ponle remedio de una vez por todas

6 formas de perder grasa del estómago de verdad y para siempre

Deja de ignorarla de una vez. Esos flotadores son muy perjudiciales para tu salud y es una de las zonas que más cuesta quitarse. Pon atención y remedio de una vez por todas

Foto: Fotograma 'Gordos'.
Fotograma 'Gordos'.

La grasa que se acumula en el estómago, sí las famosas cartucheras y michelines, es endemoniada por su forma de alterar cualquier atuendo que ceñido, pero la realidad es que hay algo peor en todo este asunto: cuando se expande en tu abdomen, también lo hace entre tus arterias y esto te provoca en algunos serios problemas de salud.

Ahora se sabe que este tipo de grasa, llamada visceral, es metabólicamente activa y produce hormonas del estrés como el cortisol y sustancias inflamatorias llamadas citoquinas que afectan a la producción de insulina en el cuerpo. El resultado es peor que simplemente tener sobrepeso porque numeros estudios afirman que aumenta los riesgos de diabetes tipo 2, presión arterial alta, colesterol alto, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, algunos cánceres e incluso demencia.

Desafortunadamente, algunas mujeres son más propensas a acumular peso en estas zonas. A veces es genético, pero se puede remediar. La grasa del vientre también puede aumentar cuando llega la menopausia o en si han padecido síndrome de ovario poliquístico. Incluso ciertos hábitos de estilo de vida, desde la falta de sueño hasta el estrés, pueden hacer que tu barriga crezca incipientemente. Para perderla, habla con un médico sobre qué otros factores pueden estar afectando tu aumento de peso. A partir de ahí puedes crear una rutina para deshacerte de ella.

Una de las cosas que más michelines y flotadores provocan son las calorías vacías del alcohol

No pierdas la esperanza por el momento. Aún puedes incorporar estrategias que te ayuden a quitarte los flotadores, lo que beneficiará a otras zonas también. Al final no existen milagros para no tener michelines: la dieta, el ejercicio y los cambios cotidianos en tu estilo de vida son cruciales. Tener un vientre plano siempre está a tu alcance, pero lleva tiempo y dedicación. Comprométete con estos hábitos y comenzarás a ver resultados antes de que te des cuenta.

Cardio de alta intensidad

Hay una cosa que gusta de la grasa visceral: cede con bastante facilidad ante el ejercicio aeróbico. Vaporizar calorías a través de correr, montar en bicicleta, nadar o cualquier ejercicio que eleve el ritmo cardíaco, es una forma efectiva. De hecho, un estudio de 2011 del Centro Médico de la Universidad de Duke, publicado en 'American Journal of Physiology', descubrió el punto óptimo: hacer 20 kilómetros de 'running' por semana fue aún más efectivo para reducir este tipo de lípidos que un entrenamiento de hiit tres veces semanales. Sin embargo, ambos tipos de ejercicio fueron beneficiosos en lo que respecta a la grasa abdominal, según los investigadores.

Pesas

Claro, el ejercicio anterior puede ayudarte a quemar calorías, pero también necesitarás acelerar el metabolismo y desarrollar músculo. Eso es porque el entrenamiento de fuerza es una de las pocas actividades que puedes hacer para aumentar la cantidad de kilos de la que te vas a deshacer, incluso después de que haya terminado con su entrenamiento.

Una investigación de 2012 descubrió que completar un circuito de entrenamiento de resistencia de 20 minutos puede ayudarte a quemar 200 calorías. Además, la tasa metabólica en reposo de tu cuerpo se mantiene elevada durante la siguiente hora, lo que te ayuda a quemar 50 adicionales. Cuando pierdes peso, también algo de músculo con él, por lo que construir y mantener esa masa magra te ayudará a lograr un aspecto más tonificado.

Proteínas

Es un macronutriente que realmente puede ayudar a combatir la grasa del vientre. Cuando ingieres mucha cantidad te mantiene con mayor sensación de saciedad durante más tiempo y reduce la hormona del hambre, la grelina, ayudándote a reducir el total de calorías que consumes en un día. Los alimentos ricos en estos nutrientes, de 20 a 30 gramos cada uno, también pueden ayudarte a quemar más lípidos aumentando la tasa metabólica del cuerpo.

Toma hasta tres comidas ricas al día para mantener el apetito y los antojos bajo control. Algunos de estos son las aves de corral, la carne magra, los huevos, el pescado fresco y otros mariscos, el requesón o el yogur. Incluye uno o más en cada plato del menú.

Tener grasa abdominal aumenta los riesgos de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad cardíaca, algunos cánceres e incluso demencia

La ciencia respalda estas ideas cuando se trata de perder grasa del vientre: en un estudio publicado en 'The Journal of Nutrition', los investigadores tenían hombres y mujeres con sobrepeso siguiendo una dieta alta en proteínas (30% de esta, 40% de carbohidratos y 30% de grasa) o régimen alto en carbohidratos (15% de la primera, 55% de los segundos y 30% de la tercera). Después de un año de adelgazamiento y mantenimiento, descubrieron que el primer grupo experimentó una pérdida de peso 21% mayor y una disminución de grasa corporal 27% más que la media que los segundos.

Duerme bien

Cuando comprendas cómo dormir poco contribuye a la obesidad te darás cuenta de lo importante que es dormir bien todas las noches. El sueño regula la función endocrina manteniendo el equilibrio adecuado entre la hormona del hambre (grelina) y la hormona de la saciedad (lectina). La falta de esta aumenta el apetito, la resistencia a la insulina y el cortisol, la hormona del estrés, que contribuyen a la acumulación de grasa en el cuerpo. Asegúrate de tener al menos de 7 a 8 horas para descansar cada noche.

Adiós alcohol

Una de las cosas que más engordan la zona abdominal son las calorías vacías del alcohol. ¡Se llama tripa cervecera por una razón! Su consumo se ha relacionado durante mucho tiempo con la obesidad de esta zona y puede echar por tierra fácilmente tus esfuerzos de adelgazamiento.

El alcohol no solo tiene muchas calorías sino que es el combustible preferido del cuerpo, lo que quiere decir que cuando lo bebes, el resto de nutrientes que hay en tu comida son enviados a almacenar (sí, a tu barriga o posiblemente a tus muslos o trasero). También es conocido por reducir el autocontrol y las inhibiciones, lo que te conducirá a comer sin barreras y beber demasiado.

No te estreses

El estrés causa estragos en cada parte de tu cuerpo y puede provocar brotes de dolor en las articulaciones, de cabeza y, sí, incluso exceso de grasa en el vientre. Esto se debe a que cuando te sientes así, tu cuerpo bombea cortisol extra, esa hormona no tan buena de la que siempre hablamos. Los estudios demuestran que esta no solo aumenta el apetito, sino que también puede redistribuir la grasa corporal en el área de tu abdomen, según una revisión publicada en la revista 'Obesity' .

No existen los milagros: la dieta, el ejercicio y los cambios en tu estilo de vida son cruciales

Por lo tanto, si últimamente te sientes al borde del abismo, encuentra tiempo para relajarte durante el día, ya sean 30 minutos para leer un libro, cocinar o relajarte en un baño caliente. Cualquier cosa es útil, pero el yoga puede ser particularmente eficaz debido a su incorporación de la meditación de atención plena.

En un estudio de 2012, las mujeres posmenopáusicas obesas que lo probaron durante 16 semanas sufrieron reducciones significativas en su peso corporal, porcentaje de grasa, índice de masa corporal, medidas de cintura e incluso grasa visceral, específicamente.

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