excelente partido del Real Madrid

El golpe de Mariano con el '7' de Cristiano Ronaldo en un Real Madrid de escándalo

El Real Madrid dio un recital contra la Roma en el debut de Lopetegui en la Champions. Mariano hizo el tercer tanto. Un golazo en un disparo desde fuera del área

La vida puede ser maravillosa en el Real Madrid sin Cristiano Ronaldo si a Mariano le da más oportunidades Julen Lopetegui. La victoria (3-0) contra la Roma se recordará por el golazo de Mariano, en el minuto 92. Un soberbio zapatazo desde fuera del área para colocar el balón por la escuadra. Un obús que lleva la firma de un chico que tuvo el atrevimiento de coger el dorsal '7' que había dejado vacante el portugués. Un número que a otro le podía pesar, pero que Mariano a las primeras de cambio se encargó de lucir en el mejor escenario: el Bernabéu y la Champions.

Mariano ha entrado con buen pie en el Real Madrid por su magnífico golazo y el descaro con que se mostró en los 20 minutos que estuvo en el césped. Ha venido para ser suplente y aprovechar estos minutos. Tiene claro que su rol es el de revulsivo y está para cubrir los huecos en que haya que dar descanso a los titulares. Lo que le den, las migajas que le queden, se lo va a comer como si fueran langostinos, porque tiene apetito y en el Madrid si quieres triunfar lo debes hacer con gula. Si no es así, estás muerto. Mariano hizo retumbar el Bernabéu con ese golazo de 'crack'. Tan solo se le puede hacer un reproche a Lopetegui. No le sacó en Bilbao cuando necesitaba un rematador. De sabios es rectificar. La oportunidad contra la Roma confirma que el Madrid tiene un goleador en el banquillo como plan alternativo y de emergencia.

El espectacular gol de Mariano puso el broche a una noche mágica en el Bernabéu. El hispano dominicano dio el relevo a Gareth Bale, otro de los grandes destacados. La primera gran demostración de que puede ser un líder sin Cristiano Ronaldo. Pero tiene que ser capaz de repetir el partido tan completo que hizo contra la Roma. Marcó un golazo —el segundo— en una de esas galopadas en las que no puedes parpadear si no te quieres perder cada una de sus prodigiosas zancadas. El galés da la sensación de que tiene otro chasis. Ni rastro del futbolista frágil que se llevaba la mano a la parte posterior del muslo, el sóleo o la espalda. Bale desplegó su musculatura y voló en el primer partido de la Champions con Lopetegui para dar continuidad a la obra de arte que dejó en la final de Kiev contra el Liverpool. Esa chilena le cambió la vida. De ser suplente con Zidane, aislado en el vestuario mascullando su enfado y rabia, a acabar como el mejor jugador de la final.

Bale está enchufadísmo con Lopetegui. Hace un sobreesfuerzo que no se le veía en el Madrid de Zidane. Corre hacia detrás para recuperar balones, cuerpea, presiona arriba y le queda gasolina en su depósito para explotar sus tremendas cualidades físicas en ataque. Se atreve con todo. Está engrasado de confianza y ese es el mejor lubricante para un profesional que se quiere comer el mundo en un equipo en el que vuelve a sentirse estrella porque ya no está Cristiano Ronaldo. Bale brilló en la victoria ante la Roma como el resto de sus compañeros. Un partidazo del Madrid que jugó como una apisonadora para afixiar a los italianos. Bale fue sustituido —minuto 72— para dar entrada a Mariano. Más bien para cuidarle. No porque no le quedara energía en el depósito sino porque empieza a ser ya un cambio habitual en el patrón de Lopetegui. Ha sacado a Bale del campo en los cuatro partidos de Liga. Hay que dosificarle.

Bale celebra el gol a la Roma. (EFE)
Bale celebra el gol a la Roma. (EFE)

Bale, estelar

Le ha cambiado la vida a Bale sin Cristiano Ronaldo precisamente en la noche en que el portugués abandonaba Mestalla llorando por su polémica expulsión. El fútbol tiene estas cosas. El Madrid se agarra a un estilo más colectivo y solidario con una mejor actitud de Bale para intentar olvidar al portugués. Fue el partido más completo y brillante del Real Madrid desde que está Lopetegui. Contra los dos rivales de nivel medio-alto —Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao—, no consiguió la victoria. Una derrota en la Supercopa de Europa y un empate provocaban que la Roma se convirtiera en un examen de septiembre para el nuevo entrenador. Lo sacó con muy buena nota, porque el Madrid interpretó su mejor fútbol. Arrolló a la Roma en intensidad, ritmo, dinamismo, esfuerzo colectivo y espectáculo.

Una gran noche en el Bernabéu en la que disfrutaron no solo de Bale. El Madrid fue capaz de sumar ocasiones de gol y sensación de peligro de casi todos los jugadores. El portero —Olsen— sacó una mano providencial a Isco autor del primer gol, de falta—, un cabezazo a Sergio Ramos, y así se fueron sucediendo las llegadas de Marcelo, Kroos, Modric, Carvajal, Asensio, Mariano... Un Madrid desatado fue capaz de darle un repaso al verdugo del Barcelona en la pasada Champions. Brilló en todas sus líneas. Con un excelente Keylor Navas, que tuvo tres buenas intervenciones, y que confirma que 'apretará el culo' todo lo que haga falta para ponérselo muy difícil al entrenador.

Champions

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios