BRILLANTES 18 MINUTOS EN SU REDEBUT BLANCO

Qué tiene Mariano para triunfar en el Real Madrid y no ser un nuevo caso Morata

Mariano, delantero del Real Madrid, vivió una noche muy especial en su redebut con el club blanco, con un golazo y una muestra de implicación con el equipo que encandiló a la afición

Foto: Mariano celebra su golazo ante la Roma en la Champions. (Reuters)
Mariano celebra su golazo ante la Roma en la Champions. (Reuters)

Llegar y besar el santo: así se podría calificar el redebut de Mariano Díaz con el Real Madrid, dieciocho minutos en los que demostró que quiere triunfar en el conjunto blanco y que tiene hambre para luchar por tener minutos en el campeón de Europa. Pelea, brega, lucha y un golazo para estrenarse en la Champions fueron su carta de presentación en su vuelta al Santiago Bernabéu, un estadio que ovacionó los grandes minutos que tuvo ante la Roma.

Hasta la fecha, Mariano no había jugado un solo minuto con el Madrid, algo que se le criticó a Julen Lopetegui tras el empate en San Mamés. Pero el técnico supo rectificar a tiempo y solo cuatro días más tarde, le dio la oportunidad de salir al campo. El nuevo 7 blanco le devolvió la confianza de la mejor manera posible: con mucho trabajo y sacrificio sobre el césped y, sobre todo, con un golazo a la altura de los grandes. Demostró que tiene la escopeta cargada para cuando su técnico le necesite.

Durante la pasada temporada, una de las grandes carencias blancas estuvo en la delantera. Como venía siendo habitual desde su llegada al club, Cristiano Ronaldo acaparaba todo el peso goleador del equipo, pero el resto del ataque no le acompañó: Bale y Benzema -curiosamente los héroes de Kiev- no vivieron su mejor curso y Borja Mayoral no contó con excesivas oportunidades. La marcha del portugués a la Juventus obligaba a hacer un movimiento y Mariano fue el elegido.

Con 20 goles en 42 partidos, el canterano blanco había demostrado ser capaz de brillar como titular, llevando al Olympique de Lyon a acabar tercero en la Ligue 1 y mostrando su capacidad para jugar al más alto nivel. Y, precisamente, el Real Madrid había tenido un importante problema durante el curso pasado: la perdida de calidad en su banquillo, con la salida de jugadores de peso como James, Morata o Pepe (o el propio Mariano), confirmaba una gran diferencia entre la unidad A y la B.

Y el Madrid sabía que debía de hacer una corrección ahí. Que su once inicial es uno de los mejores del mundo es una realidad, no en vano ese mismo bloque ha hecho historia al ganar las últimas tres Champions consecutivas y cuatro de las últimas cinco, pero necesitaba elevar el nivel de su banquillo, con jugadores de calidad que aceptaran ser suplentes y jugaran cada minuto que se les diera con la ilusión de un debutante. Y Mariano dio una lección de cómo afrontar esta situación.

Un caso similar... pero diferente

Ya en verano, cuando aún no había sido repescado, un tuit mostró su compromiso con el equipo: "Al Real Madrid no se le puede decir que no". Ya en la plantilla, ha demostrado su humildad y sencillez: ni una sola mala palabra, ni una sola mala cara por no haber jugado nada hasta este miércoles. Y las reivindicaciones las llevó a cabo donde deben de hacerse, en el terreno de juego, donde se muestra la implicación de cada uno: cada segundo ante la Roma fue un regalo para Mariano.

El caso más parecido al de Mariano es el de Álvaro Morata. El ahora delantero del Chelsea tuvo una primera gran temporada en el Real Madrid pero, ante la falta de minutos, decidió buscar oportunidades fuera: dos campañas a enorme nivel en la Juventus provocaron que el conjunto blanco decidiera repescarlo. En su vuelta, los números del canterano volvieron a ser muy buenos: 20 goles en 45 partidos, pero muchos de ellos como suplente, lo que encendió la mecha de su salida.

Morata no estaba contento con su papel en el Madrid, no gozó de los minutos que esperaba y no tuvo paciencia para esperar su gran oportunidad, lo que motivó que decidiera cambiar de aires la pasada temporada en dirección al Chelsea, otro equipo puntero en el que no consiguió su objetivo: soñaba con tener más minutos, pero terminó el curso como suplente, lo que le llevó incluso a perderse el Mundial de Rusia pese a haber sido indiscutible en la fase de clasificación.

Ese lugar que Morata no quiso tener en el Real Madrid es el que ahora Mariano ocupa: sabe que él llegó al equipo para ser el suplente de Benzema -con quien tiene una gran relación- y que deberá de aprovechar sus oportunidades. Y con la primera que ha tenido ha mandado un mensaje a la afición: está para ayudar cuando Lopetegui lo considere oportuno. De momento, se ha ganado a la afición con su implicación y ganas sobre el césped. El tiempo dirá hasta dónde puede llegar.

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