EN LA CARTERA DE COHESIÓN E INTEGRACIÓN

Núria Marín, la candidata con más números para relevar a Parlon en la cúpula de Sánchez

PSOE y PSC trabajan en la incorporación de la alcaldesa de L'Hospitalet, mujer de la máxima confianza de Iceta, en la ejecutiva federal. La decisión definitiva se adoptará la próxima semana en Madrid y BCN

Foto: Miquel Iceta (d), junto a Salvador Illa y Núria Marín, el pasado 28 de noviembre en la sede del PSC en Barcelona. (EFE)
Miquel Iceta (d), junto a Salvador Illa y Núria Marín, el pasado 28 de noviembre en la sede del PSC en Barcelona. (EFE)

El PSC podría volver a ocupar la vacante que dejó Núria Parlon hace casi dos semanas en la ejecutiva federal de Pedro Sánchez. La alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet puede ser sustituida en apenas diez días por otra regidora, la de L'Hospitalet de Llobregat, Núria Marín, dirigente de la máxima confianza del primer secretario de los socialistas catalanes, Miquel Iceta.

La decisión no es definitiva, pero ya está muy encarrilada. De hecho, fuentes próximas a ambos líderes indican a este periódico que "lo más probable" es que Marín releve a Parlon en la secretaría de Área de Cohesión e Integración que esta abandonó el pasado 21 de octubre por su rotundo rechazo al apoyo del PSOE a la aplicación del artículo 155 de la Constitución como único resorte para frenar el desafío secesionista en Cataluña. El nombramiento aún tiene que ser propuesto por la ejecutiva del PSC —previsiblemente el próximo lunes— y certificado por el comité federal del PSOE el 11 de noviembre.

'A priori', no obstante, no habría obstáculos, más allá de la cargada agenda que mantiene Marín como alcaldesa de la segunda ciudad catalana (254.000 habitantes), por detrás de Barcelona. Su incorporación a la cúpula de Sánchez no llevaría aparejada su salida de la dirección del PSC, en la que ella es adjunta al primer secretario, pese al mandato estatutario de no acumulación de cargos. Pero este es un caso distinto. Su puesto en el aparato del PSC, como previenen a este diario en el estado mayor del partido hermano, no es ejecutivo, y que por tanto no tendría por qué ser incompatible con el que ella ejerza en Madrid. De este modo, Marín podría tener un pie en ambas direcciones y se reforzaría aún más la coordinación —ya total— entre Ferraz y Nicaragua, la sede central del PSC. "Son ellos los que deben proponer, pero desde luego a nosotros nos suena muy bien el nombre de Núria", corroboran fuentes muy próximas a Sánchez. De integrarse en el organigrama de Ferraz, la primera edil aumentaría su ya abultado peso político.

Parlon dejó repentinamente la dirección federal apenas unas horas después de que el Consejo de Ministros aprobase el acuerdo que luego elevaría al Senado con la panoplia de medidas para intervenir Cataluña, pactadas con el PSOE. La regidora de Santa Coloma, una de las principales activistas de la candidatura de Sánchez en las primarias federales, firmó primero un comunicado junto a otros tres alcaldes —los de Terrassa, Jordi Ballart; Granollers, Josep Mayoral, y Castellar del Vallès, Ignasi Giménez— para mostrar su "radical desacuerdo y rechazo" del 155 y pedir al PSC que expresara su oposición "frontal" a su activación.

Tras hacerse pública la nota, Ferraz informó de que había presentado su dimisión ante el secretario general y este se la había aceptado. La despedida no pudo ser más protocolaria y fría. Le agradeció su labor, le trasladó su afecto y apoyo "como miembro" del PSC y remató: "Dada la situación actual de máxima tensión en Cataluña respetamos la decisión de la alcaldesa de Santa Coloma de no formar parte de la dirección".

Parlon había abandonado la cúpula horas después de que el Consejo de Ministros hubiera aprobado, con acuerdo del PSOE, las medidas del 155

Fuentes próximas a Sánchez precisaron después que la noticia no sentó bien en Ferraz, porque en el núcleo duro entendían que justo en los momentos difíciles es cuando toca exhibir "lealtad" al proyecto, pero tampoco hizo nada el líder por retenerla. En el PSC tampoco sorprendió el gesto y lo achacaban a un cierto afán de protagonismo de la regidora. En el círculo de esta negaban una operación de mayor alcance: su salida se debía a su rechazo al 155 y punto. Parlon, en la carta, subrayaba su desacuerdo con el despliegue de un artículo de la Carta Magna y con una eventual declaración unilateral de independencia —que se produjo días después, el 27 de octubre, en el Parlament—, y apelaba al diálogo, pero no concretaba vías alternativas más allá de las que ya estaba explorando al máximo su partido. Parlon, como integrante de Ferraz, tampoco descolló en su cartera, ya que apenas viajó a Madrid, e incluso algunas declaraciones públicas suyas provocaron dolores de cabeza al núcleo duro. El portavoz, Óscar Puente, tuvo que desautorizarla fulminantemente cuando dijo que si se activaba el 155 habría que apelar a la "comunidad internacional".

Primera edil desde 2008

La permanente de la ejecutiva federal del pasado 23 de octubre decidió sustituir provisionalmente a Parlon por la que era su segunda en el Área de Cohesión e Integración. Corría el escalafón y la reemplazaba la senadora asturiana Luisa Carcedo, responsable ejecutiva de Sanidad y Consumo. Pero todos los cambios dentro de la cúpula han de pasar necesariamente por el comité federal. Y este está convocado para el 11 de noviembre. Un día después, por cierto, de que el consell nacional del PSC —su máximo órgano— apruebe las listas de las cuatro provincias catalanas a las elecciones del 21 de diciembre.

La regidora de la segunda ciudad catalana no tendría que dejar su puesto de adjunta al primer secretario del PSC, ya que es un cargo no ejecutivo

Parlon no era una dirigente de la total confianza de Iceta. De hecho, rivalizó con él en las primarias del PSC de hace poco más de un año. Y perdió, aunque el vencedor la colocó como responsable de Política Municipal, escalafón que tuvo que abandonar cuando entró en Ferraz. Marín, en cambio, sí ha acompañado al primer secretario en estos años y es una de sus colaboradoras más cercanas. Ella, como todo el PSC, y como el PSOE, tampoco defendía la utilización sin más del 155. Pero, como Iceta, y como Sánchez, entendía que no había más remedio que activarlo si finalmente se proclamaba la secesión de Cataluña.

Marín también se destacó en las últimas semanas por su oposición al referéndum ilegal del 1 de octubre, hasta el punto de que se encaró con Carles Puigdemont en la Diada. Le pidió que dejase "tranquilos a los alcaldes". Y es que el ya 'expresident' de la Generalitat había emplazado a los ciudadanos a que afeasen a los regidores que se negasen a poner las urnas: "Mírame a los ojos y dime, '¿me dejarás votar o impedirás que vote?". La alcaldesa de L'Hospitalet, no obstante, tampoco tuvo reparo alguno en condenar las cargas policiales del 1-O. Ella misma recriminó a los agentes que utilizasen la violencia para frenar el voto. Marín actuó igualmente de mediadora en los días previos a la DUI, del mismo modo que Iceta interlocutó con Puigdemont y con la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, y Sánchez directamente con Mariano Rajoy. El pasado domingo acudió a la manifestación en Barcelona convocada por Societat Civil Catalana (SCC) con el líder de los socialistas catalanes y el secretario de Organización (y director de campaña del 21-D), Salvador Illa, y varios dirigentes del PSOE, encabezados por la número dos, la diputada asturiana Adriana Lastra.

Núria Marín, la candidata con más números para relevar a Parlon en la cúpula de Sánchez

La secretaria adjunta a la primera secretaría del PSC lleva toda la vida ligada a su municipio, donde nació en 1963. Con estudios equivalentes a la diplomatura de Ciencias Empresariales, empezó a trabajar en el Ayuntamiento de L'Hospitalet en 1985. Diez años más tarde fue elegida concejala, y en 1999 se hizo con la primera tenencia de alcaldía. En 2008, tras la marcha de Celestino Corbacho al Ministerio de Trabajo, en el segundo Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, accedió al control del Consistorio. Revalidó su puesto de regidora en las municipales de 2011 y en las de 2015. En estos últimos comicios mantuvo la posición de primera fuerza del PSC —L'Hospitalet es uno de los feudos históricos de los socialistas, una ciudad siempre bajo su mando desde la Transición—, pero con 11 ediles de un total de 27.

Si se ratifica la incorporación de Marín, el PSC volverá a tener tres sillas en la ejecutiva federal: además de la suya, en Cohesión e Integración, se sientan en Ferraz el alcalde de Viladecans (Barcelona), Carles Ruiz —responsable de Industria, Comercio y Turismo—, y el exsíndico de la Vall d'Aran y diputado provincial en Lleida, Paco Boya —secretario ejecutivo de Montaña—.

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