EL CORONAVIRUS HA ACELERADO EL CAMBIO

¡Luces, cámara, mascarilla y acción! Así será el cine después del coronavirus

Productores, actores, distribuidores, directores... Expertos del mundo del séptimo arte imaginan cómo viviremos la gran pantalla después del coronavirus

Foto: Rodaje de la serie 'La línea invisible'. (Lisbeth Salas/Movistar+)
Rodaje de la serie 'La línea invisible'. (Lisbeth Salas/Movistar+)

Día 60 d.C. Dos meses después de que España cerrase las puertas de casas, negocios y hasta calles, nos preguntamos cómo será el día después, cuando poco a poco todo vuelva a la 'nueva normalidad' impuesta por la pandemia. Ya hace dos meses que el cine fundió a negro y exhibidores, productores y distribuidores explicaban a El Confidencial el perjuicio de mantener la industria parada a causa de un estado de alarma que podía durar dos semanas o dos meses. Casi 10 semanas después, lo que se planteaba como una crisis puntual se ha convertido en el catalizador de un cambio de modelo en el sector, desde la forma de encarar los rodajes a corto y medio plazo —con mascarillas y el menor contacto posible entre los miembros del equipo— hasta el resultado del pulso entre las salas tradicionales y las plataformas para atraer al público. ¿Cómo será el cine después del coronavirus? Voces de la producción, la dirección, la interpretación, la distribución, la exhibición y los festivales hablan con El Confidencial para dibujar el mapa del cine que vendrá. La mayoría coinciden en una palabra: 'incertidumbre'.

Vuelta a los rodajes

El pasado día 11 era la fecha marcada en el calendario para que el Gobierno aprobase la reanudación de los rodajes bajo estrictas medidas de control. Sin embargo, el hecho de que muchas provincias no hayan pasado a la fase 1 y de que el Gobierno todavía no haya fijado un protocolo claro para volver al set ha hecho que la vuelta a los set se retrase: tan solo han retomado las grabaciones algunos programas de televisión y el sector publicitario.

Para Belén Atienza, productora de 'Lo imposible' y 'Jurassic World 2', la principal preocupación para comenzar a rodar hoy es la salud de los actores. Atienza, que se encuentra en plena preproducción de la serie de 'El Señor de los Anillos', que rodará en Nueva Zelanda junto a Juan Antonio Bayona, no está muy segura de cómo será la vuelta. "Porque el resto del equipo técnico puede ir con mascarilla y guardando el metro y medio de distancia, pero, ¿cómo lo haces con los actores?", pregunta. "Riesgos laborales va a tomar un peso grande en los rodajes y su partida presupuestaria también".

La productora Belén Atienza. (EFE)
La productora Belén Atienza. (EFE)

Hasta que no aparezca una vacuna o, al menos, un tratamiento, será difícil volver a la normalidad del set de rodaje. "No creo que nadie ahora tenga la panacea. Es posible rodar con mascarilla, con guantes y con monos de protección, incluso. La gran pregunta es la de los actores delante de la cámara. Porque detrás o en maquillaje y peluquería eso está solucionado. Cuando les pones delante de la cámara, el problema es el contacto entre los propios actores. Tendrá que ver con la periodicidad y la fiabilidad de los test", opina.

Belén Atienza: "El problema es el contacto entre los propios actores. Tendrá que ver con la periodicidad y la fiabilidad de los test"

Atienza cree que, ante una situación tan inédita en el sector como la de una epidemia mundial, las soluciones acabarán apareciendo por "ensayo y error". "Lo más importante es cómo se resuelva de manera creativa lo de los actores. Primero con medidas: si va a ser un test o un test más confinamiento. Porque, imagina, te tendrías que testar todos los días de forma fiable. Luego, en algunos rodajes tú puedes tener a los actores en una burbuja: en proyectos a los que les quedan dos o tres semanas para terminar el rodaje. Allí es más fácil crear un pequeño ecosistema para tener aislado al equipo. Pero plantear desde el principio de un rodaje eso no es muy viable, porque en un rodaje de serie de 20 semanas eso no lo puedes hacer".

Para Mariano Barroso, que acaba de estrenar 'La línea invisible', también es indispensable la aparición de unos protocolos consensuados y oficializados por el Ministerio de Sanidad. "Se están posponiendo los rodajes más complejos y se va a dar prioridad a los más simples de producción, en localizaciones controladas. También se están primando los contenidos para plataformas, que son los que reducen los riesgos. Cuantos menos decorados, mejor. Cuantas menos localizaciones nuevas en las que haya que desembarcar, mejor, porque cuanto más se simplifique el despliegue de producción menos dinero habrá que invertir en estas nuevas medidas. Por otro lado, hay que garantizar la seguridad de las producciones nacionales y de las que vienen de fuera. Todo eso incrementa los costes", apunta. "Hasta que llegue la vacuna, que dicen que tardará un año o un año y medio, habrá que contar con este tipo de medidas. Pero no lo veo muy diferente a lo que van a hacer en las escuelas y los colegios. En China hay colegios en los que a los alumnos nada más llegar les rocían con todo tipo de 'sprays", aventura.

El director Mariano Barroso. (EFE)
El director Mariano Barroso. (EFE)

El presidente de la Academia de Cine insiste en que habla a título personal, no como portavoz de la institución y también recuerda que el principal obstáculo que tendrán que sortear las productoras en los rodajes poscoronavirus serán las negociaciones con las compañías de seguros. "Las aseguradoras por definición casi no cubren las pandemias. ¿Qué compañía de seguros va a cubrir el rodaje en el que un actor puede ponerse enfermo y tenerse que parar todo? Yo creo que ahí está el punto más crítico y es donde hay que negociar. Tiene que haber un convenio con el consorcio de seguros", propone Barroso.

Mariano Barroso: "¿Qué compañía de seguros va a cubrir el rodaje en el que un actor puede ponerse enfermo y tenerse que parar todo?"

Al secretario general de la Unión de Actores y Actrices, Iñaki Guevara, muchos actores —"de primera fila"— también le han hecho llegar las dudas y preocupaciones de la vuelta al trabajo. "Estamos en una mesa que lidera el ICAA en la que estaba todo el sector audiovisual —desde Netflix hasta los sindicatos— intentando hacer un protocolo que esperábamos que saliese el día 11, aunque los sindicatos hemos puesto algunas pegas, con lo cual sigue en redacción", explica. "Por ejemplo, el protocolo simplemente recomendaba test serológicos para los actores. Pero eso no puede ser una recomendación, sino vinculante para todas las productoras. Igual que todos aceptan que los actores son la parte más sensible, porque no podemos estar con mascarillas ni con EPI ni guardar la distancia…".

"No se puede ‘recomendar’ que haya un camerino para cada actor o que el material de maquillaje sea de un solo uso", prosigue. "Tiene que ser así. No podemos exponernos a que te maquillen con lo de otro, porque si uno se infecta me imagino que tendrían que poner en cuarentena a todo el mundo y sería un desastre. Y estas medidas las tienen que pagar las productoras, igual que supongo que es lo que hacen los clubes de fútbol con los jugadores. La cuestión es: o se empieza más tarde o se invierte más".

Iñaki Guevara: "Si un actor se infecta, habría que poner en cuarentena a todo el equipo"

Iñaki Guevara, secretario de la Unión de Actores (Fundación First Team)
Iñaki Guevara, secretario de la Unión de Actores (Fundación First Team)

Además, la Unión de Actores y Actrices ha pedido que exista en todos los rodajes un comité sanitario, que era un acuerdo que ya estaba en convenio pero que hasta ahora no se cumplía, y medidas específicas para los actores que trabajan por sesiones, que son los más vulnerables. "Los protagonistas pueden tener un colchón que le permita decidir si trabaja o no, pero los que tienen una, dos o tres sesiones, necesitan una legislación que contemple la especificidad de su trabajo —pensiones, bajas por maternidad—, y sol los que tienen que decidir entre trabajar, y si se infectan porque no hay medidas apropiadas, no poder trabajar en un tiempo y no ingresar dinero".

El 17 de marzo, tres días después del inicio del estado de alarma, la Asociación Estatal de Cine, presidida por Pilar Benito, había identificado 32 rodajes de cine y televisión que habían tenido que echar el cierre forzoso por la epidemia. Dos meses después, Benito advierte que, antes que el inicio de nuevos rodajes, le preocupa la vuelta de aquellos que se quedaron sin terminar, "sobre todo porque tendrán el incremento del coste de volver a empezar y luego el de adecuar todo a estas nuevas medidas".

Pilar Benito. (Morena Films)
Pilar Benito. (Morena Films)

"Todo lo que se ha estado rodando hasta ahora, que son programas de televisión, son más fáciles de planificar y de grabar porque pones a los colaboradores cada dos metros y ya está. Pero en cine es más complicado. Y yo creo que a la larga afectará incluso a los guiones", admite. También opina en este sentido Atienza, que no duda que las restricciones en rodaje afectarán al tipo de historias que escriban los guionistas. "Las cosas que se escriban ahora tendrán que tenerlo en cuenta. Ahora mismo nadie va a escribir que el protagonista se mete en una masa de gente, por ejemplo. Pero esperamos que esta sea una situación de meses, y que si no hay una vacuna en los próximos meses por lo menos haya un tratamiento que permita cierta tranquilidad. Ahora mismo la incertidumbre es demasiado grande".

Reinado de las plataformas

Para Atienza, si algo queda claro después de la pandemia es que las plataformas han llegado a nuestras casas para quedarse. "El coronavirus, el encierro en casa y el encontrar en la ficción el consuelo de la falta de contacto con otros ha consolidado completamente el uso de las plataformas. Ha acelerado el cambio de modelo que veníamos experimentando en los últimos cuatro o cinco años", analiza. "Las salas, probablemente, tendrán que pasar por una transformación. No creo que vayan a desaparecer nunca, porque es una experiencia diferente. La clave estará en la habilidad de los exhibidores y los distribuidores para ofrecerle al público una experiencia única y potente. Los cines integrados en grandes zonas de ocio. Ya estábamos en cine evento. Cada vez se hace más dinero con menos películas. Pero las salas van a tener que venderse de otra manera. Los hábitos de consumo cambian y evolucionan".

Belén Atienza: "Cada vez se hace más dinero con menos películas. Las salas van a tener que venderse de otra manera"

Por eso, Atienza ve muy necesario que las instituciones sean la salvaguarda del cine independiente, de las películas de festivales frente a los grandes 'blockbusters'. "La cultura europea se sustenta sobre el cine independiente. La cultura americana sobre el entretenimiento", diferencia. "En Europa parten de iniciativas personales de productores y directores que no dependían nunca de un actor o dos actores, como es el caso de los estudios. La fuente de financiación del cine independiente pasaba necesariamente por el estreno en salas. Ahora, este proceso de transformación de las salas es la incógnita para este cine independiente. La pregunta es cómo se van a financiar estas películas. Hoy en día, una película pequeña, si no se financia por una plataforma y necesariamente necesita la explotación en salas con todas incógnitas que hay, ¿dónde van a quedar? Y éstas van a ser las que necesiten más ayudas y más incentivos para seguir sustentando el aspecto cultural del cine".

Cines Callao. (EFE)
Cines Callao. (EFE)

Benito comparte esa lectura con Atienza. "Previo al coronavirus veíamos viendo un cambio de modelo de negocio y de consumo. Nos estábamos adaptando a las nuevas plataformas tanto los productores como los espectadores. Son modelos de negocio que afectan en que nuestras empresas tengan una mayor o una menor estructura. Y el coronavirus lo ha acelerado. Un modelo que podría haber cambiado en tres o cuatro años ha vivido una disrupción total. Hasta ahora nuestro modelo de negocio dependía sobre todo de la explotación en salas y de las ventas internacionales. Esas dos líneas de negocio están muy tocadas. Por eso creo que las productoras tenemos que reacomodarnos a un nuevo modelo. Aunque también es verdad que con las plataformas tenemos muchos más clientes. Pero los productores independientes tenemos que trabajar con el Gobierno en ese nuevo modelo que se plantea".

Reapertura de las salas

La desescalada en el mundo del cine también se está enfrentando a la 'improvisación' natural de un hecho extraordinario como es una pandemia mundial. Aunque los cines tenían prevista su apertura a finales de mayo, siempre y cuando su provincia hubiese accedido a la fase 2 y contando con la restricción de aforo al 33%, las salas todavía están haciendo números para establecer una fecha conjunta de reapertura. "Hay algunos cines que quieren abrir el 25 de mayo y lo hará con reposiciones y la gran mayoría quiere abrir el 26 de junio para tener un par de semanas de rodaje para que empiecen a llegar los 'blockbusters' americanos", adelanta Miguel Morales, director de la distribuidora Wanda Visión y presidente de la Asociación de Distribuidores Independientes Adicine.

Justo una semana antes de que decretasen el estado de alarma, se estrenó 'Invisibles', la última película de Gracia Querejeta, distribuida por Wanda. Cuando reabran los cines, la cinta de Querejeta volverá a cartelera, pero sin la campaña publicitaria habitual. Además, las distribuidoras se enfrentan ahora a rehacer el puzle de calendarios al que obligan las películas internacionales. "Todos tenemos pelis que si no se han estrenado en sus países de origen nosotros no podemos estrenarlas primero", lamenta. Además, es difícil poner una fecha cuando todavía no se sabe el periodo que durarán las restricciones de aforo en las salas de cine.

Cartelera del cine Capitol, en Madrid. (EFE)
Cartelera del cine Capitol, en Madrid. (EFE)

"Veo un futuro a corto plazo muy complicado. Este año va a ser muy difícil", admite. "Puede que vuelvan las salas bien y que haya un atasco de películas importante o que el público no vaya como debiera ir, porque entonces tendremos problemas de falta de asistencia. Lo veo complicado este año. Hay que ir paso a paso. Poner títulos apetecibles, que los cines que ofrezcan condiciones higiénicas. Y lo que hemos pedido al Gobierno es que lancen una campaña de concienciación para animar a la vuelta a las salas. Y parece que están dispuestos".

Apenas dos días después de que se decretase el estado de alarma, Miguel Ángel Pérez Boronat tenía prevista en Madrid la inauguración del cine Embajadores, con una sala de 100 butacas, dos de 50 y una cartelera enfocada al cine de autor europeo, como también lo es la distribuidora de la que es responsable, Surtsey Films. "Ha sido el peor momento para abrir un cine. El problema es que todavía no sabemos cómo serán los protocolos sanitarios ni si la gente se va a atrever a ir al cine. Yo no puedo abrir con un 33% del aforo, porque me arruino. Con un 50% todavía puedo aguantar algo, pero un 33% es la bancarrota", lamenta.

"Además, tendremos que ver cómo programamos las películas para evitar aglomeraciones. Si escalarlas en vez de que empiecen todas a la misma hora. O en el caso de la taquilla. Mucha gente compra hoy en internet, pero hay gente mayor que no sabe y no le puedes quitar el derecho de ir al cine", explica.

¿Y los festivales?

Todavía faltan cinco meses para que Sitges 2020 inicie su 53 edición, tiempo suficiente para que el festival que dirige Ángel Sala pueda haber encontrado las medidas adecuadas para celebrar un evento tan multitudinario como un certamen de cine asegurando la salud de público, equipo e invitados. Sala sigue manteniendo las fechas del 8 al 18 de octubre, aunque reconoce que el formato sufrirá cambios, los mínimos posibles, para adaptarse a la nueva coyuntura en un año en el que Cannes da por perdida su edición y apostará por un sello de calidad propio presente en otros festivales con los que llegue a un acuerdo de colaboración.

Ángel Sala, director del Festival de Sitges. (EFE)
Ángel Sala, director del Festival de Sitges. (EFE)

"Haremos un festival diferente a los de otros años, con menos películas, más repeticiones, y con el tema presencial de los actores y directores restringido por lo que se dicte desde las administraciones", adelanta Sala. "Si sigue habiendo restricciones en los espacios aéreos poca gente va a poder venir. Aparte de la predisposición de la gente a venir, aunque se permitan los viajes. Podremos negociar presencias nacionales, que es en lo que estamos trabajando".

Con la previsible caída de la asistencia, el aumento de costes por los protocolos sanitarios y aun manteniendo los 'sponsors', la organización del festival tendrá que redistribuir el presupuesto de más de dos millones de euros. "Nosotros, afortunadamente, hemos tenido tiempo de reacción y tendremos que redimensionarnos. El tema de las desinfecciones veremos cómo se implementa; el gasto quien lo cubre… A final de mes tenemos una reunión de los miembros gestores para hablar de ello y esperamos que desde el Gobierno del Estado a nivel sanitario y de protocolos de actuación nos den unas pautas más claras".

El Festival de Sitges, en 2019. (EFE)
El Festival de Sitges, en 2019. (EFE)

Lo que sí que tiene claro el director de Sitges es que el coronavirus ha empujado la renovación del modelo de festival de cine. "Creo que ya teníamos que hacer una reflexión antes del coronavirus. Somos eventos que tienen un éxito bastante considerable entre el público, pero con todo este cambio de paradigma en la producción, distribución y exhibición —con la aparición de las plataformas de cine—, ya daba que pensar en otros modelos para los festivales. Estamos en un mercado muy cambiante y los festivales tendrán éxito si saben adaptarse a las condiciones del mercado en el que están inscritos".

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