el 'expresident' intentará capitalizar la diada

La agenda oculta de Puigdemont: registrar su partido el 1-O y convocar elecciones el 27-O

Tras la Diada, el 'expresident' aprovechará la fecha del 1 de octubre para formalizar su Crida Nacional per la República como partido político y luego hará que Quim Torra convoque elecciones

Foto: El expresidente catalán Carles Puigdemont, a través de videoconferencia desde Alemania, durante la presentación de Crida Nacional per la República. (EFE)
El expresidente catalán Carles Puigdemont, a través de videoconferencia desde Alemania, durante la presentación de Crida Nacional per la República. (EFE)

Emoción a raudales. Uno de los principales elementos de la agenda secreta que el ‘expresident’ catalán Carles Puigdemont guarda en el cajón. Los principales hitos del imaginario independentista de los últimos años tendrán su reflejo es esa agenda, que culminará con unas elecciones anticipadas en las que espera revertir los resultados de las encuestas y someter de nuevo a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), la favorita de momento. Ese es su principal reto de futuro, teniendo en cuenta que el PDeCAT ya no representa ningún problema, al estar bajo su total control y destinado a desaparecer a corto plazo, al menos como partido independiente.

Tras la Diada, el ‘expresident’ aprovechará la fecha del 1 de octubre para formalizar su Crida Nacional per la República como partido político y luego hará que el ‘president’ Quim Torra convoque elecciones justamente en la fecha del aniversario en que se votó la independencia en el Parlament.

El próximo día importante en la agenda de Puigdemont es el 11 de septiembre, la Diada de Cataluña. Consciente de que esa es una jornada especial, el ‘expresident’ prevé capitalizar las movilizaciones, como cabeza visible del grupo de ‘represaliados’, es decir, de los presos y los fugados. Este año, los independentistas preparan una concentración a lo largo de la avenida Diagonal de Barcelona bajo el lema ‘Fem la república catalana’ ('Hagamos la república catalana').

Pero si el año pasado los esfuerzos eran dirigidos a conseguir apoyo para el referéndum, este año ese lema coincide, ‘casualmente’, con el proyecto de futuro de Puigdemont, que la pasada semana presentó su Crida Nacional per la República. Además, tendrán un protagonismo especial los ‘presos y exiliados’. De ahí que el ‘expresident’ sea beneficiado en ambos frentes.

Este año, los independentistas preparan una concentración a lo largo de la avenida Diagonal de Barcelona bajo el lema ‘Fem la república catalana’

La Diada está organizada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y por Òmnium Cultural, los dos movimientos cívicos que tradicionalmente han llamado a la unidad del independentismo. La ANC realiza desde este domingo al miércoles una consulta telemática con su militancia para ratificar la petición de que haya una lista única independentista en las localidades catalanas de más de 25.000 habitantes para las elecciones municipales de 2019 y que los candidatos sean escogidos en primarias abiertas.

Para el caso de que haya elecciones autonómicas, la ANC volverá a reclamar lista única. Y aquí sí tomará partido, según todos los indicios: fuentes independentistas aseguran a El Confidencial que su apoyo vasculará hacia el proyecto de Puigdemont, como ya hizo en las elecciones del 21-D (en aquel momento, el expresidente de la ANC Jordi Sànchez figuraba como número dos de la lista y en los próximos comicios seguirá ocupando el mismo lugar). Òmnium, por el contrario, podría mantenerse en una más estricta neutralidad ante la batalla planteada por Puigdemont.

Una fecha señalada

El apoyo de la ANC será crucial para el siguiente hito de Puigdemont: oficializar la constitución de la Crida Nacional como partido político el 1 de octubre, justamente en la fecha en que se celebra el aniversario del referéndum de independencia del año pasado. La elección de la fecha no es fruto del azar: al componente emocional que tiene el 1-O se añade la urgencia de Puigdemont de disponer de un aparato de partido más allá del PDeCAT para visualizar que no es un movimiento partidista, sino ‘transversal’.

Esa percepción, no obstante, choca con el posicionamiento de los restantes actores independentistas. Nadie, salvo los amigos del ‘expresident’ y sus colegas del PDeCAT, apuesta por la Crida Nacional como herramienta electoral. “Ya hemos tenido un Junts pel Sí que nos acabó hartando. Y luego, Puigdemont también hizo una lista que decía que era transversal para el 21-D. Esto es más de lo mismo. Va probando nombres a ver cuál es el que prende”, critica a El Confidencial una fuente rival.

No es de extrañar. ERC, por boca de su portavoz, Marta Vilalta, se ha desmarcado ya de ese proyecto. “Una vez conseguido el acuerdo de poner el Govern en marcha y dejar atrás el 155, y resituados los diferentes espacios políticos que defienden la independencia de Cataluña, ahora toca sentarse todos juntos y trazar una estrategia conjunta que quede plasmada por escrito”, avisó este lunes Vilalta. La Crida corresponde, aseguró, al espacio de centro-derecha y su formación es de izquierdas. Y lo de 'por escrito' no es casual: los republicanos quieren luz y taquígrafos con sus socios de gobierno, hartos de que negocien una cosa y de que luego les reclamen otra.

Aseguraba la portavoz de ERC que lo que han de negociar es “un discurso y una guía comunes”, y apeló a la “unidad de acción, definiendo los objetivos y pasos” para “hacer real la república catalana”. En resumen, que Esquerra apuesta por “trabajar desde la unidad de acción” con las restantes fuerzas independentistas.

El apoyo de la ANC será crucial para el siguiente hito de Puigdemont: oficializar la constitución de la Crida Nacional como partido político el 1 de octubre

Los republicanos no lo tienen claro con Puigdemont. Saben que el ‘expresident’ intentará por todos los medios dinamitar al veterano partido, como hizo con el PDeCAT. Pero esta vez, de cara a la opinión pública. “Es muy de esta gente amenazar con acusarnos de traidores y comenzar una campaña en ese sentido. Pero no se lo pondremos fácil”, admiten fuentes republicanas.

Pero con ERC o sin ERC, Puigdemont quiere tener su proyecto navegando a toda vela a partir del 1 de octubre para, unas semanas después, dar la sorpresa: sus estrategas sopesan que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, convoque elecciones en otra fecha señalada: el 27 de octubre, primer aniversario de la votación de la república en el Parlament. La convocatoria podría publicarse en el diario oficial al día siguiente, y a partir de entonces habrá un mínimo de 54 días para celebrar los comicios. Ese calendario fue, curiosamente, el que se produjo el año pasado, cuando los comicios fueron convocados para el 21 de diciembre. Este año podrían retrasarse un par de días y celebrarse el 23 de diciembre. En caso de que no se pudieran celebrar en esa fecha, se tendrían que aplazar pare el año próximo, posiblemente para enero o febrero.

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