"El problema de las vacunas puede deteriorar la credibilidad del proyecto europeo"
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Decodificando el Parlamento Europeo

"El problema de las vacunas puede deteriorar la credibilidad del proyecto europeo"

Entrevista a Iratxe García, presidenta de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo

Foto: La eurodiputada socialista Iratxe García. (Cedida)
La eurodiputada socialista Iratxe García. (Cedida)

Iratxe García (Barakaldo, 1974) es una de las mujeres más influyentes en las esferas europeas. Con cuatro legislaturas a su espalda, García está en el grupo de legisladores españoles más veteranos en el Parlamento Europeo, donde lideró la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad (2014-2017). Desde 2019, es además presidenta del segundo mayor grupo de la Cámara, la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D), y miembro de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior.

García atiende a El Confidencial en un momento delicado para la UE, cuando la crisis de desabastecimiento de vacunas amenaza con pasar factura a la imagen del proyecto europeo justo después del éxito logrado con los acuerdos para los fondos de recuperación. Los datos del Eurobarómetro son claros al respecto: para los ciudadanos del bloque, el acceso al suministro médico para acabar con la pandemia debe ser la prioridad número uno para Bruselas en la lucha contra el coronavirus. "Si no conseguimos solucionar el problema de las vacunas, puede deteriorar la credibilidad del proyecto europeo", sostiene la eurodiputada socialista, quien en el reciente debate sobre la estrategia global de la UE para las vacunas, advertía contra los riesgos del "nacionalismo sanitario".

Foto: Una mujer de 92 años es vacunada en Colonia, Alemania, el pasado 27 de diciembre. (Foto: EFE)

En esta entrevista, con la que que arranca el proyecto 'Decodificando la mente del Parlamento Europeo en la era poscovid-19', conversamos con la eurodiputada sobre los contratos de las vacunas, las reformas ligadas a los fondos europeos y la estrategia de su grupo ante el cambiante panorama político del bloque. El inicio del proyecto coincide con el comienzo del pleno de la Eurocámara del 8 al 11 de febrero, en el que se debatirá y votará el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, que atañe a los fondos europeos destinados a la recuperación del covid.

PREGUNTA. Desde el Parlamento Europeo, se lleva tiempo pidiendo que se publiquen esos contratos de las vacunas de la Comisión Europea con las farmacéuticas. Hasta el momento, solo se ha publicado el de AstraZeneca y muy censurado, y el de CureVac solo ha podido ser visto por un grupo de eurodiputados.

RESPUESTA. Hemos conseguido un instrumento europeo en vez de dejar que cada país a título individual pudiera ir al mercado en una situación tan difícil como la que nos encontramos ahora, y evidentemente la negociación es mucho más fuerte si vamos todos unidos que si va país por país. Y aun así nos hemos encontrado con esta circunstancia. Pedimos que se hagan públicos los contratos por una cuestión de transparencia, porque estamos hablando de presupuestos comunitarios, y sobre todo también para la credibilidad que merecen las instituciones europeas, y sobre todo la Comisión Europea, que es la que ha estado negociando.

Ahora bien, ese no puede ser el foco del conflicto actual. El foco tiene que ser el incumplimiento de la empresa farmacéutica. Desde el grupo socialista, apoyamos a la Comisión Europea para que haga valer lo que se ha contratado, lo que aparece en esos acuerdos, pero para eso deben ser públicos, para que pueda haber un escrutinio y la gente los conozca. Pero, insisto, este problema puntual de desabastecimiento de las vacunas que ha habido ahora no puede poner en duda el instrumento de compra comunitaria. Estoy segura de que si la compra hubiera sido a nivel individual, los problemas habrían sido mucho mayores. Habríamos entrado en una negociación país por país de a ver quién puede pagar más, quién las recibe antes... Que lo hayamos hecho la Unión Europea en su conjunto es muy buena noticia. La cuestión ahora es que la Comisión Europea haga cumplir lo que pone en ese contrato.

"Lo que tenemos que hacer es volcar nuestros esfuerzos en que las farmacéuticas cumplan con lo contratado"

P. La Comisión ha dado permiso a los Estados para un mecanismo que puede restringir la exportación de vacunas fabricadas en la UE. ¿Cómo se ve esto desde la delegación socialista? Porque tiene el riesgo de abrir una guerra comercial, una Europa más aislacionista...

R. Lo que nosotros queremos es que se utilice la diplomacia europea para solventar este problema puntual que tenemos, pero que esto no suponga entrar en una guerra comercial de a ver quién puede más, porque si esa es la situación, nos vamos a encontrar con muchísimos más problemas y al final es dar la razón a los que piensan que el mercado todo lo puede hacer. Creo que necesitamos instrumentos públicos para poder garantizar la igualdad de acceso a la vacuna. No solo de la compra de vacunas dentro de la Unión Europea, sino también del instrumento que tenemos de participación en el Covax. Estamos muy equivocados si pensamos que esta pandemia va a terminar cuando termine dentro de nuestras fronteras. No hay que verlo como una competencia o una lucha entre fronteras, entre países, porque eso no va a ayudar al fin último, que es acabar con la pandemia.

"Entrar en una guerra comercial por las vacunas es darles la razón a los que piensan que el mercado lo puede hacer todo"

P. Con todos estos problemas de vacunas, ¿cree que se está erosionando la imagen de la UE, que después de un inicio de pandemia más trastabillante, había ido mejorando?

R. Si no conseguimos solucionarlo, sí, puede deteriorar la credibilidad del proyecto europeo. Frente a un inicio desordenado de una pandemia, que nos pilló a todos desprevenidos, nadie estaba preparado para esta situación, ni los gobiernos nacionales, ni las instituciones europeas… Nadie. Hubo un momento de desorientación, pero creo que en seguida la UE ha conseguido tomar el timón y cambiar de dirección, y hemos conseguido sacar adelante cosas impensables hace solo un año. La emisión de deuda, el poder aprobar el presupuesto comunitario, el hacerlo con un instrumento legislativo para garantizar el Estado de derecho, el poner en marcha un plan de recuperación que es todo lo contrario a lo que fue la gestión de la crisis de 2008 con respecto a la austeridad. Todo lo que hemos conseguido creo que demuestra que la Unión Europea merece la pena.

"No hay que ver las vacunas como una competencia o una lucha entre paíeses, eso no va a ayudar a acabar con la pandemia"

P. Los fondos europeos de recuperación están supeditados a ciertas reformas que tienen que presentar los gobiernos. ¿Cuáles cree que son las más urgentes?

R. Hemos planteado la necesidad de que estos planes vayan en la línea de poder hacer un cambio de modelo económico de Europa en tres bases: sostenibilidad medioambiental, apoyo a la digitalización y la parte correspondiente a la resiliencia de los sistemas públicos. Como grupo socialista, insistimos en que este plan no podía determinarse con condiciones macroeconómicas en cuanto a los déficits nacionales, tenía que tener otra orientación. Hemos conseguido que así sea, evidentemente, los países tendrán que hacer reformas hacia la modernización de nuestro sistema productivo, pero todo ello con una dimensión social transversal, que nos prepare como Europa y como países ante los nuevos retos y desafíos en un mundo global en el siglo XXI.

placeholder Iratxe García, en una intervención en marzo de 2020. (EFE)
Iratxe García, en una intervención en marzo de 2020. (EFE)

P. Hablando de esa resiliencia, en la pandemia se ha demostrado que Europa ha tenido problemas de independencia de las cadenas de producción… ¿Qué pasos está dando el PE hacia esa autonomía estratégica?

R. La autonomía estratégica es a lo que me refería de estar preparados en un mundo global, y eso significa que podamos garantizar la seguridad alimentaria, todo lo que tiene que ver con la agricultura, la ganadería y el medio rural, y también hay una parte de los fondos de recuperación que tienen que ir en esa línea. Tenemos que garantizar que producimos alimentos, que lo hacemos de forma sostenible y que esos alimentos se producen en unas condiciones laborales aceptables. Porque si no es así, estaremos dependiendo de la producción alimentaria que viene de fuera, lo que nos debilita.

Son muchos otros sectores: todo lo que tiene que ver con el sector transportes, con el modelo industrial europeo, necesitamos modernizar nuestra industria, hacerla más competitiva. Y lo hacemos en un momento en que las relaciones de Europa con el exterior, todo lo que tiene que ver con la política comercial, están en un momento también difícil, y de tensiones. Porque el modelo social europeo que tanto hemos defendido y que seguimos defendiendo nos hace en algunos momentos ser menos competitivos con otras áreas de fuera de la UE, porque evidentemente no cumplen los estándares laborales, sociales o medioambientales. Ahí hay también un papel para la UE de establecer, en el marco de la Organización Mundial del Comercio, unas reglas más justas y más iguales entre las distintas partes del mundo.

"El modelo social europeo que tanto hemos defendido nos hace en algunos momentos ser menos competitivos"

P. ¿Cuál es la posición entonces que debería tomar Europa con China?

R. Creo que tenemos que avanzar para que las relaciones, tanto comerciales como de inversiones, con una potencia como es China, se puedan hacer con unas garantías de igual a igual, intentando desde la parte europea incorporar todas estas medidas a las que me refiero, sobre todo medioambientales y laborales. A finales de año, el Consejo llegó a un principio de acuerdo con China en cuanto a inversiones, no es un acuerdo comercial, para garantizar la igualdad a la hora de invertir de los socios europeos en China, y al contrario, pero ese acuerdo tiene que pasar por el Parlamento, necesitamos escrutarlo, estudiarlo y ver si cumple con nuestras condiciones antes de aprobarlo. Todavía no tenemos el contenido de ese acuerdo.

Foto: Josep Borrell. (Reuters)

P. Mientras que en la crisis de 2008 la estrategia fue la de posiciones más conservadoras en cuanto a la austeridad, en esta crisis la narrativa ha sido otra, de intervención del Estado, de protección estatal... Posiciones clásicamente más socialdemócratas. ¿Cree que esta pandemia va a ayudar a resurgir a los partidos socialistas en Europa?

R. Hace un año, la práctica totalidad de los debates públicos en el ámbito europeo se basaban —no voy a quitar la importancia que tiene, porque es como nos preparábamos para el futuro— en todo lo que tiene que ver con el Green Deal y la sostenibilidad medioambiental. Ahí también nosotros como grupo político insistíamos en que la transición tiene que ser justa, para que no paguen la factura los más desfavorecidos. Hablábamos de la 'estrategia Sandía', verde por fuera y roja por dentro.

Hace un año, este era el debate prioritario, y ahora en cambio, con la pandemia, el pilar social está ganando en cuanto a importancia, y la salida de la crisis ha sido una salida completamente distinta a la de 2008. En 2008, ganaron las posiciones conservadoras, con una política de austeridad y de recorte de los presupuestos públicos, y creo que hemos aprendido de eso. Una de las primeras decisiones que se tomaron en Europa fue la de suspender las reglas fiscales. La propia Christine Lagarde planteaba la necesidad de hacer una política muy inversionista, de apoyo a los sistemas productivos… Y esto hay que aprovecharlo ahora para que realmente no se pierda esa dimensión social que necesitamos inculcar. La suspensión de las reglas fiscales se ha hecho en 2021, pero deberíamos aprovechar este año para tener un debate sobre qué significaron esas reglas fiscales en su momento y si no sería necesario establecer esa regla de oro para las inversiones sociales. Una pensada sobre la gobernanza económica europea y cómo esa gobernanza tiene que tener una dimensión social. Y eso quien lo hace es la familia socialdemócrata.

"2021 puede ser el año para dar una pensada a la gobernanza económica europea"

P. Pero esa narrativa ¿se va a traducir electoralmente en mejores resultados para partidos socialistas? Alemania tendrá elecciones en septiembre, ahora en Italia se ha acabado el Gobierno de Conte...

R. No se puede hacer una equivalencia a la situación electoral. Sobre lo que ha pasado en Italia, lo que ha ocurrido es el claro ejemplo de la irresponsabilidad política de quienes anteponen los intereses partidistas al país. La jugada de Renzi, quitándole el apoyo a un Gobierno que en estos momentos tiene que luchar contra la pandemia, poner en marcha un plan de recuperación y dar cierta certidumbre a la ciudadanía... Llamarle irresponsable es lo menos que le puedes llamar. Demuestra bien las actitudes de algunos partidos, que en distintos países están usando esta crisis para sus propios intereses.

"Lo que ha pasado en Italia es el claro ejemplo de la irresponsabilidad política de quienes anteponen los intereses partidistas al país"

Yo sé que nos estamos equivocando, todos, en todos los niveles. A nivel europeo, la Comisión, los gobiernos nacionales, los autonómicos... Porque, insisto, hemos tenido que gestionar una crisis que nadie hubiera imaginado. Lo fundamental es que actuemos de buena fe, tomando responsabilidades y tomando decisiones que a veces son difíciles, pero para eso están los gobiernos.

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