puedes estar saboteando tu dieta

Las proteínas que comes te engordan por estas cuatro razones

Centrar el régimen en las proteínas puede conducir a una mejora en la calidad de la dieta, pero es posible que al limitarnos a este grupo de alimentos obviemos otros como los carbohidratos

Foto: Cuidado con las calorías. (iStock)
Cuidado con las calorías. (iStock)

Las dietas proteicas llevan años estando de moda, pues prometen perder mucho peso en tiempo récord y sin necesidad de pasar hambre. Son las llamadas cetogénicas, y tienen nombres como Dukan, Keto o Athkins.

¿Cómo funcionan? Las proteínas se descomponen más lentamente que los carbohidratos, lo que ayuda a sentir más saciedad por más tiempo. Comer suficientes te ayuda a perder menos músculo a medida que pierdes peso, lo que mantiene activo el metabolismo. No obstante, centrar la dieta en éstas puede conducir a un empeoramiento en la calidad de la dieta, pues es posible que limitarnos a este grupo de alimentos (carne magra, lácteos, nueces, semillas y legumbres), obviemos otros buenos para la salud, como los carbohidratos y los que contienen altos niveles de fibra.

Las personas cuyas dietas estaban compuestas por más del 20% de proteína, tenían más probabilidades de ganar más del 10% de su peso corporal

Dicho esto, ¿uno puede comer demasiada proteína? Un estudio publicado en 2015 en la revista 'Clinical Nutrition' descubrió que las personas cuyas dietas estaban compuestas por más del 20% de proteína, especialmente de origen animal, tenían significativamente más probabilidades de ganar más del 10% de su peso corporal en comparación con aquellos cuyas dietas tenían menos de 15% de proteína. Aunque es cierto que hay muchas otras investigaciones que sugieren lo contrario, este descubrimiento ha sido suficiente para que los expertos de 'Men's Health' se cuestionen si realmente comer más proteínas nos ayuda a perder peso y no a ganarlo.

Como ocurre en todo en la vida, no importa tanto el qué hagamos sino el cómo. Recogemos cinco formas en las que consumimos proteínas y que sabotean nuestra pérdida de peso, haciendo que engordemos y no que adelgacemos. Atento:

1) Estás comiendo demasiado

Son proteínas, ok. Pero no todo vale. Si te comes un chuletón, repleto de proteínas, te sentirás satisfecho, pero también consumirás muchas calorías. Un bistec grueso puede contener nada menos que 1.000. Y, amigo, ten clara una cosa: estas calorías sobrantes que ingieras, por mucho que provengan de proteínas, se convertirán en grasa si no las gastas o quemas.

La solución que proponen los expertos es sencilla: reduce un poco el consumo de carne y opta por aumentar las verduras y productos lácteos. Tienen muchas proteínas y son bajos en grasa y calorías. Por ejemplo, una taza de yogurt griego o de judías negras te proporcionan 15 gramos de proteína por menos de 200 calorías. Asimismo, cuando comas carne, elige cortes magros y no te pases con las porciones. Una ración ideal debería ser del tamaño de una baraja de cartas.

2) No tienes energía para entrenar

Todos sabemos que los carbohidratos son la mejor fuente de combustible para realizar cualquier actividad. Y si los eliminamos por completo, y los sustituimos por proteínas, corremos el riesgo de sentirnos cansados todo el día y sin ganas de hacer nada. ¿Resultado? Iremos al gimnasio pero no haremos gran cosa, ya que no tendremos fuerza suficiente para completar la tabla de ejercicios. Es la pescadilla que se muerde la cola: te sientes letárgico por lo que no trabajas, y no haces ejercicio así que te sientes aún más agotado.

Debes saber que una dieta alta en proteínas no significa que sea exenta de carbohidratos. De hecho, es recomendable que estos constituyan un 45-65% de las calorías diarias totales. Intenta introducir algunos en tu día a día, como frutas, legumbres y cereales integrales.

No todo vale. Si te comes un chuletón, repleto de proteínas, te sentirás satisfecho, pero también consumirás muchas calorías

¿Cuándo es recomendable tomarlos? Lo mejor es que sea antes y después de entrenar. No obstante, siempre que elijas hidratos sanos, puedes comerlos cuando quieras. De hecho, hasta en la cena. Así lo asegura un estudio de 'Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases', según el cual si las personas con un índice de masa corporal por encima de 30 cenaban hidratos de carbono, perdían dos kilos y medio más que los que los tomaban durante el día.

3) No tomas suficiente fibra

La fibra absorbe líquido para ayudarte a sentirte más saciado, a la vez que mantiene tu tracto gastrointestinal saludable. Si estás demasiado centrado en las proteínas es posible que no comas suficientes frutas, verduras y cereales integrales, principales fuentes de nutrientes y fibra, que pueden ayudarte a sentirse más satisfecho y a coste de muy pocas calorías. Lo mejor es que te asegures de que alcanzar la ingesta diaria recomendada de 25-30 gramos de fibra diaria.

4) Consumes proteínas artificiales

Cuando hablamos de consumir proteínas nos referimos a las procedentes de alimentos reales, esto es, de origen natural. Por tanto, si estás pensando en sustituir los filetes por batidos o barritas, ya te decimos que es una mala idea.

La razón principal es el azúcar que contienen este tipo de compuestos, que es fácilmente detectable debido a su sabor dulce (chocolate, vainilla, fresa...). Asimismo, la calidad de las proteínas que tienen no son comparables a las de origen animal o vegetal. En su lugar, opta por aperitivos saludables y altos en proteínas, como las nueces, los cereales o los huevos duros.

Alma, Corazón, Vida

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