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El peligro de celebrar la Liga a lo grande en el Real Madrid antes del Manchester City
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El peligro de celebrar la Liga a lo grande en el Real Madrid antes del Manchester City

Hacer un fiestón, a tres días de recibir al equipo de Pep Guardiola, que viene al Bernabéu con la ventaja del resultado en Mánchester y en tensión, puede restar concentración y foco

Foto: Modric se abraza con Benzema en un partido del Real Madrid. (REUTERS/Javier Barbancho)
Modric se abraza con Benzema en un partido del Real Madrid. (REUTERS/Javier Barbancho)

Los títulos de Liga se tienen que celebrar en caliente, a lo grande y por todo alto. Es el premio a muchos meses de trabajo y esfuerzo, de dificultades, dudas, frustraciones, críticas y alegrías. La última Liga que ganó el Real Madrid fue hace dos años, la de Zidane, y por la pandemia el festejo fue íntimo. La pllantilla no pudo ir a la fuente de Cibeles. Los aficionados se quedaron en sus casas. Al líder le falta un punto para cerrarla y puede ser este sábado contra el Espanyol en el Bernabéu.

Entre los jugadores y no digamos ya los aficionados, hay un deseo enorme de celebrarlo como se merece. El peligro es hacer un fiestón a tres días del partido de vuelta contra el Manchester City en el Bernabéu, donde está en juego la clasificación para la final de la Champions. Ancelotti analiza qué rotaciones convienen y Florentino cómo tiene que ser la celebración.

placeholder Aficionados del Real Madrid festejan un título en Cibeles
Aficionados del Real Madrid festejan un título en Cibeles

No es una Liga más. Es la primera de David Alaba y Camavinga, los últimos en llegar. Es la última del capitán Marcelo, Isco y Bale, los primeros en salir. Es la guinda de Carlo Ancelotti, campeón en Italia, Inglaterra, Fancia y Alemania. Hay muchos más motivos por los que en el vestuario del Real Madrid quieren celebrar la Liga con la euforia que se desata en este tipo de acontecimientos. Es la Liga en la que Vinicius, por ejemplo, ha dado un salto y es una estrella del Real Madrid. El joven brasileño, como sucede con Militao, otro que se ha consolidado en el once tras las salidas de Varane y Sergio Ramos, no entienden lo que es una celebración comedida.

La tensión de la Champions

El efecto de celebrar la Liga no se puede medir. Pero sí hay dudas en el club por si tiene unas consecuencias negativas. Hacer un fiestón, a tres días de recibir al equipo de Pep Guardiola, que viene a Madrid con la ventaja del 4-3 y en tensión, puede restar concentración y foco. Puede despistar si los festejos se exceden y pasar factura en la exigencia de la gran cita de la Champions. Hace dos años, la celebración fue en la Ciudad Deportiva de Valdebebas, en un acto protocolario con el alcalde José Luis Martínez Almeida y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Los jugadores quieren sentir el calor de las masas.

Foto: Kroos, durante el partido contra el Manchester City. (Reuters/Craig Brough)

No es lo mismo ganar la Liga y hacer un festejo comedido que irse a la Cibeles y darse un baño de multitudes. El riesgo es la cercanía del partido contra el Manchester City. Lo que conviene es que la celebración sea espontánea, pero con límite horario. Los jugadores necesitan darse su particular su homenaje. El problema es cómo va a gestionar Ancelotti el subidón y una resaca en la que es fundamental cambiar el chip para la cita clave contra el City. La postura del vestuario es que es positivo celebrar la Liga como se merece porque cuesta mucho ganarla y ayuda para subir la motivación de cara a la preparación del partido del próximo miércoles.

El partido del Manchester City lo eclipsa todo en el club. Es lo más importante para Florentino Pérez y sus dirigentes. Tras eliminar a Paris Saint-Germain, el Chelsea y plantarle cara al City en su estadio, en el club no quieren dar un paso en falso. La celebración de Liga, si se consigue este sábado en el partido contra el Espanyol, tiene que estar controlada por el club y no se les puede ir de la mano el grado de excitación. El estado de ánimo de los jugadores es importante, pero también hay que tener en cuenta lo que conviene para poner el foco y las energías en la Champions.

Foto: Lewandowski celebra un gol con el Bayern de Múnich. (EFE/Friedmann Vogel)

El encuentro contra el Espanyol es a las 16:15 horas y, si se logra el título, hay mucha tarde-noche por delante para la celebración. No puede ser larga ni intensa cuando al día siguiente hay que prepararse para la visita del City. La celebración del título de Liga coincide con la cercanía de la vuelta de las semifinales de la Champions y con la preocupación de que los jugadores que están tocados (David Alaba y Casemiro) lleven una correcta evolución. El austríaco forzó para jugar en el Etihad Stadium y se tuvo que retirar en el descanso. Un error de cálculo del que ya están lamentándose en el club. Es duda para jugar la vuelta.

En el Bernabéu habrá festejo con la entrega del trofeo de campeones. Lo que no está confirmado es si estará presente en el palco el presidente de la Federación, Luis Rubiales, o lo hará en su sustitución el secretario general, Andreu Camps. En la grada habrá la mejor atmósfera para apoyar y premiar la regularidad del equipo a lo largo de los últimos ocho meses. Hay que celebrar, pero no desmadrarse. La Champions está a la vuelta de la esquina y es donde el Real Madrid tiene que poner toda la carne en el asador.

Los títulos de Liga se tienen que celebrar en caliente, a lo grande y por todo alto. Es el premio a muchos meses de trabajo y esfuerzo, de dificultades, dudas, frustraciones, críticas y alegrías. La última Liga que ganó el Real Madrid fue hace dos años, la de Zidane, y por la pandemia el festejo fue íntimo. La pllantilla no pudo ir a la fuente de Cibeles. Los aficionados se quedaron en sus casas. Al líder le falta un punto para cerrarla y puede ser este sábado contra el Espanyol en el Bernabéu.

Karim Benzema
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