Fundadores de Podemos reclaman un liderazgo claro de Díaz sin tutela de Iglesias
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NUEVO CICLO TRAS LA SALIDA DE IGLESIAS

Fundadores de Podemos reclaman un liderazgo claro de Díaz sin tutela de Iglesias

De puertas hacia dentro, se abre un proceso de relevo y debate sobre el futuro de un partido con siete años de vida. Así lo ven exdirigentes que acompañaron la fundación del partido

placeholder Foto: Pablo Iglesias, durante el traspaso de cartera ministerial a la nueva vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz. (EFE)
Pablo Iglesias, durante el traspaso de cartera ministerial a la nueva vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz. (EFE)

Cambio de ciclo, balance, bicefalia y hasta refundación. De puertas hacia fuera, Pablo Iglesias ha dejado el Gobierno para ser candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid. De puertas hacia dentro, Pablo Iglesias ha dado un paso a un lado tras siete años de hiperliderazgo desde que fundó y dirigió este proyecto político, lo que abre un proceso de relevo y debate sobre el futuro de este espacio. El horizonte comenzará a debatirse tras el 4-M y sus resultados influirán en la redefinición de la estrategia y las dos principales premisas de las que parta: el papel de Yolanda Díaz y la relación con el PSOE. Miradas a corto, medio y largo plazo. Continuistas, renovadores y rupturistas.

"La bicefalia no funciona en política, es algo siempre transitorio. No tengo ninguna duda de que Yolanda [Díaz] no va a aceptar tutelas, y tengo la convicción de que Pablo [Iglesias] no lo hará porque no es su estilo y sabe que nunca ha funcionado. Si se pone en marcha un proceso de sucesión, es para que sea una sucesión de verdad, sin tutelas". Manolo Monereo, padre político de Iglesias, entra sin preámbulos al debate mollar sobre el futuro del proyecto político, partiendo de cómo se sustancie el relevo.

Conoce a Iglesias y a Díaz desde la adolescencia de ambos, cuando coincidían en los cursos de formación que él daba a las juventudes comunistas. No formó parte del núcleo fundador de Podemos, pero se incorporó poco después de que echase a andar el proyecto, como consejero y amigo de Iglesias que fue desde su juventud. La víspera de la presentación oficial de Podemos, Iglesias fue a cenar a su casa “para que él y alguno más [de IU] supieran directamente por mí lo que iba a ocurrir al día siguiente”, reconocería un tiempo después el líder de este espacio.

"No veo la existencia de Podemos, IU y el PCE de manera permanente. Hay que asegurar la presencia del PCE, pero yendo a una izquierda más abierta, que vaya más allá de IU y Podemos", continúa la persona con quien Iglesias dijo haber “compartido algunas de las conversaciones políticas más interesantes de mi vida”. "Un proceso, y esta es una palabra clave, de ampliación del espacio existente. Para ello, es preciso un congreso constituyente, donde ninguna organización pierda su individualidad, pero bajo una formación política que garantice un programa común, unidad de acción y coexistencia de las diversas tradiciones y culturas políticas".

Foto:  Alberto Garzón, Pablo Iglesias y Yolanda Díaz. (EFE) Opinión
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"Convivir tres organizaciones son demasiadas organizaciones para tan poco militante. Pasar del actual carácter difuso a uno organizado, que vaya más allá de la suma de tres organizaciones que además no pasan por su mejor momento". Ese será el gran desafío de Díaz, anticipa Monereo, al tiempo que insiste en que "por eso no puede haber tutelas y se requiere capacidad de síntesis y definir algo que hoy no se tiene en común y que es definir un proyecto alternativo de país". Una alternativa que en su opinión debería ser federal y nacionalpopulista, diferenciada "de los nacionalismos periféricos que hoy han devenido en independentistas".

El cofundador de Podemos y actual eurodiputado en Bruselas, Miguel Urbán, subraya la "audacia" del movimiento de Iglesias. "Nadie puede dudar de ello, pero tampoco de que la hipótesis de la entrada en minoría en un Gobierno con el PSOE, como forma de asegurar transformaciones para las mayorías sociales, se ha mostrado errónea, fallida o abortada". Muy crítico con la decisión de formar Gobierno con los socialistas, lo que desembocó en la escisión del sector anticapitalista que lideró desde el primer Vistalegre, Urbán cree que Podemos "se ha atado de pies y manos" y que "será difícil asumir esa derrota estratégica y reconstruir un relato nuevo".

Foto: La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ocupará la vicepresidencia segunda en sustitución de Pablo Iglesias y será la candidatura de Unidas Podemos a la presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales. (EFE)

De esta lectura vaticina que la salida de Iglesias del Ejecutivo busca "una reorientación de Podemos, más crítica con el PSOE, donde Iglesias pueda jugar un papel en cierta medida de 'outsider". Esto es, "criticar al PSOE por la izquierda para frenar las fugas y sobre todo la apatía generada ante la incapacidad de conseguir conquistas sociales tangibles para la mayoría de la población".

Ramón Espinar: "Yolanda Díaz tiene una situación complicada. Veremos si se contenta con reinar sin mandar y cómo se mueve"

Ramón Espinar, que formó ya parte del 'pre-Podemos', Juventud sin Futuro, y fue secretario general del partido en la Comunidad de Madrid, pone el foco en una operación relevo que visualiza con muchas dudas. "Yolanda Díaz tiene una situación complicada porque necesita ganarse la legitimidad y además ha quedado rodeada del núcleo duro de Iglesias. Veremos si se contenta con reinar sin mandar y cómo se mueve. Ella se encontró con una designación en frío, se le pasó una patata caliente en la que se le dice: 'Lideras, pero dejo al equipo de gobierno puesto y a los míos en el partido".

El camino rápido para legitimarse es mejorar en las encuestas y las próximas citas con las urnas, entiende, pero vaticina que a nivel electoral tiene difícil mejorar resultados "porque está heredando ruinas", además de que "si se mantiene el Gobierno de coalición, le pasará factura a Unidas Podemos". En línea con otras voces, apunta que la clave es si Díaz asume realmente el liderazgo y si se legitima a través de una "asamblea que marque el nuevo rumbo político. No solo a través de una discusión orgánica, sino política, que defina qué quiere encabezar y por qué".

Está por discernir, según apunta Espinar, "si apuesta por un modelo confederal de verdad, respetando los territorios, o continúa la dinámica de rematar el proceso por el que Podemos se convierte en Unidas Podemos, como una suerte de nueva IU". Desde su punto de vista, la tendencia es "consumar la fusión" entre Podemos e IU, y frente a ello defiende que "se debe recuperar la pulsión de un discurso más transversal y regeneracionista, con más cauces de participación, sin un mando centralizado en el que decidan cuatro personas, y que seduzca a quienes se han ido quedando por el camino". Solo así, concluye, "habrá esperanza de reconstruir el espacio político. De lo contrario, seguirá roto y no dudo de que hay quien quiere que esté roto".

"Creo que se confía demasiado a la figura de Yolanda Díaz. Sin embargo, un liderazgo coral y fuertemente feminizado, con otro talante, más cooperativo, amable, atento a los cuidados, menos 'testosterónico', podría resultar un contrapunto muy interesante a la lógica que hemos conocido hasta ahora. Ahí están los nombres de Yolanda Díaz, Teresa Rodríguez, Ada Colau o Mónica Oltra para marcar la diferencia", explica Raimundo Viejo, concejal en la primera legislatura de Barcelona en Comú y posteriormente diputado de Unidas Podemos en el Congreso.

Foto: El vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias, el ministro de Justicia Juan Carlos Campo (i), y el ministro de Transportes José Luis Ábalos. (EFE)

En opinión de Viejo, que ahora se ha acercado más al espacio de Más País que puso en marcha Íñigo Errejón al margen de Podemos, la bicefalia en la formación morada puede ser positiva para el espacio. Un modelo en el que "Iglesias se convierta en el presidente sin responsabilidad de gobierno de un partido que luego envía al régimen del 78 a gobernar cuadros tecnocráticos con capacidad de gestión. Solo Yolanda Díaz, que de hecho es ella misma, Manolo Lago y todo el equipo gallego de CCOO que se llevó consigo al ministerio, es la que da ese perfil hoy por hoy. Pero vamos, que bajo ese otro proyecto lo mismo puede reconstruir un proyecto más de partido, altamente institucionalizado, con opciones. No tengo muy claro que sea un proyecto madurado ni que haya capacidades para hacerlo. Aunque personalmente me parece seguramente más viable en el medio plazo​".

Es un lugar común entre todos los exdirigentes que formaron parte del primer Podemos en asociar el futuro de este espacio político con su relación con el PSOE. "Para bien o para mal, Podemos está gobernando con su tradicional adversario político y electoral y de cómo se salga de esa situación, si se sale, dependerá en gran medida cuál será el futuro de la izquierda", apunta Monereo. En esta línea, dibuja los escenarios que entiende que serían positivos para Podemos. Salir del Gobierno "con los deberes hechos, porque se cumple el programa pactado y las expectativas políticas", lo que supondría mantener la coalición prácticamente toda la legislatura, o romper porque "no se está dispuesto a gobernar en condiciones neoliberales". Si no se da una de estas dos opciones, vaticina que no será la actual dirigencia la que liderará el proceso y el futuro del espacio a la izquierda del PSOE.

Para Monereo, la salida de Iglesias deja un vacío en Moncloa que desde el PSOE se aprovecharía de cara a imponer sus posiciones en la coalición

Para Monereo, la salida de Iglesias deja un vacío en el Gobierno que desde el PSOE se aprovecharía de cara a imponer sus posiciones en la coalición. De ahí que entienda que una de las primeras decisiones de Díaz debería ser buscar una nueva suerte de contrato de gobierno y si no es exitoso pasar a la oposición. No es optimista sobre la capacidad de influencia del socio minoritario porque "los fondos europeos hacen que se gobierne con el piloto automático puesto, Moncloa tiene la sartén por el mango y se distribuirán fondos públicos básicamente en beneficio privado". Y concluye: "A mi juicio, eso hace poco viable el Gobierno de coalición. Le veo poca durabilidad en este contexto, que es preelectoral, y la propia batalla de Madrid es preelectoral y de definición de campos".

Desde el espacio de la izquierda más rupturista, el que fuera diputado en Madrid hasta la pasada legislatura y uno de los muñidores del proyecto desde Anticapitalistas, Raúl Camargo, critica que "la estrategia permanente de la izquierda que pretende ser de ruptura con el neoliberalismo no puede ser la de convertirse en hermano menor y muletilla de un partido como el PSOE". Porque asegura que desde fuera se pueden empujar mejor medidas —y pone el ejemplo de los socios de investidura o de la CUP en Cataluña— y comporta un mayor rédito electoral.

Foto:  El vicepresidente segundo de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias. (EFE)

"Podemos ha caído en todas las elecciones desde que entró en el Gobierno. A Ciudadanos le ha pasado lo mismo. Durante su primer ciclo, que optó por no gobernar con el PP y controlarlo desde fuera, mejoró resultados, y desde que entró en gobiernos de coalición, comenzó a explosionar". Las bisagras en política, concluye, "tienen un recorrido corto". Ramón Espinar, por su parte, pone el énfasis en que el descenso electoral es previo a la entrada en el Gobierno, pero igualmente señala que "por el carril del Gobierno con el PSOE se pasa a la irrelevancia". "Este balance está por hacer y se debe tener una discusión sobre los efectos negativos y positivos de negociar una investidura solo a cambio de poder y que luego te permite hacer valer tu posición política".

Si a Raimundo Viejo le suena bien la música de los liderazgos corales y el perfil de Díaz para gestionar en las instituciones, señala algo que considera clave para que Podemos transite hace una nueva fase: "una política que sepa desmarcarse de la subalternidad que el PSOE impone en las políticas y, a la par, incida en otra relación con los movimientos".

Foto: El vicepresidente del Gobierno y ministro de Asuntos Sociales y Agenda 2030 saliente, Pablo Iglesias (i), durante el traspaso de cartera ministerial a la nueva vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo y Economía social, Yolanda Díaz (d). (EFE)

La "derrota" en que Miguel Urbán encaja lo que denomina estrategia "gobernista" de Podemos supone para el eurodiputado "una derrota para toda la izquierda y cierra el ciclo que abrió el 15-M". Y vaticina que surgirán alternativas de izquierda rupturista, si bien solo deberán partir "de la reorganización social y la removilización". "No se pueden armar en frío y desde la derrota". Pone el foco en el "proceso andaluz", en el Adelante Andalucía de Teresa Rodríguez, como termómetro, y a partir de ahí en un modelo confederal de formaciones de izquierda periférica de cara a las próximas elecciones europeas.

Cambio de ciclo, balance, bicefalia y hasta refundación. De puertas hacia fuera, Pablo Iglesias ha dejado el Gobierno para ser candidato de Unidas Podemos a la Comunidad de Madrid. De puertas hacia dentro, Pablo Iglesias ha dado un paso a un lado tras siete años de hiperliderazgo desde que fundó y dirigió este proyecto político, lo que abre un proceso de relevo y debate sobre el futuro de este espacio. El horizonte comenzará a debatirse tras el 4-M y sus resultados influirán en la redefinición de la estrategia y las dos principales premisas de las que parta: el papel de Yolanda Díaz y la relación con el PSOE. Miradas a corto, medio y largo plazo. Continuistas, renovadores y rupturistas.

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