Yolanda Díaz da un impulso a su plataforma: "La calle está esperando algo diferente"
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Durante el acto 'Otras Políticas'

Yolanda Díaz da un impulso a su plataforma: "La calle está esperando algo diferente"

La vicepresidenta insinúa junto a Oltra, Colau, García y Hamed el principio de un proyecto nuevo: "Esto es el comienzo de algo maravilloso"

Foto: Las lideresas de izquierda en el acto de Valencia. (EFE/Ana Escobar)
Las lideresas de izquierda en el acto de Valencia. (EFE/Ana Escobar)

La vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, dio este sábado un paso importante en la configuración de una nueva alternativa política a la izquierda del PSOE más allá de las siglas de Unidas Podemos. A ritmo del músico Joan Dausà y como estrellas de pop abordaron el escenario del Teatro Olympia la ministra de Trabajo; la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; Mónica García, portavoz de Más Madrid en Madrid, y Fátima Hamed, del Movimiento por la Dignidad de Ceuta. Con media hora de retraso sobre el horario previsto, los mil asistentes estallaron en aplausos y gritos del “presidenta, presidenta” con cada alusión a la ministra de Trabajo.

El arranque del acto ‘Otras Políticas’, convocado por Iniciativa del Poble Valencià, el partido de Oltra integrado en Compromís, fue como se esperaba, con la percepción de que la confluencia de las cuatro dirigentes políticas parece haber animado a cuadros y simpatizantes de partidos progresistas y que Díaz aglutina la capacidad de liderazgo para arrastrar a las organizaciones hacia una candidatura conjunta en las próximas elecciones generales.

Foto: Mónica Oltra y Yolanda Díaz, en su último encuentro en Valencia. (GVA)

“Estoy ilusionadísima, estoy con mujeres a las que quiero y admiro. Sé que mi país quiere caminar y avanzar, y quiere hacer algo maravilloso que es garantizar la igualdad. Sé que en la calle la gente está esperando algo diferente. Este es el principio de algo maravilloso”, fue la primera frase de una Díaz que pasó repasó también algunos de los temas calientes que actualmente generan tensiones en el seno del Gobierno compartido que preside el socialista Pedro Sánchez. La referencia más clara se produjo con las pensiones, al calificar Díaz de “extrañas al mandato constitucional” las fórmulas de revisión de las pensiones “de las que se está hablando”. La ministra apeló a trabajar desde el punto de vista de los ingresos y no desde el gasto, en lo que se interpreta como una crítica velada a la propuesta del ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, de reformular los plazos para calcular las pensiones.

“He tardado quince meses en subir el salario mínimo”, fue otra licencia crítica con sus socios del PSOE en un momento en el que reivindicó las políticas laborales desplegadas por su departamento y el coste de la negociación con los socialistas. "Es imprescindible el entusiasmo. Hemos demostrado que sí se puede. Hemos podido proteger a los trabajadores y trabajadoras. Hemos protegido a las empresas. Todo es mejorable, pero se pueden cambiar las cosas".

Como era de esperar, el teatro reservado por Iniciativa PV se llenó antes de las once de la mañana. El aforo de casi mil personas sin reserva previa se quedó corto y decenas de asistentes no pudieron entrar, varados en la calle. Hubo momentos de tensión en la entrada porque justo al mismo tiempo que Díaz, Oltra y el resto de protagonistas accedían al edificio la Policía Nacional permitió que una manifestación de dos centenares de camioneros vinculados al Puerto de Valencia se acercase a la puerta gritando y profiriendo proclamas. Incluso lanzaron algún huevo.

placeholder Protesta de los transportistas a la puertas del Teatro Olympia de Valencia. (EFE/Ana Escobar)
Protesta de los transportistas a la puertas del Teatro Olympia de Valencia. (EFE/Ana Escobar)

Habrá que hacer muchas horas de hemeroteca para encontrar una marcha de protesta que discurra por la calle San Vicente, donde se ubica el teatro. Los camioneros, enfundados en sus chalecos amarillos, se disolvieron a los pocos minutos. En el mismo acceso al teatro se acabó la marcha. El malestar entre los dirigentes de Iniciativa y el entorno de Mónica Oltra era palpable, con referencias veladas a la Delegación del Gobierno que dirige la socialista Gloria Calero.

"Hay un interés por la antipolítica. Pero claro que nos gusta la política, la buena política, el arte de la política", replicó García

Otras de las anécdotas se produjo cuando dos chicas simpatizantes del Frente Obrero se levantaron de sus asientos en medio de la platea y comenzaron a soltar soflamas en defensa de la clase trabajadora, en una de las ‘performances’ habituales de este colectivo en Valencia contra actos de Compromís o Podemos. El público terminó por provocar su expulsión al grito de "viva la lucha de la clase obrera", lo que descolocó a las protestantes. "Es muy fácil venir a este acto a reivindicar la clase obrera, que somos todas hijas de clase obrera y a vosotros nunca os he visto en la patronal, ante los capitalistas, reivindicar a la clase obrera", replicó Oltra. “Hay un interés por la antipolítica. Pero claro que nos gusta la política, la buena política, el arte de la política”, añadió Mónica García cuando la cosa se calmó.

Yolanda Díaz lanza un mensaje a Escrivá y advierte sobre las pensiones y las fórmulas "extrañas"

El acto fue concebido de una forma alejada del clásico mitin político. Las invitadas se sentaron en tres sofás blancos con cojines amarillos para entablar un diálogo dirigido por la presentadora de televisión Carolina Ferre, una de las caras de la televisión autonómica A Punt. Sin discursos cerrados, sin turnos de palabra rígidos, y con un mensaje común de puesta en valor de políticas de izquierda, alejadas de la crispación y de concepción de la política como un recurso de transformación. “La política es bonita y divertida”, apeló García. “La política es la única forma de cambiar las cosas”, añadió Hamed. “Tenemos que reivindicar la buena política”, insistió Díaz.

Ada Colau apeló a sacar la política del electoralismo y "de las siglas", una clara referencia a un proyecto alejado de las estructuras orgánicas y capaz de ensanchar su espacio desde la trasversalidad. "El reto no son las elecciones, es el futuro de las personas", asestó.

placeholder Un momento de la intervención de Yolanda Díaz en Valencia. (EFE/Ana Escobar)
Un momento de la intervención de Yolanda Díaz en Valencia. (EFE/Ana Escobar)

La vicepresidente aprovechó sus intervenciones para desplegar lo que daba la sensación de ser el esbozo de un programa de Gobierno. "A la gente le preocupa que haya barrios con niños y niñas que no puedan hacer tres comidas al día. Gente que no puede pagar el alquiler o la luz ahora en invierno, que no tenga empleo o que tenga un empleo precario. Voy a dar un dato maléfico: la mitad de los asalariados sufren alguna forma de precariedad. Tenemos una sociedad enferma y precaria", señaló.

Díaz apeló a la gestión pública como herramienta "para cambiar las cosas" y mejorar servicios como el empleo, la sanidad o la educación. Reclamó "condiciones decentes" para los profesores y el sector educativo. "Una educación en la que podamos hablar en 'galego', euskera, 'catalá' o 'valencià... La educación es la principal herramienta de igualación social", dijo.

Oltra fue la encargada de lanzar el mensaje de desactivar posibles especulaciones sobre las ausencias, especialmente las de la ministra de Igualdad Irene Montero y la secretaria general de Podemos, Ione Belarra. Los morados estuvieron representados por el vicepresidente segundo de la Generalitat, Héctor Illueca, que formó parte de Díaz en el equipo de Ministerio, y la secretaria general de Podem, Pilar Lima. También estuvo Rosa Pérez, coordinadora de Esquerra Unida y consellera de Trasparencia. Mucho más bajo fue el perfil de Més, el socio nacionalista de Iniciativa en Compromís. Apenas se dejaron ver cuadros locales, como Papi Robles, de Valencia ciudad, diputada autonómica su secretaria comarcal.

"Somos todas las que estamos, pero no están todas las que son. Representamos a muchas que no están", señaló la vicepresidenta autonómica valenciana, que se ausentó en dos ocasiones del escenario por sentirse indispuesta. "Son los nervios. Me he descompuesto", explicó. Desde su entorno aseguran que se han visto algo desbordados en los últimos días por las expectativas creadas en torno al encuentro en el Olympia.

Bajar de la política estruendosa

Mónica García insistió en defender formas de hacer política alejadas de la confrontación permanente. "Hemos normalizado que los gritos están por encima del diálogo y por encima de la escucha. Hay que bajar la política estruendosa a la política de las personas", señaló. Y en esa línea entendió el acto con las cuatro mujeres. "Es el primer aquelarre al que vengo y no me lo habían contado así", bromeó en alusión a la portavoz de PP de Valencia y número dos de los populares valencianos, María José Catalá, que calificó el acto de este sábado de "aquelarre feminista".

Fátima Hamed pronto se erigió en referencia de las cuatro protagonistas en defensa de la diversidad y contra los mensajes de la uniformidad. Ferre le preguntó sobre el velo islámico, un debate espinoso, que genera división en la izquierda y que agita a los sectores feministas. Hamed apeló a la diversidad y la laicidad del Estado desde el respeto a la interculturalidad. También explicó su experiencia como víctima de ataques políticos de Vox en Ceuta. La ciudad, dijo, "es mucho más que esos enfrentamientos que se ven en los plenos. Lo que se ve en los plenos no es la sociedad diversa e intercultural a la que estamos acostumbrados los ceutíes. Para nosotros es normal obviar los credos. Hay un auge de extrema derecha a nivel mundial. Cuando comenzamos esos plenos teniendo enfrente a estas personas que representan a la ultraderecha, sopesamos dos opciones: guardar silencio y dejarles decir lo que les diera la gana o contestarles desde el respeto. Por eso segundo es eso por lo que optamos", señaló.

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