Las causas (o excusas) por las que el Atleti puede perder una liga que tenía en el bolsillo
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El líder tiembla más que nunca

Las causas (o excusas) por las que el Atleti puede perder una liga que tenía en el bolsillo

El conjunto de Simeone ha perdido 16 de los últimos 33 puntos en juego y se desinfla jornada tras jornada. Tan solo ha ganado uno de los anteriores cuatro partidos de Liga

placeholder Foto: El técnico argentino se lamenta tras ver a su equipo no materializar una ocasión clara de gol ante el Betis. (Reuters)
El técnico argentino se lamenta tras ver a su equipo no materializar una ocasión clara de gol ante el Betis. (Reuters)

Cuando parecía que LaLiga estaba cerrada, al Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone le ha entrado el vértigo de aquel que, después de perseguir su objetivo y acariciarlo con la yema de los dedos, ve cómo se aleja poco a poco. La caída libre colchonera, con 16 puntos perdidos de los últimos 33 en juego (lejos de los 50 de 57 que sumó en la primera vuelta), y la resurrección de Real Madrid y FC Barcelona han ajustado la clasificación hasta dejar sin margen de maniobra al cuadro del Wanda Metropolitano y desatar la ansiedad entre la parroquia rojiblanca. Ya no hay colchón de puntos. Ya no hay más espacio para fallar. Con un punto por encima de su acérrimo rival ciudadano y a dos del Barça de Messi, el Atlético afronta ocho jornadas de infarto.

placeholder José María Giménez, tras el pitido final en Sevilla, este fin de semana. (Reuters)
José María Giménez, tras el pitido final en Sevilla, este fin de semana. (Reuters)

El conjunto rojiblanco ha encajado 13 goles en los últimos 13 partidos que ha disputado entre todas las competiciones, y tan solo ha dejado la portería a cero en tres ocasiones. Suma una victoria en los últimos cinco partidos. No son datos propios de un barco que vaya lanzado a por el título como meses atrás, sino de un navío que amenaza con naufragar en el momento más crucial de la temporada. Una sangría de resultados, juego y goles que no cesa y que contrasta con la solidez de inicio de curso. Ante tanto catastrofismo, luz, fuego y destrucción, cabe preguntarse: ¿qué ha llevado al cuadro colchonero a esta situación?

Ansiedad, presión y cansancio

El primer punto que resalta son las toneladas de angustia mental que exuda el equipo. El Atlético campeón en la 2013-14 disfrutaba donde otros sufrían. O mejor dicho, hacía del sufrimiento un compañero de viaje inseparable con el que disfrutar del camino. Se blindaba en su campo, defendía su área (y su frontal) como gato panza arriba, no concedía apenas ocasiones claras y te mataba al contragolpe o a balón parado. "Tenemos muchos más goles a favor que el año pasado, pero también en contra. La diferencia son las características de los jugadores. Hemos mejorado mucho la fase anotadora, pero también sufrimos más atrás", confesaba Simeone hace un par de semanas.

Ahora, en cambio, las sensaciones son muy diferentes de las de hace un lustro. Más que los números, ya que a estas alturas en aquella temporada el conjunto madrileño sumaba 67 goles a favor (15 menos que ahora) y 21 en contra (uno más que ahora). Hay poca precisión, mucha ansiedad, falta de energía y una pesada mochila atada a la espalda de los jugadores cargada con un altavoz que repite como un mantra la de puntos perdidos desde aquel fatídico empate ante el Celta de Vigo del 8 de febrero, donde el equipo empezó su cuesta abajo. El pecho oprime y las piernas se tensan. "Es todo un tema mental. Si estamos fuertes de mente, llegaremos al objetivo que queremos", afirmaba Koke Resurrección, capitán y peso pesado del vestuario, tras el estomagante empate en Sevilla. De momento, la presión atenaza el cerebro.

placeholder Kieran Trippier se une a la interminable lista de bajas atléticas. (EFE)
Kieran Trippier se une a la interminable lista de bajas atléticas. (EFE)

Desaparecida la chispa, la confianza y el dominio que impulsaba a los rojiblancos, Simeone ha comprobado cómo las bajas (y sanciones) han saboteado el botín obtenido hasta el momento, al desdibujar y minar el sistema que tantas bonanzas había brindado. El brote de covid desatado en el vestuario y las diferentes lesiones de José María Giménez, Luis Suárez, Marcos Llorente, Kieran Trippier, Yannick Carrasco, Thomas, Lemar, Joao Félix, Mario Hermoso, Geoffrey Kondogbia o Moussa Dembélé han exprimido a un grupo que llega fundido y muy justo de pulmones al tramo final de los partidos. Del minuto 70 al 90, los capitalinos han encajado cinco de los últimos 13 goles y únicamente han anotado uno. No es casualidad.

La pizarra, socavada por las circunstancias

Una de las mayores virtudes de Simeone es su dirección de campo. O dicho de otro modo, la habilidad de ayudar desde la pizarra a los suyos a través de modificaciones tácticas y sustituciones. Ante el Betis, como ejemplo más reciente, el preparador argentino cambió el dibujo y tocó teclas. Y acabó con Vrslajko, Lodi y Vitolo de revulsivos. Las lesiones han mermado una plantilla con un fondo de armario ya de por sí corto de efectivos, reduciendo, así, la posibilidad de darle la vuelta a los encuentros.

placeholder Joao Félix tiene el tobillo maltrecho y no consigue la regularidad deseada. (EFE)
Joao Félix tiene el tobillo maltrecho y no consigue la regularidad deseada. (EFE)

Sin un 'supercrack' a la altura de Leo Messi o de Karim Benzema que resuelva partidos a través de su individualidad (o de Diego Costa en la 2013-14) y que acerque los resultados cuando el juego no llega, el Atlético de Madrid no tiene atajos hacia el gol en cantidades industriales. Hablamos de nombres propios como Joao Félix, una estrella rutilante de rendimiento anodino tras un notable primer tramo de temporada, o de un Luis Suárez que necesita que su equipo le abastezca cerca del área para marcar la diferencia.

Ante la ausencia del charrúa, Simeone tenía clara la receta: "La ausencia de Luis Suárez y sus 19 goles tiene que suplirla la fortaleza del grupo. Jugadores con gol como Lemar, Joao, Correa, Carrasco, Saúl y el balón parado con Hermoso, Giménez y Savic". Pero Saúl ni está ni se le espera, Lemar se cayó en el último momento, Correa no es un primera espada y el Atlético ya no es lo que era a balón parado (según el portal de datos WhoScored, suma seis goles en ese campo, el sexto que más, frente a los 18 que le auparon como el segundo en la 2013-14, solo por detrás del Athletic Club).

placeholder Simeone da órdenes a Joao Félix durante un encuentro de la presente Liga. (EFE)
Simeone da órdenes a Joao Félix durante un encuentro de la presente Liga. (EFE)

El caso del portugués preocupa más, no solo por la inversión de 127 millones de euros, sino porque su tobillo es un nubarrón que no desaparece del horizonte. Al luso le puede faltar regularidad y sangre y quizás hasta los rivales le peguen de lo lindo (una situación que, en palabras de Simeone, le impide jugar como quisiera), pero también dar un paso al frente. "Muchos jugadores se quedaron en el camino por no tener voluntad. Con solo talento no se llega. Yo no quiero que me pase eso", apuntaba Joao Félix, sentado junto a Simeone, horas antes de la visita al Chelsea que acabó con el Atlético apeado de la competición.

Probablemente, si al aficionado atlético le hubiesen dicho a principio de temporada que el equipo estaría líder a ocho partidos del final tras vender a Thomas Partey, fichar a un Luis Suárez de 33 años, sufrir el brote de covid más insaciable de LaLiga y quedarse sin Kieran Trippier durante 10 partidos por una sanción de la Federación inglesa, hubiese firmado con sangre. Pero el presente difumina la perspectiva que aporta el tiempo y, ahora, morir en la orilla significaría un tortazo psicológico macanudo. Porque nadie exige ganar la Liga al principio de temporada al Atlético, pero qué difícil es renunciar a un premio tan goloso cuando está tan cerca.

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