El PSOE deja en el aire la subida del salario mínimo a la que urge Yolanda Díaz
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CHOQUE ENTRE LOS SOCIOS

El PSOE deja en el aire la subida del salario mínimo a la que urge Yolanda Díaz

La ministra de Trabajo pretende abrir la mesa de negociación con los agentes sociales, pese al rechazo de la patronal, una vez concluyan las conversaciones para la reforma laboral

Foto: La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (c), acompañada por el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez (i), mantiene un encuentro con el secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos, Luca Visentini. (EFE/Zipi)
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (c), acompañada por el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez (i), mantiene un encuentro con el secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos, Luca Visentini. (EFE/Zipi)
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La subida del salario mínimo es una de las principales banderas de Yolanda Díaz, junto a la reforma laboral. Una medida que la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo pretende llevar al Consejo de Ministros en las próximas semanas, para aprobar un nuevo incremento que entre en vigor en enero. Tanto desde la parte socialista del Gobierno como desde Ferraz evitan concretar el calendario para la senda de revisiones del SMI. El objetivo es situarlo en el 60% del salario medio a final de la legislatura, como marca la Carta Social Europea, pero por ahora se limitan a garantizar que se cumplirá esa meta sin comprometer fechas. Al contrario de Díaz, dejan en el aire que esta medida se pueda adoptar en enero, abriendo la puerta a que se haga a lo largo del próximo año.

La vicepresidenta segunda coincidía esta semana con los principales sindicatos en demandar una subida de los salarios, al margen de la inflación. El millón y medio de trabajadores que perciben el SMI, precisamente, no están en su mayoría sujetos a convenio, por lo que son los más afectados por el incremento del IPC, que este mes de noviembre alcanzó el 5,6%, el máximo en 29 años. Según su análisis, la pérdida de poder adquisitivo por el alza de los precios debe corregirse con las revisiones salariales, al igual que las pensiones. Una medida que desligan de la galopante inflación, como sí han advertido desde el Banco de España y la patronal.

Foto: Las vicepresidentas de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE)

"Más allá de las subidas del salario mínimo, ha llegado el momento de hablar de la calidad de los salarios en España, de salarios decentes y dignos", concluía Díaz en línea con los líderes sindicales. Para CCOO y UGT, la subida de los salarios es urgente y amenazan con movilizaciones antes de final de año para presionar en esta dirección. Un conflicto que amenaza con abrir una nueva grieta dentro del Ejecutivo. A la espera de que se convoque la mesa de negociación para abordar el SMI, la patronal mantiene una posición de rechazo a un nuevo incremento.

La ministra de Trabajo pretende abrir la mesa de negociación una vez concluyan las conversaciones para la reforma laboral. Sin embargo, dentro del Gobierno todavía no se ha entrado en profundidad en este debate y las posiciones de partida sobre los plazos son distantes. La última subida se acordó a finales de septiembre con efectos retroactivos para entrar en vigor el día 1 de ese mismo mes. Un aumento hasta los 965 euros que se acordó solo con los sindicatos y de forma excepcional, después de mantener congelado el SMI por la situación económica derivada de la pandemia. Lo habitual es que las actualizaciones se produzcan en enero, coincidiendo con los nuevos presupuestos, aunque en esta ocasión supondría que se concatenasen dos subidas seguidas en un plazo de solo cuatro meses.

Foto: La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la entrada a los Premios Influentials. (Giulio Piantadosi)

Para los socialistas, no se trata tanto de acomodar el salario mínimo al IPC, sino de mantener el objetivo programático de que se sitúe en el 60% del salario medio en 2023. De hecho, se tilda de transitoria la espiral inflacionista. Desde los sindicatos, por su parte, advierten sobre el hecho de que existe un problema endémico de salarios y de que el sueldo medio lleva más de una década "congelado".

De seguirse la misma línea que hasta ahora, en 2022 correspondería una subida de 32 euros, acercándolo a los 1.000 euros en 14 pagas. El pulso por la anterior subida, en el que finalmente se impuso Díaz, todavía es muy reciente y la actual crisis por la reforma laboral ha puesto de manifiesto que más allá de las políticas hay una disputa entre los socios por las banderas. La ministra de Economía, Nadia Calviño, ya reclamó a los sindicatos que "no se minimice" la revalorización del SMI. Coincidiendo con su intervención en el congreso de CCOO, cifró el salario mínimo en 1.125 euros por 12 pagas, en lugar de en 965 por 14, porque se trata del "indicador que se utiliza en las comparaciones internacionales".

Foto: Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. (EFE/Mariscal)

Cuando la legislatura ha llegado a su ecuador, los dos actores de la coalición comienzan a marcar perfil propio de cara al horizonte electoral de 2023. Yolanda Díaz será la competidora en el espacio progresista y aspira a seducir con su perfil más transversal al electorado socialista. Un empoderamiento al que ha tratado de poner freno el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, achicándole espacio.

Una de las prioridades de Díaz antes de oficializar el lanzamiento de su candidatura es aprobar la subida del SMI, inmediatamente después de la reforma laboral. Una vez cerradas ambas medidas, será el momento de pensar en clave política, según señalaban desde el entorno de Yolanda Díaz. Sin embargo, la parte socialista del Ejecutivo y el presidente Pedro Sánchez tendrán la última palabra.

La subida del salario mínimo es una de las principales banderas de Yolanda Díaz, junto a la reforma laboral. Una medida que la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo pretende llevar al Consejo de Ministros en las próximas semanas, para aprobar un nuevo incremento que entre en vigor en enero. Tanto desde la parte socialista del Gobierno como desde Ferraz evitan concretar el calendario para la senda de revisiones del SMI. El objetivo es situarlo en el 60% del salario medio a final de la legislatura, como marca la Carta Social Europea, pero por ahora se limitan a garantizar que se cumplirá esa meta sin comprometer fechas. Al contrario de Díaz, dejan en el aire que esta medida se pueda adoptar en enero, abriendo la puerta a que se haga a lo largo del próximo año.

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