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Espadas deja Sevilla para vencer su hándicap: es un desconocido en Andalucía
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EL PSOE ENTRA EN CAMPAÑA

Espadas deja Sevilla para vencer su hándicap: es un desconocido en Andalucía

El líder socialista se lanza a ser candidato a tiempo completo y emprende una carrera electoral incierta de la que depende el PSOE en uno de sus graneros tradicionales

Foto: Juan Espadas. (EFE/Daniel Pérez)
Juan Espadas. (EFE/Daniel Pérez)

Cuando Juan Manuel Moreno llegó a Andalucía, fue a ‘El Intermedio’ a hacer un reportaje en el que, en un paseo por las calles de Córdoba, preguntaban a la gente si lo conocían. “¿Conoce usted a esa persona? Si le digo la verdad, no”. Era 2015. Moreno era un líder del PP andaluz recién elegido, jefe de la oposición sin escaño en el Parlamento, que mendigaba atención a los medios para un canutazo los días de pleno y que se montó en una furgoneta a recorrer pueblo a pueblo Andalucía. En eso también, Juan Espadas, líder del PSOE andaluz, y Moreno tienen mucho en común.

El secretario general del PSOE de Andalucía anunciará esta semana que deja la alcaldía de Sevilla para dedicarse, en cuerpo y alma, a ser candidato socialista a la Junta de Andalucía, confirmaron desde su equipo. Era un clamor que la agenda como alcalde de la capital hispalense le restaba tiempo y energía para combatir el que ahora mismo es su principal obstáculo: su bajo conocimiento entre una parte importante de los andaluces. Se resistía a dejar la alcaldía sin escaño en Andalucía y con el ayuntamiento como único paraguas institucional, pero ya era inevitable, admiten en el PSOE.

Foto: El secretario general del PSOE andaluz, Juan Espadas. (EFE / Marta Pérez)

Según el último barómetro del Centro de Estudios Andaluces, organismo dependiente de la Consejería de Presidencia, realizado del 18 al 30 de septiembre, cuando ya Espadas había ganado las primarias a Susana Díaz y era candidato a la Junta, su nivel de conocimiento era bajo. El 67,6% de los encuestados sabía quién era, frente a un 32,4% que lo desconocía. El conocimiento de Moreno es del 95,9% y el de Teresa Rodríguez (Adelante Andalucía), del 69%.

El localismo, su debilidad

Más allá de la ‘cocina’ política que los socialistas achacan a este sondeo para restar importancia a estos datos, nadie en el PSOE oculta que la gran debilidad de Espadas en estos momentos es su bajo conocimiento, sobre todo en Andalucía Oriental, donde además la vitola de alcalde sevillano sigue restando votos. El localismo es un talón de Aquiles de un candidato socialista que necesita dimensión andaluza, y a eso se va a dedicar Espadas de aquí a las elecciones autonómicas.

La sucesión del Ayuntamiento de Sevilla está amarrada. Será Antonio Muñoz, teniente de alcalde delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, quien tome el relevo en los próximos días. Espadas quiere dejar cerrados los presupuestos municipales con Adelante Sevilla y después marcharse, y no dejará pasar mucho más tiempo. La hoja de ruta la desvelará esta semana, confirman en su equipo, para tratar de que su sucesión sea lo más ordenada posible.

Espadas se ha hecho con un equipo multidisciplinar, un organigrama complejo y distinto para una ejecutiva de 58 miembros, 10 más que la que existía, que se ha diseñado por "un Gobierno en la sombra". De cada secretaría de área cuelgan varios cargos como si se tratara de una consejería con varias direcciones generales, explicaron desde el equipo de Espadas. Se han elegido perfiles muy específicos, se han delimitado áreas de trabajo muy concretas para cada nuevo miembro de la dirección socialista. Se trata de un comité de campaña que desciende al terreno de cada ciudad media o municipio, más allá de las capitales, porque desde ya el alcalde de Sevilla dejará de ser alcalde de Sevilla para convertirse todo el tiempo en candidato socialista.

Sánchez se la juega

Detrás tendrá a Ferraz y a Pedro Sánchez empujando y ayudando en todo lo que necesite, dejó claro el presidente del Gobierno. Él también se juega mucho. Andalucía es un granero tradicional de votos para el PSOE, el corazón que bombeaba sangre al cuerpo socialista: permanecer en Moncloa depende mucho de lo que ocurra aquí. “Tú en San Telmo y yo en Madrid”, recordó Sánchez. Tras la debacle de mayo en Madrid y el cambio de ciclo que defiende el PP con las encuestas en la mano, una victoria de los populares en Andalucía sería un mazazo importante en los ánimos del partido y pondría muchos palos en las ruedas de las generales.

Cuando Sánchez invitó, la pasada primavera, a Juan Espadas a Ferraz a un almuerzo, del que solo participó del café final, para tantear su disponibilidad a dar el paso en Andalucía, muchos defendían que era la mejor opción, pero alertaban de dos cosas. No era un perfil rupturista, no vendría a revolucionar el PSOE andaluz ni a romper moldes, era un candidato avalado por su gestión y moderado, que rehuía la radicalidad y se situaba más en el centro que a la izquierda. "Demasiado parecido a Moreno", se oyó a muchos socialistas entonces. Alegaban sus defensores que estaba precisamente elegido por todos estos valores y que se buscaba un socialdemócrata clásico, capaz de disputar al PP el voto de un Cs ya a la deriva.

Foto: El alcalde de Ojén, José Antonio Gómez, un 'verso libre' frente al aparato del PSOE andaluz. (EC)

La segunda alarma que encendía esta operación era el peligro que entrañaba apostar por Espadas, no alcanzar la Junta y encima perder el Ayuntamiento de Sevilla, la principal institución que el PSOE gobierna en Andalucía en estos momentos y el mayor ayuntamiento de España en manos socialistas. Espadas rozó la mayoría absoluta en 2019, se llevó voto del PP en las últimas municipales, era un cartel con nota en la plaza sevillana. Las encuestas ya decían que el PP de Moreno estaba en ascenso desde San Telmo en Andalucía.

Ambos argumentos siguen sobre la mesa. Cuando al PSOE se le pregunta por los problemas que señalan para Espadas las encuestas, recuerdan que son exactamente los mismos que apuntaban para Moreno y que sin embargo, por una carambola política en tiempos de gran incertidumbre sobre lo que pueda pasar en las urnas y con alianzas posteriores que son determinantes, se alzó a San Telmo. "¿Por qué no le puede pasar eso a Juan?", señalaba este domingo quien ocupará una secretaría provincial del PSOE.

El riesgo del ayuntamiento

Los temores sobre el Ayuntamiento de Sevilla también existen. El PP ha activado su maquinaria a tope con José Luis Sanz como candidato. Para muchos en el PSOE, el futuro alcalde, Antonio Muñoz, sigue viéndose como un hombre de tránsito pero no como candidato en las próximas municipales. No tiene ningún anclaje orgánico ni es un hombre de partido de la forma clásica.

Ya en este congreso andaluz, con una ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ocupando parte del protagonismo, había voces cualificadas que apuntaban a ella como ‘alcaldable’ y como la opción que el PSOE necesita en la ciudad. Sería raro que la hayan descartado para la Junta y la sitúen en el ayuntamiento, pero los tiempos de la política son inescrutables. Ella, por supuesto, no esconde que "para nada" entra esa carrera municipal en sus aspiraciones.

Foto: El alcalde de Sevilla y candidato del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Espadas. (EFE)

Las elecciones andaluzas serán pronto. Como muy tarde, dentro de un año. Como muy temprano, a finales de primavera. El presidente Moreno insistió, en una entrevista en 'El Mundo', en que será en febrero cuando sepa si puede seguir gobernando o la falta de apoyos políticos en el Parlamento atan su Gobierno de pies y manos. De momento, la opción de que la oposición tumbe los presupuestos andaluces de 2022 a finales de noviembre es la que gana. Sería un revés importante. A partir de ahí, empezará la cuenta atrás para unos comicios que las encuestas inclinan a favor del PP, aunque debería pactar con Vox para gobernar. El PSOE tiene ese otro inconveniente, una izquierda rota en pedazos en Andalucía.

Cuando Juan Manuel Moreno llegó a Andalucía, fue a ‘El Intermedio’ a hacer un reportaje en el que, en un paseo por las calles de Córdoba, preguntaban a la gente si lo conocían. “¿Conoce usted a esa persona? Si le digo la verdad, no”. Era 2015. Moreno era un líder del PP andaluz recién elegido, jefe de la oposición sin escaño en el Parlamento, que mendigaba atención a los medios para un canutazo los días de pleno y que se montó en una furgoneta a recorrer pueblo a pueblo Andalucía. En eso también, Juan Espadas, líder del PSOE andaluz, y Moreno tienen mucho en común.

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