el italiano se enamoró de España

Ancelotti, el sibarita que le levantó la ceja a Hacienda y su vida de lujo en Madrid

Ancelotti y su mujer, Mariann Barrena, eran habituales en las tiendas más lujosas de la calle Serrano, se les veía por los mejores restaurantes y hoteles, visitaban los museos y vivían en un ático vip

Foto: Carlo Ancelotti protesta una acción durante un partido con el Everton. (EFE)
Carlo Ancelotti protesta una acción durante un partido con el Everton. (EFE)

Si volviera a nacer, seguro que habría elegido ser español. Cuando Florentino Pérez le despidió como entrenador del Real Madrid fue uno de los días más tristes, en lo deportivo, de su vida. Ancelotti, ‘Carletto’ (como se le conoce), quería echar raíces en nuestro país y solo estuvo dos años. Estaba y está enamorado de Madrid, la vida de la capital, su gente y, por supuesto, la gastronomía. Hoy entrena al Everton en Inglaterra y recibe una pésima noticia. Su relación con el Real Madrid terminó en 2015 y cinco años después tiene pendiente una denuncia de la Fiscalía Provincial de Madrid. El italiano más ‘español’ dejó de ingresar 1.062.079 euros en los ejercicios del IRPF de 2014 y 2015. Es la mancha de un tipo tranquilo, sereno, cercano que se ganó el cariño de jóvenes millonarios y de peso en el vestuario del Real Madrid como Cristiano Ronaldo y el capitán Sergio Ramos.

Cuando Florentino le despidió, a la estrella portuguesa, hoy en la Juventus, le sentó como un acto de alta traición. Ancelotti había vuelto a ganar la Champions, 12 años después, con el Real Madrid en Lisboa en una final de locos contra el Atlético de Madrid de Simeone. La famosa Décima con el gol, en el minuto 93, de cabeza de Sergio Ramos a Courtois que sirvió para ir a la prórroga. Ese día Florentino saltó del palco con Aznar a su lado. Pero la siguiente temporada no hubo títulos y el presidente vio síntomas de una plantilla acomodada y un entrenador relajado. Una mala noticia para el vestuario que tenía a Ancelotti, el hombre de la ceja en movimiento, como un tipo entrañable.

Ancelotti y su mujer, Mariann Barrena, con la 'Décima' Copa de Europa del Real Madrid.
Ancelotti y su mujer, Mariann Barrena, con la 'Décima' Copa de Europa del Real Madrid.

Lo mismo decían sus vecinos del lujoso edificio Millenium en la plaza de la Independencia. “Es un señor”, así le conocían en el barrio del que se encaprichó su mujer, Mariann Barrena Gutiérrez. Clave en la forma de vida tan sibarita y de lujo de un italiano que, de niño ordeñaba vacas, y que en Madrid eligió el lujo del centro para convivir con la clase vip. Mariann Barrena nació en Canadá, hija de españoles emigrantes. Su padre (Antonio) natural de Sigüenza y su madre (María Concepción) de Santander. Mariann quería vivir cerca del parque de El Retiro y convenció a Ancelotti para hacerse con un lujoso ático en el edificio que, en 2006 compró Amancio Ortega y después vendió por 40 millones de euros al fondo de inversión Millenium que se encargó de su remodelación.

Los adinerados vecinos

Mariann y Ancelotti querían despertar y salir a la terraza para tener las vistas de la Puerta de Alcalá, Cibeles y El Retiro. Un capricho muy caro y diferente al que se dan otros futbolistas y entrenadores que prefieren vivir en lujosas urbanizaciones con chalet (La Finca, La Moraleja…). Ancelotti y su mujer eran habituales en las tiendas más lujosas de la calle Serrano, se les veía por los mejores restaurantes y hoteles, bebían el mejor vino, visitaban los museos y eran frecuentes sus paseos por El Retiro. Entre sus vecinos se encontraban Juan Miguel Villar Mir, Alberto Alcocer y el empresario venezolano Jorge Massa. El entrenador del Real Madrid y su esposa en el edificio de más lujo y con las grandes fortunas. De él, siempre se destacó su sencillez en el trato. Ella era la guía de Ancelotti y le planteó, una vez despedido del Real Madrid, quedarse en España a vivir un año sabático para conocer todo el territorio nacional. Ancelotti se tomó su tiempo antes de coger un nuevo destino y emigrar a Alemania para entrenar al Bayern de Múnich (le cambió la vida, a peor).

Hoy tienen una deuda pendiente con la Hacienda española. Quién se lo iba a decir a Mariann Barrena, que habla cuatro idiomas (inglés, italiano, español y francés) y se dedicó, antes de contraer matrimonio con Ancelotti, a las finanzas. La canadiense tiene un máster de Administración de Empresas y Finanzas y trabajaba en una consultoría en Londres. En 2009 se casó con Ancelotti. El matrimonio, amante del clima, la gastronomía y las gentes de España, recibe hoy una muy mala noticia.

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