las incógnitas del recambio de Luis Enrique

Por qué Robert Moreno es una apuesta arriesgada para la Selección española

La apuesta de dar a Robert Moreno el cargo de seleccionador tiene un riesgo y unos matices diferentes a los que podrían asumirse con otro entrenador con más nombre y, por lo tanto, experiencia

Foto: Robert Moreno, durante el partido entre España y Suecia en el Bernabéu. (EFE)
Robert Moreno, durante el partido entre España y Suecia en el Bernabéu. (EFE)

Una vez que Luis Enrique comunica a Luis Rubiales y José Francisco Molina su decisión de dejar el cargo de seleccionador, al presidente y al director deportivo se les presenta la opción de buscar un nuevo técnico o dar continuidad al proyecto con el candidato que recomienda Luis Enrique. Sale adelante la segunda opción. Rubiales y Molina optan por Robert Moreno por la credibilidad de su extenso trabajo como segundo del asturiano, además de su rigor, energías e ilusión. Robert Moreno no es un clon de Luis Enrique. Sus valores (fidelidad, honestidad y capacidad de trabajo) pesan más en la balanza de la decisión de la federación, que decide no buscar un nuevo candidato. Prescinde de un revulsivo, en un nuevo punto de inflexión de un presidente que, por diferentes circunstancias, lleva cuatro seleccionadores en un año (Lopetegui, Fernando Hierro, Luis Enrique y Robert Moreno).

Por qué Robert Moreno es una apuesta arriesgada para la Selección española

La apuesta de Luis Rubiales de ascender al segundo de Luis Enrique tiene un riesgo y unos matices diferentes a los que podrían asumirse con otro entrenador con más nombre y, por lo tanto, experiencia. Robert Moreno tampoco coge las riendas de España por haber ganado los tres últimos partidos (Malta, Islas Feroe y Suecia). El último, en el Bernabéu, con cierta dificultad. Es la opción menos traumática para una federación que entiende que la clasificación para la Eurocopa de 2020 no corre peligro y que los pesos pesados de la Selección se sienten identificados con el equipo técnico del asturiano. Hay lazos sentimentales. Descartar un nuevo seleccionador mantendrá la incógnita de la fiabilidad y solvencia de Robert Moreno en los partidos contra los rivales más potentes.

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“Contratamos a un seleccionador con un equipo y unos valores”, es el argumento que utiliza Luis Rubiales para defender la decisión de dar el relevo a Robert Moreno y no buscar otro candidato. La mejor Selección española era un equipo de autor. El que creó Luis Aragonés y después prolongó en el éxito Vicente del Bosque. Con los mimbres de buenos futbolistas (Puyol, Xavi, Iniesta, Xabi, Villa, David Silva, Fernando Torres…) se pudo crear un estilo que marcó una época con un equipo ganador. Acabado el ciclo de Del Bosque, se buscó el revulsivo de Julen Lopetegui, con más experiencia que Robert Moreno. Pasó lo que pasó y no sabremos si con su presencia se habría llegado más lejos en el Mundial de Rusia.

Luis Rubiales, junto a Robert Moreno y Molina. (EFE)
Luis Rubiales, junto a Robert Moreno y Molina. (EFE)

La autoridad y la independencia

La apuesta de Robert Moreno se puede calificar e interpretar de muchas maneras, pero nunca como segura ni de consenso nacional, por la falta de experiencia y carisma. Podrá salir bien o mal. Bien si es capaz de transmitir y convencer con una idea futbolística. Aunque sea de la escuela de Luis Enrique (propone llevar la iniciativa, presionar arriba para la recuperación de la pelota…) no dejan de ser conceptos tácticos. Y de esto y estrategia es un alumno aventajado. Pero en el manejo de un vestuario, la gestión con la presión, la lectura de los partidos, búsqueda de soluciones… En todo esto es un desconocido y le toca estar en primera línea en la próxima Eurocopa (si no hay un cambio con Luis Enrique, porque Rubiales mantiene la puerta abierta).

Le podrá salir bien si consigue unir al núcleo duro del grupo de internacionales. Cuenta con el apoyo de Sergio Ramos, Busquets, Isco, Jordi Alba… Se pondrán a prueba su independencia y autoridad en los casos de aquellos jugadores que se consideran intocables. La primera gran decisión que tiene por delante es ratificar si De Gea es el titular o el suplente. La decisión final del cambio en la portería con el relevo de Kepa fue de Luis Enrique. No es lo mismo hacer un trabajo delegado que asumir las consecuencias de una decisión propia.

La personalidad de Luis Enrique era de sobra conocida y muy respetada, pese a sus detractores. Como la de Luis Aragonés (prescindió de Raúl), Del Bosque (sentó a Iker Casillas en el banquillo) y Lopetegui (dejó de convocar a Casillas). Con el honor, la lesión y los conocimientos no basta para manejar un vestuario como el de la Selección y una concentración tan larga cuando preparas una Eurocopa. Este es el déficit de Robert Moreno, lo que le puede salir mal, 'a priori', y lo que no convence a los aficionados, que respetan la decisión de Luis Enrique, pero entienden que era el momento de un cambio a otro seleccionador.

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