CUESTIÓN DE EDUCACIÓN

Lo que nunca debes hacer o decir a un camarero: guía para saber comportarte

Está claro que no todo es blanco o negro, pero aunque no nos guste, los clientes no siempre llevamos la razón. Te explicamos cuándo pierdes las formas

Foto: Foto: 'Cheers'.
Foto: 'Cheers'.

¿Cómo sueles comportarte con los camareros de los locales? ¿Les das conversación o les cortas a la primera? Hace poco se hizo viral un meme que decía: "Dime cómo tratas a estos profesionales de la hostelería y te diremos cómo eres como persona". Está claro que todo el mundo puede tener un mal día y por lo que sea dar una mala contestación, pero no debe convertirse en el mantra de nadie.

A pesar de que el trabajador está ofreciendo un servicio (y seguro que en lo que esté en su mano lo hará lo mejor que pueda) no estás en el derecho de pensar que son tus esclavos y que se encuentran disponibles solo para ti. Sé consciente de que cuanto más amables seas con ellos, mejor trato intentarán ofrecerte. Piensa también que a veces (muchas) las condiciones a las que están expuestos son muy duras y ellos no tienen nada que ver con las normas del establecimiento, solo se limitan a hacer cumplir.

El Confidencial se ha puesto en contacto con varios camareros para ver qué actitudes son las que más les molestan. Un listado que puede convertirte en el comensal perfecto. Tenlo en cuenta cuando vayas a pedir la próxima caña o plato en cualquier restuarante y recuerda ser empático.

Malos modales

Si crees que porque pagas tienes más derecho que nadie a cualquier cosa, estás equivocado. Con ese pensamiento lo único que eres es un tirano de categoría. Si una de las frases que más salen de tu boca es "no sabes con quién estás hablando" es hora de que te pongas un puntito en la boca cuando vayas a decirla. Pierdes toda la razón, si es que la has tenido en algún momento.

Imagina la situación: entras a una discoteca y hay dos camareros en la barra que intentan atender a unas cincuenta personas a la vez. Te colocas a un lado e intentas hacerte un hueco para llegar a primera fila. Hasta ahí, bien. A todos nos gusta que nos consideren los primeros, pero piensa en los demás, en los que llevan un rato para que les atiendan.

No pidas las cosas a cuentagotas. Es preferible que pidáis a la vez para que todo funcione más rápidamente y no haya un desfase de tiempo

Los trabajadores están agobiados e intentarán que no esperes más de lo debido, seguro que se han quedado con tu cara e intentarán atenderte más o menos en el turno que te corresponde, no face falta que seas impertinente: no les chifles, no golpees la barra, no les grites como si fueran animales, no chasquees los dedos. En ocasiones, una mirada debería bastar, pero si no, sonríe y di: "Perdona, cuando puedas".

De hecho, según un estudio elaborado por Comess Group (compañía española líder en restauración organizada) el 68,5% de los camareros cree que el humor de su clientela cambia según el día de la semana. En este sentido, las encuestas revelan que, como no podía ser de otra manera, el lunes es el día que peor se encuentran, según el 75,5% de los encuestados, mientras que el 48,5% opina que los viernes suelen mostrarse más efusivos. Por último, para el 87% el estado de ánimo también es diferente según estemos a principios o a finales de mes.

¿Cómo dirigirte?

A no ser que el camarero sea tu amigo y tengas una confianza suprema (y eso tampoco te da derecho a comportarte como quieras, recuerda que tu colega está trabajando y quiere conservar el puesto) no debes dirigirte nunca con cosas como "guapa/o, chaval, machote, jefe, cielo...". Estos apelativos no son los adecuados para dirigirte a un profesional. El cliente es el primero que tiene que marcar la distancia y eso se hace desde el respeto.

Tampoco es preciso que le cuentes tu vida, que le incluyas en la conversación (menos si es íntima), que te hagas el gracioso, le eches piropos o intentes ligar con el personal para que te atiendan mejor. Según la investigación, los temas en los que más les incluyen son el conflicto catalán (27%), la rivalidad futbolística entre el Real Madrid y el Barcelona (26%), el coste de la vivienda (10,4%) y la irrupción de VOX en el panorama actual (9,1%).

Cuando pidas en una barra, no chifles, no golpees la barra, no grites como si fueran un animal o no chasquees los dedos: con una mirada basta

Por favor, si sois un grupo grande de personas, no pidáis a cuentagotas: "quiero un refresco", el hostelero se va y cuando vuelve, "quiero un vaso de agua" y así sucesivamente. Pídelo todo a la vez. Le ahorrarás varios paseos y tomarás lo que quede a la vez que tus amigos. Pensar bien lo que se necesita antes de pedirlo es un rasgo de cortesía para con el equipo de sala.

​Invitaciones y otros menesteres

¿Irías a un supermercado a decirle a la cajera que un producto es muy caro? ¿Crees que ella lo decide? Seguramente no, pues el camarero tampoco. Es muy posible que sea un mero empleado, no te pongas pesado a decir que una bebida vale menos en tu provincia o su precio es elevado. SI vas a un restaurante, lo mismo pasa con la carta. No la ha preparado él, solo va a servirte los platos.

Foto: iStock.
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Por eso cuando se le piden cambios a veces tiene poco margen de maniobra. Lo mismo sucede con el espacio, no pueden poner la mesa donde tú quieras. El funcionamiento de un establecimiento es más complejo de lo que crees. No depende de ellos sino de esta metodología a la que, como en cada trabajo, deben seguir. Y por supuesto no exijas que te inviten a algo: queda muy feo y pedirle a alguien que te regale algo por la cara le pone en un compromiso.

No te preocupes, si el restaurante o el bar cree que te has gastado mucho dinero, seguro que no te cobran los postres o te ponen un orujo de regalo, pero no reclames nada, no están obligados. Y menos el camarero, que no pinta nada en esas deciciones.

La última y nos vamos

Recuerda que todos nos queremos ir a casa. Estamos seguros de que este hostelero lleva más de las ocho horas reglamentarias y si las cocinas cierran a las 23:00 quiere decir que después tiene que quedarse a limpiar. No pidas nada a las 22:55, eso retrasará su horario. Y con los bares pasa exactamente lo mismo: si el horario es hasta las 2:30, no pidas a las 2:20 porque entre que te lo bebes y te vas, estarás haciendo que el personal salga más tarde la cuenta.

Recuerda tratar bien a cualquier empleado. Ser empático es la clave para que el servicio que vayas a recibir sea perfecto y ambos estéis a gusto

Propina, ¿sí o no? En España no es obligatorio, pero si crees que el camarero te ha dado un buen servicio, es de agradecer. No te cuesta nada dejar un euro si crees que el trabajo ha estado bien hecho. En este sentido, el 61% de los hombres dejan algunas monedas a la hora de pagar la cuenta, mientras que solo el 35% de ellas suele hacerlo.

Los ingleses son los que más dejan (30%), seguidos de los franceses (16,7%) y los alemanes (11,1%). En lo que se refiere a la cuantía de las propinas, la mayoría deja menos de un euro, y solo el 5,6% pasa de los tres. Además, casi la mitad de los camareros afirman que han disminuido en los últimos cinco años.

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