.

Un Atleti sin ideas

El atasco de los pupilos de Simeone es una realidad. Lejos quedan los partidos en los que Lemar y Koke combinaban entre líneas hasta sacar oportunidades de gol para Luis Suárez. El uruguayo cumple a la hora de ser decisivo de cara a puerta (ocho tantos en lo que va de temporada), pero frente al Milan dio su peor versión: alejado del área, desubicado, recibiendo balones escorado en los que solo podía optar por meter el esférico a la olla… Tampoco estuvo brillante Antoine Griezmann, desaparecido durante todo el encuentro.

El jugador ofensivo más diferencial en el ataque rojiblanco es Marcos Llorente. No es el más técnico, ni el futbolista con más gol de la plantilla, pero sí es un luchador que a base de esfuerzo y verticalidad es capaz de crear ocasiones por pura potencia. La baja de Kirien Trippier, así como la poca confianza de Simeone en Vrsaljko, provocó que el internacional español jugase desde el carril derecho. El aspecto físico de Llorente le permite cumplir en la demarcación, pero muy lejos del área, donde más decisivo es. Una internada suya causó peligro en la primera mitad, el centro del campo rojiblanco no fue capaz de encontrarlo.

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Llorente, durante el encuentro. (EFE/Kiko Huesca)

Yannick Carrasco se llevó las ovaciones del Wanda Metropolitano en el inicio del partido. De sus botas llegó la mejor ocasión del Atleti en la primera mitad: desborde por banda y centro raso buscando la segunda línea. Ahí apareció Rodrigo de Paul, que si de esfuerzo hablamos, no tiene ningún rival en el templo rojiblanco. Su disparo milagrosamente fue interceptado por Tatarusanu, aunque la jugada estaba sancionada por un claro fuera de juego de Carrasco. Hasta ahí las ocasiones de peligro del Atlético de Madrid... Que apenas intimidó los dominios del portero rumano.

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