DONALD TUSK CONVOCA CUMBRE EXTRAORDINARIA

Última hora del Brexit | May vuelve a perder y abre la verdadera semana decisiva

Westminster ha vuelto a votar en contra del acuerdo del Brexit para abandonar la UE. En estos próximos días, debe decidir qué quiere: si un Brexit por las bravas o una extensión larga

Foto: Theresa May en el Parlamento británico. (Reuters)
Theresa May en el Parlamento británico. (Reuters)

Theresa May ha vuelto a perder. El Gobierno presentaba por tercera vez su plan del Brexit en Westminster y una mayoría de diputados (344 diputados en contra vs. 286 a favor) ha rechazado su acuerdo. Quizá esta sea la votación más dolorosa desde que empezó el Brexit porque hoy es 29 de marzo, el día en que se suponía que el Reino Unido iba a abandonar la Unión Europea (UE). En su lugar, solo hay más incertidumbre. En los próximos días, Reino Unido tendrá que decidir si quiere prórroga larga o Brexit por las bravas.

Última hora del Brexit | May vuelve a perder y abre la verdadera semana decisiva

Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, ha convocado una cumbre extraordinaria para el 10 de abril. Los líderes de los 27 decidirán qué respuesta conjunta tomarán y el nuevo ofrecimiento al Reino Unido. Hay dos escenarios posibles: un Brexit salvaje el 12 de abril o una prórroga larga, lo que conllevaría que el Reino Unido participara en las elecciones europeas del 23-26 de mayo.

Por otro lado, el Reino Unido siempre puede revocar el Artículo 50 y frenar el Brexit unilateralmente hasta minutos antes de la medianoche del 12 de abril, como recordaba ironizando Martin Selmayr, secretario general de la Comisión Europea.

"Es como vivir entre muertos vivientes"

"¿Por qué May convoca una votación que sabe que va a perder?" "Ni puta idea. Ya ni me preocupo. Es como vivir entre muertos vivientes". Esta contestación de un ministro 'tory' a una periodista de la BBC es una de las frases del día y refleja a la perfección el hartazgo de los diputados, incapaces para ponerse de acuerdo y conseguir una mayoría efectiva.

Inmediatamente después del resultado de la votación, Corbyn volvió a pedir la dimisión de May. Por su parte, la primera ministra ha trazado la nueva hoja de ruta: el Reino Unido debería salir el 12 de abril, por lo que no hay tiempo para cambiar el acuerdo. Pueden solicitar una prórroga larga a la UE, pero esto, ha recordado May, conduciría a celebrar comicios para el Parlamento Europeo.

A diferencia de otras votaciones sobre el Brexit, esta se ha hecho con un matiz: se ha votado el Acuerdo de Retirada, pero no la declaración política de la relación futura con la Unión Europea (UE). El objetivo era sortear las restricciones del presidente de la Cámara, John Bercow. Esta triquiñuela legal de Theresa May generó suspicacias en todo los grupos políticos, especialmente entre los laboristas.

El ministro de Presidencia, David Lidington, sugirió antes de la votación que algunos diputados laboristas podrían pasarse al bando de May para aprobar el acuerdo, ya que se daba por hecho que los norirlandeses del DUP votarían en contra: "Si un diputado, sea quien sea, desea que la meta final sea una relación con la UE similar a la de Noruega o la de Canadá, o incluso algo como lo que propuso el Gobierno en su día, el punto principal sigue siendo aprobar el Acuerdo de Retirada", dijo en una conferencia en la Cámara de Comercio británica.

Pero los laboristas atacaron el acuerdo durante el debate previo. Jeremy Corbyn dijo que la votación de este viernes era "un insulto a la democracia" y pidió que si no hay acuerdo se celebraran elecciones generales. Por su parte, Theresa May repitió en el intercambio de golpes que esta era la última oportunidad "para llevar a cabo el Brexit" para intentar arañar unos cuantos votos a última hora. "Aprobar el Acuerdo de Retirada de hoy evita las elecciones europeas y una extensión larga", avisó. "No tenemos que votar todo el acuerdo, tan solo el Acuerdo de Retirada".

"Brexit ciego"

El diputado laborista Nick Thomas-Symonds dijo esta mañana en el debate que el gobierno de May estaba pidiendo aceptar "un Brexit ciego", algo inaceptable para ellos, ya que no iban a votar a favor de un plan que separa el Acuerdo de Retirada y la declaración política. Hilary Benn usó la metáfora de su compañero laborista Keir Starmer para explicar por qué no votarán a favor: "Votar por el Acuerdo de Retirada sin la declaración política es como comprar una casa sin saber dónde vas a vivir".

Geoffrey Cox, el fiscal general, dejó claro que si se hubiera aprobado el acuerdo este viernes el gobierno británico garantizaba una extensión hasta el 22 de mayo, pero en ningún momento dejó claro qué pasaría después. Nada más empezar su comparecencia se disculpó por tener a sus señorías un viernes en la Cámara de los Comunes.

Ni las amenazas sirvieron

Michel Barnier, jefe de la Comisión Europea para el Brexit, fue tajante una hora antes de la votación: "Me gustaría que todos los miembros de la Cámara de los Comunes analizaran bien sus responsabilidades y reflexionaran las consecuencias de nuestra relación". Barnier también subrayó que cree que la Unión Europea podría acordar en 48 horas una nueva declaración política que incluyera una unión aduanera permanente.

Andrea Leadsom, la ministra para Relaciones con la Cámara de los Comunes, fue quien anunció la votación este jueves: "La moción que presentamos se ajustará a la exigencia del presidente de la Cámara. El único modo que tenemos de asegurar que se produzca la salida de la Unión Europea es aprobando el acuerdo de retirada antes de la fecha y hora límites, a las once de la noche del 29 de marzo".

Esta votación tiene lugar dos días después de que Theresa May se comprometiera con sus diputados dejará el cargo si finalmente su acuerdo logra ser ratificado en la Cámara de los Comunes. La líder 'tory' se reunió el miércoles a puerta cerrada con el llamado Comité 1922, que agrupa a los diputados conservadores sin cartera para comunicarles su nueva decisión. De esta forma trataba de convencer al ala dura del partido euroescéptica, encabezada por Jacob Rees-Mogg.

Ha sido la tercera vez que se ha rechazado el Acuerdo de Retirada en Westminster. Tanto en enero (derrota por 230 votos) como en marzo (149 votos abajo) los diputados británicos rechazaron por amplia mayoría el plan del Brexit de Theresa May.

Mr. Speaker cede

En un principio John Bercow, el presidente de la Cámara, había rechazado la celebración de esta votación, amparándose en una convención de principios del siglo XVII según la cual los diputados no pueden someter a votación más de una vez la misma cuestión en un único curso parlamentario.

Pero Bercow ha acabado cediendo por un truco legal del cabinete de May: votar el Acuerdo de Retirada pero no la declaración política sobre la relación futura con la Unión Europea. De este modo, Mr. Speaker ha considerado que la votación es distinta a las dos anteriores y ha permitido que se celebre, pese a las críticas del partido laborista.

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