CRECIMIENTO DE MÁS DEL 10% EN 2019

CaixaBank, Sabadell y Liberbank disparan el crédito al sector público en año electoral

Varias entidades medianas registran crecimientos de más del 10% o del 20% en préstamos al conjunto de las Administraciones Públicas durante el último año cargado de elecciones

Foto: Un hombre camina frente a una sucursal de CaixaBank. (Reuters)
Un hombre camina frente a una sucursal de CaixaBank. (Reuters)

Los bancos medianos se han lanzado a la caza de los préstamos que piden las Administraciones Públicas, aunque sea a costa de su margen. Dado que se considera que son prestatarios plenamente solventes, los tipos de interés reducen el rendimiento de las carteras de crédito, aunque no elevan el perfil de riesgo.

Así, varias entidades están incrementando el saldo del crédito al sector público a ritmos de dos dígitos. El crecimiento en 2019, desde diciembre a junio, alcanza el 17% en CaixaBank, hasta los 13.849 millones, mientras que desde diciembre de 2017 es del 31%. Mayor aún es el crecimiento de Banco Sabadell, aunque para llegar a un saldo menor, de 7.724 millones, un 8% más que en diciembre, un 28% más que en el mismo mes del año anterior y con un incremento del 38% respecto a 2017.

Los dos bancos catalanes, que mudaron su sede a Valencia y Alicante en 2017, lideran el crecimiento en términos absolutos del crédito a las administraciones públicas. Este concepto no se desagrega en los informes financieros, y puede incluir a la Administración Central, Comunidades Autónomas, diputaciones o ayuntamientos.

El incremento conjunto de CaixaBank y Sabadell en este segmento es de 2.594 millones desde diciembre hasta junio. Si la comparativa se realiza con diciembre de 2017, alcanza los 5.288 millones. Las dos entidades también están recuperando negocio en Cataluña por primera vez desde la declaración unilateral de independencia (DUI) que ahora se juzga. En concreto, la exposición en créditos y deuda no soberana aumentó en 1.734 millones en la primera mitad del año, hasta los 84.616 millones, aún lejos eso sí de los 96.065 millones de exposición a la Comunidad de Madrid y de los 94.411 millones que tenían en junio de 2017.

Otro banco que se ha subido a esta tendencia de prestar a las administraciones públicas es Liberbank, cuyo aumento de hecho es mayor en términos relativos, ya que supera el 40% en 2019 y alcanza el 90% desde 2017. Es decir, en dos años casi ha duplicado el volumen de préstamos a la administración, alcanzando los 2.575 millones de euros.

Estos préstamos ya suponen el 11% de la cartera total de crédito de Liberbank, de 23.525 millones en junio. De esta forma, se acerca al 12% de CaixaBank, que lidera este registro, y se sitúa al mismo nivel que BBVA, aunque incluye en este concepto a administraciones y empresas públicas.

La entidad presidida por Carlos Torres disminuyó este saldo un 3,8% interanual en la primera mitad de este año, en el que publica por primera vez el dato juntando administraciones con empresas públicas, con lo que deja de ser comparable con los números que muestran sus competidores. Banco Santander, por su parte, no desagrega entre geografías. La cifra que publica de crédito a las administraciones públicas se eleva hasta los 23.580 millones en junio, un 46% más que en diciembre, pero al mismo nivel que en el mismo mes del año anterior. Eso sí, es un 62% más que en diciembre de 2017.

Crédito contra la rentabilidad

El saldo de préstamos a la administración supone un 11% en Santander si se compara con el volumen de crédito en España, pero es de suponer que en el primer segmento también haya financiaciones a entes de otros países donde opera el grupo cántabro. Sin embargo, la información que publican los bancos por este concepto, como en otras variables seguidas por el mercado, no es del todo homogénea.

Sabadell, pese al crecimiento de los dos últimos años, mantiene una exposición del 7,6% al sector público, por debajo de la media e inferior a Unicaja, con un 9%. El banco andaluz apenas elevó este saldo crediticio en 2019, que se sitúa al borde de los 2.600 millones, pero creció un 7% interanual hasta junio y se dispara un 70% desde 2017.

Por su parte, el peso en Bankia es del 4%, tras un aumento del 9% en 2019 hasta los 5.266 millones. Sin embargo, el banco parcialmente público venía de disminuir este saldo, que ahora se sitúa en niveles similares a los de 2017. Bankinter tiene una exposición mucho menor, del 1%, y con una evolución más volátil. Se desplomó entre diciembre de 2017 y diciembre de 2018, y aumenta un 22% este año, aunque con 723 millones está lejos de su volumen hace dos años y de los estándares de sus competidores.

El volumen total del crédito bancario a las administraciones públicas se mantiene prácticamente plano, según los datos del Banco de España (BdE). Aunque aumenta en 3.557 millones entre diciembre y mayo —72.232 millones si se tienen en cuenta los establecimientos financieros de crédito y el ICO, según el último dato disponible, disminuye en términos interanuales.

Es decir, los datos cruzados sugieren una ofensiva para crecer en este segmento por parte de los bancos medianos, compatible con el descenso de BBVA y con la incógnita de saber qué ha ocurrido en el caso del Santander. Fuentes bancarias atribuyen la dinámica de crecimiento en los bancos medianos a que han usado liquidez para atender la demanda de préstamos por parte de las administraciones públicas.

En concreto, varios bancos han reducido parte de sus carteras de renta fija, en particular en posiciones de bonos como el italiano, y con esa liquidez han atendido esta demanda, ya que al considerarse prestatarios solventes no eleva el perfil de riesgo. Es decir, aunque reducen el rendimiento de la cartera de crédito, apenas penalizan en capital, como ocurriría con el crédito al consumo.

Aunque hay préstamos a la Administración Central, también es habitual encontrar comunidades, diputaciones o ayuntamientos que buscan esta vía de financiación, ya que muchos entes no tienen capacidad de emitir bonos. Además, esta financiación no tiene coste de partida —una emisión de deuda sí, al contratar bancos de inversión—. Normalmente, las administraciones lanzan concursos a los que los bancos pueden decidir acudir, y se elige por un baremo de características de la oferta como tipos de interés o servicios prestados.

Este crédito penaliza el margen de los bancos por el tipo de interés al que se concede. La diferencia entre rendimiento de la cartera y el coste de los depósitos —margen de clientes— se ha estrechado en Banco Sabadell, un 1% hasta el 2,94%; y en Liberbank, un 3,55% hasta el 1,71%. Por su parte, cae un 0,45% en CaixaBank hasta el 2,25%. Estos descensos se explican en gran parte por el crédito al sector público, mucho menos rentable para la banca que las familias o las empresas.

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