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Carlos Sainz o cuando tienes que morderte la lengua ante una 'pole position' perdida
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UNA POLE PELEADA AL LíMITE

Carlos Sainz o cuando tienes que morderte la lengua ante una 'pole position' perdida

En una sesión clasificatoria ajustadísima, cualquier detalle, por mínimo que sea, cuenta. El madrileño no pudo hacer su último intento de vuelta y se le vio muy molesto

Foto: Carlos Sainz durante la clasificación. (EFE/Tom White)
Carlos Sainz durante la clasificación. (EFE/Tom White)

Es una situación que hemos visto multitud de veces en el momento decisivo de la clasificación, sin ir más lejos esta misma temporada en el Gran Premio de Canadá. Cuando la pista se va secando después de haber comenzado la tanda en condiciones de mojado, todos intentan ser el último en pasar por meta cuando el reloj marca el final de la sesión. Aparte de la habilidad del piloto, el papel del muro de boxes es clave para conseguir que su piloto haga su intento en las mejores condiciones posibles. Es muy arriesgado siempre, porque corres el riesgo al mínimo imprevisto de quedarte sin tiempo, pero la mejora en el agarre de la pista es tan espectacular que a menudo compensa arriesgar.

Carlos Sainz estaba en una posición ideal para asumir ese riesgo y lograr la 'pole position', pero el madrileño tuvo que unir a la frustración de ser el primero de todo el grupo de cabeza en iniciar su intento, a enterarse posteriormente que si le hubieran informado aún tenía margen para haber hecho otro intento. "Son cosas que tenemos que seguir mejorando, -se lamentaba el madrileño-, porque normalmente quieres ser el último en pasar y he sido el primero. No sabía que aún me quedaba otra vuelta porque no me lo han dicho, así que a mejorar ese lado, aunque aun así me he quedado a una décima y media de la 'pole', así que no he debido de ir mal tampoco".

Una decisión extraña

Resulta ciertamente un poco extraño que a Riccardo Adami, el ingeniero de Carlos, que siempre está absolutamente pendiente de todo, se le pasara ese detalle. Cabe pensar más bien que si no le comunicaron a Carlos la posibilidad de realizar una vuelta adicional, es porque el equipo expresamente no quiso hacerlo. Es posible que, asumiendo que Carlos ya había marcado un gran tiempo, no tenía sentido correr más riesgo cuando cabía una seria posibilidad de un doblete en parrilla. Luego se colaron en la fiesta Checo Pérez con su Red Bull y Lewis Hamilton con Mercedes y mandaron al español del segundo al cuarto puesto. Por no arriesgar a un posible golpe, al final, probablemente, privaron a Ferrari de ese doblete y a Carlos de lograr la 'pole position'.

La combinación de asfaltos de muy buen drenaje y el paso de los coches generan diferencias enormes de una vuelta a otra y, por eso, Sainz era consciente de que, en ese último intento, podría haber caído de su lado el primer puesto en parrilla. Aun así, como destacó Fernando Alonso, que clasificó quinto justo a espaldas del de Ferrari, en este tipo de condiciones de pista húmeda que se va secando es demasiado fácil cometer un error y que allí mismo se acabe tu sesión, y quien sabe si tu carrera, si el golpe contra el muro es más duro de lo previsto.

placeholder Hubo falta de comunicación entre box y piloto. (EFE/Mohd Rasfan)
Hubo falta de comunicación entre box y piloto. (EFE/Mohd Rasfan)

No se puede, por tanto, culpar a Ferrari de ser 'amarrateguis' si decidieron en aras de la seguridad de contar con sus dos coches con opciones para la victoria. A toro pasado es fácil criticar las decisiones, pero basta ver lo ocurrido a Max Verstappen para comprobar como en sesiones clasificatorias de este tipo es muy fácil cometer errores de bulto. Imaginen que es Carlos en lugar del actual campeón del mundo el que hace ese último intento, pero antes de pasar por la bandera a cuadros, acariciando la 'pole', le dicen por la radio que tiene que entrar en boxes para no quedarse sin gasolina. Ferrari es cierto que se ha equivocado más que el resto, pero como decía Mattia Binotto, todos se equivocan.

Una sesión llena de trampas

Es importante de todos modos resaltar cuando Ferrari acierta, igual que se critica cuando se equivoca. Quizá se quede de puertas adentro para siempre la verdadera razón de por qué no le dieron a Carlos la oportunidad del último intento, pero lo cierto es que la gestión del muro de boxes durante toda la clasificación fue impecable. Y era muy fácil equivocarse en algún momento. "Ha sido una clasificación un poco caótica, -recalcaba Sainz- mucho tráfico en Q1 y Q2 sin poder hacer vueltas buenas. Luego en Q3 creo que hemos acertado con los neumáticos, saliendo con el blando ya de seco y lo único (que lamentar) es que pasara yo por meta antes que el resto en mi último intento".

Foto: El piloto español firmó una clasificación sublime. (Reuters/Edgar Su)

Respecto a las posibilidades de carrera, el madrileño dejaba claro que no se iba a rendir: "Hoy ha estado todo muy apretado, y sé perfectamente a dónde fueron esas décimas que al final se perdieron. Ya venimos luchando por la 'pole' estas dos o tres últimas clasificaciones, ahora lo que nos falta es mejorar el ritmo de carrera. Para la carrera la expectativa es remontar, intentar llegar al pódium, salimos cuartos, así que intentar una buena salida y si se puede ganar, pues se hará"-concluyó Carlos.

Aunque evidenció su malestar, Carlos se mordió la lengua para no resultar más crítico de lo normal respecto a la decisión de su equipo. Quizá tampoco sea mala cosa si eso le aporta un extra de motivación para una carrera, en un circuito donde se ha visto fuerte y con confianza desde el comienzo del fin de semana.

Es una situación que hemos visto multitud de veces en el momento decisivo de la clasificación, sin ir más lejos esta misma temporada en el Gran Premio de Canadá. Cuando la pista se va secando después de haber comenzado la tanda en condiciones de mojado, todos intentan ser el último en pasar por meta cuando el reloj marca el final de la sesión. Aparte de la habilidad del piloto, el papel del muro de boxes es clave para conseguir que su piloto haga su intento en las mejores condiciones posibles. Es muy arriesgado siempre, porque corres el riesgo al mínimo imprevisto de quedarte sin tiempo, pero la mejora en el agarre de la pista es tan espectacular que a menudo compensa arriesgar.

Fórmula 1 Mattia Binotto
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