Odegaard, el chico de oro que no encajó en la cantera y culpa a Zidane de su suerte actual
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con 16 años firmó un jugoso contrato

Odegaard, el chico de oro que no encajó en la cantera y culpa a Zidane de su suerte actual

El Real Madrid convirtió a Odegaard en un fichaje mediático que generó inestabilidad entre los canteranos y, a la vez, en un problema para Ancelotti y Zidane

placeholder Foto: Martin Odegaard durante un partido con el Real Madrid. (Reuters)
Martin Odegaard durante un partido con el Real Madrid. (Reuters)

Hace cinco años (23 de enero de 2015) generó una enorme expectación la presentación de Martin Odegaard en la sala de prensa de la Ciudad Deportiva de Valdebebas. El adolescente, de tan solo 16 años y acompañado por Emilio Butragueño, llegó a Madrid después de hacer un recorrido por diferentes clubes (Bayern de Múnich, Arsenal y Paris Saint Germain) para escuchar la oferta económica, conocer los planes de futuro y las instalaciones. El Madrid llegó a un acuerdo millonario con el padre (Hans Erik Odegaard) y una serie de compromisos.

Pagaba cuatro millones de traspaso al Stromsgodset, club noruego de procedencia, un salario de 100.000 euros semanales al chico, entrenar con el primer equipo de Ancelotti, jugar en el Castilla de Zidane, un bonus de 50.000 euros por partido disputado con el primer equipo, tener habitación en el hotel de la residencia de Valdebebas e integrar al padre en la estructura de entrenadores de la cantera con un pago de 3 millones de euros (una cifra desvelada por Football Leaks).

El Real Madrid convirtió a Odegaard en el adolescente de oro y, a la vez, en un problema para Ancelotti y Zidane. Carlo Ancelotti llegó a darle dos partidos (Getafe y Cultural en la Copa). Un año después de salir del Real Madrid, el italiano escribió en su libro ‘ liderazgo tranquilo, ganando corazones, mentes y partidos’ lo siguiente: “Cuando Florentino compra a un futbolista noruego, simplemente hay que aceptarlo. Puede que sea el mejor del mundo, pero a mí no me importa porque nunca lo pedí yo. Fue un fichaje producto de las relaciones públicas”. A Ancelotti le incomodó el boom de Odegaard. A Zidane, también. El francés tenía que gestionar un grupo de canteranos que competían en la Segunda división B, que comparaban su situación y su sueldo con el del noruego. “Ya me gustaría cobrar lo que dicen que cobra Odegaard”, fue la reacción del capitán del filial, Sergio Aguza, en las redes sociales.

Foto: David Alaba en un partido con el Bayern de Múnich. (EFE)

El jovencísimo Odegaard solo hizo dos goles en la Segunda división B y el padre decidió que era mejor seguir con la formación fuera de España. En el día de su presentación había declarado que eligió el Real Madrid porque era la mejor posibilidad para realizarse. Lo que sufrió fue el rechace de los canteranos. Hubo ajetreo en el club para complacerle y buscar un destino a su medida. Dos temporadas en el Heerenveen, otra en el Vitesse y así hasta llegar a la Real Sociedad. Todos los dirigentes encargados de la planificación, desde Florentino, José Ángel Sánchez (director general ejecutivo) y Zidane, han ido siguiendo la evolución futbolística y personal hasta tener el convencimiento de que estaba maduro para competir en el primer equipo del Real Madrid. Para Florentino, en especial, han sido cinco años de larga espera. Ahora, el adolescente de oro, como le llamaban algunos canteranos, culpa a Zidane de su frenazo.

Contacto con la Real Sociedad

Martin Odegaard se siente libre para contactar con la Real Sociedad y preguntar si le aceptan para lo que resta de temporada porque en el Real Madrid no está cómodo con los minutos y la gestión de Zidane. El futbolista noruego actúa por su cuenta con una decisión que va en contra de la planificación que tiene marcada Florentino Pérez. Su argumento es que está decepcionado porque no juega con regularidad y el entrenador siempre pone a los mismos. Que para perder el tiempo, la mejor solución es buscar una salida. Señala a Zidane como el culpable de no tener protagonismo, sin hacer autocrítica o asumir el desafío de plantearse que puede darle la vuelta a su situación.

El entrenador tiene que cargar con un caso más de un joven jugador, talento, promesa o perla, como se le quiera llamar, que desaprovecha por su obstinación de poner a los que tanto le han dado. Después de las salidas con polémicas de Reguilón, Achraf, Ceballos y Jovic ahora se une la Odegaard. Todas están atribuidas a la falta de confianza que tiene un entrenador que, por ejemplo, si pone toda la carne en el asador para recuperar a Eden Hazard. El belga tiene que jugar, esté bien o regular, y no ofrece soluciones en partidos como el empate contra Osasuna o la derrota en la semifinal de la Supercopa de España contra el Athletic. Dos encuentros en los que Odegaard ni tan siquiera ha calentado.

placeholder Odegaard en un partido con la Real Sociedad. (Efe)
Odegaard en un partido con la Real Sociedad. (Efe)

Zidane carga con sus errores, pero con la situación que ha provocado Odegaard llamando a la Real Sociedad y pidiendo salir lo que resta de temporada, no se hace el responsable. Lo considera como una falta de respeto a compañeros que están compitiendo por tener minutos, como es Fede Valverde, y una falta de compromiso el hecho de querer abandonar el equipo a mitad de temporada. Al francés le preguntaron, antes de viajar a Alcoy para el partido de Copa del Rey, por la salida de Luka Jovic y su reacción fue contundente: “Lo fácil es decir que la culpa la tiene el entrenador. Pero no es así. El Madrid es difícil, lo he vivido como jugador”. En este momento ya tenía decidido que Odegaard no entraba en la lista de convocados para el partido contra el Alcoyano por decisión técnica. Comprobó que al noruego le faltaba compromiso.

El calentón calentón del futbolista se debe a la falta de minutos y los reproches que le hizo Zidane en el partido contra el Celta (2 de enero). Jugó los últimos cinco minutos y al técnico no le gustó la escasa intensidad, la ausencia de presión y una actitud apática. Le costó no jugar nada contra Osasuna y Athletic. Odegaard puso la maquinaria en marcha, con su agente y principalmente con su padre (Hans Erik Odegaard), para hacer esa llamada a la Real Sociedad y conocer si Imanol Alguacil, el técnico donostiarra, contaba de nuevo con él.

Foto: Irving, durante un partido de los Warriors la pasada temporada. (Reuters)

Zidane empezó la temporada con Odegaard en el once. Fue titular en los dos primeros partidos (Real Sociedad y Betis). Ha confiado en el noruego y ahora se lleva una decepción. Su ausencia de minutos (solo ha jugado cuatro encuentros de titular de veinticinco) está condicionado por unas molestias em la rodilla con las que llegó en pretemporada y diferentes lesiones musculares. Ha tardado en coger una buena condición física, que ha repercutido en la falta de ritmo en los entrenamientos.

El principal problema de Odegaard ha sido Modric. Cuando el club decidió que había que adelantar el regreso del noruego y que no cumpliera la segunda temporada de cesión en el equipo donostiarra se le dijo al padre, agente y al jugador que contaban con él por su buena temporada y por la edad de Modric. Se habló de una transición. El croata se ha comido, competitivamente hablando, al noruego. Modric no ha sufrido lesiones y es uno de los más destacados del equipo. El problema, según Zidane, lo tiene Odegaard. El francés no tenía ningún compromiso con el noruego.

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