el nuevo gobierno socialista

Pedro Duque y Màxim Huerta, los ministros que Pedro Sánchez le 'robó' a Albert Rivera

Perfiles técnicos, independientes... Hay parecidos razonables entre el Gobierno de Sánchez y el proyecto de Rivera. Incluso con algunos ministros hubo contactos y conversaciones

Foto: El nuevo ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque. (Reuters)
El nuevo ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque. (Reuters)

Si hay algo innegable es que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez ha sorprendido a izquierda y derecha. Los primeros reprochan al presidente haber tardado "solo 24 horas" en "olvidarse" de quienes le ayudaron a superar la moción de censura, criticando la composición de un Ejecutivo monocolor y rechazando incluso algunos de los nombramientos. Pablo Iglesias entiende que los integrantes del gabinete socialista son personas "que gustan a PP y Ciudadanos" y, por eso, en Podemos no dan su visto bueno. En el otro lado, la impresión en distinta. La formación de Albert Rivera es consciente de que Sánchez ha pretendido buscar un Gobierno centrado, alejado en muchos casos del sectarismo y con una clara apuesta por los perfiles técnicos. Unas características que casan demasiado bien con la idea de partido, contando con la sociedad civil, que busca el partido naranja más allá de los carnés políticos.

En Ciudadanos llevan tiempo trabajando en la búsqueda de independientes para ampliar "su proyecto de país" y armarse de cara a las próximas citas electorales. Lo anunció abiertamente el líder naranja en el último encuentro nacional del partido celebrado en El Escorial, cuando explicó a los principales dirigentes territoriales que la formación pretende incorporar talento externo en los próximos meses, y pidió generosidad en ese sentido. Además del exprimer ministro francés, Manuel Valls, que continúa valorando si encabezará la candidatura naranja por Barcelona, la plataforma civil 'España Ciudadana' lanzada por el partido, pretende actuar como catalizador de nuevos fichajes que quieran incorporarse como independientes. Y precisamente, algunos de los ministros del nuevo Gobierno de Sánchez podrían haber sido claros candidatos a esa causa, según manifiestan dirigentes del partido naranja. Con algunos incluso han mantenido conversaciones en los últimos meses, aunque no se llegó a formalizar nada.

El caso de Màxim Huerta, nuevo titular de Cultura y Deporte, no es ningún secreto. Pero, más allá de los mensajes intercambiados con el propio Rivera en redes sociales como Twitter en los que se aprecia una buena relación (ambos elogian los libros del otro), el dirigente naranja y el escritor han mantenido contactos con cierta asiduidad en el último año. Algo similar ocurre con el astronauta Pedro Duque, nuevo ministro de Ciencia, Innovación y Universidades. Según ha podido saber este diario, es otra de las personas con las que el líder de la formación de centro tiene un cierto trato y también han compartido conversaciones en más de una ocasión. Dirigentes del partido reconocen que son dos personas que podrían "encajar" perfectamente en el proyecto de Ciudadanos e insisten en que sus perfiles de independientes y profesionales en distintos ámbitos se ajustan a la idea que ellos tienen para el futuro de su partido a corto plazo. Hubo tanteos aunque no llegó a oficializarse.

Los retos de los ministros estrella

Más allá de los casos de Huerta y Duque, hay otros ministros de Sánchez que también mantienen una buena relación con la formación de Rivera. El titular de la cartera de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha coincidido en distintos actos institucionales con los centristas y siempre ha reconocido y ha dejado ver sintonía con el partido de centro. El fichaje del magistrado de la Audiencia Nacional es probablemente la mayor sorpresa del gabinete del socialista, "un pelotazo" como han relatado distintos medios, por estar asociado al sector conservador de la judicatura y, aún así, entrar en un Ejecutivo bajo las siglas del PSOE. De hecho, Grande-Marlaska es vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del PP. Justamente a finales de mayo, hace solo unos días, Rivera manifestaba públicamente su apoyo al magistrado, reconociendo que "durante muchos años" ha tenido que defender "la legalidad democrática" y "las libertades de los ciudadanos" ante "la presión y el acoso nacionalista".

Grande-Marlaska, igual que Josep Borrell, tienen muchas papeletas para convertirse en los principales interlocutores con Ciudadanos desde el Gobierno de Sánchez. El segundo también ha compartido espacio en algún acto público con Rivera y los suyos, sobre todo en los organizados por Sociedad Civil Catalana. La dura oposición que ha demostrado siempre hacia los independentistas catalanes es el principal nexo que une al nuevo ministro de Asuntos Exteriores con Ciudadanos. Con todo, la formación naranja nunca se ha planteado tratar de incorporarle a sus filas, al ser conscientes de que Borrell jamás se ha imaginado fuera de la órbita del Partido Socialista. Eso sí, puntos en común hay muchos y los dirigentes centristas nunca los han escondido. El pasado 21 de marzo Borrell compartía escenario con Rivera y Mario Vargas Llosa, el Premio Nobel cercano a Ciudadanos, tras la manifestación unionista. También estaba el popular Xavier García-Albiol.

La nueva titular de Justicia, la fiscal Lola Delgado, también ha estado en contacto con la formación naranja, igual que otros de sus colegas, a raíz de algunas propuestas que el grupo parlamentario naranja ha presentado en el Congreso. Uno de los grandes objetivos de Ciudadanos siempre ha pasado por la despolitización de la Justicia, incluida tanto en su programa electoral como en los dos pactos de investidura firmados (primero con PSOE y, luego, con PP). En el caso de Delgado, dirigentes del partido tuvieron contactos fluidos con ella y otros miembros de la Fiscalía por su propuesta de que el fiscal general fuera nombrado por la Cámara Baja y no por el Gobierno de turno. En concreto, el debate sobre la toma en consideración de la iniciativa se debatió el pasado febrero, pero fue rechazada.

Vargas Llosa, Josep Borell y Albert Rivera compartieron escenario en Barcelona. (EFE)
Vargas Llosa, Josep Borell y Albert Rivera compartieron escenario en Barcelona. (EFE)

Desde el anuncio de esa propuesta transcurrieron ocho meses hasta su llegada al Congreso y, pese a estar incluida en el pacto que llevó a Mariano Rajoy a la Moncloa, los populares votaron en contra. Por entonces había pasado solo una semana desde la dimisión de Manuel Moix como fiscal jefe Anticorrupción, mientras que la figura del posteriormente fallecido José Manuel Maza estaba muy cuestionada. Ciudadanos apostaba —y apuesta— por que la Cámara Baja tenga la última palabra en el nombramiento del fiscal con una mayoría parlamentaria de dos tercios.

Dirigentes de Ciudadanos recuerdan el apoyo de Delgado y muchos de sus colegas a la norma, y aseguran que volverán a dar la batalla ahora que la fiscal forma parte del Gobierno de Sánchez y puede tener una mayor influencia. No solo eso: la formación naranja pretende seguir adelante con su agenda de propuestas legislativas y mantendrá el calendario previsto. Están decididos a impulsar algunas de las cuestiones más progresistas, como es la lucha contra la precariedad laboral, en la que también esperan encontrar el apoyo de este nuevo Ejecutivo.

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