Presupuestos Generales del EStado 2019

El Gobierno aprueba la mayor subida del gasto desde los presupuestos de Zapatero

El gasto no financiero subirá un 5,3% hasta superar los 325.000 millones. El Ejecutivo fía la cuadratura de las cuentas a que los ingresos por cotizaciones se disparen un 7,5%.

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (EFE)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (EFE)

El Gobierno ha presentado esta mañana el proyecto de Presupuestos Generales del Estado ante el Congreso con la ya tradicional publicación del Libro Amarillo en el que se desgranan las principales partidas de ingresos y gastos del Estado y la Seguridad Social. El Gobierno realizará un gran esfuerzo de gasto en estos presupuestos que tiene que ser compatible con un ajuste del déficit público superior a 15.000 millones de euros. Una previsión muy ambiciosa que genera muchas dudas sobre la estimación de recaudación impositiva y de cotizaciones sociales. El gasto no financiero del Estado alcanzará los 345.358 millones de euros, esto es, un incremento de 17.000 millones de euros, un 5,3% más.

El Gobierno aprueba la mayor subida del gasto desde los presupuestos de Zapatero

Esta es la mayor subida del gasto desde el año 2010 con el último presupuesto expansivo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y su Plan E. En ese año, el gasto público presupuestado aumentó un 8,6% hasta los 330.000 millones de euros, esto es, 15.000 millones menos que este año. Esta cuantía incluye las transferencias a otras administraciones de casi 262.000 millones, un 6,3% más que en el presupuesto de 2018. Ahí están incluidas las entregas a cuenta a las comunidades autónomas como consecuencia del sistema de financiación regional y las transferencias a la Seguridad Social.

Los gastos de personal se incrementarán un 3,9% principalmente como consecuencia de la subida del salario de los trabajadores públicos un 2,25% este próximo ejercicio. Por su parte, el capítulo de gasto en intereses de la deuda, que había sido el gran foco de ahorro durante la crisis, apenas caerá un 0,5% este ejercicio, lo que evidencia cómo esta partida ya no da más de sí y pronto volverá a subir.

l Ministerio de Hacienda pretende elevar la presión fiscal en un punto, hasta el 35,5% del PIB

Esta subida del gasto permitirá financiar capítulos más cuantiosos. Un ejemplo es la inversión en I+D+i que alcanzará 6.729 millones de euros, un 5,6% más. También aumenta el gasto destinado a la sanidad (conviene recordar que la mayor parte corre a cargo de las autonomías), con un avance del 0,9%. Por su parte, el gasto en educación se incrementará un 5,9% como consecuencia de la mejora destinada a las becas.

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Para cuadrar estas cuentas, el Gobierno ha presupuestado un incremento de los ingresos no financieros consolidados del Estado hasta 316.181 millones de euros, nada menos que un 7,8% más. El Ministerio de Hacienda pretende elevar la presión fiscal en un punto, hasta el 35,5% del PIB con una subida de impuestos valorada en algo más de 5.000 millones de euros.

La figura que más crecerá será la de los impuestos indirectos, que crece un 15,8% gracias al cambio en la normativa del SII (Suministro Inmediato de Información) en el IVA que permitirá adelantar un mes la recaudación del IVA. Es importante tener en cuenta que este cambio normativo no tiene efectos en el déficit, ya que se contabiliza en términos de devengo y no de caja.

Por su parte, la recaudación con impuestos directos y cotizaciones crecerá un 6,5% hasta alcanzar los 223.6145 millones. Por el contrario, los ingresos por tasas se reducirán este año un 0,8%, revés que está muy ligado a la desaceleración de la actividad económica.

El déficit de la Seguridad Social

El Gobierno fía las cuentas a que los ingresos por cotizaciones sociales se disparen un 7,5% respecto al presupuesto de 2018, esto es, hasta 123.584 millones de euros. Esta subida es fundamental para cuadrar las cuentas del déficit, aunque ocurre en un periodo en el que el ritmo de creación de empleo se desacelerará por debajo del 2%, hasta el 1,8%. El Gobierno confía en la subida de las bases de cotización para alcanzar esta cifra. En concreto, elevará un 7% las bases máximas (lejos del 12% que prometió en el Plan Presupuestario), además de la subida de las bases mínimas con el SMI y la reducida subida de los autónomos.

El Gobierno aprobará también un préstamo a la Seguridad Social de 15.164 millones de euros para garantizar el pago de pensiones ante el déficit galopante que mantiene el sistema. De hecho, el Ejecutivo está reconociendo que el déficit de los Fondos de la Seguridad Social se irá hasta el 1,1% del PIB, esto es, incumpliendo la senda de déficit que marca un objetivo del 0,9%.

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En total, el Gobierno confía que los ingresos de la Seguridad Social alcanzarán los 140.256 millones de euros, un 7% más que en el ejercicio precedente. Esta subida se debe básicamente al incremento de las cotizaciones, que se disparará un 7,5% según espera el Gobierno. Una estimación ambiciosa si se tiene en cuenta que su propia previsión baraja un avance del empleo inferior al 2%. La transferencia del Estado a la Seguridad Social para financiar pensiones no contributivas y mínimas se eleva un 3,9% y alcanza un nuevo máximo histórico en 15.494 millones. Este incremento incluye una transferencia extraordinaria de 850 millones del Estado a la Seguridad Social para financiar la subida de las pensiones.

La previsión de ingresos por cotizaciones sigue siendo 10.000 millones inferior al gasto estimado en pensiones contributivas

Esta subida prevista en los ingresos por cotizaciones seguirá siendo insuficiente para financiar el gasto en pensiones. Según la previsión del Gobierno, la nómina total de las prestaciones contributivas alcanzará los 135.268 millones, esto es, 10.000 millones más que los ingresos. De esta forma, el gasto en pensiones crecerá un 6,4% respecto a 2018 como consecuencia de la subida de las pensiones del 1,6% y del incremento de la pensión media y del número de beneficiarios. También crece con fuerza la partida de gasto para las bajas de maternidad y paternidad con una subida del 11,7% como consecuencia del incremento en el permiso de paternidad, que pasan de cinco a ocho semanas.

El gasto en prestaciones de desempleo volverá a subir este año agotando así una vía de ahorro que existía hasta ahora. El incremento se debe a la mejora en la protección social a los mayores de 52 años para quienes se recupera el subsidio eliminado por el anterior Ejecutivo. En concreto, el Gobierno eleva en 691 millones esta partida, alcanzando los 18.402 millones. Además, la subida del SMI y del IPREM lleva aparejado un incremento de las prestaciones más bajas.

Saldo negativo con la UE

España recupera en 2019 el saldo negativo con la Unión Europea después del superávit del ejercicio anterior. El avance de la recaudación y la mejora de la renta de los hogares ha sido determinante para elevar la aportación de España al presupuesto comunitario. En total, el país realizará su mayor aportación a la UE con una transferencia total de 13.615 millones de euros. Por el contrario, recibirá 12.439 millones de los que, la mayor parte, se debe a inversión del FEAGA, con 5.765 millones de euros.

De esta forma, el saldo negativo con la UE alcanzará los 1.176 millones de euros frente al superávit de 297 millones del año 2018. Sin embargo, no es el mayor déficit con la UE, ya que en 2017 se alcanzó un saldo negativo de 3.070 millones y en 2014 fue de 1.545 millones. A medida que la economía española crezca más rápido que la europea se consolidará este saldo negativo, esto es, España se asentará como país contribuyente neto al presupuesto de la Unión.

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