La Comisión Europea permitirá a las capitales frenar la exportación de vacunas
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Esperan que sean “casos extraordinarios”

La Comisión Europea permitirá a las capitales frenar la exportación de vacunas

La Comisión Europea propuso el lunes un mecanismo para que las farmacéuticas tuvieran que informar sobre la exportación. Ahora permitirá que tengan que recibir una autorización

placeholder Foto: Un cargamento con vacunas llega a  Bulgaria. (EFE)
Un cargamento con vacunas llega a Bulgaria. (EFE)

El Ejecutivo comunitario va a anunciar este viernes que permitirá monitorear las exportaciones de vacunas fuera de la Unión Europea y que los Estados miembros puedan frenar envíos, algo que fuentes de la Comisión Europea esperan que sean “casos extraordinarios”. Los técnicos todavía están limando los últimos detalles legales. Esta medida llega en plena crisis entre Bruselas y la farmacéutica AstraZeneca, que ha anunciado un recorte de hasta el 75% en el número de dosis que tenía comprometidas con la UE para el primer trimestre y a la que desde el Ejecutivo comunitario acusan de haber exportado dosis a terceros países.

El lunes, ya en pleno enfrentamiento con AstraZeneca, Stella Kyriakides, comisaria de Salud, proponía un mecanismo de transparencia que obligaría a las farmacéuticas que quisieran exportar dosis producidas en la UE a informar de forma adelantada a los Estados miembros. Desde Bruselas insistieron durante todo el lunes, martes y miércoles que no se trataba de una prohibición mientras desde algunas capitales se pedía que fuera más allá que un simple mecanismo de información.

Foto: Stella Kyriakides, comisaria de Salud. (Reuters)

Este jueves la Comisión Europea ha dado ese paso extra y ha añadido la palabra “monitoreo” al mecanismo de transparencia de exportaciones. De esta forma, las farmacéuticas necesitarán obtener la autorización de los Estados miembros para poder exportar dosis producidas en la Unión Europea a países terceros. “No es una prohibición”, insisten desde el Ejecutivo comunitario: no se prohíben todas las exportaciones por defecto, sino que todas deben recibir la autorización.

Fuentes europeas insisten en que las decisiones de los Estados miembros no podrán ser arbitrarias y que se aprobará un listado que servirá de guía para decidir qué envíos pueden salir y cuáles no de la Unión Europea. En Bruselas esperan que las prohibiciones sean la excepción, pero la prioridad es que las empresas cumplan con los compromisos adquiridos en los contratos de compra adelantada (APA, por sus siglas en inglés), y que deben ser ellas las que encuentren la solución, abriendo la puerta a que los Veintisiete puedan cortar el grifo de las exportaciones de vacunas en caso de que las compañías no cumplan con sus compromisos. En otras palabras: si hay escasez de vacunas entrará en juego la prohibición de exportación. En todo caso, la Comisión Europea sería consultada en cada decisión.

No quiere convertirse en una prohibición de exportación total, pero, si es necesario, habrá que actuar. “Lo importante es que las vacunas comprometidas se queden en Europa”, han explicado fuentes comunitarias que esperan que la decisión se adopte rápidamente y se ponga en funcionamiento cuanto antes. “Son medidas de emergencia”, explican fuentes europeas, que señalan que “solamente funcionan si no perdemos tiempo”.

placeholder Una profesional del Hospital de Sant Pau prepara una de las vacunas del covid-19. (EFE)
Una profesional del Hospital de Sant Pau prepara una de las vacunas del covid-19. (EFE)

Este mismo jueves el ministro de Salud alemán, Jens Spahn, ha explicado que la escasez de vacunas se podría prolongar por 10 semanas. Para la Comisión Europea es fundamental buscar medidas que mitiguen los efectos de la crisis y que permitan a la Unión continuar con la campaña de vacunación, aunque cada vez parece más complicado cumplir con los objetivos propuestos hace solamente una semana por el Ejecutivo comunitario: que en marzo estuvieran vacunados el 80% de los mayores de 80 años y del personal médico y que en verano fuera el 70% de la población adulta la que hubiera obtenido la inyección.

Para Bruselas no es una situación sencilla. La Comisión Europea ha intentado forjar una imagen de protectora del libre comercio, especialmente durante los difíciles años de la administración de Donald Trump, y no se siente cómoda tomando medidas que tienen un poso proteccionista. La cuestión de las vacunas ha ido en la dirección que el Ejecutivo comunitario nunca quiso que fuera. El de una semiguerra comercial y proteccionista como fondo de una carrera de unos contra otros.

El hecho de que otros países, como UK, estén restringiendo la exportación de dosis hace que la Comisión Europea tenga que actuar

Por eso las fuentes comunitarias explicaron que no actúan por iniciativa propia: es el hecho de que otros países, como el Reino Unido, están restringiendo la exportación de dosis lo que hace que la Comisión Europea tenga que actuar: “Estamos viendo que algunos Estados restringen las exportaciones o incluso las prohíben. Debemos ser honestos y reaccionar”. Las mismas fuentes recuerdan que en primavera se tuvieron que aplicar restricciones respecto a la exportación de material médico, especialmente después de que Alemania y Francia prohibieron en un primer momento la exportación de material a Italia, que estaba siendo golpeada en primera línea aquellos días. Es ese tipo de escenario, explican, el que se busca evitar.

Baja el tono con AstraZeneca

Por otro lado, el pulso entre la UE y AstraZeneca ha entrado en un nuevo plano tras la reunión del miércoles. La Comisión Europea necesita a la farmacéutica si quiere cumplir con sus objetivos de vacunación, y una larga batalla legal no servirá para resolver el problema fundamental: no hay dosis.

Foto: Un vial de la vacuna de AstraZeneca en Epsom, Reino Unido. (EPA)

Bruselas sigue sin tener las respuestas que busca por parte de la empresa, pero ha rebajado el tono. Ahora es el momento de buscar una solución, aunque esta no parece ser sencilla al tiempo que la guerra abierta entre la Comisión y AstraZeneca salta al plano diplomático, al llevar a tensiones entre los Veintisiete y el Reino Unido especialmente después de que la Unión pidiera a la farmacéutica que haga uso también de sus dos plantas en suelo británico, que forman parte del acuerdo firmado entre la compañía y el Ejecutivo comunitario.

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