Reacciones a la actualización del cupo vasco

Montoro reniega de la solidaridad territorial: "Lo importante son los servicios públicos"

El ministro asegura que "los territorios no son solidarios entre sí", y explica que lo importante es que el Estado garantice que todos los ciudadanos tienen acceso a los servicios fundamentales

Foto: El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Congreso (Efe)
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Congreso (Efe)

La actualización del cupo vasco, que se aprobará mañana en el Congreso de los Diputados, sigue generando polémica porque los gobiernos del Estado y del País Vasco han ignorado la petición de los expertos de que la comunidad contribuyese a la solidaridad territorial. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha renegado de la solidaridad territorial en su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diuputados, al asegurar que cada región piensa en su propio desarrollo. "Los territorios no son solidarios entre sí", ha asegurado Montoro, sino que "la solidaridad está entre las personas y no entre los territorios".

En su opinión, quien hace la solidaridad entre los ciudadanos es el propio Estado, quen tiene que encargarse de garantizar que todos los españoles tengan acceso a los mismos servicios fundamentales. "La solidaridad de los Presupuestos de las Administraciones Públicas radica en atender a quien necesita esos servicios", ha remarcado Montoro. En el caso de que unos territorios tengan superávit, pueden "invertir en deuda de otro territorio", lo que supondría un flujo entre territorios. Aunque difícilmente esto pueda considerarse solidaridad.

De esta forma, Montoro defiende que el País Vasco reciba una financiación pública ajustada por ciudadano muy superior a la que tienen el resto de Administraciones. Lo importante, por tanto, no es que todas las regiones cuenten con los mismos recursos, sino que todas ellas sean capaces de financiar los servicios básicos que tiene que prestar el sector público. Esta es la verdadera solidaridad, que todos los ciudadanos tengan acceso a los servicios fundamentales, no que existan flujos entre territorios.

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Montoro ha asegurado que su intención es abordar la reforma de la financiación autonómica en 2018, lo que complementaría a la actualización del cupo y el concierto del País Vasco. De hecho, Montoro ha invitado al PSOE a acelerar la negociación para que se incorpore a los Presupuestos Generales del Estado para 2018 que no se aprobarán hasta después de las elecciones catalanas. De este modo, la nueva financiación autonómica estaría lo antes posible y, al mismo tiempo, desbloquearía la aprobación de las cuentas del Estado. En su opinión, se puede abordar la reforma sin elevar las transferencias que van a las comunidades del Régimen Común. "No necesitamos más recursos para reducir el déficit de cada una, sino ajustar los servicios para que los reciban todos los ciudadanos, con idependencia del territorio en el que residan".

Los territorios no son solidarios entre sí, la solidaridad está entre las personas

El ministro ha explicado que "es posible que las comunidades mejoren el objetivo de déficit que tienen para este año", del 0,6% del PIB, lo que muestra que su nivel de financiación no está muy desviado respecto de sus necesidades. Para Montoro, el problema al que se han enfrentado las regiones es que "les faltaban recursos por la situación económica del país", que se enfrentó a un desplome de la recaudación que disparó el desfase presupuestario en todas las Administraciones. Pero este año las regiones se van a ajustar a su compromiso incluso mejor de lo esperado, "hasta Cataluña va a cumplir el objetivo de déficit". "Estamos demostrando que la gobernabilidad del Estado de las autonomías era alcanzable.

La regla de gasto es "como respirar"

Montoro ha defendido también el control presupuestario que ha impuesto el Ministerio de Hacienda al Ayuntamiento de Madrid por saltarse reiteradamente la regla de gasto. Esta norma impide que una Administración Pública eleve su nivel de gasto por encima del crecimiento potencial de la economía para evitar que en los ciclos expansivos el gasto acelere como consecuencia de la recaudación cíclica. El ministro ha explicado que el consistorio no está intervenido, sino que tiene "un control semanal" para supervisar el nivel de cumplimiento de la regla de gasto.

Además, ha advertido a los funcionarios de la Intervención municipal que están realizando una interpretación de la Ley de Estabilidad diferente al que hacen el resto de ayuntamientos, lo que "no es admisible". "Quiero decirlo con toda claridad", ha remarcado Montoro, "no es solo un problema de políticos, también lo es de funcionarios". Conviene recordar que el Ministerio de Hacienda ya elevó a la Fiscalía las actuaciones irregulares de la Intervención de la Generalitat de Cataluña por no cumplir con la normativa vigente. "Como funcionario público es el primero que tiene que atenerse al cumplimiento de la Ley", ha recordado Montoro.

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Para el ministro, la regla de gasto conforma uno de los pilares de la arquitectura sobre la que se asienta la recuperación económica. En su opinión, sin la regla de gasto, las distintas Administraciones sucumbirían al deseo de gastar más y más y terminaría produciéndose un círculo vicioso como el que llevó a la crisis económica en los años dos mil. "La regla de gasto sirve para limitar el gasto de los administradores públicos, algo que debería ser más natural", ha señalado Montoro, "para mí es como el respirar, pero para otros es el sufrir".

La regla de gasto sirve para limitar el gasto de los administradores públicos; para mí es como respirar, para otros es el sufrir

Montoro se ha mostrado abierto a estudiar una modificación de la regla de gasto dentro de la reforma de la financiación autonómica y local, pero en ningún momento aceptará una actualización que permita un gasto indiscriminado a los ayuntamientos. Además, la Ley de Estabilidad forma parte de las directivas europeas encaminadas a mantener la sostenibilidad de las cuentas públicas, por lo que cualquier reforma debe hacerse "en la medida que quepa dentro de las normas europeas", ha explicado Montoro. "Una cosa es que puedan introducirse matices, pero es irrenunciable lo que forma el eje de la estabilidad presupuestaria".

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