Es noticia
Menú
Cambié mi tele durante 15 días por esta OLED: es la mejor TV que ha pasado por casa
  1. Tecnología
ESO SÍ, PREPARA LA CARTERA

Cambié mi tele durante 15 días por esta OLED: es la mejor TV que ha pasado por casa

Si estás pensando en cambiar de tele, es probable que te preguntes si merece la pena una LCD o, por el contrario, dar el salto a las OLED. Esta es mi experiencia con una de ellas

Foto: Vista de la LG G2 de 65 pulgadas sobre la peana. (M. McLoughlin)
Vista de la LG G2 de 65 pulgadas sobre la peana. (M. McLoughlin)

Puede ser o no su caso, pero miles de personas renovarán su televisor este año. La razón, el fútbol. Los años en los que hay Mundial o Eurocopa (y en menor medida Juegos Olímpicos) se disparan las ventas de 'smartTVs'. Pero este curso no es como los demás. La competición, que se celebra en Qatar, se disputa a partir del 21 de noviembre, por eso del calor sofocante del desierto. Pero la fecha escogida hace coincidir el torneo con el Black Friday, otro momento caliente del año para los fabricantes de electrónica. Por tanto, en el gremio andan con un ojo puesto en ver cómo afecta esta inédita al mercado de teles y quién sabe, si de rebote, esto acabe también a ofertas y promociones que suelen aparecer en esas fechas tan señaladas.

Pero centremonos, ¿qué diantes importa que el Black Friday coincida con el Mundial si todavía no tenemos ni idea qué tele comprar? Decidir qué TV comprar es una de las cosas más complicadas que puede haber a la hora de dejarse caer en una tienda de electrodomésticos y electrónica. Quizá ahora sea más difícil que nunca. Las diferentes marcas han convertido sus catálogos en una especie de sopa de letras y palabras donde se mezclan términos tan diversos como HDMI 2.1, 4K, 8K, Full HD, espectro de color, nits, 'Full Array', 'miniLED'... Es probable que algunos tengan claro qué quieren y qué aporta cada una de estas tecnologías, pero hay otros, bastantes, que directamente se ven incapaces de descifrar la hoja de especificaciones para saber cómo de bueno es el televisor que han comprado.

Foto: Foto: EC Diseño.

Creo que en este maremágnum de términos es imprescindible tener al menos dos en mente: OLED y LCD. Al final, todas las televisiones del mundo se engloban en una de estas dos categorías. ¿Cuáles son sus diferencias? El primer tipo de panel, el OLED, es un material orgánico, con diodos autoluminiscentes. Es decir, los 'píxeles' se pueden encender y apagar individualmente. Eso les permite, por ejemplo, conseguir negros más puros, ofrecer una relación de contraste casi infinita o mejores ángulos de visión.

placeholder Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

Las LCD funcionan de una manera diferente. Necesitan una fuente de iluminación externa (que puede ser trasera o lateral). Sin entrar en demasiados vericuetos técnicos, se podría resumir su funcionamiento en que se utilizan diferentes 'filtros' de color sobre esa luz para proyectar los diferentes puntos de la imagen. Las fugas de luz son las que le impiden lograr esos mismos negros. Obviamente, eso se ha ido reduciendo con el paso de los años. Un buen ejemplos son las QLED, una denominación que Samsung se sacó de la manga. En el fondo esta tecnología no más que es una metamorfosis de las LCD. Por tanto, el funcionamiento es similar. Lo que varía es que le añade una capa de puntos cuánticos, moléculas que cuando entran en contacto con la luz brillan y emiten luz.

¿Cuáles son los puntos fuertes de las LCD más modernas? Entre otras cosas, son capaces de alcanzar un mayor nivel de brillo, mucho mayor que el de las OLED. Si alguna vez piensa en comprase una QLED o una LCD fijese mejor en la iluminación que en los puntos cuánticos. No digo que sean una milonga, pero influye en el resultado y la calidad final más lo primero. Las mejores teles con este tipo de paneles incluirán tecnología 'miniLED', que permite crear múltiples zonas de iluminación y atenuación que funcionan independientemente y, por tanto, dando más posibilidades a la hora de reproducir la imagen. Esto dará mejor resultado que una televisión LCD que tenga una fuente de luz completa detrás de toda la pantalla.

placeholder Foto: M. McLoughlin.
Foto: M. McLoughlin.

Tras este pequeño repaso teórico, vengo a contarles que he cambiado mi televisión de cabecera, una Samsung QLED 8K lanzada en 2021, por una OLED durante dos semanas. Todo con el fin de tratar de ver qué tecnología puede adaptarse mejor a cada persona. El modelo escogido en concreto ha sido la LG OLED G2. Se trata de la punta de lanza para la compañía surcoreana para este 2022. Con esta carta de presentación es fácilmente deducible que en este texto no van a encontrar sugerencias asequibles. Eso queda para otra ocasión. Pero no todo el mundo vive 'low cost' y más en el mundo de las teles, donde hay mucha gente que, sabiendo que va a ser algo que se renueva cada muchos años, no tiene problema en poner billetes sobre la mesa.

¿Por qué de esta marca y no de otra? Porque LG ha sido durante mucho tiempo el que ha abanderado (aún lo hace) esta tecnología. Hasta ahora, todas las teles OLED que se vendían en el mundo, salían de las fábricas de su división LG Display. Digo hasta ahora, porque Samsung, después de años renegando de esta tecnología, ha lanzado su primer modelo con esta tecnología y Sony pronto hará lo propio, utilizando uno de los paneles fabricados por Samsung.

Que el televisor se llame LG OLED G2 permite intuir que hubo un G1. Efectivamente. Y se puede decir, que son modelos bastante continuístas. Una de las principales diferencias con el modelo del año pasado es que a las versiones de 55, 65 y 75 pulgadas se han unido dos nuevos tamaños, ya que han añadido opciones de 83 y 97 pulgadas. El modelo que he utilizado para esta prueba es de 65 pulgadas, un formato que está aumentado y mucho su popularidad en el mercado español.

¿Qué tamaño escojo?

¿Cuál es el tamaño idóneo? Pues, sinceramente, el más grande que le permita la estancia donde la va a colocar y el tamaño más grande que le permita su presupuesto. Eso del problema de la distancia desapareció cuando se empezó a generalizar el 4K. Con esa resolución basta con estar a poco más de un metro para no notar los píxeles (siempre que estés viendo contenido nativo o reescalado, claro está). Con el 8K, por supuesto, eso deja de existir por completo. No hay que olvidar que aquí estamos metiendo a la imagen 4 veces más de información que la que metíamos con el UltraHD.

placeholder Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

El del G2 es un diseño bastante continuista al G1. Tiene hechuras de tele de lujo. Un perfil delgado, marcos frontales ultrafinos (que han sido reducidos hasta ocupar solo 6mm) y una trasera de metal texturizado muy agradable al tacto y también a la vista. Los marcos también están rematados en metal. Todo premium. Hay dos cosas que destacar. La G2 es algo más ligera que su predecesora, por el uso de ciertos materiales como fibra de carbono para hacerla más liviana. Y segundo, es una tele pensada para colgar en la pared.

En su parte más ancha mide 2,5 centímetros. Así que no va a sobresalir mucho. En la caja de compra se incluye lo necesario para ponerla sobre el precioso gotelé que tengo en casa. Sin embargo, no trae de serie ni unas patas ni una peana sobre la que sostenerla si no se quiere taladrar el pladur de casa. Hay que comprarlo por separado y es algo que me ha llamado la atención. Pero salvo esa sorpresa, únicamente se puede resumir que es un aspecto al nivel de su precio.

Un mando completísimo

Antes de entrar en la calidad de imagen quiero dedicarle unas pocas líneas al mando y al sonido. El de LG es un mando completo, largo, con accesos directos a Rakuten, Disney +, Netflix, Alexa o Assistant. Además de las propiedades tradicionales de un mando, hay un control central que te permite utilizarlo como un puntero de ordenador. A mí la verdad que siempre me ha costado hacerme a eso, pero hablando con otros colegas de profesión me he encontrado con varios que lo han encontrado especialmente útil. Por mi parte, solo puedo decir que si quieres un mando completo y con un control de voz eficiente (sirve para cambiar de canal o de método de entrada) estarás satisfecho. No tiene más misterio. Particularmente inclino más por el minimalismo que ha logrado Samsung con sus One Remote, un mando tremendamente compacto, simple y, además, bonito.

El sonido es un notable dentro de las posibilidades. Tiene sus limitaciones, obviamente. No se puede esperar en una tele de 2,5 centímetros de ancho los mismos graves que en un buen altavoz bluetooth o una barra de sonido. Yo particularmente siempre aconsejo reservar un pellizco del presupuesto para hacerse con un buen complemento de audio, especialmente si eres de los que te gusta mucho disfrutar de maratones de series y películas. A un nivel de volumen estándar, rinde estupendamente y se siente muy bien calibrado.

placeholder Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

Los diálogos se sienten claros y nítidos. Es cierto que los efectos sonoros no tienen tanto peso como utilizando una barra de sonido, pero consiguen tener cierto protagonismo y diría que profundidad. En el único punto que me ha hecho torcer un poco el morro ha sido cuando he elevado el volumen, ya que he percibido en los agudos cierta distorsión.

Esta televisión es compatible con Atmos, la tecnología de sonido envolvente creada por Dolby. Si tienes entrenado el oído puede ser que percibas algo de ese audio espacial, pero aquí ocurre lo mismo que con los graves: hay limitaciones. En este aspecto, el del sonido, lo veo a la altura de las mejores teles de Samsung y un pasito por detrás de los mejores modelos de Sony. Pero en todo caso estamos hablando de un sobresaliente alto dentro del mundo de los televisores. Hay una pequeña pega que puede molestar a aquellos que tengan una gran colección de películas en BlueRay o sigan consumiendo contenido en este soporte: no procesa ningún tipo de sonido codificado en DTS, muy habitual en estos formatos.

El G2 tiene un buen servicio de puertos, al contar con 4 HDMI 2.1, que soportan 4K con hasta 120HZ de refresco (AMD FreeSync y Nvidia GSync, incluido). Por supuesto, tiene soporte eARC, el que permite, por ejemplo, utilizar o conectar una barra de sonido con Atmos.

Foto: Foto: Reuters.

Por fin, llegamos a la imagen. Insisto en que este OLED G2, una televisión 4K y 120Hz, es el buque insignia de la compañía para este año. ¿En qué se diferencia en el que se puso en el mercado hace un año? Entre otras cosas, estrena la tecnología 'Brightness Booster Max'. Se trata de una tecnología que permite alcanzar nuevos niveles de brillo, inéditos en una OLED. Lo consiguen principalmente a través de un mecanismo que elimina el exceso de calor que produce estar soportando ese extra de luminosidad durante mucho tiempo. La tele se calienta algo cuando se usa prolongadamente, pero en absoluto nada preocupante y nada que no viviese con mi anterior televisor ni otros que haya probado.

La mencionada función deja el nivel de brillo al borde de los 1.000 nits. Para tener una idea, una QLED de Samsung del pasado año tiene el triple (3.000 nits). Aquí cabe hacer una puntualización que para una película, basta con 1.000. Incluso menos. Esto es como si tienes a dos machacas de gimnasio. Uno es capaz de levantar 80 kilos y el otro 150. Si les pones una pesa de 50, lo van a hacer sin ningún problema los dos.

El culmen del OLED

Pero ¿qué mejoras percibo? La percepción que tengo es que este aumento de brillo se deja notar en múltiples frentes. El primero, las imágenes con HDR. Detrás de estas siglas, se esconde esa tecnología que ayuda a recuperar información de las zonas subexpuestas y sobreexpuestas. Con esa capacidad extra es capaz de recuperar más información que sus predecesoras. Esto, unido a la relación de contraste prácticamente infinita (gracias a esa capacidad de encender y apagar cada pixel), hace que tengamos imágenes tremendamente reales, con más intensidad e incluso mejor definidas, más nítidas, que modelos anteriores o modelos como la LG OLED C2, un modelo más asequible.

Esto permite por ejemplo definir perfectamente imágenes como las de un bote pesquero navegando por la noche a la luz de un par de faroles. Es capaz de combinar el brillo de las luces y la oscuridad que rodea a la embarcación. Lo mismo puede ocurrir con una antorcha en medio de una gruta oscura, una escena donde define perfectamente cada elemento, al milímetro, sin dejar un halo de luz y clavando todo, especialmente cuando se utiliza el 'Modo Director' (pensado a la hora de ver cine). Me parece que da en el clavo del color y de los degradados. Es la mejor imagen que se puede tener a día de hoy en una tele en España.

placeholder Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

Todas estas buenas sensaciones se extienden también cuando he utilizado la PS5 o la Xbox Series X. Es cierto que aquí, al utilizar el modo juego, sí he percibido otras diferencias con mi televisor tradicional. Por ejemplo, mi Samsung gestiona mejor las imágenes muy claras mientras jugaba, pero LG ha gestionado mejor el movimiento, que me parece más algo más fluido. Pero en ambos casos, la experiencia ha sido sobresaliente. El último punto donde noto una ventaja del OLED ha sido en los ángulos de visión. Esto no significa que una LCD de pata negra vaya a ser un desastre si te toca verlo desde un extremo del salón. Lo que digo es que la distorsión que se percibe en la imagen es mayor en un caso que en otro.

La G2 es, sin lugar a dudas, la cumbre más alta que ha conquistado a día de hoy la tecnología OLED. Habrá que ver cuando se lancen en España las QOLED de Samsung, que han decidido experimentar con los puntos cuánticos y hasta qué nivel mejora la presente. También habrá que fijarse a ver qué precio tienen en un primer momento, por las OLED de última generación ya son un producto bastante exclusivo y al alcance de un público reducido.

Si me preguntasen la principal razón que me haría comprar una OLED o una QLED (u otra LCD de alta gama) mi respuesta sería en base a dos factores. Primero el presupuesto y luego la iluminación. Si la televisión va a estar en una estancia con una iluminación estándar o tenue y no va a recibir luz directa en ningún momento (bien de las lámparas del salón o por la ventana) no le veo ningún problema a la OLED. Sin embargo, si va a estar expuesta, por ejemplo, a los rayos de sol que entran entre las cortinas sí que me andaría con cuidado. La OLED LG G2 puede gestionarlo mejor gracias a ese pico de brillo, pero si se trata de un modelo más modesto puede arruinar en parte la experiencia.

* Si no ves correctamente este formulario, haz clic aquí.

¿El quemado?

Probablemente hayas oído hablar del riesgo de quemado de las OLED. Si no has oído hablar de ello, se puede resumir en que las OLED, al ser orgánicas, pueden acabar con marcas si se reproduce todo el rato la misma imagen. LG ha trabajado en reducir el riesgo y todavía no ha acabado con ello. Pero el peligro es relativo. Tendríamos que reproducir durante muchas horas, incluso varios días, el mismo logotipo en el mismo lugar si queremos sufrir este marcado. Creo que el 99,9% de las personas que se comprarían un televisor así no hacen un uso tan lineal de la televisión. La otra pega que se le puede sacar es que no tiene compatibilidad con HDR10+. Soporta contenido con HDR 10 y con Dolby Vision. Nuevamente, desde mi punto de vista, es un problema menor porque al final una gran parte de las plataformas ya incluye sus series y películas tanto con el estándar de Dolby como con HDR10+. Samsung, por ejemplo, ha optado por incluir solo este último estándar, ya que el de Dolby es de pago y no creen que esté justificado.

placeholder Foto: M. Mc.
Foto: M. Mc.

Un breve apunte sobre el reescalado. En ambos casos nos encontramos una eficacia muy buena. La reproducción de contenidos 1080p, por ejemplo de un Blue-Ray, se ve casi tan bien como el 4K. El 720p también se ve mejorado aunque, como la materia prima es peor, el resultado final no es tan fino.

El sistema operativo, al igual que otros televisores de la marca, es webOS, el sistema propietario de LG. Se ha actualizado ligeramente este año, agregando entre otras cosas la posibilidad de tener perfiles diferentes para cada miembro de la familia. Hay un enfoque importante en la próxima generación de las videoconsolas. Aquí tenemos la posibilidad de utilizar las plataformas Stadia, propiedad de Google; así como GeForce de Nvidia sin necesidad de más hardware que el mando. Esto es interesante, pero el anuncio de este jueves por parte Samsung de traer Game Pass de Xbox a sus mejores televisores ha puesto el listón altísimo, porque a día de hoy el programa de suscripción de videojuegos más completo del mercado a día de hoy.

Y hasta aquí mi valoración de la mejor OLED que puedes encontrar a día de hoy en el mercado. ¿Cuál es su precio? Pues el modelo de 55 pulgadas ya se puede encontrar en torno a los 2.000 euros. El de 65scala ya hasta rondar los 2.800 o 3.000 euros, dependiendo el vendedor que consultes. Hay que tener en cuenta que la peana se vende aparte.

Son precios en línea con la última generación de NeoQLED 8K. Estoy convencido de que muchísima gente ya tiene decidido si se va a comprar una OLED o una led de alta gama. Por eso creo que el enemigo de esta LG G2 está en casa. La gama EVO C2, también OLED, es sensiblemente más barata (500 o 600 euros según el modelo). No te da ese extra de brillo, pero tienes nuevamente una grandiosa calidad de imagen con el grueso de bondades de esta tecnología.

LG G2 55" (2300€) LG G2 65" (2800€) LG C2 55" (1899€)

_________________________

El Confidencial ha seleccionado los productos para esta 'review' siguiendo un criterio estrictamente editorial. El texto incluye una selección de botones/enlaces para comprar el producto al menor precio posible. El Confidencial puede generar ingresos por las ventas de estos productos, pero la inclusión de los enlaces cumple una mera función de servicio al lector dentro de un contenido periodístico.

Puede ser o no su caso, pero miles de personas renovarán su televisor este año. La razón, el fútbol. Los años en los que hay Mundial o Eurocopa (y en menor medida Juegos Olímpicos) se disparan las ventas de 'smartTVs'. Pero este curso no es como los demás. La competición, que se celebra en Qatar, se disputa a partir del 21 de noviembre, por eso del calor sofocante del desierto. Pero la fecha escogida hace coincidir el torneo con el Black Friday, otro momento caliente del año para los fabricantes de electrónica. Por tanto, en el gremio andan con un ojo puesto en ver cómo afecta esta inédita al mercado de teles y quién sabe, si de rebote, esto acabe también a ofertas y promociones que suelen aparecer en esas fechas tan señaladas.

¿Me lo compro?
El redactor recomienda