REVISIÓN DE LOS PLANES ESTRATÉGICOS

Los 'profit warning' de la banca ponen en peligro sus metas de dividendos y capital

Bankia confirma que no cumplirá el objetivo de beneficio, y CaixaBank y Sabadell han recortado sus previsiones de márgenes, en medio de un contexto de presión del supervisor

Foto: Foto: iStock.
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Los ejecutivos de la banca mediana han hecho un ejercicio de realismo antes de las vacaciones. Después de meses aferrándose a sus planes estratégicos, Bankia, CaixaBank y Sabadell han asumido que no cumplirán algunas de las premisas por el nuevo escenario de tipos de interés que dibuja el Banco Central Europeo (BCE) ante la desaceleración de la eurozona y la falta de inflación.

“Cuando hicimos el plan la curva de tipos apuntaba a un euríbor en 70 puntos básicos de media en 2020, mientras que ahora es de entre -20 puntos y -30 puntos básicos”, lamentó este lunes José Sevilla, consejero delegado de Bankia, al tiempo que reconoció que la entidad no llegará el próximo año al objetivo de lograr un beneficio de 1.300 millones. Para Bankia, según sus cuentas, 50 puntos básicos supondrían 500 millones más de margen de intereses en dos años, un 25% más que la cifra de 2018.

La entidad parcialmente nacionalizada confirmó este ‘profit warning’ en un hecho relevante en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), aunque sigue confiando en alcanzar el compromiso de generar un exceso de capital sobre el 12% de 2.500 millones de euros entre 2018 y 2020 para repartir entre los accionistas (1.500 millones serían para el Estado).

La vía para conseguirlo es reducir los activos ponderados por riesgo (APR), denominador en la ratio de capital, especialmente a través de la salida de activos tóxicos. Al aumentar así el nivel de solvencia, habrá más margen para distribuir capital. Sin embargo, esta palanca ya estaba prevista en el plan estratégico, con lo que el menor beneficio esperado mete presión para cumplir este objetivo. La entidad cayó un 2% este lunes, después de desplomarse otro 4,8% el viernes arrastrada por las revisiones a la baja de las previsiones de ingresos de Sabadell y CaixaBank.

En el primer caso, Banco Sabadell admitió al mercado que el margen de intereses, que mide la capacidad de generar ingresos con la actividad tradicional de captar y prestar dinero, no crecerá en 2019 como preveía en su plan estratégico. La nueva guía apunta a una variación entre el descenso del 1% y mantenerse plano, mientras que anteriormente era de una subida de entre el 1% y el 2%. La generación orgánica de capital proyectada, además, desciende de 50 puntos básicos a 45 puntos básicos.

Pese a ello, el grupo catalán, que mudó su sede social a Alicante, confía en alcanzar una ratio de capital de máxima calidad (CET1 'fully loaded') del 11,6% este ejercicio. Este asunto es clave para la entidad, que estuvo en el foco del supervisor por ser el único banco significativo en aumentar el perfil de riesgo (APR) y reducir el colchón de capital el año pasado, debido a las provisiones por la crisis en la integración de TSB y la venta de carteras.

El 11,6% aún estará por debajo del 12% que reclaman de forma no vinculante los supervisores, y que ponen en valor los inversores. Pero deja al banco en el camino para llegar en 2020. Lo que no parece que alcanzará es la meta prevista en su plan estratégico de una rentabilidad de doble dígito que iguale o supere al coste del capital, que está entre el 10% y el 12%.

El banco asume un año perdido y retrasó este objetivo para 2021. El plan estratégico también incluye la previsión de un ‘pay out’ (porcentaje del beneficio que se distribuye en dividendos) del 50%, aunque Jaime Guardiola, consejero delegado del Sabadell, evitó el viernes este compromiso. “Tendrá que decidir el consejo”, se limitó a decir, rehuyendo descartar un recorte en el porcentaje.

Sabadell cayó este lunes otro 2%, después de dejarse un 6,6% el viernes. Su sensibilidad a los tipos es de 1,8 millones por cada punto básico en los tipos de interés. CaixaBank, que rebotó un 1% este lunes, se desplomó un 6,7% el viernes, también después de presentar los resultados del segundo trimestre.

En el caso de CaixaBank, ha reducido la proyección de ingresos ‘core’ desde el 3% al 1%, y tras el gasto de 978 millones del último expediente de regulación de empleo (ERE) acordado con los sindicatos, de 2.023 bajas incentivadas. En este caso, el objetivo del banco es un ‘pay out’ que esté por encima del 50%, mientras que proyecta acabar 2019 con una ratio CET1 del 11,6%, igual que el Sabadell. Para 2021 apunta a un 13%, nivel que dependerá del capital orgánico generado vía beneficios.

CaixaBank presentó su plan estratégico a finales del año pasado, y sus previsiones de tipos ya han quedado hechas añicos, como las de Bankia y Sabadell meses antes. Unicaja, por su parte, lanzará en otoño un plan estratégico que ultima de la mano de Oliver Wyman para el periodo 2020 a 2022, sin esperar a que acabe el actual, que iba de 2017 a 2020, ante las dificultades para elevar la rentabilidad con los tipos actuales sin cambios en el negocio, una vez frustrada la fusión que negoció con Liberbank.

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