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Se acabó la paz para el Gobierno de Moreno: Andalucía prende la mecha electoral
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SE DISPARA EL RUIDO ELECTORAL

Se acabó la paz para el Gobierno de Moreno: Andalucía prende la mecha electoral

Varios factores elevan la tensión: el paso dado por Espadas de dejar la alcaldía de Sevilla, el hecho de que Moreno haya admitido que en febrero tomará una decisión sobre un posible adelanto y el discurso cada vez más duro de Vox

Foto: El presidente de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE/Ángeles Ródenas)
El presidente de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE/Ángeles Ródenas)
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La mecha electoral ha prendido en Andalucía. En apenas un fin de semana, en la vida política de la comunidad se ha pasado de especular sobre si habría o no adelanto en primavera a directamente dar por hecho que las elecciones serán antes de verano y pelear por el relato de quién es el culpable de que no se agote la legislatura. La oposición salió en tromba contra el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, que está en la cumbre del clima 2021 en Glasgow, para acusarlo de presentarse como víctima o rehén de quienes no lo apoyan y dejando claro que solo es el responsable de la inestabilidad política en Andalucía.

Han sido varios los factores que han coincidido para que la atmósfera electoral en la comunidad haga ya el ambiente político irrespirable. El congreso del PSOE andaluz, que se celebró el pasado fin de semana en Torremolinos, y el anuncio de Juan Espadas de que entra en modo electoral y comunicará en los próximos días que deja la alcaldía de Sevilla han dejado claro que los socialistas han pisado el acelerador y abren nueva etapa.

Foto: Bomberos forestales, protestando este miércoles ante el Parlamento andaluz. (EFE)

El presidente de la Junta, en una entrevista en ‘El Mundo’ este domingo, verbalizó con claridad lo que ya se le había oído en privado, que esperará hasta febrero y luego decidirá si puede o no seguir al frente de la Junta en función de si la oposición bloquea o no su acción de gobierno. Las encuestas del 28-F, Día de Andalucía, marcarán el rumbo. El Gobierno tiene muchas posibilidades de ver caer su presupuesto. El congreso de los socialistas ha dejado pocas dudas sobre el rechazo del partido a abstenerse para dar paso a las cuentas.

Espadas oyó cómo las dirigentes de CCOO y UGT en Andalucía arreaban al Gobierno de PP y Cs. Los sindicatos vuelven a sacar protestas a la calle contra el Ejecutivo regional por los despidos en la sanidad o de orientadores en la educación pública. Fue nítida la sindicalista Nuria López, que reclamó directamente una enmienda a la totalidad para tumbar las cuentas mientras el plenario aplaudía con fuerza.

La pinza del 94, en la memoria

Los socialistas ya asumieron hace muchos días que no iban a “hacerse cómplices de unos recortes en sanidad que están sacando protestas a la calle”. El PSOE ha puesto una condición, que se readmita a los 8.000 sanitarios despedidos de los 20.000 contratados de refuerzo por la pandemia. Desde el Gobierno andaluz, creen que es inasumible porque sería un gasto estructural que se incorpora a un presupuesto que ya está absorbido en su mayor parte por sanidad y educación. Hacienda explica que hay dos proyectos de cuentas. El boyante, el de los fondos europeos, que vendrán adscritos a propuestas con fondos finalistas, que es el que permite hablar de unas cuentas alegres y expansivas. Y una cara B, la del gasto de servicios públicos, que ya no cuentan con el fondo covid extraordinario del Estado, que requiere un esfuerzo adicional, titánico, porque aproximadamente el 40% de esos refuerzos se incorporan de forma estructural a las cuentas con un sistema de financiación que no permite que a Andalucía llegue lo que le corresponde.

Foto: El presidente del Gobierno andaluz, Juanma Moreno. (EFE)

En el Ejecutivo, están además convencidos de que si no fueran los despidos en la sanidad sería otra cosa, porque Ferraz, sostienen, ha dado orden de no llegar a ningún acuerdo con el PP de Moreno. Formalmente, todos siguen emplazándose a negociar, pero saben que esa vía está muerta. Hacienda no ha convocado ninguna reunión, según fuentes de la consejería, pero insisten en que “lo que quieran y cuando quieran”. Igualmente desde el PSOE-A, Espadas volvió a tender la mano, aunque avanzó que ya están ultimando su enmienda a la totalidad. Con Vox, aliado en los tres presupuestos anteriores, los puentes están dinamitados.

Tensión electoral

Los socialistas admiten que necesitan tensión electoral para movilizar a sus votantes y para que suba el rendimiento de su partido. Quieren que la máquina empiece a ir a todo trapo para mostrar además un poderío que admiten que lleva años aletargado en Andalucía. Espadas se ha dotado de una especie de ‘Gobierno en la sombra’, dedicado a la acción electoral, que divide al milímetro el territorio por municipios para trabajar aterrizando en cada pueblo o ciudad.

Foto: El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)

Sin embargo, los socialistas niegan que vayan a bloquear la acción de gobierno. Otro de los proyectos del Ejecutivo en cartera, la ley del suelo, se aprobará a final de año, posiblemente con Vox a favor y hasta cabe que con una abstención del PSOE. Se suspenderá la actividad parlamentaria hasta febrero y entonces se tomará de nuevo la temperatura. En el año 1994, la famosa pinza de PP e IU obligó a adelantar los comicios y Espadas dejó claro que eso no ocurrirá. Nada tiene que ver aquel movimiento, que solo permitió llegar a la legislatura a su ecuador, con este, que supondría por ejemplo ir en mayo o junio a votar en lugar de en noviembre. Son meses. El PSOE teme el relato de la pinza con Vox, pero es cierto que ambos partidos arremetieron ayer contra Moreno por lo mismo. Espadas acusó al presidente andaluz de estar en las cábalas de si adelanta o no, haciendo cálculos, en vez de dedicarse a gobernar, dijo en su comparecencia.

Foto: El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)

Vox incidió en esa misma idea. Retrata a Moreno como un presidente que se echa en los brazos del PSOE. Es una nueva manera de acudir otra vez al mantra de ‘la derechita cobarde’. Algo que en el PP celebran, porque mientras Vox los empuja a la izquierda y los socialistas a la derecha, ellos bailan en el lugar que calculan que más les interesa, el centro de la pista. El partido de Santiago Abascal criticó “el victimismo” de Moreno y aseguró que sus incumplimientos son los que obligarán a convocar elecciones. Vox equiparó a Moreno con el presidente del Gobierno por su visita a la cumbre del clima. “Juanma Moreno copia a Pedro Sánchez y luce con orgullo el pin de las élites globalistas. El PP defiende el disparate globalista que lleva a la ruina al campo y a la industria de nuestra región. Mientras ellos defienden la Agenda 2030, en Vox apostamos por la Agenda España”, dejó escrito en redes. Para ellos, Moreno es un presidente verde y de izquierdas. Será la nueva cantinela hasta que toque pactar otra vez tras las elecciones si los números señalan ese camino.

También Unidas Podemos, en boca del coordinador de IU Andalucía, Toni Valero, que se perfila cada vez con más claridad como el candidato con una actividad intensa en su agenda, puso a Moreno en la diana. Lo acusó de ser "un hipócrita" por acudir a Glasgow y presumir de "revolución verde" mientras defiende una nueva ley del suelo que vuelve "al modelo de la especulación y el ladrillazo".

La mecha electoral ha prendido en Andalucía. En apenas un fin de semana, en la vida política de la comunidad se ha pasado de especular sobre si habría o no adelanto en primavera a directamente dar por hecho que las elecciones serán antes de verano y pelear por el relato de quién es el culpable de que no se agote la legislatura. La oposición salió en tromba contra el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, que está en la cumbre del clima 2021 en Glasgow, para acusarlo de presentarse como víctima o rehén de quienes no lo apoyan y dejando claro que solo es el responsable de la inestabilidad política en Andalucía.

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