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El Gobierno ultima su reforma fiscal con medidas de alivio a las rentas más bajas
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Caos con las medidas fiscales

El Gobierno ultima su reforma fiscal con medidas de alivio a las rentas más bajas

La reunión presupuestaria de este miércoles acabó sin acuerdo. La confusión reina en el Ejecutivo tras el descalabro causado por Ximo Puig. Sobre la mesa, siguen la tasa rosa o la revisión del impuesto de sociedades

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE/Fernando Alvarado)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE/Fernando Alvarado)
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El Gobierno está sumido en la confusión mientras intenta apagar el incendio causado por Ximo Puig, presidente de la Generalitat valenciana, que este martes abrió una profunda brecha en el discurso fiscal de Pedro Sánchez con su bajada de impuestos. Mientras la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, asegura que mantiene en el centro de su reforma fiscal a las rentas más altas, voces del Ejecutivo han amagado con bajadas de impuestos selectivas, quirúrgicas, a las rentas medias y bajas. El miércoles, los teléfonos de la Moncloa ardían, pero nadie sabía aportar certidumbres.

El discurso de Puig choca frontalmente con el que defiende el núcleo duro del Gobierno. Esto es, que habrá alivios fiscales con el foco puesto en las rentas medias y más bajas en la reforma fiscal que ultima Montero, que previsiblemente no se presentará este jueves; que el esfuerzo impositivo recaerá sobre las rentas más altas, y que no se contempla deflactar el IRPF, como tampoco habrá bajadas generalizadas en este impuesto. De hecho, fuentes del Ejecutivo llegaban a afirmar este miércoles que debería "penalizar políticamente" anunciar bajadas de impuestos en un contexto como el actual; que el camino para arropar a las personas con rentas más bajas son las ayudas directas, o que cada céntimo de reducción impositiva supone un recorte que hay que compensar.

Hacienda trabaja con total opacidad este paquete fiscal que inicialmente amagaba con presentar este jueves, y sobre el que el Gobierno mandaba señales contradictorias. El miércoles acabó con Montero y con Unidas Podemos levantándose de la mesa de negociación de los presupuestos sin alcanzar acuerdos significativos, después de una semana sin reunirse formalmente. "Tenemos distancias relevantes", aseguraba a última hora la vicepresidenta segunda y líder de Unidas Podemos en el Ejecutivo, Yolanda Díaz. Y, en lo que toca a impuestos directos, Díaz solo reconocía que reclaman aumentar la presión impositiva a las rentas del capital en el IRPF. Era la única integrante del Gobierno que aludía explícitamente a posibles modificaciones en el IRPF, y solo contemplaba aumentar la presión en los tramos más altos, no rebajarla.

Foto: María Jesús Montero, en el Congreso, el martes. (EFE/Fernando Villar)

Y, mientras el socio minoritario lleva casi dos semanas denunciando el bloqueo de las negociaciones, fuentes del Gobierno aseguraban esa misma mañana que habría anuncio de los nuevos impuestos el jueves, de lograrse un acuerdo en este foro. Incluso, en el PSOE, daban por hecho que el borrador de las cuentas públicas llegaría al Consejo de Ministros el próximo martes 4.

El Gobierno ha impuesto un velo de opacidad a las conversaciones: hasta la fecha, no ha abordado con su socio ninguna bajada generalizada de impuestos, ni siquiera reducciones selectivas de los tramos del IRPF, como aseguran distintas fuentes conocedoras de las negociaciones.

Foto: Ximo Puig, en el debate de política general en las Cortes valencianas. (EFE/Manuel Bruque)

Sobre la mesa sí están medidas de alivio impositivo como la bajada del IVA a los productos de alimentación para personas celíacas, para las peluquerías o para los productos de higiene íntima femenina, si bien Díaz también abría la puerta a rebajarlo para alimentos básicos, "como el pescado", una línea que también ha defendido el PP. También ese aumento de la presión impositiva a las rentas del capital en el IRPF, o el famoso impuesto a las grandes fortunas, que todavía no se ha abordado en profundidad, y sobre el que Unidas Podemos articuló una propuesta que el PSOE desterró del Congreso de los Diputados hace apenas tres meses, impidiendo su tramitación y posterior negociación.

También se han abordado fórmulas para garantizar que las grandes empresas paguen un tipo real del 15% en el impuesto de sociedades el tipo efectivo está en el 3,8%, según Díaz—, así como para sortear los posibles agujeros fiscales que dificultan alcanzar este objetivo, "deducciones" y "bonificaciones" a las que se refería la vicepresidenta segunda. O la "arquitectura fiscal" que les permite vender que pagan una cifra "que no es la que deberían", como apuntan fuentes de la negociación. Sin olvidar, además, la prórroga de las distintas medidas puestas en marcha para paliar los efectos de la guerra de Ucrania.

Foto: María Jesús Montero, ministra de Hacienda. (EFE/J. J. Guillén)

Estos son los frentes abiertos en la negociación hoy por hoy, y desde Unidas Podemos aseguran que en ningún momento se han contemplado otros escenarios. Aún falta trabajo para cerrar el borrador de las cuentas públicas, aseguraban, en línea con lo avanzado por Díaz en una entrevista en el Canal 24H de TVE, celebrada mientras continuaban las negociaciones: "La noche va a ser larga", "parece que no hay manera de cambiar las cosas", apuntaba.

Díaz reconocía algunos avances en la negociación y aseguraba que habrá acuerdo presupuestario, si bien reconocía la "discrepancia en el abordaje de los ingresos públicos" entre PSOE y Unidas Podemos. La propuesta que transmitieron al Partido Socialista en julio, aseguraba, se centraba en los impuestos directos, y urgía a la "necesaria armonización fiscal". También exigía "no hacer campaña electoral sobre los impuestos", en un momento en que el PSOE se encuentra tensionado por los movimientos de Puig.

Foto: Juanma Moreno y Ximo Puig en una imagen de archivo. (EFE/Raúl Caro)

En este escenario, dos enmiendas del PSOE para agilizar desalojos de okupas han enfurecido a sus socios de coalición, en un momento en que ambas partes han recrudecido las acusaciones mutuas en lo que toca al bloqueo de la ley de vivienda. Las enmiendas que los socialistas han registrado al proyecto de Ley Orgánica de Eficiencia Organizativa del Servicio Público de Justicia han llevado a sus socios a acusarles de no tener "ninguna sensibilidad".

Sostienen que las modificaciones que reclama el socio mayoritario están mucho más cerca de la línea que defiende el Partido Popular. Y, tras la presentación de estas enmiendas por parte del portavoz socialista, Patxi López, el diputado de Unidas Podemos Rafa Mayoral cargaba con dureza contra esta decisión.

Acusaba a López de estar "descentrado", le recordaba que ya no está "gobernando con [Jaime] Mayor Oreja", en referencia al Ejecutivo de coalición que López presidió en Euskadi, y le lanzaba una advertencia: "Cuando se asume la agenda de la derecha, al final gana la derecha". No son los mejores mimbres para negociar unos presupuestos, como admitían ambos socios.

El Gobierno está sumido en la confusión mientras intenta apagar el incendio causado por Ximo Puig, presidente de la Generalitat valenciana, que este martes abrió una profunda brecha en el discurso fiscal de Pedro Sánchez con su bajada de impuestos. Mientras la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, asegura que mantiene en el centro de su reforma fiscal a las rentas más altas, voces del Ejecutivo han amagado con bajadas de impuestos selectivas, quirúrgicas, a las rentas medias y bajas. El miércoles, los teléfonos de la Moncloa ardían, pero nadie sabía aportar certidumbres.

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