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Un entrenador que bromea con una violación grupal: Presa lleva al límite al Rayo femenino
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Presa, señalado por la afición

Un entrenador que bromea con una violación grupal: Presa lleva al límite al Rayo femenino

Las futbolistas denuncian condiciones laborales indignas. No cuentan con médico y las debe atender el del rival. Son colistas y Presa contrata a un técnico en el ojo de la polémica por bromear con abusos sexuales a jugadoras

Foto: Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano. (Irene de Pablo/EC Diseño)
Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano. (Irene de Pablo/EC Diseño)

Si usted ha leído algo sobre el Rayo Vallecano femenino en los últimos meses es probable que no entienda la situación surrealista que está viviendo el único equipo que le ha dado títulos al conjunto madrileño. Ni que las jugadoras rayistas hayan tenido que ser atendidas por los servicios médicos del rival al no contar con profesionalidades de la salud entre sus filas. ¿Por qué el primer equipo femenino no tiene médico ni fisioterapeuta a pesar de jugar en Primera División? Según afirmó su presidente, Raúl Martín Presa, en 'Radio Estadio' tal coyuntura se debe a: "Si llevamos médico en todos los equipos -como en el masculino- estaremos desabasteciendo el sistema de salud pública porque no hay suficientes sanitarios" y a que su "empresa de Riesgos Laborales" les dice que "no es necesario tener un médico en el banquillo".

La presidenta del primer sindicato formado por mujeres (FUTPRO), Amanda Gutiérrez, desmonta la respuesta de Presa: "El Rayo Vallecano está incumpliendo reiteradamente el convenio colectivo y no cumple con las condiciones laborales dignas que permita desarrollar su profesión. Lo que está haciendo el club es muy grave". Además, la abogada laboralista expresa que "no es un tema tanto de qué artículo dice eso, sino de que no trata a las jugadoras como se merecen. Ni les da las condiciones laborales dignas, ni les destina los recursos necesarios. Por no darles no les da ni derecho a manifestarse. Es una situación intolerable que no va a dejar de empeorar".

Foto: Imagen: Learte/EC Diseño.

Opacado por la gran temporada que está viviendo el primer equipo masculino (octavo a cinco puntos de la Champions League y en cuartos de final de la Copa del Rey), el Rayo Vallecano femenino atraviesa la peor campaña de su historia mientras el masculino vive su mejor año. Las futbolistas de la franja son colistas, solo han sumado 5/51 puntos en juego y están a ocho puntos del siguiente rival que marca la salvación, el Sporting de Huelva. Es una situación límite para una plantilla cansada y que ha vivido un proceso de descapitalización deportiva radical en los últimos años. Todo lo contrario del equipo masculino, que en este último mercado incorporó a Radamel Falcao.

La puntilla definitiva

La gota que colma el vaso se produjo el pasado fin de semana cuando el Rayo Vallecano destituyó al técnico, Miguel Ángel Queijo y anunció a Carlos Santiso. La contratación del entrenador provocó un aluvión de críticas y desató la ira entre la afición. ¿La razón? Unos audios filtrados en los que animaba a su cuerpo técnico a cometer un abuso sexual con una de sus jugadoras. "Este staff es increíble, pero nos faltan cosas. Nos falta, sigo diciéndolo, hacer… pues… una como los de la Arandina (agresión sexual a una menor de 15 años). Nos falta que cojamos a una, pero que sea mayor de edad para no meternos en jaris, y cargárnosla ahí todos juntos".

La Plataforma ADRV emitió un duro comunicado en el que se opuso a la contratación de "un machista degenerado" y pidió que "sea destituido y no ensucie más el nombre" del club porque sus "ideas y actos" no "representan en nada los valores de la Franja". Más tarde se unió la Federación de Peñas que también pidió a la directiva que "rectifique su disparatada decisión de contratar a un entrenador cuyo pensamiento está en el polo opuesto de lo que representan nuestros valores". Bukaneros, el grupo de animación rayista, fue más directo "No se puede dar más asco. ¡FUERA DE VALLEKAS!".

Ayer, la plantilla del Rayo Vallecano femenino hizo público un comunicado a través de AFE donde manifestaba que "reprobamos y rechazamos estas declaraciones por ser contrarias a la dignidad de las mujeres y que son de una gravedad que no es aceptable en ningún caso". Además, las jugadoras subrayaron que "como trabajadoras y profesionales del fútbol vamos a ser beligerantes contra expresiones de esta índole. Queremos dejar claro que si estas palabras hubieran correspondido a unos hechos, nosotras lo hubiéramos denunciado de forma inmediata ante la autoridad judicial". Por su parte, Presa indicó en declaraciones a 'Unión Rayo' que "eso ya lo hablaremos". "Es un tema que desconocíamos. Se lo ha explicado todo al Rayo Vallecano y el Rayo Vallecano ha aceptado todas las explicaciones". El propio Santiso emitió disculpas públicas a través de un comunicado compartido por el club, admitiendo haber hecho "una broma machista imperdonable".

La exjugadora y excapitana del primer equipo rayista, Alicia Gómez, ya explicó al Confidencial las penurias que ha tenido que sufrir la plantilla en las últimas temporadas. "Presa lleva intentando hundir al equipo femenino desde que llegó y, ahora, lo está dejando morir. No hay médicos, no hay fisios. Ni siquiera hay una figura tan elemental como la del delegado, algo que tiene cualquier equipo 'amateur". Hasta el pasado verano, los contratos de las jugadoras no figuraban siquiera en la Seguridad Social. En la presente temporada, las propias jugadoras del Rayo Vallecano emitieron el enésimo comunicado para denunciar su situación. Exigían al club mejorar unas condiciones que las colocaban en evidente desigualdad con sus compañeros de LaLiga Santander y con sus rivales de la Liga Iberdrola. Denuncias que no encontraron respuesta en el seno del club.

"Hablamos de una entidad con títulos que debe competir en situaciones de desigualdad y de riesgo laboral porque la están desnutriendo desde dentro. A pesar de ello, mantienen una categoría que cada año es más compleja y profesional. Para mí, tiene mucho mérito lo que están haciendo", apunta un exjugador rayista muy querido entre la afición.

placeholder Claudia Zornoza (i), del Real Madrid, lucha por el balón con Yoko Tanaka, del Rayo Vallecano, esta temporada. (EFE/Rodrigo Jiménez)
Claudia Zornoza (i), del Real Madrid, lucha por el balón con Yoko Tanaka, del Rayo Vallecano, esta temporada. (EFE/Rodrigo Jiménez)

El Rayo Vallecano femenino no gana un título desde la llegada al club de Raúl Martín Presa, momento en sus jugadoras han ido perdiendo garantías y caché dentro del club, cobrando cada año menos y ajustando el presupuesto a lo mínimo razonable. En 2014, la sección ya estuvo al borde de la desaparición porque el presidente de la entidad había decidido no abonar ni un solo euro al equipo femenino de cara al presupuesto de la temporada que viene. Desde entonces, la situación únicamente ha ido a peor y esta temporada podría llegar el final definitivo.

Ante el silencio obligado de las jugadoras rayistas e impuesto por el club, El Confidencial ha hablado con la exfutbolista del filial y el primer equipo, Paula Ubeda, sobre las pésimas condiciones que debe afrontar el equipo femenino de la franja. "A Presa le sobra todo lo que no sea el primer equipo masculino. No quiere invertir dinero en el femenino y trata de ahorrarse todo lo que puede. No hay unas condiciones favorables para jugar al fútbol", afirma la deportista. "Cuando uno llega al Rayo le hacen entender que el femenino es la sección más laureada y la que más lejos ha llegado en Europa, pero con el paso del tiempo... una descubre que le estorba al presidente", añade.

"Desde mi perspectiva, quiere dejar a la sección femenina sin medios ni oportunidades. Quitarle todo, dejarla en desventaja deportiva respecto al resto de equipos de la Liga Iberdrola, que las jugadoras se cansen, tenerlas sin contrato ni seguridad social y que no sea profesional. Si no lo hace directamente es porque lo lincharían, así que lo está dejando caer por su propio peso. Lo está dejando morir", remarca Ubeda.

Historias para no dormir

Hace dos años, la imagen del sándwich que las jugadoras del Rayo Femenino tuvieron que comerse tras un partido de Liga Iberdrola provocó la ira entre la masa social rayista. Cuatro lonchas de fiambre de aspecto batallero acabaron por hartar la paciencia de la plantilla, cansada por el trato recibido por parte del club presidido por Raúl Martín Presa. Antes de su regreso a la capital, las jugadoras se enteraron de que el 'pícnic' designado por el Rayo para este pospartido consistía de "dos bocatas de jamón York y dos manzanas". Además, esta comida oficial del club había sido preparada el viernes 4 de diciembre por la mañana, más de 24 horas antes. Esto tan solo es la punta del iceberg.

Foto: Imagen de la cena de las jugadoras del Rayo Vallecano Femenino.

"¿Lo del sandwich de pavo? Ha pasado muchas veces. No nos daban dinero para un desayuno en condiciones y ya no hablemos de una comida con menú. Hemos salido a las 06:00 de la mañana y jugado a las 11:00 y nos lo hemos tenido que pagar de nuestro bolsillo. Hasta pedimos que nos pusieran un poco más de pavo. Hemos vivido momentos surrealistas, como llegar a un hotel y que nos cambiaran el menú entero porque ese no se podía permitir", destapa Paula Ubeda. "Cada noticia que sale del femenino es mala y es una vergüenza. Por eso muchas jugadoras se han ido y, otras que iban a venir, observan el panorama y no fichan por el equipo, como pasó con Nuria Mendoza. Pero hay más casos y eso debilita a una plantilla que ya es corta", apostilla.

La jugadora relata lo vivido en las últimas temporadas, que tuvo en la aparición del covid-19 la explosión definitiva: "La pandemia le vino demasiado bien a Presa para poner más restricciones al femenino. Desde entonces se inventaron protocolos que impedían a las jugadoras aparcar en las mismas instalaciones que el masculino, aunque no era ni siquiera el mismo parking que ellos, y se nos apartó del gimnasio con la excusa de la burbuja". La futbolista cuenta cómo se empezó la pretemporada en septiembre y no agosto "para que Presa se ahorrase pagar la seguridad social" lo que creó un "grave estrés y mucha incertidumbre" en una plantilla empujada a "hacer ejercicios en casa".

placeholder La afición del Rayo Vallecano protesta contra las decisiones de su presidente. (EFE/Javier Lopez)
La afición del Rayo Vallecano protesta contra las decisiones de su presidente. (EFE/Javier Lopez)

Sin la opción de trabajar en el gimnasio para las jugadoras del primer equipo ni el filial, era habitual "entrenar en pleno diciembre a las 21:00 de la noche a -3Cº en una pasarela de césped artificial sin techo" y las propias futbolistas se vieron obligadas a comprar ellas mismas el material. "No nos quedó más remedio que ir al decathlon y comprar vallas, bandas elásticas... menos mal que los preparadores físicos también nos ayudaron. Es una situación marciana", detalla Ubeda.

La cantera rayista tampoco no se escapa de la dantesca organización. "He sido entrenadora en categoría infantil y he visto cómo los padres pagaban el material y los niños no podían jugar con la ropa nueva. O cómo ponían un esparadrapo a un jugador después de sangrar por la nariz y que lo primero que le decían era que se quitase la camiseta porque, si se manchaba, no teníamos más. Uno no se va del Rayo Vallecano por la gente tan maravillosa que hay, sino porque no puedes con las condiciones que implementan desde la directiva y lo pasas muy mal extradeportivamente. Si fuese por la gente de allí, te quedabas toda la vida", concluye Ubeda.

La exjugadora denuncia que muchos trabajadores "no cobran" y el club "se salta la legalidad" porque hay una cantidad enorme de personas "que quieren al Rayo y lo hacen por amor al arte". Por último, Ubeda también lamenta que no se explote ni se crea en una sección de la que "podrías sacar mucho beneficio y conectar a tu masa social" en un momento en que el fútbol femenino gana terreno. Esta es la triste realidad de la única sección que ha dado títulos al Rayo Vallecano.

Si usted ha leído algo sobre el Rayo Vallecano femenino en los últimos meses es probable que no entienda la situación surrealista que está viviendo el único equipo que le ha dado títulos al conjunto madrileño. Ni que las jugadoras rayistas hayan tenido que ser atendidas por los servicios médicos del rival al no contar con profesionalidades de la salud entre sus filas. ¿Por qué el primer equipo femenino no tiene médico ni fisioterapeuta a pesar de jugar en Primera División? Según afirmó su presidente, Raúl Martín Presa, en 'Radio Estadio' tal coyuntura se debe a: "Si llevamos médico en todos los equipos -como en el masculino- estaremos desabasteciendo el sistema de salud pública porque no hay suficientes sanitarios" y a que su "empresa de Riesgos Laborales" les dice que "no es necesario tener un médico en el banquillo".

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