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Ni Emery pudo contener a Thiago: de genio en la Masía a estrella del rock 'n' roll de Klopp
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Ni Emery pudo contener a Thiago: de genio en la Masía a estrella del rock 'n' roll de Klopp

El centrocampista español, que apunta fijo para el Mundial de Qatar 2022, fue un dolor de muelas constante para el Villarreal. Klopp tuvo que defender su fichaje hace dos cursos

Foto: Thiago, durante el encuentro en Anfield. (Reuters/Phil Noble)
Thiago, durante el encuentro en Anfield. (Reuters/Phil Noble)

Thiago Alcántara siempre ha sido un jugador especial. De esos que no dejan indiferente a ningún aficionado al fútbol. Para muchos, un trilero de la pelota con más estética que oficio. Para otros tantos, el mayor talento natural español desde Andrés Iniesta. Unai Emery, todo un experto a la hora de plantear eliminatorias a doble partido contra equipos teóricamente superiores, logró maniatar (al menos durante una hora) las acometidas de Salah, Mané y Luis Díaz. Pero al sistema defensivo del vasco se le escapó Thiago, que flotó entre espacios para dar siempre una salida cómoda y limpia al juego ‘red’. Aquel centrocampista de estilo posicional que no encajaba con el rock 'n' roll habitual de Jurgen Klopp se ha convertido en el director de orquesta del alemán. En los últimos tres partidos, frente a Manchester United, Everton y Villarreal, Thiago ha fallado 11 pases de los 337 que ha intentado.

Con su trote característico, el hispano-brasileño se hizo dueño y señor del centro del campo. Sabía Klopp que Emery entregaría la pelota sin demasiada discusión (su guerra en Anfield era otra, Villa-real será diferente), acomodó a Thiago con libertad absoluta en la medular, protegido por Fabinho (quizás, el pivote más en forma del momento) y Henderson. A sus 31 años, Thiago demuestra haber alcanzado la madurez. Hace dos veranos, cuando el Liverpool realizó una operación superior a los 20 millones de euros para hacerse con los servicios del centrocampista del Bayern de Múnich, incluso en el Merseyside se dudó del movimiento. ¿Merecía la pena la inversión por un jugador contrastado, pero que, aparentemente, no encajaba con el estilo vertiginoso del equipo? En sus filas ya se contaba con Keita, prometedor interior físico por el que se pagaron 60 millones de euros en 2018.

Foto: El capitán del Liverpool celebra el primer gol. (Reuters/Carl Recine)

“Thiago tiene cualidades que pocos poseen, puede crear espacios para otros jugadores y utilizarlos, su primer toque es increíble, posee una gran visión de juego, es un buen pasador y por su calidad recupera también balones”, explicó el propio técnico alemán para justificar el fichaje. Klopp incluso se sorprendió por las dudas que generó dicha operación, llegando a asegurar que se trataba de un jugador al alcance de escasos equipos. El tiempo le ha dado la razón. Pese a no ser titular indiscutible (ha disputado ocho de los 11 partidos del Liverpool en Champions) su influencia cuando pisa el terreno de juego es apabullante.

El último genio de la Masía, sin hueco en la Selección

Desde Pep Guardiola hasta Gavi. El talento que desprende la Masía respecto a centrocampistas técnica y tácticamente cualificados está fuera de toda duda. El menos valorado de todos, pese a la insistencia de la hinchada 'blaugrana' en encontrar herederos a la corona de Xavi Hernández, es Thiago Alcántara. Ese talento culé, aliñado con sus genes brasileños, fue un complemento ideal de la gran época del FC Barcelona. Pero no logró dar el paso definitivo para asentarse como titular.

En una cuestionable decisión, el Bayern se lo llevó vía traspaso. Dejó 25 millones en caja. Fue una petición expresa del técnico del equipo bávaro en 2013: Pep Guardiola. La dirección deportiva 'blaugrana' vio suficiente la cantidad ofrecida, entendiendo que Cesc Fábregas era una opción mejor para los intereses del conjunto. En Múnich sería importante para ganar la friolera de siete Bundesligas, cuatro copas alemanas, una Champions League, un Mundial de Clubes y una Supercopa de Europa.

placeholder Thiago hace su propio calentamiento. (Reuters/Carl Recine)
Thiago hace su propio calentamiento. (Reuters/Carl Recine)

Una carrera al alcance de muy pocos, que tiene la intención de continuar en el fútbol inglés. Pese a sonar en numerosas ocasiones como refuerzo del Manchester United, Thiago tomó la decisión de marcharse a Liverpool por motivos deportivos y por la confianza de Klopp. El único 'pero' en su carrera reside en la Selección española, donde no ha logrado asentarse como indiscutible en un gran torneo. Qatar 2022 pinta bien. La decisión final será de Luis Enrique.

Thiago Alcántara siempre ha sido un jugador especial. De esos que no dejan indiferente a ningún aficionado al fútbol. Para muchos, un trilero de la pelota con más estética que oficio. Para otros tantos, el mayor talento natural español desde Andrés Iniesta. Unai Emery, todo un experto a la hora de plantear eliminatorias a doble partido contra equipos teóricamente superiores, logró maniatar (al menos durante una hora) las acometidas de Salah, Mané y Luis Díaz. Pero al sistema defensivo del vasco se le escapó Thiago, que flotó entre espacios para dar siempre una salida cómoda y limpia al juego ‘red’. Aquel centrocampista de estilo posicional que no encajaba con el rock 'n' roll habitual de Jurgen Klopp se ha convertido en el director de orquesta del alemán. En los últimos tres partidos, frente a Manchester United, Everton y Villarreal, Thiago ha fallado 11 pases de los 337 que ha intentado.

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