Divorcio millonario del mayor productor de aceite: Atitlan y Sovena se reparten las tierras
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SEGREGAN Y DIVIDEN EL NEGOCIO AL 50%

Divorcio millonario del mayor productor de aceite: Atitlan y Sovena se reparten las tierras

El gigante agroalimentario luso y el grupo inversor de Aritza Rodero y Roberto Centeno se reparten activos y el negocio de Elaia al 50% tras más de una década de colaboración

Foto: Divorcio millonario del mayor productor de aceite: Atitlan y Sovena se reparten las tierras
Divorcio millonario del mayor productor de aceite: Atitlan y Sovena se reparten las tierras

El matrimonio formado por la compañía valenciana Atitlan Grupo Empresarial y la portuguesa Sovena toca a su fin. Los creadores del mayor productor individual de aceite de oliva del mundo, el Proyecto Elaia, han decidido poner punto final a una relación de propiedad compartida de más de una década que ha dejado como descendencia un modelo de integración vertical e intensivo en el sector olivarero de referencia internacional. Elaia ha llegado a agrupar casi un centenar de fincas que suman más de 15.000 hectáreas repartidas por el área de influencia del embalse de Alqueva en Portugal, en Extremadura, Andalucía y Marruecos, con capacidad para producir más de 20.000 toneladas de aceite al año, por encima en la clasificación los ‘campeones’ internacionales California Olive Ranch (Estados Unidos) y Boundary Bend Limited (Australia), con modelos intensivos de explotación similares a los de la agroalimentaria hispano-lusa.

La segregación de activos está todavía en negociación y tramitación, pero básicamente pasa por que Sovena, a través de su matriz Nutrinveste, se quede una parte importante de las fincas de Portugal, y que Atitlan se apunte las de España (1.600 hectáreas) y las tierras lusas más cercanas a la frontera española. El paquete de Sovena incluiría también las explotaciones marroquíes (1.000 hectáreas), donde se ubica una de las cuatro almazaras que ahora están integradas en Elaia. Hay otras dos en Portugal y una cuarta en Extremadura. En cuanto a la producción aceitera, el pacto de separación contempla que el grupo inversor fundado por Roberto Centeno y Aritza Rodero seguirá sirviendo a Sovena el grueso de la cosecha. El socio luso era el principal comprador del producto, primero como interproveedor de Mercadona y después como comercializador de otras cadenas de supermercados desde que la gran distribuidora valenciana decidió diversificar sus suministradores de aceite de oliva.

Roberto Centeno y Aritza Rodero.
Roberto Centeno y Aritza Rodero.

Sobre las razones de la separación, fuentes del sector apuntan a orientaciones distintas en el enfoque estratégico y de modelo de negocio. El empresario y financiero Roberto Centeno, yerno del dueño de Mercadona, Juan Roig, que no tiene intereses en Atitlan, y su socio Rodero quieren diversificar su apuesta agrícola, como ya han hecho con la adquisición del productor citrícola Frutas Romu y con la constitución de Nutlaia, enfocada hacia la adquisición, plantación y explotación de fincas de almendros. Este proyecto iba a estar participado inicialmente al 50% por Atitlan y Nutrinveste, pero finalmente el grupo luso ha preferido centrarse en la producción olivarera, lo que explica las razones del divorcio y la segregación de activos. Nutlaia tiene 1.000 hectáreas en desarrollo de almendras y frutos secos.

El grupo de Aritza Rodero y Roberto Centeno, yerno de Juan Roig, califica la separación de amistosa y resalta que mantienen la colaboración

A preguntas de El Confidencial, fuentes de Atitlan confirmaron esas diferencias, aunque hicieron hincapié en el carácter "amistoso" de la separación: "Elaia es un claro caso de éxito que demuestra cómo la colaboración entre dos socios de países y naturaleza muy distintos pueden llegar más lejos que cada uno por separado. Actualmente, la compañía gestiona 15.000 hectáreas de olivar. De forma natural, con el paso del tiempo, los socios hemos ido desarrollando nuestra propia visión de la empresa. Históricamente, los planteamientos de ambos han coincidido en la mayoría de aspectos estratégicos, habiéndose plasmado en los últimos meses algunas divergencias en dos áreas muy concretas. Por una parte, a Sovena le gustaría integrar cada vez más la producción de aceite en campo con su actividad industrial y comercializadora. Por otro, Atitlan querría utilizar la capacidad de gestión de Elaia para crear una plataforma agrícola que produzca otros productos además de aceite de oliva, como frutos secos".

Foto: Elaia (Sovena y Atitlán) sale de compras para consolidarse como el mayor olivar del mundo

Las tierras que corresponden a Atitlan en esa suerte de liquidación de gananciales con Sovena se agruparán en una única plataforma junto con las fincas de Frutas Romu, con la intención de construir una gran bolsa de activos agrícolas. Frutas Romu opera más de 1.300 hectáreas en Huelva, Comunidad Valenciana y la Región de Murcia. En cuanto a la actividad de la compañía, Reino Unido y España son los mercados más importantes, ya que casi el 80% de su producción se distribuye en estas dos zonas geográficas. Atitlan ha cerrado también este año la fusión con la valenciana Guillém Export, que será su brazo para la comercialización internacional de frutas. Con intereses también en el sector de las energías renovables, la restauración, los servicios o las inversiones financieras, Atitlan obtuvo el año pasado un beneficio de 50 millones de euros.

Se mantiene la colaboración

Pese al reparto de activos, los dos accionistas de Elaia mantendrán la colaboración y la cooperación empresarial conjunta, según señalan las mismas fuentes. "De cara a satisfacer las voluntades de ambos socios, hemos decidido dividir la actividad agrícola en dos grupos, de forma que cada socio gestionará directamente unas fincas concretas. Dicho esto, los socios continuaremos trabajando juntos en aspectos críticos para el global de la empresa, como la dirección técnica, el desarrollo de negocio y la operación de las principales almazaras del grupo y los sistemas de riego. Creemos que esta operación será buena para todos los que somos parte de Elaia, ya que permite que la empresa desarrolle a futuro todo su potencial, manteniendo a la vez la fuerza de la unión de los socios que nos ha permitido llegar hasta lo que somos hoy".

La separación de mutuo acuerdo también alcanzará al equipo directivo. Pese a su carácter transfronterizo, la sede operativa de Elaia se ubica en la población portuguesa de Ferreria de Alentejo, donde tiene despacho hasta ahora el director general, Ramón Rivera. La separación incluye también una redistribución del capital humano. Rivera y una parte del equipo trabajarán ahora para Atitlan integrados en la división de sector primario y alimentación, de la que es responsable Francisco Llopis desde Valencia.

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