se ciñe a lo pactado con bruselas

El Gobierno planea enviar a Bruselas 5.470 M más de gasto concedido a Unidos Podemos

El Ejecutivo presupuesta 3.200 millones más a pensiones, 300 a permisos de paternidad y otros tantos para educación de cero a tres años. Se ciñe a lo pactado con la Comisión

Foto: Pedro Sánchez recibe a Pablo Iglesias en Moncloa. (EFE)
Pedro Sánchez recibe a Pablo Iglesias en Moncloa. (EFE)

El Gobierno ya tiene los grandes números que piensa enviar a Bruselas sobre los próximos PGE en el Plan Presupuestario. El incremento del gasto público incluye alguna de las medidas que han pactado el Ministerio de Hacienda y Unidos Podemos en sus negociaciones presupuestarias. Entre ellas, destaca un incremento del gasto en pensiones de 3.200 millones para la revalorización de las pensiones y las nuevas prestaciones, 300 millones para igualar los permisos de paternidad y maternidad paulatinamente hasta 2021, otros 300 millones para guarderías públicas y 150 millones más para becas. Las cuentas cumplen con lo pactado con Bruselas en julio, pero no con la senda de estabilidad vigente en España, que sigue pendiente de una reforma legal que retrasa la Mesa del Congreso.

Como anunció Sánchez, el Gobierno prevé enviar esta semana a la Comisión Europea las reglas básicas del Presupuesto para 2019, esto es, la actualización del Programa de Estabilidad y del Plan Presupuestario: tiene de margen hasta el 15 de octubre. Y lo hará a pesar de que, según el grupo Unidos Podemos, aún no hay ningún acuerdo cerrado y exige al Gobierno de Sánchez importantes cesiones, como el salario mínimo interprofesional (SMI) o la vivienda. "El Gobierno tiene que ceder si quiere un acuerdo con nosotros", advirtió el martes Pablo Iglesias.

Según ha podido saber El Confidencial de fuentes conocedoras de la negociación, eso incluye 5.470 millones más de previsión de gasto, con lo que Moncloa apura el margen de 5.500 millones de déficit extra que la Comisión Europea concedió en julio. El acuerdo detalla las principales partidas que se llevarían ese gasto: 3.200 millones para financiar el incremento de las pensiones y la revalorización con el IPC, 300 millones para igualar los permisos de paternidad a los de maternidad, 300 millones para dar gratis la educación de cero a tres años —que actualmente está fuera del sistema público educativo—. Además, hay 150 millones más para becas.

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La parte de ingresos es la que menos detallada está, ya que las negociaciones están en una fase más temprana. El Ejecutivo calcula recaudar 700 millones más en impuestos a las tecnológicas, 400 millones más por el alza del IRPF a las rentas más altas y unos 2.000 por el impuesto sobre sociedades. A eso hay que restar los 1.000 millones que deja de recaudar Hacienda por la suspensión durante seis meses del impuesto del 7% a la electricidad, sin impacto sobre el déficit público.

¿Cumplir la senda de estabilidad?

El Plan Presupuestario todavía no está cerrado y es susceptible de modificaciones que incluyan los avances en las negociaciones con Unidos Podemos. Lo que está claro es que si incluye un incremento del gasto de 5.470 millones de euros, estaría incumpliendo la Ley de Estabilidad. Esto es así porque el Gobierno no consiguió aprobar en las Cortes la nueva senda de estabilidad que concedió Bruselas al Ejecutivo de Sánchez y que otorga cinco décimas más de déficit. Sin embargo, las fuentes consultadas explican que la Comisión Europea no se preocupa a estas alturas por revisar el mecanismo interno legal para establecer la senda de estabilidad y se limitan a revisar que los números cuadren con la senda pactada con Bruselas. También supondría elevar el techo de gasto aprobado inicialmente en julio.

De hecho, esta es una de las grandes dudas que se ciernen en torno al Plan Presupuestario que remitirá el Gobierno a Bruselas. ¿Cumplirá con la senda de estabilidad pactada con Bruselas o se limitará a la que aprobaron las Cortes hace un año? Lo que está claro es que el Plan Presupuestario es una declaración de intenciones del Ejecutivo a medio plazo, pero los ingresos y los gastos no quedan legalmente establecidos hasta que no se aprueban en los Presupuestos Generales del Estado.

El PSOE ha intentado modificar la Ley de Estabilidad Presupuestaria para eliminar el veto en el Senado, pero esa reforma está encallada en la Mesa del Congreso. Ahora mismo, el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, tiene derecho de veto sobre la senda de estabilidad, así que el Gobierno no quiere enviar los Presupuestos sin reformar antes la ley y eliminar esa posibilidad.

El PSOE no ha comenzado a hablar con otros socios, al margen de Unidos Podemos, pese a que necesita sumar a ERC, PDeCAT, PNV, Compromís...

El calendario para aprobar los Presupuestos sigue sin estar claro. El Congreso va arrastrando los pies en la reforma de la Ley de Estabilidad y el PSOE no ha comenzado a hablar con otros socios, al margen de Unidos Podemos, pese a que necesita sumar a ERC, PDeCAT, PNV, Compromís... El Ejecutivo cuenta con que si consigue tener cuentas públicas, será después de primavera —este año, se aprobaron en junio—, y mientras va lanzando iniciativas.

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El retraso en la aprobación implica también una dificultad mayor en el gasto. Algunas de las políticas pactadas con Podemos son muy complicadas de implantar, como la gratuidad de la educación de cero a tres años. Actualmente, un tercio de los niños de menos de tres años está ya escolarizado, pero las comunidades no están obligadas a ofrecer ese servicio gratuito para ese tramo de edad, ya que la escolarización no es obligatoria. Además, muchos padres deciden no escolarizar a sus hijos durante ese periodo.

La educación está transferida y poner en marcha guarderías donde hagan falta de forma acompasada con la demanda es una política muy compleja. De ahí que el cálculo de 300 millones que hace el Ejecutivo sea aproximado... e incluso difícil de gastar el curso que viene si los Presupuestos se aprueban cerca del verano. El retraso en aprobar las cuentas facilita a Sánchez el cumplimiento de los objetivos de déficit con Bruselas a la vez que pinta sobre el papel nuevos gastos.

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