Sin Superliga, no hay dinero para la renovación de Sergio Ramos
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florentino abre la puerta al capitán

Sin Superliga, no hay dinero para la renovación de Sergio Ramos

Si el barco de la Superliga no zarpa es muy probable que Sergio Ramos no tenga opciones de seguir en el Real Madrid. Florentino lo ha dejado claro cuando dice que están en la ruina

placeholder Foto: Sergio Ramos durante un partido del Real Madrid. (EFE)
Sergio Ramos durante un partido del Real Madrid. (EFE)

Después de escuchar las explicaciones de Florentino Pérez sobre la ruina que hay en el fútbol y el papel salvador que tienen los 12 clubes que quieren poner en marcha la Superliga, no quedó nada claro que este proyecto de ricos vaya a ver la luz de forma inminente. El clamor de gobiernos, UEFA, FIFA, ligas nacionales, federaciones, futbolistas, exfutbolistas y aficionados contra esta nueva competición, a la que se califica de insolidaria, pone en pausa la maquinaria de los clubes poderosos. No están todos en el mismo barco y la ausencia del Bayern de Múnich y el Paris Saint-Germain perjudica el movimiento de fuerza. Aquí hay mucha tela que cortar, así que de lo más interesante que se puede concluir de las explicaciones de Florentino Pérez es que sin el dinero de la Superliga es imposible la renovación de Sergio Ramos.

Esta es la postura del presidente del Real Madrid y de la Superliga cuando, ya de madrugada, abordó el tema de su capitán. “¿Sergio Ramos? Aquí hemos venido a hablar de la Superliga. Le quiero mucho, pero estamos en una situación muy mala. Yo no he dicho que no vaya a seguir. Pueden pasar muchas cosas. Hay muchos jugadores que ya se han bajado el sueldo y otros que se lo van a bajar. Es que hay gente que es solidaria con el club”, respondió Florentino en los minutos de descuento de la entrevista en ‘El Chiringuito’.

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Así de tajante. Sonó a despedida y Florentino Pérez le echó la culpa a la ruina del fútbol y también al futbolista que no cede para bajarse el sueldo. Ramos debe ser uno de ellos, según se deduce de las palabras del dirigente, que no tuvo inconveniente en decir que en esta situación de precariedad los empleados de sus empresas sí han accedido a bajarse el sueldo.

Hostil con Ceferin y Tebas

Florentino Pérez iba a hablar de la Superliga y sus tensiones y acabó despachando temas corrientes y de actualidad del Real Madrid. Anunció que va a ver cambios al final de la temporada y entre ellos no está, por ejemplo, la salida de Vinícius. “No se vende. Ni se toca”, es la postura con el brasileño. Pero con Sergio Ramos la puerta está abierta. La renovación es imposible porque el club, según las cuentas de Florentino, va a perder 400 millones de euros en dos temporadas y si no hay Superliga, no hay ingresos y tampoco se puede hacer más por Sergio Ramos.

Lo de Sergio Ramos, si no hay un giro radical en la postura del futbolista y se queda con las condiciones del club (un año con opción a otro y con la rebaja salarial del 10%), está cristalino. Lo de la Superliga ha entrado en terreno pantanoso y el Florentino en modo ‘ser superior’ que se vio en la entrevista fue de más a menos. Ajustó cuentas Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, y Javier Tebas, presidente de LaLiga. Abandonó el tono calmado y sereno para defenderse de las críticas de estos dos dirigentes a los que calificó de irrespetuosos y poco transparentes. “Yo no sé lo que gana el presidente de la UEFA. Aquellos que no quieren perder los privilegios dicen mentiras. A mí no me paga nada el Real Madrid y lo que hago es por responsabilidad. Ceferin lo que no puede es insultar a un compañero nuestro (Agnelli). Me parece impresentable la manera de dirigirse a un presidente de un club histórico y centenario como la Juventus. No queremos un presidente que insulte”, fue uno de los momentos en los que Florentino entró en las hostilidades.

placeholder Florentino Pérez durante una asamblea de socios compromisarios. (EFE)
Florentino Pérez durante una asamblea de socios compromisarios. (EFE)

El otro objetivo del presidente del Real Madrid y de la Superliga es Javier Tebas. Con el presidente de LaLiga transmitió una sensación de desprecio porque a Florentino le parece vulgar que este dirigente califique la Superliga como una proyecto clandestino y de barra de bar. “El estilo dice mucho y eso no se debe decir. Hay que tener respeto con las personas”, comentó para luego tirar de ironía: “Yo nunca he ido a un bar. Soy abstemio”.

Ceferin y Tebas, la UEFA y LaLiga, son los dos enemigos y Florentino Pérez pretendió desenmascararlos. Se refirió a la UEFA como un “monopolio” y se rio de las amenazas de Ceferin a los internacionales que no jugarían con sus selecciones si participan en la Superliga. Esto es chantaje para Florentino. “Eso no va a pasar. La UEFA no tiene una buena imagen a lo largo de su historia y no tiene que ser amenazante. Además, han presentado un nuevo formato de la Champions que no entiende nadie y empieza en 2024. En el 24 estamos muertos”.

Habla de manipulación

La estrategia de Florentino Pérez, como líder de la Superliga, ha sido la de anunciar la creación de esta competición de ricos un día antes que la UEFA presentara el formato de la nueva Champions. Quiere coger la delantera y la táctica es abonar el terreno para que la Superliga vea la luz lo más rápido posible. Pero se ha dado cuenta de que la reacción del pueblo, del fútbol y de los políticos ha sido contundente y está dispuesto a explicar con más detalles en qué consiste esto de la Superliga. Considera que hay intoxicación o manipulación y niega que sea una competición cerrada, elitista e insolidaria. Los culpables de querer echarla abajo los ha señalado: Ceferin y Tebas. El haber plantado la semilla de la Superliga antes que la de la nueva Champions le da motivos para presionar y cambiar el modelo del fútbol que, según su visión, necesita más dinero y atractivo.

Lo que es difícil de aceptar es el papel de víctima que adopta cuando habla de que la pandemia ha hecho más daño a los clubes grandes que a los medianos y pequeños. Habría que repreguntarle si es por culpa de una mala gestión de estos clubes que pagan sueldos millonarios, comisiones desorbitadas y se meten en obras faraónicas como la del nuevo Bernabéu. Que, si bien son vistas como una fuente de ingresos para el futuro, también hacen mella a la liquidez del club y generan más deuda. Nadie vio venir la pandemia, pero el fútbol ya vive desde hace tiempo en una burbuja que ha estallado y la única solución que encuentran los padres de la Superliga es aumentar la brecha entre los ricos, la clase media y los pobres. Parece demagogia, pero esto es fútbol y también cuentan los sentimientos de los aficionados.

Foto: Florentino Pérez en una intervención durante la asamblea de socios compromisarios. (EFE)

De lo que nadie le puede quitar la razón a Florentino es que hay saturación de partidos de fútbol que tienen poca calidad, pero para ello no hace falta coger la bandera del cambio urgente porque las nuevas generaciones desconectan de este tipo de partidos y no son capaces de verlos de principio a fin. Esto también es demagogia. Aquí solo hay un motivo que prima por encima de todos. Ha aparecido una empresa financiera estadounidense (JP Morgan) que quiere comprar el fútbol de los ricos, pone una cantidad de dinero inimaginable para los tiempos que corren y Florentino dice que ha llegado el momento de cambiar porque la vida evoluciona y todos tienen que adaptarse a los nuevos tiempos.

Como ejemplo pone el baloncesto con la convivencia de la ACB y la Euroliga, pero son dos deportes difíciles de comparar. El fútbol es de masas, tiene más interés y más intereses y, sobre todo, ha estado mal gestionado por los ricos que ahora se suben al barco de la Superliga. Si este no zarpa una de las consecuencias más evidentes en el Real Madrid ya la conocemos: se queda sin el capitán Sergio Ramos. A él se puede subir Mbappé, porque, aunque se hable de ruina, Florentino no descartó el fichaje de la estrella francesa.

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