El 'piñazo' de Valtteri Botas y George Russell: el riesgo de que se te suba el pavo a la cabeza
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el conflicto entre los aspirantes a Mercedes

El 'piñazo' de Valtteri Botas y George Russell: el riesgo de que se te suba el pavo a la cabeza

El brutal accidente entre Bottas y Russell, uno de los más violentos de los últimos tiempos, tuvo polémica posterior entre ambos y el morbo de que se disputan el volante de Mercedes en 2022

placeholder Foto: El accidente entre Russell y Botas (Reuters)
El accidente entre Russell y Botas (Reuters)

El accidente sufrido por Valtteri Bottas y George Russell en el pasado Gran Premio de la Emilia-Romaña, quizá tuvo culpas repartidas entre sus protagonistas, pero unas actitudes muy diferentes en las reacciones posteriores. Hacía mucho tiempo que no se producía en la Formula 1 un accidente tan espectacular y fuerte como el vivido el pasado fin de semana en Imola.

Afortunadamente, las medidas de seguridad funcionaron y no hubo consecuencias físicas que lamentar. Sin embargo, después del espeluznante del golpe, tanto los comisarios de la prueba, como los propios pilotos tuvieron que analizar todos los detalles de un accidente de consecuencias potencialmente graves. Valtteri Bottas y George Russell se disputaban la octava posición de carrera cuando el segundo intentó un adelantamiento al primero en uno de los pocos puntos del circuito donde era posible. La pista italiana es más estrecha de lo habitual y es conocida por su dificultar para poder adelantar. Entonces, ardió Troya.

Opiniones divididas

La intentona de Russell en el exterior de la frenada de la curva Tamburello, salió mal. Ambos pilotos se echaron la culpa vehementemente mientras salían de sus desguazados coches, coincidiendo incluso hasta con la expresión ‘’What the f****’’. Bottas defendía no haber realizado ninguna maniobra antirreglamentaria, mientras que el inglés le acusaba de haber hecho un movimiento o peligroso que a esa velocidad le mandaba fuera de la pista.

Probablemente la visión más equilibrada y acertada fuera la de Toto Wolff, casualmente jefe de los dos: “Nunca hay una situación en la vida, -comentaba el jefe de Mercedes GP-, donde uno tiene el cien por cien de la culpa y el otro cero. Toda esta situación jamás debió de haber ocurrido. Valtteri tuvo unas muy malas primeras 30 vueltas y nunca debería haber estado en esa posición. Sin embargo, Russell nunca debió de haber realizado esa maniobra teniendo en cuenta que la pista aún estaba húmeda". El jefe de Mercedes, a la vez manager de ambos pilotos, tuvo que lidiar con la situación incómoda que produce el conflicto de intereses entre defender al equipo que lidera, o a los pilotos que representa. En este sentido, Russell es además un piloto becado desde hace años por Mercedes. No hubo dudas acerca de quién tenía que llevarse después del accidente, un buen tirón de orejas.

“Cuando tienes que tomar mucho riesgos, -insistía Wolff- y el coche enfrente tuyo es un Mercedes. En joven piloto en desarrollo nunca se puede perder una visión global de tu papel, por lo que sí, creo que tiene Russell que aprender mucho de todo esto". Porque el británico, tanto al bajarse del coche como en sus inmediatas declaraciones posteriores destiló una arrogancia y unas formas bastante impropias de un piloto que ya no es ningún novato.

"Eso son tonterías"

Lo mas llamativo de su desahogo fue cuando acusó a Bottas de haber defendido antideportivamente su posición, precisamente por disputar la posición con él mismo, el piloto aspirante al preciado volante de Mercedes para el año que viene. Su salida de tono fue calificada hasta por el propio Toto Wolff literalmente como ‘bullshit’, indicando el británico que quizás aquel refrán de que ‘el que se justifica se acusa’. Precisamente por disputarse el asiento de Mercedes con Bottas en 2022, Russell quiso aprovechar esa oportunidad para hacer una humillación pública al finlandés y darse golpes en el pecho diciendo: ‘Aquí, de los dos el bueno soy yo’.

El incidente no acarreó sanción deportiva por parte de los comisarios tras escuchar a todas las partes y quedó como un incidente de carrera sin más. Pero analizando las imágenes, incluso admitiendo que Bottas hiciera ese movimiento intimidatorio que precipitó el accidente, resulta bastante obvio que intentar un adelantamiento a esa velocidad, por el exterior de una curva en una zona aún mojada era asumir, como poco, un altísimo riesgo.

Wolff cuadra a sus soldados

Los dos pilotos fueron llamados a capítulo por Toto Wolff para escuchar las explicaciones de cada uno y visionar con ambos las imágenes. A tenor de las reacciones posteriores de ambos tras la reunión, parece claro quien se llevó la gran bronca: Russell. El comunicado del británico al día siguiente no dejaba lugar a dudas. Forzado por sus jefes o reconocido por el mismo, Russell admitió su equivocación por arriesgar tanto. Pero sobre todo, por su comportamiento inmediatamente posterior, asegurando que hablara con Bottas para ‘hacer las paces’: “En el calor de la acción hay demasiadas emociones, pero no quiero tener rencor ni malas relaciones con ningún piloto de la parrilla. Todos somos competidores, todos peleamos al límite por una posición y a veces el corazón se te para de repente cuando tienes un accidente a más de 300 km/h, pues no sabes qué es lo que va a pasar".

Por si esta disculpa fuera poca, Russell quiso pedir perdón por sus comentarios el día anterior: “Ayer, -comentaba el británico- no fue el día del que esté más orgulloso, teníamos una buena oportunidad para marcar puntos y por eso a veces tomas muchos riesgos. No salió bien y debo asumir mi responsabilidad. Reflexionando sobre lo que hice, la verdad es que me pudieran las emociones del momento y pido perdón a Valtteri, a mi equipo y a cualquiera que haya decepcionado con mis acciones. He aprendido lecciones muy duras este fin de semana que me harán mejor piloto y mejor persona". Una cabeza agachada en toda la regla.

No resulta habitual ver a un piloto o disculparse en con semejante profundidad, especialmente con tono tan radicalmente diferente al utilizado apenas un día antes. Sin duda muy probablemente, en esa conversación donde sin duda hubo palabras mayores, Toto Wolff debió de advertir al británico que nadie es imprescindible y que sus demostraciones de chulería para humillar a Bottas han supuesto un severo contratiempo para la evolución del equipo. George Russell ya sabe que cuando ‘se te sube demasiado el pavo a la cabeza’, te sacan tarjeta amarilla. Alguien con su brillante futuro y en la órbita de Mercedes no puede permitirse una roja.

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