"HABÍA QUE APROVECHAR, ES LO QUE HICIMOS"

Por qué no hay que montar tanto alboroto por un sexto de Alonso en Hungría

Alonso no desperdició la oportunidad que presentaba el circuito de Hungaroring para el MCL32, confirmando de nuevo su alto n¡vel de rendimiento en todo tipo de circunstancias

Foto: Fernando Alonso, durante el GP de Hungría. (EFE)
Fernando Alonso, durante el GP de Hungría. (EFE)

Fernando Alonso recibió cientos de felicitaciones con motivo de su cumpleaños el pasado sábado. Pero ninguna tan acertada y hasta premonitoria como la de su amigo Mark Webber lanzaba por Twitter: “Happy 36 big nuts. @alo_oficial always delivers” que, cariñoso apelativo aparte, podría traducirse de manera coloquial como “Fernando Alonso siempre da la talla”. Eligió bien para definir al amigo. Una vez más, también en el GP de Hungría.

Seis coches están en otro planeta, (Mercedes, Ferrari y Red Bull) pero Alonso se metió por un resquicio para colocar el MCL32 entre los seis primeros, marcando además la vuelta rápida con el monoplaza de menor potencia de la parrilla. No debería ser un resultado para lanzar las campanas al vuelo para un piloto de su nivel. De hecho, es hasta triste que el contexto de McLaren en estos tres años un sexto pueda considerarse un éxito.

Pero el pasado fin de semana sirve para destacar nuevamente, primero, que Alonso volvió a exhibir ese rasgo que le hace único: su elevadísimo nivel medio como piloto en todas las áreas. Y, segundo, el gran mérito de los últimos años es hacer de tal virtud una costumbre brillantemente rutinaria.

Vettel en el podio y Alonso debajo, tumbado sobre su 'meme'.
Vettel en el podio y Alonso debajo, tumbado sobre su 'meme'.

"Sin ningún error"

“Qué puede decirse sobre la actuación de Fernando hoy, excepto que ha sido algo realmente sensacional”, declaraba Eric Boullier al terminar el Gran Premio. McLaren y Alonso tenían marcada una 'crucecita' para Hungaroring porque el chasis del MCL32 no tenía ese paracaídas abierto que es el motor de Honda en otras pistas. También era favorable Mónaco, pero el español andaba por Indianápolis. Como el propio Alonso repetía ayer, en esta temporada solo tendría dos flechas: una para Hungria, otra para Singapur. “En estos circuitos no hay que fallar, hay que sacar un buen resultado como sea, y es lo que hemos hecho este fin de semana, sin ningún error”. Este fue fue precisamente el gran mérito de Alonso en Hungaroring. La primera flecha está ya hoy en el centro del amarillo.

Un gran premio es un edificio que se construye durante el fin de semana, ladrillo a ladrillo, cada uno en su sitio. Un viernes que no comprometa el programa, la mejor posición posible de parrilla, máxime en un circuito donde es casi imposible adelantar, una buena salida, una carrera sin errores … Y si la fiabilidad era el talón de Aquiles, “llevamos preparando varias carreras para Hungría”, objetivo por el que se había sacrificado incluso Silverstone. Era ahora el turno del piloto.

"Me preocupa Fernando este fin de semana"

Y cada ladrillo se puso en su sitio. Si Carlos Sainz se le adelantaba en la salida, Alonso no aceptaba que un Toro Rosso terminara por delante en el mejor circuito de la temporada para McLaren. Tampoco falló en la única oportunidad que tuvo con “dos o tres movimientos kamikaze” para pasar por encima de Sainz. Cuando esta pasada semana El Confidencial le entrevistaba, el madrileño lo adelantaba: "Me preocupa Fernando para esta carrera, porque el McLaren puede ser el cuarto monoplaza de la parrilla...". Si hasta Sainz incluso le sacó de la pista...

“Su adelantamiento por el exterior de Carlos fue brillante, sabía que solo tenía una oportunidad con las gomas recién montadas, y lo hizo. Luego, se marchó y logró un buen número de vueltas rápidas antes de conseguir la mejor de la carrera”, comentaba después Eric Boullier. Los parciales de los mejores sectores hablan por sí solos. Primer sector, Alonso, quinto, por detrás de Hamilton, Raikkonen, Verstappen y Vettel. Segundo y tercer sector: Alonso, primero en ambos. Con el mismo coche, Vandoorne decimocuarto, undécimo y octavo. Y el belga no detenía el monoplaza en su sitio en la única parada en boxes de la carrera. Cada ladrillo, en su sitio.

"Probablemente, mejor que los tres del podio"

Recientemente, el periodista británico Nigel Roebuck recordaba la opinión que Felipe Massa le pasaba sobre Alonso. Compañero de Michael Schumacher, de Raikkonen y del piloto español, según el brasileño, “aunque Michael era un piloto increíble, lo tuve con él más fácil por una razón: sufrí más con Fernando porque nunca, nunca, tiene un día malo”. La misma opinión que Webber en su felicitación.

Al terminar la carrera, el comentarista de Sky y expiloto Martin Brundle lanzaba un mensaje en Twitter: “Alonso, probablemente mejor que los tres pilotos del podio. Es una pena que esté bromeando en una hamaca, una pérdida de talento, y recuerda a los jefes de equipo por qué no le quieren”. Resulta inevitable pensar en Sergio Marchionne, presente en los boxes de Hungaroring, cuando rechazaba a Alonso hace pocas fechas. Por supuesto que defendiendo los intereses de su equipo. Pero ese modesto sexto puesto con vuelta rápida de Hungaroring se antojaba una suerte de metáfora, una píldora concentrada que permite entender por qué Ferrari pudo luchar por el título hasta la última carrera de 2010 y 2012 frente a los Red Bull que dominaron aquellos años. Mark Webber pilotaba uno de ellos.

Quiero ganar, creo que estoy en mi mejor momento, me encuentro bien con estos coches…”, volvía a recordar ayer el español antes de marcharse de vacaciones. Un sexto puesto en el Gran Premio de Hungría no fue un resultado excepcional para una carrera como la suya. Pero sí recuerda por qué Sebastian Vettel o Lewis Hamilton no quieren tener a Fernando Alonso a su lado.

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