HASTA QUE CONCLUYA LA TRANSICIÓN

Sánchez planea cambios en el estado de alarma y lo pedirá un mes más

El presidente negocia con los partidos la quinta prórroga del estado de alarma, que tendrá que autorizar el Congreso la próxima semana, y podría ser por un mes en lugar de 15 días

Foto: Pedro Sánchez, durante el pleno del Congreso del pasado 6 de mayo. (EFE)
Pedro Sánchez, durante el pleno del Congreso del pasado 6 de mayo. (EFE)

El Gobierno planea cambios para la quinta prórroga del estado de alarma, que tendrá que autorizar el Congreso la próxima semana, e incluso puede ser de un mes, y no de 15 días, como hasta ahora, condicionado en todo caso a que haya acuerdo para aprobarlo en la Cámara Baja. Pedro Sánchez baraja esa salida, y se la planteará a los grupos parlamentarios, para allanar el camino del acuerdo, según fuentes del Gabinete de coalición. La extensión, que se estiraría hasta finales de junio, serviría al presidente para cubrir todo el proceso de transición, antes de que España entre en lo que ha denominado "nueva normalidad".

Fuentes muy próximas al jefe del Ejecutivo avanzaron a este diario que el líder socialista baraja esta opción, la de demandar la prórroga por una única vez y "hasta terminar la desescalada". Ya en los primeros momentos de despliegue de la alarma, el Gobierno se planteó si ir aprobando ampliaciones cada dos semanas o bien demandar al Congreso el sí para un periodo más largo. La balanza se inclinó hacia la primera alternativa, de lo que ha presumido Sánchez, por ser más garantista.

Ahora, el criterio ha cambiado, y de hecho ya lo fue trasladando este martes la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, a los grupos. La número dos indicó que la idea es que esta sea ya la última prórroga, que introduzca más elementos de "cogobernanza" con las comunidades autónomas. Además, según señalaba uno de los grupos contactados, la Moncloa quiere ir negociando entre mayo y junio el nuevo instrumento jurídico que permita a Sanidad tener un cierto control ya en la "nueva normalidad" y que entre en funcionamiento una vez concluya este periodo excepcional. Los apoyos a esta quinta extensión no están aún garantizados, pero Ciudadanos, el socio último y puntual del Ejecutivo, está dispuesto a examinarlo, aunque no compromete su sí hasta que lo negocie. El Ejecutivo tampoco descarta hacer regresar a ERC, aliado de investidura, hasta la abstención.

Lo cierto es que la extensión por un mes ofrece varias ventajas al Gabinete de coalición de PSOE y Unidas Podemos. Por un lado, le evita tener que acudir a la Cámara Baja dos veces más. El Gobierno ya ha comprobado que cada votación sobre la prórroga de la alarma se va complicando. Cada vez, los apoyos menguan. De hecho, la semana pasada, Sánchez sufrió para recabar los respaldos necesarios. Pablo Casado, líder del PP, le garantizó en conversación telefónica que no apoyaría una nueva extensión. ERC dio el siguiente portazo.

La pretensión del Ejecutivo es facilitar el acuerdo y cubrir todo el proceso de desescalada, que se prolongaría hasta finales de junio


Ante el riesgo de perder la votación, el presidente y su equipo se afanaron en buscar los apoyos. Antes del arranque del pleno, ya los tenían: el PNV se mantuvo en el sí —a cambio, el Ejecutivo aceptaba su enmienda, que reforzaba la cogobernanza con las comunidades autónomas en la desescalada, y que daba vía libre a las elecciones en Euskadi y Galicia— y Ciudadanos también validó la prórroga. En su caso, era un voto a favor condicionado a que los ERTE se desligaran de la alarma y un contacto semanal entre el presidente y la jefa de la formación naranja, Inés Arrimadas.

Usado en otros países

Pero tanto ella como el portavoz de los nacionalistas vascos, Aitor Esteban, advirtieron a Sánchez de que debía pensar en una salida al estado de alarma, que confiere poderes extraordinarios al Ejecutivo. Tras el pulso echado por Casado, el tanto se lo anotó el Gobierno: la cuarta prórroga salió adelante en el Congreso por 178 síes, 75 noes y 97 abstenciones. Muy lejos quedaba el marcador de la primera ampliación: 321 votos a favor, ninguno en contra y 28 abstenciones. La diferencia entre un momento y otro, en apenas un mes, ejemplifica el desgaste sufrido por el Ejecutivo en estas semanas de gestión de la pandemia del covid-19.

Cada votación de la alarma se ha ido complicando para el Ejecutivo: la cuarta y última hasta ahora salió adelante por 178 votos, gracias a Cs y PNV

Sánchez, al igual que su número dos, Carmen Calvo, y los ministros de Sanidad y de Hacienda, Salvador Illa y María Jesús Montero, ha reiterado que la alarma es necesaria también en este proceso de transición hacia la nueva normalidad. Porque ha funcionado como un instrumento "eficaz" para contener la propagación del virus, para "garantizar la salud pública y salvar muchas vidas", y lo sigue necesitando porque hay un peligro evidente de rebrote en una operación de desescalada muy compleja y delicada. Es "fundamental", alegó el presidente el pasado sábado, en su comparecencia semanal ante los medios. "Es prioritario. El estado de alarma no es un proyecto político, es una necesidad para poder hacer frente a una pandemia", remarcó, para enfatizar de nuevo que España no hace más que echar mano de una figura jurídica a la que también recurren otros países de nuestro entorno, como Portugal, Italia, Francia o el Reino Unido.

Sánchez planea cambios en el estado de alarma y lo pedirá un mes más

El presidente argumentó, como ya hiciera en el pleno, que la alarma es "el único instrumento" que hay en la Constitución que permite "restringir la libertad de movimientos" y el derecho de reunión, derechos recogidos ambos en los artículos 19 y 21 de la Carta Magna. Y es que hasta que no culmine la transición no estará permitida la circulación entre provincias, como sigue estando controlado el movimiento de los ciudadanos, hasta por franjas horarias. El contacto social también está muy limitado: solo a partir de la fase 1, en la que se encuentra media España (pero no la Comunidad de Madrid y parte de Andalucía, Cataluña, Valencia o de las dos Castillas), se autorizan las reuniones de hasta 10 personas. En la última prórroga de la alarma, el Gobierno se agarró a la argumentación de un reciente auto del Tribunal Constitucional: anteponía el derecho a la vida y a la salud pública al de manifestación y reunión. En definitiva, que por ahora "no hay plan b".

Este martes, el Ejecutivo volvió a defender la necesidad de la prórroga tras el Consejo de Ministros. En respuesta al PP, que confirmó que no la respaldará, Montero aseguró que "no tiene lógica ni sentido común" que se oponga, porque el instrumento de la alarma es más garantista, ya que no es el Gobierno el que se limita a aplicar una ley ordinaria, sino que en este caso es el Congreso el que autoriza o rechaza el permiso y el que impone las condiciones de esa ampliación.

"Si hay un mecanismo que permite que sean los grupos los que aprueben o denieguen el estado de alarma, ¿cómo puede ser que el principal partido de la oposición se niegue a utilizar ese instrumento?", se preguntó la portavoz. La alternativa sería, criticó, que "mañana todos podamos salir sin ningún tipo de orden" o que el Ejecutivo estableciera las reglas sin concurso del Parlamento, y el Gobierno "no comparte" ninguna de estas dos fórmulas. Fuentes del PP apuntaron que Casado habló ayer con Calvo "y le trasladó el plan de desescalada jurídica, alternativa al estado de alarma, que este martes presentó a la opinión pública".

Qué dicen la Constitución y la ley

Por tanto, la segunda gran ventaja que ofrece la extensión de la alarma por un mes es que probablemente ya no necesitaría ninguna más. La cuarta prórroga, la que respaldó el Congreso hace una semana, se prolongará hasta las 00:00 del 24 de mayo. Una ampliación de un mes le llegaría hasta finales de junio, cuando está previsto que España llegue al fin de la desescalada, si es que todo va bien y no hay marcha atrás. Una planificación, no obstante, que ya cuenta con alguna duda, ya que probablemente Madrid no entre en la etapa 1 hasta el 25 de mayo, lo que supondrá que no acabe la fase 3 hasta el 5 de julio.

Sánchez dijo a Feijóo que una vez esté controlado el virus se buscará una reforma para tirar de leyes ordinarias con participación de las CCAA

Sin embargo, si finalmente Sánchez pide la prórroga por un mes, habrá modificado su propósito inicial. El presidente recordaba, antes de la última votación, que él quería acudir cada 15 días al Congreso para solicitar su autorización para "rendir cuentas" ante sus señorías muy periódicamente. No tendría por qué hacerlo, dijo. Y es cierto: la Constitución, en su artículo 116, señala que el Gobierno puede decretar el estado de alarma por 15 días, y puede requerir a la Cámara sucesivas prórrogas, pero no limita la duración. El artículo 6 de la ley 4/1981, reguladora de los estados de alarma, excepción y sitio, establece que el primero de ellos "solo se podrá prorrogar con autorización expresa del Congreso de los Diputados, que en este caso podrá establecer el alcance y las condiciones vigentes durante la prórroga". En el único precedente existente, de 2010, con el que José Luis Rodríguez Zapatero combatió la huelga de controladores, la Cámara respaldó una extensión de prácticamente un mes.

Sánchez planea cambios en el estado de alarma y lo pedirá un mes más

"No se habló en ningún momento"

El domingo pasado, en la novena conferencia de presidentes, Sánchez se volvió a encontrar con las reticencias respecto a la continuidad del estado de alarma del jefe de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. El presidente respondió que, cuando la epidemia esté "controlada", buscará con los grupos parlamentarios una "fórmula de gobernanza que llevará implícita la modificación de leyes" ordinarias y que supondrá un "acuerdo" entre el Ejecutivo central y las comunidades autónomas. El propósito sería que esa herramienta estuviera disponible para futuros brotes. "Pero ahora el instrumento que tenemos es el que tenemos", indicó.

El líder socialista mantiene su segunda charla con Arrimadas y pactar seguir trabajando en "acuerdos futuros". Cs no garantiza aún el sí a la ampliación

Sánchez conversó a mediodía de este martes con Arrimadas, charla "cordial" en la que ambos expresaron su "voluntad de mantener los contactos periódicos para compartir información sobre la crisis sanitaria y de seguir trabajando para la consecución de acuerdos futuros que permitan vencer al virus y contribuir a la reconstrucción económica y social del país", según informó la Moncloa.

La versión de Cs se quedaba un paso algo más atrás: los dos líderes manifestaron su "voluntad de mantener los contactos periódicos para compartir información sobre la crisis del coronavirus, en el marco del acuerdo alcanzado la semana pasada para prorrogar el estado de alarma". Además, la formación naranja añadía que esos encuentros semanales eran una "exigencia" que arrancó su líder, "pensando siempre en el interés general de los españoles". Montero, este martes, aseguraba que la intención del Ejecutivo era "consolidar" el bloque que hizo posible la investidura y "ampliar" alianzas, hacia Cs, sin descartar más escenarios de colaboración futura. El más inminente será esta prórroga larga de la alarma, hasta que concluya la desescalada.

Posteriormente, y en un nuevo comunicado, Cs informó de que en la llamada entre Arrimadas y Sánchez "no se habló en ningún momento" de la posibilidad de que el Ejecutivo solicite a la Cámara esa ampliación por un mes más. La formación naranja reitera que será "exigente" y pensará "en el interés general" de los españoles. "No aseguramos ningún apoyo a iniciativas del Gobierno si cada una de ellas no va precedida de diálogo y negociación". No garantiza el respaldo, pero tampoco lo niega.

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