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El caótico Camavinga y cómo sacar partido a la energía del alocado niño del Real Madrid
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el francés juega a una alta intensidad

El caótico Camavinga y cómo sacar partido a la energía del alocado niño del Real Madrid

A Camavinga hay que pulirlo, pero lo que lleva de serie le encanta a Carlo Ancelotti. Ese caos, producto de su brío e intensidad, encaja con la idea de juego que pide el entrenador

Foto: Camavinga durante el partido de la Champions contra el Inter de Milán. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)
Camavinga durante el partido de la Champions contra el Inter de Milán. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Le conocemos poco en España, aunque ya se le han podido ver algunas de sus virtudes y defectos. A Eduardo Camavinga le está pasando lo que a Vinicius en sus inicios en el Real Madrid. Juega subido de revoluciones, a una altísima intensidad, con acciones arrolladoras y sin control. No tiene pausa. En el fútbol más competitivo es una garantía de éxito ser superior en lo físico, pero también hay que usar la cabeza para tomar buenas decisiones. Hay que pensar, saber cuando es mejor acelerar, frenar y volver a arrancar. Todo esto se aprende con experiencia, pero las condiciones físicas y técnicas que tiene Camavinga le convierten en una de las jóvenes promesas del fútbol.

El francés está en ese punto en el que es capaz de hacer lo mejor y lo peor. Desde salir en San Siro, en el partido de Champions contra el Inter de Milán y romperlo con un pase de gol a Rodrygo, hasta precipitarse y desesperar a Ancelotti por recibir una tarjeta tras hacer una falta innecesaria. Es lo que le sucedía a Vinicius tiempo atrás, hasta que el brasileño empezó a encontrar cómo canalizar tanta explosividad para ser efectivo. Vinicius era caótico, no tenía freno y ahora ha aprendido a ‘enchufarlas’.

Foto: Casemiro disputa un balón con Juan Cala. (EFE/Rodrigo Jiménez)

A Camavinga hay que pulirlo, pero lo que lleva de serie le encanta a Carlo Ancelotti. Ese caos, producto de su brío e intensidad, encaja con la idea de juego que pide el entrenador italiano. Es una bendición tener un centrocampista agresivo, con un gran despliegue físico, que trabaja en la recuperación de la pelota, va a las disputas de los balones, que rasca y tiene calidad en la conducción del balón. Le falta control, dominar su ímpetu. Algo tan fundamental que debe tener un centrocampista para dar equilibrio táctico y cohesionar la estructura del equipo. Lo está aprendiendo en el día a día con Casemiro, Modric y Kroos, los tres intocables en la sala de máquinas del Real Madrid. El francés tiene opciones de jugar esta noche, de inicio, en San Mamés por las bajas de Modric por coronavirus y el sancionado Casemiro.

Un futbolista con vértigo

Eduardo Camavinga es el más joven de la plantilla (19 años) y su energía es una materia prima valiosa para que Ancelotti pueda jugar como más le gusta. El entrenador quiere un fútbol vertical y vertiginoso. Lo de tener la pelota para pasarla de un lado a otro y acumular pases sin darle profundidad al juego es algo que no va con su estilo. Esto es lo que sucedió contra el Cádiz en el Bernabéu. El alto porcentaje de posesión no sirvió para nada. El equipo tuvo el control, pero no encontró la manera de generar ocasiones de gol.

placeholder Camavinga en el partido contra el Athletic en el Bernabéu
Camavinga en el partido contra el Athletic en el Bernabéu

Ancelotti quiere más ritmo, rapidez, movilidad y agresividad de los jugadores. Sacarle más provecho al juego directo y de transiciones con el que llegar a la portería rival sin tantos toques horizontales. Esto lo puede dar Camavinga en un día en el que hay bajas en el centro del campo. Enfrente está el ordenado y aguerrido Athletic de Marcelino García Toral. Es una noche para capitalizar el bendito caos de Camavinga si en el francés se ven los progresos del trabajo táctico y mental que están haciendo el cuerpo técnico y sus compañeros. Con Camavinga no solo están volcados Ancelotti y sus ayudantes para que tenga una rápida adaptación y entienda el juego. Muy pendientes de su formación y aprendizaje están Benzema y Ferland Mendy. Del niño francés destacan en el vestuario que es una persona alegre y en el primer entrenamiento sorprendió la osadía con la que entró en los ejercicios de los rondos. Tímido no es.

Energía y carácter

“No sabemos dónde puede estar su techo porque es un futbolista joven con un enorme potencial físico y técnico”, es la opinión que tiene Ancelotti y en el club cuando hablan del francés. En Camavinga tiene el Real Madrid un centrocampista de los que califican “moderno”. Como sucedió con Vinicius, el francés ha llegado con una edad muy joven a un equipo que exige un rendimiento inmediato y en el que no conviene defraudar. Hay que tener una mentalidad fuerte y en el caso de Eduardo Camavinga no hay dudas. Se incorporó sin haber hecho la pretemporada con el Real Madrid y entró con buen pie. Debut contra el Celta y gol.

Carlo Ancelotti hace buenos pronósticos con un futbolista que admira por su energía, frescura y carácter. "Tiene todo para jugar en el Real Madrid”, es la opinión del entrenador, que tiene en sus manos la responsabilidad de avanzar en la formación del chico, tanto en lo futbolístico y lo personal. Cuenta a favor con que el francés no es tímido y es una esponja. Ha jugado 16 partidos, un total de 531 minutos y en cinco encuentros ha tenido la confianza de Ancelotti para ser titular. Lleva un gol y una asistencia. El objetivo que se marcan en el Real Madrid es comprobar si realmente puede ser el sustituto de Casemiro para ocupar la posición de mediocentro.

Le conocemos poco en España, aunque ya se le han podido ver algunas de sus virtudes y defectos. A Eduardo Camavinga le está pasando lo que a Vinicius en sus inicios en el Real Madrid. Juega subido de revoluciones, a una altísima intensidad, con acciones arrolladoras y sin control. No tiene pausa. En el fútbol más competitivo es una garantía de éxito ser superior en lo físico, pero también hay que usar la cabeza para tomar buenas decisiones. Hay que pensar, saber cuando es mejor acelerar, frenar y volver a arrancar. Todo esto se aprende con experiencia, pero las condiciones físicas y técnicas que tiene Camavinga le convierten en una de las jóvenes promesas del fútbol.

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