REBELIÓN CONTRA HERNÀNDEZ Y MATEO

RTVE, de nuevo en llamas: "Autoritarismo", "guerra de clanes" y lucha de "poder"

La corporación estalla por los ceses y las dimisiones de cinco directivos. La plantilla se pone en guardia. La dirección subraya que no habrá injerencias y, de momento, frena los relevos en los centros

Foto: Rosa María Mateo, administradora provisional única de RTVE, el pasado 10 de marzo durante su comparecencia en el Senado. (EFE)
Rosa María Mateo, administradora provisional única de RTVE, el pasado 10 de marzo durante su comparecencia en el Senado. (EFE)

#RTVEdetodosydenadie.

Es el grito que recorre de punta a punta RTVE. La consigna que une a la redacción de la tele y la radio públicas y de los cuadros medios. Las seis palabras replicadas en redes sociales que sintetizan el cisma entre la cúpula de la corporación —la administradora provisional única, Rosa María Mateo, y el director de Información y Actualidad de la casa, Enric Hernàndez— y los coroneles y soldados de a pie. Es la llamarada de una "crisis profunda" en RTVE, de una guerra interna que algunos llaman de "clanes", otros de "poder". Nada comparable a la de hace dos años, cuando la contestación por la manipulación informativa llegó a su cénit con los viernes negros, cuando redactores y presentadores vestían de luto una vez por semana para chillar que no, que por ahí no pasaban más, que no iban a callar.

Pero entonces y ahora el clamor y ruego es el mismo. Una RTVE que sea de todos los españoles y de nadie. De ningún partido, de ningún sindicato, de ningún colectivo.

Los viernes negros se apagaron con la entrada de Mateo, aunque la reivindicación de un concurso público del que emerja una dirección profesional, independiente y de consenso sigue en pie, porque será la única salida, creen todos, para estabilizar una empresa muy compleja de gestionar, de 6.500 trabajadores y 343,6 millones de euros de presupuesto público. Pero es ahora, con Mateo aún en el poder —un sillón en Prado del Rey que no tiene contrapesos internos, porque no hay un consejo de administración que fiscalice y complete su gestión—, cuando ha estallado un fuerte conflicto que ha irritado y desolado a la plantilla. Sin embargo, la situación, convienen todas las fuentes consultadas, dista de parecerse a la del convulso mandato de su antecesor, José Antonio Sánchez, aupado por el PP de Mariano Rajoy y que antes, en tiempos de José María Aznar, había liderado la casa.

No hay quejas por manipulación, sí algunos "errores" o desajustes, reconocen los consejos de informativos —los órganos elegidos por los periodistas que velan por la independencia—, pero la guerra hoy se libra en otro frente. Las protestas vienen por las "formas", por el estilo "autoritario" de Hernàndez, a quien dentro de la corporación le atribuyen mucho poder e influencia sobre Mateo. Y el miedo de algunos profesionales es que si no se gana esta batalla al final se acabe regresando a la época oscura de la manipulación, en este caso a favor del Gobierno del PSOE y de Unidas Podemos. La dirección lo niega tajantemente, porque "ni lo ha hecho hasta ahora ni lo va a hacer", y remarca que Hernàndez aterrizó en septiembre de 2019 con la divisa de "no injerencia", que va a respetar a rajatabla. Sí advierte de que RTVE es una empresa con un latido muy peculiar, "alérgica a los cambios", justo en un momento en el que son necesarios, para levantar una audiencia a la deriva (La 1 cerró junio con un 8,9% de 'share'), y para dar impulso a la transformación digital.

En cuatro días, han sido destituidos Paloma Zuriaga y Raúl Heitzmann (RNE) y han dimitido Cristina Ortiz, Alejandra Martínez y Fernando Martín


El escenario del conflicto de 2020 tiene un nombre. Centros territoriales (CCTT), los responsables de las desconexiones regionales y locales y que nutren de contenidos a los telediarios. Puede parecer una arena banal. No lo es. Son las terminales de RTVE por toda España, una por comunidad autónoma —salvo Madrid, donde el poder se reparte entre Torrespaña y Prado del Rey, y Cataluña y Canarias, que son centros de producción—, que a su vez dirigen las unidades informativas de la tele y la radio de cada provincia. Una potente capilaridad de la que no dispone ningún otro grupo mediático. La disputa por el control de dos de estos centros —los de Castilla y León y sobre todo Murcia— ha desatado la crisis. Las llamas. El torbellino que se ha llevado por delante a la directora y subdirectora de los CCTT, Cristina Ortiz y Alejandra Martínez, y a la cúpula de RNE: a su directora, Paloma Zuriaga; al responsable de Informativos, Raúl Heitzmann, y al jefe de Radio 5, Fernando Martín. Todo en cuestión de cuatro días. Pero la gestación de la tempestad, que la cúpula desea frenar lanzando señales de armisticio, venía de algo más atrás.

El origen: el debate electoral del 28-A

De un año atrás, relatan fuentes sindicales y coinciden fuentes de la redacción. Del debate electoral para las generales del 28 de abril. Una vez que la Junta Electoral Central bloqueó la posibilidad de un enfrentamiento a cinco, con Vox, que era la opción deseada por Pedro Sánchez, RTVE se plegó a los deseos de la Moncloa. Fijó su debate a cuatro, con los cabezas de PSOE, PP, Unidas Podemos y Ciudadanos, para el 23 de abril, cuando hasta entonces su apuesta era el día 22. Así, contraprogramaba a Atresmedia, que tenía a todos los candidatos confirmados, menos a Sánchez. La decisión de Mateo soliviantó a la plantilla y abrió una grieta con la entonces directora de Informativos de TVE, Begoña Alegría, que hizo patente la disconformidad de los trabajadores de la casa en el 'Telediario 2'. El desenlace es conocido: el presidente del Gobierno reculó y aceptó dos debates en dos días consecutivos: el primero en RTVE, en el día inicialmente previsto, el lunes 22, y el segundo en los platós de Atresmedia, el 23.

A comienzos de año, las responsables de CCTT plantean un relevo en Castilla y León, pero la dirección suma Murcia, por "sesgo" y "mala praxis"

En septiembre de 2019, Mateo incorporó al comité de dirección de RTVE al periodista Enric Hernàndez, exdirector de 'El Periódico de Catalunya'. Le nombró director de Información y Actualidad de la corporación, un cargo de nueva creación, con la misión de coordinar los servicios informativos de TVE, RNE y RTVE.es. La plantilla le acogió con algo más que escepticismo: sobre un censo de 3.211 informadores y una participación bajísima, del 20,1%, se registró un rechazo del 65% (419 papeletas) y un apoyo del 14,7% (95 votos), más un 20,3% de blancos (131).

El periodista Enric Hernàndez, director provisional de Informativos de TVE y director de Información y Actualidad de RTVE. (Corporación RTVE)
El periodista Enric Hernàndez, director provisional de Informativos de TVE y director de Información y Actualidad de RTVE. (Corporación RTVE)

Alegría quería dejar el cargo y pactó su salida, y Hernàndez propuso como nueva directora de Informativos de TVE a una cara reconocida y respetada, Almudena Ariza, corresponsal en París y antes en Nueva York. Esta fue ampliamente respaldada, por un 61,85% de los sufragios, pero con una movilización baja. La periodista interpretó que no tenía el apoyo "suficiente", que su proyecto no había sabido "ilusionar y convencer" a los redactores, y renunció al puesto, así que Hernàndez asumió provisionalmente el cargo desde el pasado 2 de enero.

Es también a comienzos de año cuando la directora y la subdirectora de CCTT, Cristina Ortiz y Alejandra Martínez, plantean a la cúpula de la casa un solo cambio en una comunidad autónoma porque la situación era ya "insostenible": Castilla y León. Cuando fueron designadas en 2018, explican a este diario desde su entorno, optaron por la prudencia: promovieron el relevo de algunos directores de los centros, pero a otros nombrados en la época del PP los mantuvieron porque funcionaban "bien" y su profesionalidad no tenía tacha. Pero andando el tiempo se comprobó que había que buscar una salida urgente para Castilla y León, en este caso por la gestión de personal y el descontento de la redacción con su jefa, Ruth Rodríguez. "Es Enric quien saca a colación Murcia desde el principio, cuando no tiene conocimiento de lo que sucede allí. Dice que hay que cambiarlo y es evidente que alguien se lo dice. Murcia podía no convencer, en algún caso suelto en la tele, no en la radio, pero no se veían muchas alternativas y la gente estaba trabajando muy bien. Los centros son muy complicados de gestionar y están muy tomados por los sindicatos", apuntan fuentes de la plantilla conocedoras de lo ocurrido.

La dirección de RTVE compartía la necesidad de destituir a las directoras de Castilla y León y Murcia, Ruth Rodríguez y África Huerta, en este caso por una cuestión de "mala praxis", por un "sesgo" a favor del PP, lejos de la neutralidad exigida. "Ahí comenzó la fricción con Cristina y Alejandra y con la jefatura de la radio, porque se había resistido a asumir ciertas sugerencias desde arriba", narran desde la redacción. Al tiempo, Hernàndez tenía por cubrir la vacante de Alegría. La previsión era anunciar los cambios para el 16 de marzo, pero dos días antes el Gobierno declaró el estado de alarma. La pandemia de coronavirus paralizó todo.

La reunión "serena y franca" en Prado

Culminada la desescalada, Ortiz y Martínez recuerdan a la cúpula que Castilla y León necesita un relevo. Pero la dirección busca la sustitución en Murcia. Y adelanta, indican desde el entorno de las primeras, que también quiere cambios en Galicia, algo que la dirección niega radicalmente: solo consideraba necesaria la renovación de las jefaturas de Castilla y León y Murcia, más Aragón, aunque por otra razón bien distinta: su responsable, el histórico Pepe Quílez, se disponía a marchar al 'Heraldo de Aragón'. Ortiz y Martínez, apoyadas por la directora de RNE, Paloma Zuriaga, y su jefe de Informativos, Raúl Heitzmann, recelan. La cúpula pone nombres de sustitutos sobre la mesa, las responsables de los CCTT "preguntan por las causas" y no hallan respuestas claras, siempre según su entorno. La sospecha, apuntan, es que quien persigue el relevo en Murcia es el exdelegado del Gobierno y líder regional del PSOE, Diego Conesa, y entienden que el elegido para reemplazar a África Huerta, el cámara Paco Briones, sin experiencia previa de gestión, ha sido postulado por UGT. "No era un nombre de consenso, y ni siquiera se aceptó debatirlo o se habló de pros y contras o sobre sus aptitudes. Sería un nombre de acuerdo entre la dirección y UGT, no con los centros", inciden.

En RNE subrayan que la batalla no era por defender a la directora de Murcia, sino la "independencia" de RTVE frente a intereses "políticos y sindicales"

Según el círculo directo de Hernàndez, consultado por este periódico, esas sospechas eran infundadas. "Enric no conoce a quien era delegado del Gobierno, ni negocia con el Ejecutivo, ni con los sindicatos, ni con la oposición. Ese debate es absurdo —explican—. Se rige por criterios profesionales. Lo que se busca para Murcia es una persona de consenso, porque se trata de sanear, de que no hagamos informaciones sectarias. Y se encontró con la oposición de la radio, no tanto por el nombre sino por el hecho de relevar a la directora [África Huerta]". Estas fuentes de la corporación añaden que no hay "alianza" con las centrales como tal: "Cristina habla con los sindicatos también. Los CCTT están muy sindicalizados. Lo que se intenta es que los nombramientos no reciban la hostilidad frontal de nadie".

El conflicto está servido en la reunión del martes 30 de junio. En Prado del Rey, se citan Paloma Zuriaga, Raúl Heitzmann, Alejandra Martínez y, por parte de la empresa, el director general corporativo, Federico Montero. Cristina Ortiz no puede asistir. Hay acuerdo en que la nueva directora de RTVE en Castilla y León puede ser Marga Enríquez, y en principio no plantea problemas la heredera natural de Pepe Quílez en Aragón, Beatriz Barrabés. Pero el forcejeo continúa sobre Murcia.

"Fue una reunión franca, pero serena. Se les explicó que se había llegado a un punto crítico y que, aceptar esos cambios, sabiendo lo que se sabía y sin conocer la causa o el supuesto beneficio, no tenía sentido, que hacía pensar que había algo oscuro detrás. Que quizá tenía más sentido buscar a otra gente. Lo que se veía claro es que querían ir a por más centros, ya que no garantizaban que se fuera a cortar ahí la sangría, y por ahí no podían pasar. Se veía que esa iba a ser la tónica y no había margen ninguno para la negociación. Se asociaban centros y nombres impuestos por cuota sindical", indican desde la plantilla. "No se trata de defender a un director u otro, sino salvar la independencia de RTVE frente a quien sea. Lo bueno y bonito de esta etapa es que se había creado una red de centros que mezclaba gente de distintas épocas, edades, tipos, sensibilidades, y que ha funcionado como una piña. Era un valor a cuidar y no se podía permitir que lo reventara la dirección", continúan. Del encuentro en Prado queda claro que si la empresa "no da sus razones", es que "no hay confianza" con la jefatura de la radio y que sus cargos están a disposición. La lectura de la dirección es otra: "Paloma bloqueó el cambio en Murcia porque África es amiga suya". Dato que la otra parte niega.

Paloma Zuriaga, exdirectora de RNE, y Federico Montero, director general corporativo de RTVE. (RTVE)
Paloma Zuriaga, exdirectora de RNE, y Federico Montero, director general corporativo de RTVE. (RTVE)

Montero reporta a Mateo. La administradora provisional, "muy temperamental" y hasta "caprichosa" para sus detractores, o simplemente "con carácter" para sus defensores, interviene. A la hora de que concluyera la reunión, cesa por teléfono de manera fulminante a Zuriaga —a quien llevaba "meses" sin convocar al comité de dirección— y a su hombre de confianza, Heitzmann. "Rosa no es de buscar una salida, le parece intolerable la resistencia, o que preguntes o que digas que no", resumen desde la plantilla. Automáticamente, presentan su dimisión irrevocable Ortiz y Martínez.

Convulsión en RTVE

"No estoy de acuerdo con que sea Enric Hernàndez quien decida ceses y nombramientos en los CCTT, carentes de todo criterio profesional, y sin tener en cuenta la opinión de esta dirección, que es la que mejor conoce la situación y los perfiles para esos puestos de trabajo —se despide Ortiz en un mensaje a los jefes de los centros—. Acuerda, en aras de 'la paz social', nombres de directores que en absoluto comparto... Hasta ahora me he mantenido fiel a mis principios de honestidad, independencia y profesionalidad y los he aplicado en cada uno de los movimientos que he hecho, y sé que esto, a partir de ahora, va a ser imposible".

Mateo "no podía admitir un órdago de Zuriaga". "La discusión viene porque aquí hay familias, intereses y clanes que se plantan", esgrimen en la cúpula

"Lo que no podía admitir Rosa —oponen desde la dirección— es que Paloma le dijera que no aceptaba el cambio en Murcia y que si se ejecuta dimitirá, porque eso es un pulso, un órdago. La discusión viene porque en esta casa hay familias, intereses y clanes que se plantan y que no admiten que toques a su amiga. Rosa es cierto que toma una decisión drástica, pero es que la mala praxis era sistemática en Murcia. Prácticas como el 'bocadillo' [abrir y cerrar una cadena de declaraciones con las palabras del partido del Gobierno y del propio Ejecutivo o de una formación de sensibilidad similar, para reforzar el mensaje de este] que se han desterrado en RTVE". Fuentes muy próximas a Conesa niegan también haber maniobrado para que cayera Huerta: "Nada ha dicho Diego en los tres años que lleva de secretario general del PSOE en Murcia, ni el año en que fue delegado del Gobierno, ni ahora como líder de la oposición. Siempre hemos respetado los cambios en los medios, los hiciera quien los hiciera y esperamos que, si los hay, sean para bien de TVE y de la Región".

La noticia de los dos ceses y las dos renuncias convulsiona RTVE. Referentes de la casa —Xabier Fortes ('Los desayunos'), Carlos Franganillo ('Telediario 2'), la plataforma Mujeres RTVE o corresponsales como Almudena Ariza (París), José Ramón Patterson (Bruselas), Cristina Olea (Washington), Mavi Doñate (Asia-Pacífico) o Sara Rancaño (Nueva York)— tuitean el grito #RTVEdetodosydenadie. Todos los directores de los CCTT se movilizan a favor de los cargos caídos y piden que se les deje trabajar "con libertad y autonomía". Lo mismo hacen, un día después, el viernes 3 de julio, los jefes de Informativos de RNE y TVE en los centros. La misma jornada en la que presenta su dimisión otro cargo de confianza de Zuriaga, el jefe de la emisora de información continua, Fernando Martín. De fondo, la acusación a las alturas de la casa de haberse dejado guiar por criterios "políticos y sindicales".

Hernàndez envía de respuesta una carta a los directores de los CCTT. En ella [aquí en PDF], explica que los ceses y nombramientos obedecen a "razones estrictamente profesionales". Criterios "profesionales" que motivaron el cese de sus antecesores y sus propios nombramientos. "De lo contrario estoy convencido de que no habríais aceptado el cargo directivo que ocupáis", desliza. Y lanza un mensaje contundente: RTVE "no pertenece a sus gestores y tampoco a sus trabajadores, sino a todos los españoles. Por eso nadie debería intentar apropiársela, total o parcialmente, en defensa de intereses personales o gregarios. El único interés a preservar es el derecho de los ciudadanos a recibir de su radio y televisión públicas una información veraz, objetiva y plural, tanto en sus emisiones nacionales como en cada una de sus desconexiones territoriales".

El director de Información y Actualidad subraya que el deber de la cúpula es intervenir donde pudieran producirse "malas praxis periodísticas, al objeto de revertirlas". "La exigencia de calidad, rigor e imparcialidad debe ser idéntica en todas nuestras plataformas informativas y en la totalidad de los territorios". El periodista catalán subraya que el "compromiso con el servicio público" seguirá siendo el santo y seña de la casa.

Fin a "dos buenos proyectos"

La cúpula solo ha cubierto dos vacantes por ahora. Como sustituto de Zuriaga al frente de RNE, Mateo nombró a Ignacio Elguero, un histórico de la casa, director de Programas entre 2013 y 2018 —con el PP en la Moncloa— y antes director de Radio 1 (2010-2013) —en parte bajo el Gobierno del PSOE—. Hernàndez, a su vez, designó como nuevo responsable de centros territoriales a Ignacio Marimón, hasta entonces coordinador de deportes de RNE en Valencia y presidente del consejo de informativos de la radio. Desde la jefatura caída se señala que este ha sido promovido por UGT, la central que junto con el Sindicato Independiente (SI) tiene mayoría —cuatro y tres delegados, por los tres de CCOO, uno de CGT y uno de USO— en el comité intercentros y que ha firmado este año el nuevo convenio colectivo y el proceso de concurso público para la reposición de plazas, aún pendiente del visto bueno del Ministerio de Hacienda.

La dirección paraliza los cambios en los centros territoriales para bajar la presión. Sí ha nombrado a Elguero para liderar RNE y Marimón para los CCTT

Como señal de distensión, la dirección no acometerá los cambios en los CCTT de manera inmediata. Va a esperar, tal y como confirman fuentes próximas a Hernàndez a este diario, salvo quizá en el caso de Aragón, al haberse generado la vacante. Pisa el freno. Entiende que el primer paso es que Elguero nombre al nuevo jefe de Informativos. A su vez, Hernàndez tiene pendiente designar al responsable de Informativos de la tele, ya que él asumió ese cargo de manera temporal, y será, con seguridad, alguien de la casa. Fuentes de la redacción indican que uno de los periodistas mejor situados, trabajador de la empresa, es Pep Vilar, que en este tiempo ha actuado como mano derecha de Hernàndez. Fue consejero de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (matriz de TV3) entre 2012 y 2018 a propuesta del PSC.

La cúpula ha lanzado en las últimas horas esos indicativos de distensión que pretenden calmar los ánimos de la plantilla. Aunque algunos consideran que el daño está ya hecho, porque para "satisfacer los antojos de Enric, se han llevado por delante dos buenos proyectos, el de Paloma y Raúl en RNE y el de Cristina y Alejandra en los CCTT". La indignación interna ha tocado máximos. "El cese de Paloma y de Raúl ha sido un gesto de hostilidad por completo cuando hay mucho malestar con Rosa María Mateo en la casa, y ella no tiene contrapesos de poder, porque no hay un consejo de administración. Ha crecido la sensación de que RTVE se está descapitalizando con Enric, que gobierna la corporación de manera autoritaria, pasando por encima de equipos. El peligro es que la independencia haga aguas, se haga más presente el PSOE y se genere un ámbito de lealtades que puede complicar la gestión. Entonces sí sería un problema, pero es verdad que no hemos llegado a ese punto", manifiesta uno de los pesos pesados de RNE.

Los consejos de informativos de TVE y RNE se manifiestan "preocupados y en alerta" y consideran "insuficientes" las explicaciones de Hernàndez. "Las acusaciones veladas entre unos y otros de falta de independencia o mala praxis no le constan a este consejo de TVE. No tenemos pruebas. No hemos tenido denuncias, ni hemos detectado graves fallos. Seguiremos más atentos si cabe al trabajo que se realiza desde nuestros programas informativos", señalan desde el órgano que representa a los periodistas de la tele.

"Principio de no injerencia"

Desde el consejo de RNE preocupa "el ruido" y la "mala imagen" que se proyecta sobre la radio, e inquieta el "tono agresivo y autoritario de Enric". Y aunque admiten que no ha habido denuncias por manipulación en esta etapa de Hernàndez, sí que no gustan "las formas" empleadas. El colectivo de redactores de RNE no prejuzga los nombramientos, ni quiere calificarlos de "políticos o sindicales" porque no le han sido comunicados. "No juzgamos de manera preventiva una presunta manipulación. Lo que sí hemos dicho es que con la dirección de Paloma y Raúl hemos tenido un trato cordial y se ha mostrado receptiva. Y seguimos defendiendo que las decisiones de la radio han de tomarse en la radio, al margen de lo que haga TVE", señalan fuentes del consejo.

Los consejos se muestran "preocupados" y en alerta. Desde el entorno de Hernàndez, se remarca que no ha habido ninguna queja por manipulación

En la dirección subrayan que no hay ningún cambio de rumbo, pero convienen que sí hay que "poner freno a la gestión patrimonialista" de RTVE. "Ninguno ha recibido ninguna indicación política. ¿Cuál es el sesgo de TVE y RNE? No lo hay. No son medios gubernamentales. El Gobierno no está cómodo con esta casa, y si los redactores o los jefes ven indicios, que los denuncien en los consejos de informativos. Se tiende a dar la razón al cargo caído, pero en este tiempo no ha habido ninguna denuncia por manipulación, ni hay intención de manipular nada. Podíamos haber ocultado los errores del Gobierno en la gestión del covid, y no se ha hecho, ni se ha pretendido. En absoluto", defienden desde el círculo de Hernàndez, que recuerdan que llegó con el "principio de no injerencia" y que lo mantendrá hasta el final. En la cúpula insisten en que lo que subyace es una lucha "de clanes", de intereses. "Lo que nos duele es que se diga que no se trabaja con libertad, cuando esto es más un lío de familias que ideológico. Son los directores y los responsables los que hacen el producto, Enric no interviene", esgrimen en su entorno.

Instalaciones de RTVE en Prado del Rey, en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón. (RTVE.es)
Instalaciones de RTVE en Prado del Rey, en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón. (RTVE.es)

Responsables de TVE consultados por este diario inciden en que no han recibido indicaciones en este tiempo, y algunos le defienden por su deseo de "romper las estructuras", revolucionar los telediarios y remozar una casa muy anquilosada que además tiene hundida su audiencia. "Yo no he sufrido injerencias, aunque tampoco en la etapa anterior [con José Antonio Álvarez Gundín, contra quien la plantilla se levantó en armas y al que acusaban de propiciar la manipulación]. En RTVE hay familias políticamente enfrentadas, pero la mayoría de los trabajadores solo quiere trabajar a gusto, con profesionalidad y bien —subraya una editora—. Esta no es una historia de buenos y malos, sino de poder. Y esta dirección ha tenido peores datos que la anterior, que fue líder. Enric puede haber cometido errores, por supuesto, pero está en su derecho de hacer cambios, como lo tenían sus antecesores".

La otra lucha, la de UGT y CCOO

La visión de los dos principales sindicatos, UGT y CCOO, en guerra interna desde hace años, es diametralmente opuesta. La primera central, dirigida en la casa por Miguel Ángel Curieses, es la mayoritaria (59 delegados de un total de 159), insiste en que la solución pasa por repensar el modelo de RTVE e instaurar de verdad la "meritocracia". Fuentes de la sección sindical niegan una "alianza" con Hernàndez y reprueban que se cuestione a los cargos entrantes (si algunos se confirman) por su vinculación con UGT, "cuando otros la tienen con CCOO". "La situación no es comparable con la de los viernes negros, porque aquí no se han probado injerencias, la sociedad no permitiría un nuevo episodio de manipulación y los trabajadores, por supuesto, tampoco", agregan estas mismas fuentes.

El peso de los sindicatos es muy fuerte. UGT y SI han llegado a acuerdos con la dirección, y CCOO critica la línea editorial y la gestión de Hernàndez

Maite Martín, secretaria general de CCOO-RTVE (39 delegados), es mucho más crítica y cree que lo ocurrido es la "gota que rebosa el vaso desde la llegada de Enric". Aunque subraya que la situación no tiene "nada que ver" con la vivida hace dos años, sí estima que es "muy grave". CCOO considera que falta "contextualización de las noticias y análisis", que se da "una presencia desproporcionada a la ultraderecha" en los telediarios, por mucho que Vox sea tercera fuerza en el Congreso, y que "hay una estrategia de invisibilización de una parte del Gobierno, la de Unidas Podemos". "Y si Enric ha pactado con UGT y SI, los que llamamos el Bloque Sindical, para garantizarse la paz social, se equivoca porque no hemos callado ni vamos a callar", avisa Martín.

Concluye una semana convulsa en una casa siempre en el centro de la tormenta, inestable, y cuya redacción se rebela para que no se repitan los atropellos, para preservar el bien preciado de la independencia. La dirección promete no tocarla, aunque entiende que los cambios son necesarios, más en una RTVE que ha perdido el tren en la competencia con las privadas y con unos recursos inseguros e insuficientes. Como telón de fondo, un concurso público atascado y para el que no se encuentra una salida fácil ni inminente.

El gran reto de la nueva temporada: la reestructuración de las mañanas de La 1 con un 'macrocontenedor'

RTVE ha sido noticia en las últimas semanas por dos mutaciones importantes. Uno, los relevos en las corresponsalías. En este caso, ninguno de los actores consultados (desde los sindicatos a los consejos de informativos, desde presentadores a editores, y también la dirección) cree que haya sido fuente de problemas ni síntoma de ninguna deriva. Se ha asumido de manera natural y sin conflicto. La normativa interna indica que un periodista puede asumir una corresponsalía durante cinco años, prorrogable uno más, y puede acumular dos destinos consecutivos. Es decir, al cabo de 12 años fuera como máximo ha de volver a Madrid.

Así, Begoña Alegría, exdirectora de Informativos, ocupará Roma —en sustitución de Lorenzo Milá, que, tras pasar por Washington y la capital italiana, regresa a Torrespaña—, Diego Arizpeleta marcha a Londres (para reemplazar a Miguel Ángel Idígoras, quizás el que más ha protestado por el cambio) y Marta Carazo se hace con la corresponsalía de Bruselas, hasta ahora en manos de José Ramón Patterson

 

El gran reto que se ha propuesto Enric Hernàndez es la reestructuración de las mañanas de La 1. Para la nueva temporada, se estrenará un 'macrocontenedor', al estilo de 'Espejo público' (Antena 3) o 'El programa de Ana Rosa' (Telecinco), apuesta que se ha llevado por eso críticas de CCOO. Así, desaparecen como espacios independientes 'Los desayunos de TVE' —marca histórica de la casa— y 'La mañana', conducida hasta mayo por María Casado. Al frente del nuevo formato se situará Mònica López, hasta ahora jefa de la información meteorológica de TVE, y a la que la dirección ha elegido por su reconocimiento de la audiencia. No se conocen aún los detalles ni las caras de un macroprograma de varias horas de duración.

Lo que busca Hernàndez, explican desde la dirección, es una mejor integración entre Informativos y Programas, y derribar "corsés internos" que hacían "menos competitiva" la franja de la mañana de La 1. "No tenemos por qué dar la entrevista política de nueve a 10 [la hora ocupada por 'Los desayunos'] porque a lo mejor interesa darla a las 11, y eso hasta ahora no podíamos, porque 'La mañana' tiene un contenido más social y abusaba de sucesos", señalan.

 

En la cúpula apuntan a los datos: el informativo matinal ronda el 17-18% de 'share', en 'Los desayunos' se baja al 10%, aunque Xabier Fortes ha levantado su audiencia, y ya 'La mañana' baja al 5%, muy por detrás de sus competidores de T5, A3 y La Sexta. 'Corazón', el veterano programa de crónica social que presenta Anne Igartiburu, ha sido relegado a los fines de semana porque su 'share' no ayudaba a remontar al 'Telediario 1' (en torno al 10-11%). 'A partir de hoy', liderado por el exministro Màxim (o Máximo) Huerta, se cayó de la parrilla en mayo.

"El nuevo contenedor nace del trabajo conjunto y del diálogo de Informativos y Programas, y será algo más líquido. Pero ningún formato se consolida el primer día. Tenemos claro que hay que remodelar la mañana para dejar una herencia potable al 'Telediario 1'. Las series [de la sobremesa] resisten bien. No se puede cuidar solo el 'prime time', también hay que mimar el 'day time', y si tiene una audiencia muy debajo de la media de la cadena [un 8,9% en junio de 2020], entonces tienes un problema". 

En las alturas de la corporación advierten de que ahora, a diferencia de lo que ocurrió en anteriores etapas, La 1 cuenta con una dificultad para recuperar audiencia: en los años de los gobiernos del PP, cuando la audiencia empezó a huir, el telespectador de izquierdas apostó por La Sexta, que acabó convirtiéndose en referente informativo, pese a sus menores recursos que el coloso de RTVE. Ese público, indican, no ha regresado, por mucho que ahora los telediarios sean "más plurales".

 

El corrimiento de tierras ha provocado el desplazamiento de Fortes a 'La noche en 24 horas', espacio que ya dirigió antes de la llegada del PP al poder. Su actual director y presentador, el periodista Marc Sala, cierra temporada el 16 de julio y asumirá otras tareas en el canal de información continua a partir de septiembre. 

Sí está garantizada la información territorial en RTVE. La dirección y el comité intercentros cerró la recuperación de la misma tras la pandemia de covid-19, hasta los 39 minutos, repartidos entre la edición de las 14:00 y la de las 16:00. 

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios