La Liga de las Estrellas ha muerto: España, explicada por los últimos 25 años de fútbol
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AUGE Y CAÍDA

La Liga de las Estrellas ha muerto: España, explicada por los últimos 25 años de fútbol

La liga empieza con el álbum de cromos más soso de la historia, signo de la decadencia de la conocida como mejor liga del mundo. Pero ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

Foto: Davor Suker, Zinédine Zidane y Ronaldo. (Getty)
Davor Suker, Zinédine Zidane y Ronaldo. (Getty)

Españoles, la Liga de las Estrellas ha muerto. La salida de Lionel Messi al Paris Saint-Germain ha dado la estocada final a esa idea que cada vez parecía más discutible, la de que la española es la mejor liga del mundo. Si tuviésemos que identificar el momento del sorpaso, podría tratarse del 18 de marzo de 2021, cuando la Premier League superó a LaLiga en el ranking UEFA, que engloba el rendimiento de los clubs durante las cinco temporadas anteriores. Ojo: la Premier ya había superado a la liga española entre la 2007/08 y la 2011/12.

Quizá más elocuentes que un frío coeficiente sean las desangeladas portadas de los álbumes de cromos. Este año, su principal reclamo son jugadores como Benzema, Luis Suárez o ¿Griezmann? Delanteros que llevan, como poco, siete años en España. En la lista de los 25 jugadores más valorados según Transfermarkt, solo cuatro juegan en la liga española: Frenkie de Jong, Pedri, Joao Félix y Marcos Llorente. Desde que se marchó Cristiano, las portadas de las guías anuales de ‘Marca’ no muestran jugadores. Ahora solo aparecen escudos. No puedes vender la misma mercancía 10 años seguidos.

Hubo una época en la que la Primera División española era uno de los símbolos de estatus por antonomasia, uno de nuestros productos más exportables. No parece casualidad que el término “Liga de las Estrellas” se utilizase por primera vez en la temporada 1996-97, en plena burbuja inmobiliaria. El ‘boom’ del fútbol español era otro símbolo de la prosperidad española como el chalet adosado, estar suscrito a Canal+ para ver el partidazo del domingo, el aeropuerto en cada capital de provincia y las ruinosas y megalómanas ciudades de las culturas. Más que un símbolo, era una metonimia: caciques locales medraron en paralelo al desarrollo de la liga española.

"Lopera es un tío acojonante, pero una vez casi le pego porque me llamó aldeano"

Hoy queda poco de aquello, y la salida de Messi parece devolvernos a los grises primeros noventa, en los que la Premier League centraba todo el interés. Pero eso sería quedarse en la superficie: ¿y si en realidad, bajo la ausencia de estrellas, hemos conseguido una liga más saneada después de los 'dopajes' económicos de las últimas décadas, que simplemente no puede hacer gran cosa contra sus endeudados competidores? Así que quizá convenga echar la vista atrás y recorrer estos últimos 25 años para entender qué ha pasado y, sobre todo, intentar responder a la gran pregunta: ¿de verdad necesitamos una Liga de las Estrellas… y a costa de qué?

Prólogo: Bulto de carnes con ojos vs aldeano

Nuestra escena inicial tiene lugar el 9 de marzo de 1996, casi exactamente 25 años antes del sorpaso inglés, en la puerta de la sede de la Liga de Fútbol. Jesús Gil, presidente del Atlético de Madrid, le propina un buen puñetazo a José González Fidalgo, gerente del Compostela, durante una agria discusión con el presidente, José María Caneda. Lo que la historia ha olvidado bajo el ruido del “hostión” es el largo paseo que unos y otros se dieron por la sede de la LFP a base de insultos, “hijo de puta”, “montón de mierda”, “ladrón” y demás. Y menos se recuerda el motivo de la pelea: un previo “animal como alcalde de Marbella” por aquí, un “bulto de carne con ojos” por allá…

La escena ha terminado pasando a la historia como el “he venido a hablar de mi libro” de Francisco Umbral, porque la rudeza y el matonismo generan hoy cierta nostalgia como reductos de un pasado en apariencia más naíf. La escena daba una buena idea de la clase de gente que iba a gestionar la “mejor liga del mundo”. 'Bonus track': hace alrededor de un año, Caneda reconoció en una entrevista el cariño que tenía a otro presidente de la época, Manuel Ruiz de Lopera del Betis: “Un día Lopera me llamó aldeano y le dije que le iba a dar una hostia que le iba a sacar por la ventana. Más allá de eso, era un tío acojonante”.

1. 20 de septiembre de 1995. El belga que ganó un juicio y perdió su vida

Jean-Marc Bosman pasó dos veces por un juzgado. La primera, en 1995, terminó provocando el cambio más importante que tal vez haya vivido el fútbol europeo en las últimas décadas, al permitir que los jugadores comunitarios no contasen como extranjeros en las ligas nacionales. Una medida que disparó su valor y abrió las puertas a la competencia global por los mejores jugadores. La segunda le llevó a la cárcel, acusado de malos tratos hacia su novia tras una época ruinosa. Titular devastador de ‘The Sun’: “Wayne Rooney gana 200.000 libras a la semana gracias a mí, pero vivo de prestaciones”.

Foto: Jean-Marc Bosman, veinte años después de conseguir que naciera la famosa ley con su apellido.

La entrada en vigor de la ley Bosman en la temporada 1996-97 atrajo a Ronaldo, Rivaldo, Finidi, Roberto Carlos, Seedorf, Mostovoi o al ‘Piojo’ López. El número de extranjeros en la liga pasó de 92 a 199. La permanencia, con cuatro puestos de descenso directos y uno de promoción para devolver a la liga a los 20 equipos tras dos temporadas con 22, era más caro que nunca. Los equipos más pequeños también se reforzaron, porque había más carne económica en el asador.

El engrasador, el dinero de las televisiones, que propició la primera guerra del fútbol. En diciembre se firmaba la constitución de Audiovisual Sport, participada por Sogecable y Antena 3, que gestionaba la gran tarta del 100% de los derechos televisivos. “Hemos firmado la paz del fútbol y eso significa que a partir de ahora en España habrá muchos más españoles que van a ver el fútbol mejor que nunca y van a disfrutar porque habrá fútbol para todo el mundo”. Palabra de Jesús de Polanco.

2. 16 de julio de 2000. El advenimiento de Florentino

Se tiende a olvidar que cuando Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid, el club acaba de ganar sus dos primeras Champions tras décadas de sequía. De hecho, hasta el gol de Ramos en el famoso minuto 93, el Madrid galáctico solo ganaría una Champions más en alrededor de década y media. El ‘florentinato’ siempre fue más consecuencia que causa de la Liga de las Estrellas, más gallina que huevo. Es decir, no es que Florentino reinventase el Madrid, es que la reinvención del Madrid le animó a hacerse un hueco al frente del gran club deportivo español.

Foto: El palco del Bernabeú. (Baldesca Samper)

La leyenda es conocida. Figo, Zidane, Ronaldo y Beckham, es decir, la Torre Espacio, la Torre de Cristal, la Torre PwC y la Torre Cepsa del Cuatro Torres Business Area. El saneamiento de las cuentas del club. Las llamadas a los socios veteranos para presentarse. Los audios. “Yo hice lo de Bernabéu”, contaba Pérez en una entrevista. “Bernabéu dijo ‘yo voy a hacer el campo más grande’, porque si hago el campo más grande tendré más ingresos y podré comprar los mejores jugadores del mundo. Yo hice lo mismo. Si compro a los mejores del mundo, nos solucionarán los ingresos”.

3. 16 de junio de 2003. El círculo virtuoso

Muchos se quedaron en lo de cantera contra cartera, pero el proyecto que llevó a Joan Laporta a la presidencia de un decadente F.C. Barcelona en el verano de 2003 no era tan distinto del de Florentino, pero tal vez con una vuelta más. Ferrán Soriano, director general del club, se inventó aquello del círculo virtuoso a partir del fichaje de Ronaldinho, que como diría Florentino, aún no había conocido Barcelona: “Hay que invertir rápidamente en el producto (jugadores) para generar ingresos e iniciar la rueda del crecimiento (el círculo virtuoso)”, explicaba Soriano en su libro ‘La pelota no entra por azar’, publicado en 2006.

La deriva del Barcelona parece una parodia del “círculo virtuoso” de Laporta

Se puede entender la deriva de fichajes y sueldos de la era Bartomeu como una versión autoparódica y distorsionada del “círculo virtuoso”. Inversiones (enormes) muy rápidas (Coutinho y Dembé llegaron tan rápido como se quemaron) para generar ingresos (no) e iniciar una rueda que terminado con pérdidas en el último curso que rondan los 487 millones. ¿Dónde está ahora Soriano? De director ejecutivo en el City. Lo que nos lleva a…

4. 13 de julio de 2004. Piterman compra el Alavés

El ‘boom’ económico en el fútbol internacional atrajo a las grandes fortunas que ya tenían su cuadro de Picasso en la pared, su yate en el puerto y muchas ganas de jugar al P.C. Fútbol en la vida real. Eso, y algún que otro advenedizo que era casi imposible de distinguir del caprichoso multimillonario de turno. Roman Abramovich pasa a ser dueño del Chelsea en el verano de 2003, Mansour bin Zayed Al Nahyan se hizo con el Manchester City en 2008 y, a menor escala, Vichai Srivaddhanaprabha se agenció el Leicester el mismo año por 40 millones de libras. La lista es incontable y supuso una inyección económica importante para algunos clubs. Para otros, la ruina.

placeholder Dimitry Piterman, sentado en el banquillo.
Dimitry Piterman, sentado en el banquillo.

Fijémonos en uno de los casos más ilustrativos, el de Piterman, que saltó del Tossa Sport al Palamós, al Racing de Santander y al Alavés en su intento por hacerse un hueco en la élite del fútbol español. Para dar cuenta del personaje, este mismo año un auto judicial señalaba que podía haberse agenciado 2,1 millones de euros del club en cuestiones de seguridad amparándose en “una presunta amenaza del grupo terrorista ETA”.

Abandonó Vitoria en 2007 con el club casi quebrado, fue obligado a pagar una indemnización de siete millones de euros y hoy pesa sobre él una orden de detención internacional, no sin antes dejar un tétrico enfrentamiento con el futbolista Lluís Carreras que muestra la gran adaptación del ucraniano a la realidad de los presidentes españoles: “El presidente Piterman se cagó en mis muertos y llegó a decirme que ojalá sus hijos se follen a los míos”. El Alavés pasó en cuestión de años de jugar la final de la Europa League a estar al borde de la desaparición.

5. 11 de junio de 2005. Una ley para que Beckham pague menos

La gente lo recuerda más por su peinado que por su ley, pero Beckham también cambió el fútbol español para siempre. El Real Decreto 687/2005, aprobado dos años después de su fichaje, permitía a los extranjeros tributar al 24% en lugar de al 43%. Una fórmula ideal para que los futbolistas internacionales recalasen en España ganando mucho y pagando poco. Recibió ese nombre porque el futbolista inglés fue el primero en acogerse a ella (un par de años más tarde, hizo las maletas y se marchó). La medida fue derogada en 2010, en plena crisis económica, en la época en la que España perdió su cetro.

placeholder Beckham, con Al-Khelaifi, presidente del PSG. (EFE)
Beckham, con Al-Khelaifi, presidente del PSG. (EFE)

Hoy en día, el vaso puede verse medio lleno o medio vacío. En Italia, Francia o Portugal el “talento” internacional tiene tipos impositivos más bajos que en nuestro país, hasta un 50% menos que en España en el caso del país transalpino. Otra forma de verlo es que los extranjeros de rentas altas pagan más impuestos y, por lo tanto, contribuyen más al bienestar del conjunto de ciudadanos. Porque para tener grandes jugadores en tu liga hay que sacrificar cosas que quizá no nos demos cuenta que estamos sacrificando.

6. 18 de mayo de 2008. Rubiales, el revolucionario

Mucho dinero, muchas deudas, muchos impagos. Para el recuerdo queda que, en la mejor liga del mundo, no cobrar a fin de mes no era tan excepcional como podría parecer. Quedémonos con el caso del Levante, cuyos jugadores fueron a la huelga en la primavera de 2008 para pedir lo que era suyo. El instante crítico llegó en la última jornada de liga, que le enfrentaba al Real Madrid campeón de liga en el Bernabéu. Finalmente, se llegó a un acuerdo in extremis negociado por su capitán. ¿Su nombre? Luis Rubiales. Sí, ese Luis Rubiales que fue presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles y hoy lo es de la Federación Española de Fútbol.

placeholder Rubiales, anunciando en 2008 el final de la huelga. (EFE)
Rubiales, anunciando en 2008 el final de la huelga. (EFE)

El mismo que en 2012 dijo que “no habrá otra huelga en el fútbol español”. Alguna que otra sí que ha habido, promovida por el propio Rubiales: en 2015, contra el decreto de ley audiovisual, que fue suspendida en un hecho sin precedentes por la Audiencia Nacional a petición de la Liga de fútbol. Rubiales se ha convertido en el último lustro en la némesis de Javier Tebas, presidente de LaLiga.

7. 7 de agosto de 2009. El fin de la clase media

Podríamos haber seleccionado también la extinción del Mérida en el año 2000, a causa de las deudas acumuladas por el gasto en fichajes y la construcción de un nuevo estadio, la del Extremadura en 2010, o la de la Unión Deportiva Salamanca, en junio de 2013. Hay más casos, pero el viaje del héroe se repite. Olor a dinero fresco, exuberancia irracional, mala gestión, deudas que no se pueden pagar, descensos a segunda división, largas agonías y luz, fuego y destrucción.

"Logroño, Mérida o Almendralejo se situaron en el mapa por su equipo de fútbol"

Elegimos al Logroñés porque el sociólogo Sergio Andrés Cabello lo utiliza como ejemplo en ‘La España en la que nunca pasa nada’ para explicar cómo las capitales de provincia se subieron al carro de las estrellas. “Son signos de identidad y de orgullo para las ciudades”, escribe. “Son historias que en ocasiones no terminan bien. Equipos que desaparecen sepultados en deudas en las últimas décadas. Miradas nostálgicas y melancólicas de ciudades medias que se encuentran en segunda B en el mejor de los casos”. Tras el descenso a segunda a finales de los 90, comienza la debacle para el Logroñés. “Una temporada para olvidar, descenso a segunda, descensos a segunda B, descensos administrativos a las categorías regionales, ascensos a segunda B, cambios de propietarios, momentos dantescos, etc., hasta su desaparición años después”.

El caso del Logroñés, como el de otros clubes, muestra la importancia que tuvieron los actores secundarios en la liga de las estrellas, que terminarían convirtiéndose en sus grandes víctimas. Como Ícaro, volar alto para morir abrasados por el sol y la ambición. Escribe Andrés: “Logroño, Mérida, Albacete, Almendralejo, Lleida, etc., vivieron momentos en los que se situaron en el mapa también por su equipo de fútbol. En tiempos de ‘fútbol moderno’, global y dominado por las televisiones, no queda claro qué pasará con equipos de ciudades pequeñas y medianas”.

8. 17 de agosto de 2011. Aprobación del ‘fair play’ español

La quiebra de clubes y el creciente endeudamiento terminó provocando que la UEFA aprobase un reglamento “protector” de ‘fair play’ financiero que limita la cantidad que pueden gastar los dineros: el objetivo, acabar con las deudas no soportables y garantizar los pagos al personal, al fisco y a los acreedores. Lo que para el aficionado podía parecer una manera de cortar las alas al potencial deportivo de los equipos españoles era una estrategia para limitar el dopaje y quiebra de clubs mal gestionados. Siempre y cuando el ‘fair play’ sea igual para todos, claro, que ese es otro tema.

Foto: Isco controla el balón, junto a Mbappé, en un PSG-Real Madrid de 2018. (EFE)

En junio de 2011, en los años del retorno de la Premier, la liga puso en marcha su Comité de Control para garantizar que nadie se saliese de madre. “Convenía al fútbol español esta dureza porque se habían producido disparates, con pérdidas apabullantes. Había un paquete de deuda desorbitado con Hacienda, proveedores, suministros…”, comentaba el economista Gay de Liébana en una entrevista con El Confidencial, en la que valoraba positivamente el ‘fair play’ español. LaLiga es una de las pioneras en Europa por su control a priori sobre el presupuesto, que no se ha implantado en el resto de ligas hasta las últimas temporadas. Una vez más: ¿pérdida de competitividad o saneamiento económico?

9. 18 de octubre de 2019. 100.000 euros en marisco

De vez en cuando, en las conversaciones entre aficionados, surge un comentario nostálgico. Quizá del peor tipo de nostalgia, que es la de la añoranza por lo malo conocido: ya no hay presidentes como los de antes. Como Jesús Gil (condenado en diversas ocasiones a lo largo de las décadas, desde 1969 hasta 2002), Lopera (obligado en 2019 a devolver sus acciones del Betis porque no pagó por ellas en 1992) o Lendoiro (que en 2014 debía 107.000 euros en marisco y tortillas). ¿Sabe usted quién es el presidente del Sevilla? Pues eso.

placeholder Lopera. (EFE)
Lopera. (EFE)

Es una añoranza por el viejo empresario español del ‘boom’ económico, forjado a base de sobremesas, charlatanería y anécdotas de barra de bar, pero de corto recorrido frente al misterioso halo globalista del Peter Lim de turno. “El Valencia volverá a ser grande cuando se vaya”, dijo de él Santiago Cañizares, uno de los porteros clave en la historia del club levantino. La respuesta de Lim dice mucho acerca de esta tensión entre el mafiosete local y el magnate global: “Con valencianos al frente, el Valencia quebró”.

10. 26 de junio de 2018. La tele, para el que la paga

No hay que darle muchas vueltas: lo que la tele da, la tele lo quita, y el reparto de los derechos televisivo no ha sido nunca en España tan equitativo como en otros países. España, la liga percibe de Telefónica alrededor de 1.140 millones de euros anuales desde 2018, un 15% más que en la anterior subasta. Un total de 3.421 millones por tres años.

Mientras tanto, la Premier ha renovado sus derechos televisivos por 5.200 millones de euros para las próximas tres temporadas, es decir, a razón de 1.733 millones al año y con la condición de crear un fondo solidario para las categorías inferiores. A LaLiga le espera su contrato con CVC, que contempla la cesión de los derechos para las próximas décadas, y una guerra en los tribunales con el Real Madrid que compromete la posibilidad de que el canal propio esté en marcha antes de la subasta de los derechos televisivos, que ha de realizarse este otoño.

placeholder Gunnersaurus, despedido tras casi 30 años. (EFE)
Gunnersaurus, despedido tras casi 30 años. (EFE)

El monte no es orégano, ni siquiera en la Premier. Quizá otra fecha interesante sea el 6 de agosto de 2020, el día que el Arsenal despidió a 55 trabajadores, el 10% de su plantilla, que previamente había accedido a bajarse el sueldo para hacer frente a la crisis ocasionada por la pandemia. Entre ellos, a Gunnersaurus, la mascota del club desde 1993. No pasa nada: apenas un mes después, el central Gabriel fichaba por el equipo inglés a cambio de 30 millones de euros.

11. 4 de agosto de 2017. Neymar no se queda

Y llegó el momento que nadie, y mucho menos Piqué, pensaba que podía ocurrir. El principio del fin. El 4 de agosto de hace cuatro años, Juan de Diego Crespo, un señor con canotier a lo Maurice Chevalier, depositaba un cheque por valor de 222 millones de euros y el resto es historia. Desde entonces, Cristiano y Messi también han abandonado la liga española. ¿A quién echamos la culpa, a los contratos televisivos, a un supuesto ‘unfair play’ financiero que hace la vista gorda con unos y premia a otros, al covid o un poco a todo?

Podemos buscar alguna respuesta en el informe anual sobre el mercado futbolístico de Deloitte, que muestra las vías de ingresos de las grandes ligas europeas. En todos los conceptos, la Premier le da sopas con honda a España, a la que también le adelanta Alemania. 1.782 millones de euros en patrocinios por 997 en España. 2.669 en derechos televisivos en la Premier por 1.711 en España. 683 en el día del partido en la Premier por 409 en España. Un total de 5.134 en Inglaterra por 3.117 en España.

La letra pequeña: la Premier está nadando en deudas. 4.000 millones de libras, 500 más que en la temporada anterior. Por el contrario, según un informe de PriceWaterhouseCoopers, las deudas de la liga española son apenas de 1.705 millones, con un crecimiento desde el último año de 740 (la mitad de los cuales se deben al F.C. Barcelona).

placeholder 'The End'. (Reuters)
'The End'. (Reuters)

En dicho informe, España vuelve a ser ejemplo, pero de lo que les aguarda a muchos equipos si no se recuperan sus niveles previos de ingresos. “La ventana de fichajes del 2021 ha visto una actividad limitada hasta la fecha, y los compradores parecen ser pocos ya que muchos grandes clubs están en una posición donde necesitan vender antes de comprar”, explica el informe. “El Barcelona se encuentra en una posición en la que es incapaz de registrar nuevos jugadores en parte por los controles económicos de La Liga, que requiere que el equipo venda o libere jugadores para reducir costes e incluso a pedir a su mejor jugador de siempre que reduzca su sueldo a la mitad. Si uno de los ‘super clubs’ tradicionales está en dicha posición, debería servir de aviso al resto de equipos europeos para que todos ejerzan un mayor control sobre los costes para garantizar la sostenibilidad”.

Al final, ya sabemos lo que ha pasado. Messi en el PSG, Al-Khelaifi defendiendo sus buenas prácticas económicas y la sensación de que la liga ya no es lo que era. El precio que hay que pagar por unas cuentas saneadas es el álbum de cromos más aburrido en décadas.

Españoles, la Liga de las Estrellas ha muerto. La salida de Lionel Messi al Paris Saint-Germain ha dado la estocada final a esa idea que cada vez parecía más discutible, la de que la española es la mejor liga del mundo. Si tuviésemos que identificar el momento del sorpaso, podría tratarse del 18 de marzo de 2021, cuando la Premier League superó a LaLiga en el ranking UEFA, que engloba el rendimiento de los clubs durante las cinco temporadas anteriores. Ojo: la Premier ya había superado a la liga española entre la 2007/08 y la 2011/12.

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