sano y feliz con JULEN lopetegui

Por qué Bale ya no se lesiona: nuevo plan de entrenamiento (y nueva vida en el Madrid)

Se va a cumplir un año desde la última lesión de Bale. Con Lopetegui ha encontrado la felicidad y está más implicado en el campo. El galés ha cambiado su vida en el Real Madrid

Foto: Gareth Bale esprinta en un entrenamiento del Real Madrid. (Efe)
Gareth Bale esprinta en un entrenamiento del Real Madrid. (Efe)

Sonríe, soporta el dolor, no se asusta, tiene confianza, seguridad y entrena a conciencia. Gareth Bale empieza a ser más noticia por estar más tiempo en el césped que en la enfermería. Ha llamado mucho la atención sus carcajadas en el encuentro contra el Espanyol, en el banquillo, después de que Lopetegui decidiera que era un día para que entrara en las rotaciones. Con Zidane se habría visto otra escena. Un Bale solo, apartado, serio y malhumorado. Ha renacido Bale desde muchos puntos de vista que se destacan en el Real Madrid. La clave: no tiene miedo a caer lesionado.

Está a punto de cumplir un año sin lesionarse. El futbolista con fama de cristal lleva un año 2018 irreconocible en cuanto a la salud se refiere: sano y pletórico. La fórmula para superar el temor de las lesiones tiene varias patas.

Fuentes del club aseguran que emana "energía positiva" desde que ha superado el miedo a las lesiones y las recaídas. Ha ganado en seguridad y tiene la confianza del entrenador. Una de las claves para explicar este cambio y su renovada energía procede de algunos cambios que han sufrido sus entrenamientos. Ahora se opta por entrenos más largos y moderados con menos recuperación en detrimento de sesiones de velocidad y potencia porque esto ya lo tiene por genética. Bale está más activo, ha mejorado la flexibilidad de la zona lumbar y todo esto repercute en una muscultara más oxigenada. A día de hoy, los médicos blancos aseguran haber encontrado el equilibrio físico para un futbolista del que dicen que tiene unas condiciones y genética espectaculares. Un portento a cuya puesta punto era difícil de coger el punto.

Con el galés no sólo había que perfeccionar y detallar sus entrenamientos sino también quitarle los miedos de su cabeza. Esa psicosis al sentir cualquier molestia, tirón o dolor le jugaba malas pasadas. Entrenaba y jugaba con inseguridad y desconfianza, señalan trabajadores blancos a El Confidencial. Ha pasado tiempo suficiente como para observar que están encauzados esos problemas derivados de dos vertebras -L4 y L5- que tantos problemas le han ocasionado en su musculatura. Bale parece haberse olvidado de las lesiones, ha hecho una buena pretemporada y ha ganado en autoestima con la llegada de Julen Lopetegui.

Lopetegui, otra clave

La figura del nuevo entrenador es fundamental. Ha pasado de estar solo y callado en el vestuario -de parecer un zombie en las concentraciones-, a sentirse arropado, comprendido y alegre. "Entrena como un juvenil", dice de él Lopetegui. El técnico ha depositado en él su confianza y le exige que eleve su rendimiento esta temporada después de la marcha de Cristiano Ronaldo. Así se lo ha comunicado en las tantas conversaciones que han tenido. Bale volverá a jugar los partidos importantes que con Zidane no tenía y ahora llegan dos de ellos: Sevilla y, en especial, el derbi en el Bernabéu contra el Atlético de Madrid. Si descansó ante el Espanyol- no jugó ni un minuto- no fue porque estuviera fatigado o cansado. Simplemente busca exprimirse en los dos próximos partidos de Liga que tendrán un nivel de intensidad y ritmo altísimo.

En el Madrid siguen destacando el cambio de actitud de un futbolista que tiene un cuerpo privilegiado y que es de los pocos que no necesita una dieta especial porque no acumula un gramo de grasa. Siempre está en su peso ideal. Motivado, fino y con capacidad de sacrificio. Así ven a Bale, dispuesto a jugar donde le necesite Lopetegui, entrar en las rotaciones y hacer ese esfuerzo que tanto le costaba con otros entrenadores -Ancelotti y Zidane- para presionar, defender y meter la pierna para recuperar la pelota.

En lo táctico, Lopetegui prefiere que empiece los partidos arrancando desde la banda derecha para buscar las diagonales y encontrar el perfil del disparo con la pierna izquierda. Tiene esa facilidad para plantarse cerca del área y disparar. Como también entra a posiciones de remate si llegan balones desde la otra banda por la que atacan Marcelo y Marco Asensio.

Bale celebra un gol. (Efe)
Bale celebra un gol. (Efe)

La felicitación a Tiger Woods

Una de las últimas acciones que más se han celebrado fue el centro con el interior del pie derecho en San Mamés que remató Isco de cabeza para hacer el gol del empate. Un gesto de calidad y precisión de un zurdo con la diestra. Pero si por algo destaca -subrayan en el Real Madrid- es por la potencia y el daño que hace cuando encuentra espacios y el equipo puede contragolpear. Su último gran gol, en una carrera espectacular, fue en la segunda parte del partido contra la Roma en la Champions. "Tiene unas ganas y una ilusión tremendas", repite Lopetegui.

Gareth Bale vuelve a ser feliz en el Real Madrid. Dentro y fuera del campo. Una persona que no se deja ver por los restaurantes de la capital, ni acude a los eventos y que dedica mucho del tiempo de su ocio a practicar y ver golf. Un enamorado de este deporte que disfrutó y felicitó al golfista norteamericano Tiger Woods por su triunfo en el FedExCup con esta dedicatoria en Instagram: "Increíble Tiger Woods. Uno de los mejores regresos deportivos de todos los tiempos. El mejor de la historia". Bale tiene con quién inspirarse.

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